¿Qué es ver desde el punto de vista de UCDM? ¿Es una
función de los ojos físicos?
Desde el punto de vista de
Un Curso de Milagros, “ver” no es una función de los ojos físicos, ni tiene que
ver con percibir mejor, más claro o con mayor atención sensorial. El Curso
utiliza la palabra ver en un sentido completamente distinto al habitual.
Ver no es percibir con los ojos:
Los ojos del cuerpo solo registran formas, diferencias, cambios y límites. Lo que llamamos percepción visual pertenece al ámbito del cuerpo y del tiempo, y por tanto no puede ofrecer la verdad.
El Curso es muy claro en
esto: los ojos no corrigen, no interpretan correctamente y no pueden sanar lo
que perciben. Solo muestran imágenes que la mente ya ha decidido ver de una
determinada manera.
Por eso, en UCDM los ojos no son la causa de lo que vemos, son un instrumento pasivo al servicio de la mente.
Ver es una función de la
mente. Cuando el Curso habla de ver, se refiere a la interpretación
mental que damos a lo que percibimos. Ver es atribuir significado.
Por eso dos personas
pueden “ver” la misma situación y experimentar efectos completamente distintos.
Lo que cambia no es la escena, sino la mente que la interpreta.
En
este sentido, ver desde el ego es interpretar desde el miedo, el juicio y el
pasado. Ver con el Espíritu Santo es interpretar desde el perdón, la inocencia
y el presente.
Ver no es mirar mejor, es elegir mejor:
En
UCDM, ver es un acto de elección, no de observación. No se trata de analizar
más, comprender intelectualmente o controlar pensamientos.
Se trata de decidir desde
qué sistema de pensamiento quiero interpretar lo que aparece ante mí.
Por eso el Curso insiste
tanto en frases como: “Estoy decidido a ver”. Esa decisión no es ocular,
es interior.
Ver y conocer no son lo mismo:
El Curso distingue entre:
- ver →
todavía pertenece al ámbito de la percepción, aunque corregida,
- conocer
→
pertenece al ámbito del espíritu, donde no hay imágenes ni formas.
La visión verdadera es un paso
intermedio. Corrige la percepción mientras aún creemos estar en un mundo de
formas, pero prepara la mente para el conocimiento, donde ya no se necesita
“ver”.
Desde el Curso, ver
significa permitir que la mente sea corregida para interpretar sin miedo lo que
antes parecía separado.
No es una función de los ojos. Es una función de la voluntad, del perdón y de la disposición a no juzgar.
Conclusión final:
- Los
ojos no ven la verdad.
- La
mente decide el significado.
- Ver
es elegir con qué mente interpreto.
Por eso, cuando el Curso nos invita a ver, en realidad nos está invitando a algo mucho más profundo: a dejar de mirar con el ego y permitir que la visión sea guiada por la paz.

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