sábado, 31 de enero de 2026

¿Quién crea el mundo en un sentido causal físico, según UCDM?

¿Quién crea el mundo en un sentido causal físico, según UCDM?

Nadie lo crea en un sentido causal físico real, porque para el Curso el mundo no es una creación, sino una proyección dentro del sueño de la separación.

Analicemos esta cuestión, paso a paso.

El Curso distingue entre crear y fabricar.

En Un Curso de Milagros esta distinción es fundamental:

·         Crear → es propio de Dios, que es eterno, perfecto, inmutable y real.

·         Fabricar → es propio del ego, que es temporal, cambiante, ilusorio y perceptual.

El mundo no es creado, es fabricado.

Por eso el Curso nunca habla de una “creación física” del mundo.

La causa del mundo no es física, sino mental (pero no personal).

La Lección 31 («No soy víctima del mundo que veo») enseña que el mundo surge como efecto de una decisión mental previa, no como resultado de pensamientos individuales que “materializan” cosas.

No dice: “Mis pensamientos personales crean árboles, edificios o cuerpos”.

Dice, en esencia: La mente eligió primero la separación,
y de esa elección surgió un sistema perceptivo completo: el mundo.

Esa elección no ocurrió en el tiempo ni fue consciente a nivel individual. Es lo que el Curso llama la idea de separación, aceptada por la mente del Hijo de Dios en su conjunto.

Entonces, ¿quién “hace” el mundo físico?

Desde UCDM, el proceso es este:

  1. La mente cree en la separación (causa real).
  2. De esa creencia surge el ego como sistema de pensamiento.
  3. El ego proyecta un mundo que parece externo.

Ese mundo incluye: cuerpos, leyes físicas, causalidad material, tiempo y espacio

El mundo parece tener causas físicas internas, pero esas causas son efectos dentro del sueño, no causas últimas.

Por eso el Curso puede aceptar plenamente la biología, la física, la neurología y la causalidad material, sin otorgarles realidad última.

Importante: el Curso NO niega la causalidad física dentro del sueño.

Aquí se suele cometer otro error.

UCDM no dice que una enfermedad no tenga causas biológicas, un accidente no tenga causas físicas, ni que el cuerpo no responda a leyes materiales.

Dice algo más preciso: esas causas no son la causa de la experiencia de separación, miedo o victimización.

Son causas dentro del nivel del efecto, no en el nivel de la causa real.

Entonces, ¿qué hace la mente según la Lección 31?

La mente no crea el mundo físico, pero sí elige el marco desde el cual lo experimenta, decide si se vive como víctima o no, decide si el mundo confirma el miedo o se convierte en aula de aprendizaje y decide si interpreta desde el ego o desde el Espíritu Santo.

Por eso la lección dice: No soy víctima del mundo que veo.

No porque el mundo no ocurra, sino porque no es la causa de lo que soy ni de lo que experimento internamente.

Resumen claro:

  • Dios crea la Realidad.
  • El ego fabrica el mundo perceptual.
  • La mente no “crea físicamente” el mundo.
  • La causalidad física opera dentro del sueño, no como causa última.
  • La experiencia del mundo depende de la elección de la mente, no de los hechos externos.
  • El Curso trabaja en el nivel de la causa, no en el de los efectos.

¿Quién crea físicamente el mundo físico (la Tierra, los planetas)?

El mundo físico no fue “creado” por una mente o una voluntad consciente, sino que emergió a partir de procesos físicos naturales descritos por la cosmología y la física.

Cómo lo explica la ciencia (muy resumido):

  1. El universo surge (Big Bang, hace ~13.800 millones de años)
    • No como una explosión en el espacio, sino como la expansión del espacio-tiempo mismo.
    • Surgen energía, materia, leyes físicas.
  2. Se forman partículas elementales
    • Quarks, electrones, protones, neutrones.
  3. Se forman estrellas y galaxias
    • Por gravedad.
    • En el interior de las estrellas se crean los elementos químicos.
  4. Se forman sistemas planetarios
    • Polvo y gas giran alrededor de estrellas.
    • La Tierra se forma hace ~4.500 millones de años.

Nadie “decide” crear la Tierra. Es el resultado de leyes físicas impersonales actuando durante miles de millones de años.

Entonces, ¿quién crea físicamente el cuerpo material?

El cuerpo humano es el resultado de procesos biológicos, no de pensamientos ni de decisiones conscientes.

¿Cómo se forma un cuerpo?

