1. Padre, prometiste que jamás dejarías de contestar cualquier petición que Tu Hijo pudiese hacerte. 2No importa dónde esté, cuál parezca ser su problema o en qué crea haberse convertido. 3Él es Tu Hijo, y Tú le contestarás. 4El milagro es un reflejo de Tu Amor, y, por lo tanto, es la contestación que él recibe. 5Tu Nombre reemplaza a todo pensamiento de pecado, y aquel que es inocente jamás puede sufrir dolor alguno. 6Tu Nombre es la respuesta que le das a Tu Hijo porque al invocar Tu Nombre él invoca el suyo propio.
La trascendencia que se oculta en la errónea creencia en el pecado y en la enfermedad lleva al Hijo de Dios a planificar su existencia en base a un continuo ir y venir al mundo de las formas, donde ha fijado el momento de la transgresión de la ley y donde debe resolver el instante de la redención.
La enfermedad, al igual que el pecado, reclama redención, reclama castigo, reclama purificación. El sentimiento que la mueve es la culpa. Con la manifestación de la enfermedad, se completa el ciclo de causa-efecto, la ley que impera en el mundo físico y cuyo propósito no es otro que el hacernos conscientes de la relación existente entre nuestra mente (causa) y nuestro cuerpo (efecto).
Esta dinámica ha dado lugar al proceso conocido como reencarnación, donde cada vida se interpreta como una nueva oportunidad de corregir los errores cometidos en el pasado. Desde ese punto de vista, la "reencarnación" es una ilusión, pues forma parte del sistema de pensamiento del ego.
Desde esa visión, el Hijo de Dios, haciendo uso de la mente errada, establece vínculos y relaciones basados en la necesidad de compensar, de restituir, de pagar deudas contraídas en el pasado. Así vemos cómo se consolidan familias donde sus componentes se ven atraídos por lazos de amor-odio; trabajos que tratan de hacernos conscientes de la dinámica que debemos restituir socialmente; relaciones de pareja inspiradas en deudas de amor, etc.
Esa necesidad percibida por el Hijo de Dios le lleva a configurar un cuerpo acorde a sus deudas kármicas, es decir, limitado, enfermo, imposibilitado, con restricciones y débil, cuando el programa que se desea aprender trata de hacernos conscientes de las limitaciones interpuestas por nuestra mente.
Hoy, muchas ramas o metodologías de la salud apuestan por sanar la mente como vía previa para sanar el cuerpo.
Todo forma parte del sueño que estamos viviendo a nivel de conciencia. Cuando se produzca el despertar que ha de permitirnos tomar consciencia de lo que somos, comenzaremos a practicar la fuerza del Amor y haremos uso del perdón como expresión de nuestra condición divina. Ya no veremos a un ser pecador, ni enfermo. Nuestra visión aceptará las limitaciones de nuestro vehículo material y pondrá al servicio de la mente la Expiación, es decir, la corrección de los errores que nos han mantenido atados a la falsa creencia en el dolor como vía de rectificación.
Comprenderemos que el rigor no es la única vía para aprender. Podemos hacerlo por la vía del amor, y para ello, repito, es necesario perdonar, perdonar como principio de vida.
Hoy decido no ver la enfermedad, no ver el pecado y sí, en cambio, pasar por alto todos los errores cometidos en un pasado, de modo que viva en eterno presente, abierto al milagro que nuestro Padre nos ofrece al elegir la fuerza del Amor por encima de todas las cosas.Ejemplo-Guía: "Sobre la reencarnación"
Creer en la reencarnación es creer en el tiempo, en sus manifestaciones del estado pasado y futuro. Ya sabemos que la creencia en el tiempo es fruto del aprendizaje adquirido a través del mundo de la percepción y forma parte del sistema de pensamiento del ego.
El tercer Libro del Curso de Milagros, conocido por el Manual del Maestro, dedica un apartado a hablar sobre la reencarnación. Veamos qué nos dice:
Reflexión: El perdón pone fin a la necesidad del tiempo para lograr el aprendizaje del amor.


Gracias, me encanto esta leccion y su reflexion me ha dejado una importantisimo aprendizaje
ResponderEliminarGracias ínfinitas por está explicación.
ResponderEliminarGracias J.J
ResponderEliminarMuchas gracias por la explicación. Esta lección deja claro que cuando UCDM habla de enfermedad y curación lo hace a nivel de mente, no a nivel de cuerpo. Un cambio en la mente, según UCDM, nunca podrá ocasionar un cambio en la forma, lo que confirmaría el determinismo completo de UCDM. Todo está escrito y sólo lo estamos "repasando mentalmente"
ResponderEliminarGracias, gracias, gracias
ResponderEliminarElijo ver un Mundo Perdonado,Impecable y Santo a través de la Visión que Dios me Regala según mi petición🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️
ResponderEliminarGracias Padre por hacerme ver un Mundo Perdonado,un Mundo de Paz,un Mundo de Amor🙏🙏🙏🙏🙏🙏🤍🤍🤍🤍🤍🤍💙💙💙💙💙✨✨✨✨✨✨✨
ResponderEliminarMuchas gracias maestro por tus lecciones. Son luminosas y aclaratorias. Gracias 🙏
ResponderEliminarGracias infinitas, Juan Jose. Amor y bendiciones. ❤❤❤
ResponderEliminarLe entrego al Espíritu Santo mi percepción con respecto a la reencarnación puesto que yo, e creído firmemente en ella, confío en el milagro de la expiación y corrección de mi mente gracias.
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