sábado, 17 de enero de 2026

Si el pensamiento es la causa de todo acto, ¿cuál es la causa del pensamiento?

Si el pensamiento es la causa de todo acto, ¿cuál es la causa del pensamiento?

Desde la enseñanza de Un Curso de Milagros, el pensamiento no es la causa primera, aunque dentro del mundo de la percepción parezca serlo. El Curso introduce una distinción fundamental entre nivel de causa real y nivel de efecto ilusorio, y sitúa el pensamiento en un punto intermedio.

El pensamiento es causa de los actos y de la experiencia, pero es efecto de una elección más profunda.

 

El pensamiento no se origina a sí mismo:

El Curso enseña que los pensamientos que normalmente reconocemos como “nuestros” no son pensamientos reales, sino productos de una mente que se ha identificado con una idea falsa de sí misma. Por eso afirma —de manera no literal, pero doctrinalmente consistente— que los pensamientos que creemos pensar no son nuestros pensamientos verdaderos.

Esto implica que:

  • el pensamiento no es autónomo,
  • no surge de la nada,
  • no se causa a sí mismo.

Antes de todo pensamiento hay una decisión.

 

La causa del pensamiento es una elección de identidad:

Según el Curso, la mente posee un único poder real: elegir. Elegir no significa decidir conductas, sino elegir con qué sistema de pensamiento se va a identificar.

Dicho de otro modo, antes de pensar, la mente ya ha decidido:

  • pensar con el ego (mente errada),
  • o pensar con el Espíritu Santo (mente recta).

El pensamiento es siempre el efecto coherente con esa elección previa.

Por eso el Curso no propone cambiar pensamientos directamente, sino elegir de nuevo cuando no hay paz.

 

Dos posibles causas del pensamiento:

a) Cuando la causa es Dios.

Cuando la mente se alinea con su Fuente, los pensamientos que surgen:

  • no generan conflicto,
  • no están basados en el miedo,
  • no necesitan defensa,
  • se experimentan como paz, claridad y quietud.

Estos no son pensamientos “creados” por el individuo, sino pensamientos compartidos, que permanecen en su Fuente. El Curso enseña que los pensamientos reales no abandonan la mente que los piensa, porque no están separados de su origen.

Aquí el pensamiento extiende la verdad; no fabrica nada nuevo.

 

Cuando la causa es la creencia en la separación:

Cuando la mente se identifica con la idea de estar separada de Dios, surge lo que el Curso llama el ego. Desde esa identificación aparecen pensamientos de miedo, juicio, culpa y ataque.

El Curso es muy radical en este punto: una mente que se cree separada no puede pensar en sentido real. Lo que produce no son pensamientos verdaderos, sino sustitutos ilusorios del pensamiento.

Por eso el miedo no tiene causa real. No procede de Dios ni de la creación, sino de una creencia errónea aceptada como si fuera verdad.

 

La causa última del pensamiento, según el Curso.

Desde la enseñanza global del Curso, la respuesta es clara: La causa del pensamiento es la elección del guía interior.

No pensamos primero y luego elegimos. Elegimos primero y luego pensamos en coherencia con esa elección.

Por eso, cuando un pensamiento genera conflicto, el Curso no invita a analizarlo, combatirlo o cambiarlo, sino a cuestionar la causa de la que procede y permitir una nueva elección.

 

Implicación práctica.

Esta enseñanza tiene una consecuencia muy liberadora:

  • No soy culpable de mis pensamientos.
  • Tampoco necesito controlarlos.
  • Lo único que se me pide es no insistir en pensar desde una causa que no me da paz.

Cuando la mente deja de identificarse con el ego y se abre a la guía del Espíritu Santo, los pensamientos se aquietan de manera natural, no por esfuerzo, sino porque la causa ha sido corregida.

 

Conclusión final.

Desde Un Curso de Milagros, podemos responder así a la pregunta inicial:

·       El pensamiento no es la causa primera.

·       Su causa es la elección de con qué mente pienso.

·       Cuando pienso desde Dios, el pensamiento extiende la verdad.

·       Cuando pienso desde la separación, el pensamiento fabrica ilusiones.

Y esta es la clave del Curso: no se trata de mejorar los pensamientos, sino de recordar la Fuente de la que proceden.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Si el pensamiento es la causa de todo acto, ¿cuál es la causa del pensamiento?

Si el pensamiento es la causa de todo acto, ¿cuál es la causa del pensamiento? Desde la enseñanza de Un Curso de Milagros , el pensamiento n...