martes, 20 de enero de 2026

Algunas dudas planteadas por los estudiantes con relación a la Lección 20

Algunas dudas planteadas por los estudiantes con relación a la Lección 20 del Libro de Ejercicios de UCDM: “Estoy decidido a ver”.

 

“¿Decir ‘estoy decidido a ver’ realmente muestra la realidad?”

Desde UCDM, no es la frase la que muestra la realidad, ni la decisión intelectual en sí. La lección 20 no propone una fórmula mágica, sino una disposición de la mente.

“Estoy decidido a ver” no significa:

  • que ya veo la verdad,
  • que el sueño se deshace de golpe,
  • que la percepción desaparece.

Significa algo mucho más humilde y más profundo:

“Estoy dispuesto a no seguir defendiendo mi manera habitual de ver.”

Eso es todo.

El Curso no promete un despertar instantáneo porque no está tratando con Dios, sino con una mente que cree estar separada. Y esa creencia no se sostiene por falta de poder divino, sino por resistencia humana al deshacimiento.

 

“Si acepto el perdón y elijo la paz, ¿por qué el Espíritu Santo no me despierta ya?”

Esta es la pregunta clave.

Desde UCDM, el Espíritu Santo no despierta a nadie por la fuerza, porque eso sería otro ataque, aunque pareciera amoroso.

El Curso es radical aquí:

  • Dios no fuerza.
  • La verdad no se impone.
  • El despertar no ocurre a la mente, sino con la mente.

El Espíritu Santo no interfiere con la creencia en el tiempo, porque el miedo fundamental del ego es precisamente perder el control de su identidad.
Un despertar súbito, no elegido, sería vivido como aniquilación.

Por eso el Curso enseña un despertar gradual, no porque la verdad sea débil, sino porque la mente que duerme cree necesitar tiempo para soltar el miedo.

 

“¿Es el sueño más fuerte que la verdad?”

No.
Pero el miedo a la verdad puede ser mayor que el deseo de despertarse.

Y aquí el Curso es muy honesto.

El problema no es que la verdad no pueda deshacer el sueño.
El problema es que la mente que duerme no siempre quiere que se deshaga.

¿Por qué?

Porque el ego cree que:

  • despertar = desaparecer,
  • unidad = pérdida,
  • verdad = muerte del yo.

Así, el sueño no prevalece por poder, sino por apego.

 

“Si esto es un sueño, ¿por qué tantos ejercicios?”

Porque no estamos soñando inconscientes: estamos soñando y defendiendo el sueño.

El Curso no es para Dios. Es para una mente que cree ser un individuo, cree estar en un mundo, cree que perder eso sería terrible.

Los ejercicios no sostienen el sueño. Deshacen la resistencia a dejarlo.

No enseñan a dormir mejor, enseñan a dejar de justificar el sueño.

 

“¿Y si el sueño fuera simplemente la realidad?”

El Curso no discute esta pregunta desde la filosofía, sino desde la experiencia.

Dice, en esencia:

Si esto fuera la realidad, el amor sería frágil, la muerte inevitable y la paz imposible.

Y entonces pregunta algo muy simple:

¿Es esa una realidad digna de Dios?

El Curso no pide creerle. Pide poner a prueba otra forma de ver.

 

La clave que suele pasarse por alto.

El error de la objeción no está en cuestionar, sino en suponer que despertar es un evento.

Para UCDM, el despertar no es un instante espectacular. Es la desaparición progresiva de la necesidad de defender el ego.

Cada vez que eliges perdonar en lugar de atacar, cada vez que eliges no tener razón, cada vez que eliges la paz sin entender…  el sueño se debilita.

No porque hagas algo grande, sino porque dejas de sostener lo irreal.

2 comentarios:

Si lo que percibes es el efecto de lo que deseas, ¿Qué debes hacer para cambiar tu percepción de dolor, de infelicidad, etc.?

Desde la visión de Un Curso de Milagros , la Lección 21 (“Estoy decidido a ver las cosas de otra manera”) responde de forma muy clara a est...