martes, 23 de diciembre de 2025

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 357

LECCIÓN 357

La verdad contesta toda invocación que le hacemos a Dios, respondiendo en primer lugar con milagros, y retornando luego a nosotros para ser ella misma.

1. El perdón -el reflejo de la verdad- me enseña cómo ofrecer milagros y así escapar de la prisión en la que creo vivir. 2Tu santo Hijo me es señalado, primero en mi hermano, y después en mí. 3Tu Voz me enseña con gran paciencia a oír Tu Palabra y a dar tal como recibo. 4Y conforme contemplo a Tu Hijo hoy, oigo Tu Voz indicándome la manera de llegar a Ti, tal como Tú dispusiste que ésta debía ser:

5"Contempla su impecabilidad y sé curado".

¿Qué me enseña esta lección?

Mantener la visión que nos identifica con el mundo material, donde la vía de aprendizaje se encuentra en la verdad percibida, es la fuente, la causa, que nos conduce al encuentro con un mundo donde estamos experimentando el fruto de lo sembrado, los "hijos del miedo", es decir, el castigo, el dolor, el sufrimiento, la enfermedad y la muerte.

Vivimos en un mundo que nos produce temor. Para protegernos de la necesidad, decidimos no dar, y cuanto más nos esforzamos en garantizar la continuidad de lo que poseemos, más rápido lo perdemos y ello nos produce un profundo dolor. Preferimos atacar, antes de dar lo que tantos esfuerzos nos ha costado conseguir. En lo que poseemos, hemos puesto nuestra frágil seguridad, y cuando lo perdemos, se nos derrumba ese falso edificio en el que los pilares no son firmes.

Los demás son seres separados de nosotros y los juzgamos como los posibles agresores que tratan de arrebatarnos nuestras posesiones. En esa demente relación, se establecen lazos de continuo odio, los cuales se ganan un reguero de víctimas que, desde ese punto de vista, bien justifica la agresión y el odio.

Ese camino oscuro y tenebroso no nos conduce a la verdadera paz, porque la felicidad que buscamos no se encuentra en lo externo. Creer que lo externo puede darnos dicha es una ilusión, pues todo lo que percibimos fuera de nosotros es parte del sueño. La paz y la alegría no provienen del mundo, sino de la decisión de la mente de elegir el Amor en lugar del miedo. Cuando recordamos que nuestra realidad es el Espíritu y no la forma, descubrimos que nada externo puede añadir ni quitar un solo instante de la plenitud que ya somos.

El despertar de la consciencia llega cuando reconocemos la futilidad de buscar fuera lo que solo puede hallarse en la mente que elige el Amor. Entonces comprendemos que aquel a quien llamábamos agresor no es nuestro enemigo, sino nuestro hermano, pues ambos compartimos la misma identidad: el Hijo de Dios. Esta visión corrige el error fundamental de la separación y nos conduce a la práctica del perdón, que no es un acto hacia otro, sino la liberación de nuestros propios juicios. Al perdonar, deshacemos la ilusión del pecado y recordamos la inocencia que nunca se perdió.

Un día despertaremos y elegiremos el instante santo, en el que la verdad se revelará en nuestra mente. En ese momento comprenderemos que el perdón es el camino y que, al aceptar nuestra función, participamos en la salvación del mundo.


Ejemplo-Guía: "El error es la respuesta cuando invocamos al ego. La verdad es la respuesta, cuando invocamos a Dios".

La búsqueda de la verdad se vuelve confusa cuando la mente la busca en el mundo, donde rigen las leyes del ego y su sistema de pensamiento basado en la separación y la creencia en el pecado. 

En nombre de esa “verdad” ilusoria, el hombre llega a atacar a su hermano, los países se enfrentan en guerras para imponer su versión, y las religiones proclaman ser sus guardianas, iniciando conflictos que llaman santos. Todo ello surge de la misma ilusión: creer que la verdad está fuera, cuando en realidad habita en la mente que elige el Amor.

Cuando miramos con honestidad en nuestro interior, recordamos que la verdad es una: la Filiación de Dios permanece en perfecta Unidad. Esa es la única verdad. No existe otra, del mismo modo que no hay otro error que creer en la separación y en la identificación con el cuerpo, que solo sirve para percibir esa ilusión.

Puede parecer una idea simple, pero que sea simple no significa que sea fácil. Aceptar esta verdad implica para el ego —la identidad que creemos ser— el final de su existencia. Por eso la mente errada se resiste tanto a admitirla, pues percibe en ello su desaparición.

La tradición habla de la búsqueda del Santo Grial, símbolo que representa la sangre de Cristo y apunta a la verdad. Cristo —que es lo mismo que el Amor— es el Camino que nos conduce a esa verdad. Por eso la lección de hoy nos recuerda que la verdad se expresa a través de los milagros, que junto al perdón son la manifestación más pura del Amor.

Si deseamos encontrar la verdad, el camino más directo es reconocerla en cada uno de nuestros hermanos. Al verla en ellos, la aceptamos para nosotros y la conservamos, pues lo que damos es lo que recibimos.

Reflexión: El perdón es la vía directa para alcanzar la verdad.

8 comentarios:

  1. Gracias ínfinitas por la hermosa explicación de esta lección

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  2. Perdono y veo a mis Hermanos como la Imagen Vivente de Dios🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️

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  3. Buen día te saludo desde México.mi pregunta es si tengo un problema de deudas para resolverlo debo entregarlo al espíritu Santo para que.rl lo resuelva por mi.?

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  4. Gracias,Gracias,Gracias,veo la Vida y los Hermanos por lo que son...Milagros de Amor🙏🙏🙏🙏🙏🙏💙💙💙💙💙💙💙✨✨✨✨✨🤍🤍🤍🤍🤍🤍🤍

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  5. Gracias infinitas, Juan Jose. Amor y bendiciones. ❤❤❤

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