  1. Evolución biológica.
    • La vida surge por procesos químicos complejos.
    • Evoluciona por selección natural durante millones de años.
  2. Reproducción sexual.
    • Dos células (óvulo y espermatozoide) se combinan.
    • Se forma un embrión con ADN único.
  3. Desarrollo biológico.
    • El cuerpo se construye siguiendo información genética.
    • Células, tejidos, órganos.

El cuerpo no es “creado” por la mente. Se desarrolla según leyes biológicas.

Entonces, ¿hay una causa física última consciente?

Desde la ciencia:

  • No hay evidencia de que una mente personal cree planetas o cuerpos.
  • No hay evidencia de que pensamientos produzcan materia.

Desde la filosofía:

  • Se puede preguntar por el origen último de las leyes físicas.
  • Ahí entran hipótesis metafísicas (Dios, multiverso, azar, necesidad).

Pero eso ya no es ciencia, sino filosofía o teología.

Punto clave: “Causa física” no significa “causa consciente”.

La mayoría de las cosas que existen no fueron diseñadas, no fueron decididas, y no fueron pensadas. Simplemente emergen.

Entonces, ¿dónde entra la mente humana?

La mente humana no crea el mundo físico, no crea el cuerpo, ni crea la Tierra.

Lo que sí hace es interpretar el mundo, darle significado, construir narrativas, y experimentar sufrimiento o bienestar según cómo interpreta.

Aquí es donde entran enfoques como UCDM, psicología, filosofía, etc. Pero no en el nivel de la creación física.

Resumiendo lo dicho:

  • El mundo físico surge por procesos cosmológicos y físicos.
  • El cuerpo surge por procesos biológicos.
  • La mente no crea la materia, crea la experiencia subjetiva.
  • La causalidad física opera sin intención.
  • El significado lo pone la mente, no la materia.

¿Por qué esta distinción es tan importante? Porque evita dos errores muy comunes:

  1. Pensamiento mágico: (“mis pensamientos crean la realidad física”)
  2. Reduccionismo material absoluto: (“solo existe la materia y el significado es irrelevante”)

La posición más sólida es esta: La física explica cómo surge el mundo. La mente explica cómo se vive.

Entonces, si la física explica cómo surge el mundo, ¿es real?

La respuesta corta es: sí… y no, dependiendo de qué entiendas por “real”.

¿El mundo que explica la física es real?

Sí, es real en un sentido operativo. El mundo físico es real en el sentido de que tiene regularidades estables, obedece leyes, permite predicción y tecnología, produce efectos medibles, y existe independientemente de tu opinión personal.

Si sueltas una piedra, cae. Si no comes, el cuerpo enferma. Si hay gravedad, hay órbitas.  En este sentido práctico, el mundo es real. Negarlo sería absurdo y peligroso.

Pero no es real en un sentido absoluto. Aquí empieza el matiz importante. La física no dice qué es la realidad última, solo describe cómo se comporta lo que observamos.

De hecho, la propia física moderna muestra límites muy claros:

  • La materia no es “sólida” (es campos y probabilidades).
  • El tiempo no es absoluto.
  • El espacio depende del observador.
  • La causalidad clásica falla a nivel cuántico.
  • El observador influye en lo observado (no filosóficamente, sino experimentalmente).

La física describe fenómenos, no la esencia última de lo que es. Por eso muchos físicos dicen: La física no nos dice qué es la realidad, solo cómo se comporta lo que medimos.

Entonces, ¿qué tipo de realidad es el mundo físico?

Podemos decirlo así: Es real como experiencia compartida. Es real como sistema funcional. Es real dentro de sus propias reglas.

Pero, no es real como fundamento último de lo que existe, no es absoluto y no es autosuficiente ontológicamente. Es decir, funciona, pero no explica por qué existe ni qué es en último término.

Una analogía:

Piensa en un videojuego. El mundo del juego tiene leyes. Los personajes obedecen esas leyes. Hay consecuencias reales dentro del juego. Puedes estudiar su “física” interna.

Pero el juego no es la realidad última, depende de algo más profundo (hardware, software, electricidad), y si se apaga la consola, el mundo desaparece.

El mundo del juego es real en su nivel, pero no es la realidad absoluta.

La física describe muy bien las reglas del juego, no lo que hay más allá del juego.

Entonces, ¿qué significa “real”?

Aquí está el punto clave: Si por real entiendes “consistente, medible y compartido” sí, es real. Si por real entiendes “fundamento último, inmutable y absoluto” no, no lo es.

La confusión aparece cuando usamos la palabra real para ambos niveles sin distinguirlos.

¿Por qué esta pregunta importa tanto?

Porque de aquí nacen muchos malentendidos: Pensar que si algo no es “absoluto” entonces “no existe”.  Pensar que la ciencia y la experiencia subjetiva se contradicen. Pensar que cuestionar lo absoluto implica negar lo cotidiano.

Nada de eso es necesario. La postura más sólida es esta: El mundo físico es real como fenómeno. No es real como fundamento último.

La física explica cómo surge y cómo funciona el mundo. Eso lo hace real en su nivel. Pero la física no afirma que el mundo sea la realidad última, ni que lo que vemos sea todo lo que existe.

Así que no hay contradicción en decir, “El mundo es real” y a la vez “El mundo no es lo último ni lo absoluto”. Ambas cosas pueden ser verdaderas al mismo tiempo, si no mezclamos niveles.

¿Qué sería “lo real en sentido absoluto”?

Para responder, primero hay que definir qué condiciones debería cumplir algo para ser absolutamente real.

Algo absolutamente real tendría que ser:

  1. No depender de nada más para existir
  2. No cambiar por el paso del tiempo
  3. No desaparecer si cambian las condiciones
  4. No ser relativo al observador
  5. Ser la causa última de todo lo demás

Si algo no cumple estas condiciones, puede ser real en un nivel, pero no absolutamente real.

¿El mundo físico cumple estas condiciones?

No. Depende de leyes. Depende del espacio-tiempo. Cambia constantemente. Puede desaparecer (cosmológicamente). Es relativo al observador. No se explica a sí mismo. Luego no puede ser lo absolutamente real.

¿La mente individual lo es?

Tampoco. Cambia. Depende del cuerpo. Tiene inicio y fin. Es relativa (cada uno tiene la suya). No cumple los requisitos.

Entonces, ¿qué opciones quedan?

Aquí entramos en el terreno donde la ciencia ya no puede responder sola y empieza la filosofía. Hay básicamente tres grandes posibilidades coherentes:

El Absoluto es la materia/energía fundamental.

Algunas posturas dicen: la realidad última es la energía, o campos cuánticos, o leyes físicas fundamentales.

Problema: siguen siendo cambiantes, siguen siendo describibles matemáticamente, siguen dependiendo de estructuras. No cumplen del todo los criterios de absoluto.

El Absoluto es la conciencia.

Otras tradiciones (filosofía, neurociencia avanzada, espiritualidad no dual) proponen que la conciencia no es un producto de la materia, es el “campo” donde aparecen materia, mente y mundo, y no es observable como objeto, pero hace posible toda observación.

Ventajas: no depende de objetos, no cambia con los contenidos, no está localizada, y no es relativa al observador (es el observar). Esta opción encaja mucho mejor con los criterios de absoluto.

El Absoluto es incognoscible.

Otras posturas dicen: hay algo último, pero no puede ser pensado ni descrito, solo puede ser apuntado negativamente (lo que no es).

Esto aparece en: mística apofática, Kant (la cosa en sí), y ciertas corrientes budistas. No niega el absoluto, pero niega que podamos definirlo.

Un punto en común entre las opciones 2 y 3.

Algo muy importante: Lo absolutamente real no puede ser un objeto. No puede aparecer dentro del mundo. No puede ser visto como algo “ahí fuera”

Porque todo lo que aparece cambia, depende, y tiene forma.

Entonces, ¿cómo se “conoce” lo absoluto?

Lo absoluto no se conoce como algo que miras, sino como aquello desde lo que miras.

No es experiencia. Es condición de posibilidad de toda experiencia.

Por eso, no se demuestra, no se observa, y no se mide.

Se reconoce, no se encuentra.

Otra analogía.

En la pantalla de un cine las imágenes cambian, las historias aparecen y desaparecen, y hay drama, miedo, alegría.

Pero, la pantalla no se quema cuando hay fuego en la película, no se moja cuando hay lluvia, y no desaparece cuando acaba la escena. La pantalla no es una imagen más. Es lo que permite que las imágenes aparezcan.

Entonces, ¿qué sería “lo real en sentido absoluto”?

Una formulación mínima y honesta sería: Aquello que no cambia, no depende, no aparece como objeto, y hace posible que todo aparezca.

Si lo llamas conciencia, ser, fundamento, realidad última, Dios (si defines bien el término), ya es una cuestión de lenguaje.

El mundo físico es real dentro de su nivel. Pero no es lo real en sentido absoluto.

Lo absoluto no es algo que ves, no es algo que ocurre, y no es algo que empieza o termina.

Es aquello sin lo cual nada podría ser visto, ocurrido o pensado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Cómo puedo dominar mi mente subconsciente?

¿Cómo puedo dominar mi mente subconsciente? Esta es la pregunta práctica central de Un Curso de Milagros, y conviene responderla con mucha...