1. Mi
impecabilidad garantiza mi perfecta paz, mi eterna seguridad y mi amor,
imperecedero; me mantiene eternamente a salvo de cualquier pensamiento de
pérdida y me libera completamente del sufrimiento. 2Mi estado sólo
puede ser uno de felicidad, pues eso es lo único que se me da. 3¿Qué
debo hacer para saber que todo esto me pertenece? 4Debo aceptar la
Expiación para mí mismo, y nada más. 5Dios ha hecho ya todo lo que
se tenía que hacer. 6Y lo
que tengo que aprender es a no hacer nada por mi cuenta, pues sólo
necesito aceptar mi Ser, mi impecabilidad, la cual se creó para mí y ya es mía,
para sentir el Amor de Dios protegiéndome de todo daño, para entender que mi
Padre ama a Su Hijo y para saber que soy el Hijo que mi Padre ama.
2. Tú que me
creaste en la impecabilidad no puedes estar equivocado con respecto a lo que
soy. 2Era yo quien estaba equivocado al pensar que
había pecado, pero ahora acepto la Expiación para mí mismo. 3Padre,
mi sueño termina ahora. 4Amén.
Desde aquel "instante" hasta hoy, el alma humana ha ido acumulando experiencias gracias a su contacto con el mundo de las formas, lo que le ha permitido aprender a utilizar de manera adecuada las energías con las que fue creada.¿QUÉ ME ENSEÑA ESTA LECCIÓN?
La enseñanza
central es profundamente consoladora: mi impecabilidad me protege de todo daño
y me revela la paz, la seguridad y el amor eternos que Dios me ha otorgado.
Soy
invulnerable en Dios.
Mi inocencia es mi protección.
Mi
impecabilidad garantiza mi paz.
La lección
enseña que la inocencia es la fuente de la perfecta tranquilidad interior.
Esto implica
que:
la paz es
inalterable,
la seguridad es eterna,
y la dicha es nuestra herencia divina.
Descanso en
la paz de Dios.
Mi
impecabilidad me protege de todo daño.
La lección
afirma que nada puede afectar la pureza de lo que Dios creó.
Esto implica
que:
la pérdida
es imposible,
el sufrimiento es ilusorio,
y el amor es imperecedero.
Estoy a
salvo en la luz de Dios.
Mi estado
natural es la felicidad.
La lección
enseña que la dicha es la condición inherente del Hijo de Dios.
Esto
implica que:
la alegría
es eterna,
la plenitud es real,
y la paz es constante.
Acepto la
felicidad que Dios me da.
La
Expiación restituye mi inocencia.
La lección
afirma que aceptar la Expiación es reconocer la verdad sobre lo que soy.
Esto
implica que:
el error
queda corregido,
la culpa se desvanece,
y la mente se libera.
Acepto la
Expiación para mí mismo.
Dios ya ha
hecho todo.
La lección
enseña que la salvación no requiere esfuerzo personal, sino aceptación.
Esto
implica que:
la gracia
es completa,
la verdad es perfecta,
y el Amor divino es eterno.
Confío en
la obra de Dios.
No
necesito hacer nada por mi cuenta.
La lección
afirma que la paz se alcanza al dejar de intentar reemplazar la Voluntad
divina.
Esto
implica que:
la entrega
trae descanso,
la confianza disuelve el miedo,
y la aceptación revela la verdad.
Me
abandono a la Voluntad de Dios.
Aceptar mi
Ser es aceptar mi impecabilidad.
La lección
enseña que reconocer nuestra verdadera Identidad nos permite experimentar el
Amor divino.
Esto
implica que:
la
inocencia es eterna,
la identidad divina es inmutable,
y la verdad permanece intacta.
Soy tal
como Dios me creó.
El Amor de
Dios me protege.
La lección
afirma que el Padre ama eternamente a Su Hijo.
Esto
implica que:
estoy
protegido para siempre,
soy profundamente amado,
y permanezco en perfecta seguridad.
Siento el
Amor de Dios envolviéndome.
Aceptar la
Expiación pone fin al sueño.
La lección
enseña que la corrección del error disipa la ilusión del pecado y del miedo.
Esto
implica que:
el sueño
de separación termina,
la verdad se revela,
y la paz se restablece.
Despierto
a la realidad eterna.
SENTIDO GENERAL DE LA LECCIÓN:
La lección 337 enseña que nuestra impecabilidad
nos protege de todo daño y nos garantiza la paz, la seguridad y la felicidad
eternas. Al aceptar la Expiación, recordamos nuestra verdadera Identidad como
el amado Hijo de Dios.
Mi impecabilidad me protege de todo daño.
PROPÓSITO DE
LA LECCIÓN:
Practicar la idea: “Mi impecabilidad me protege
de todo daño”.
Cada repetición fortalece la certeza de nuestra
inocencia y disuelve las creencias en la culpa y el sufrimiento.
Hoy acepto mi verdadera Identidad.
ASPECTOS
PSICOLÓGICOS:
Esta lección trabaja sobre la culpa, el miedo, la
sensación de vulnerabilidad y la autoacusación.
La mente egoica cree haber pecado y se castiga a
sí misma. Al aplicar esta idea se cultiva la autoaceptación, se disuelven las
creencias limitantes y se experimenta una profunda seguridad interior.
Me libero de la culpa y acepto la paz.
ASPECTOS
ESPIRITUALES:
El Curso enseña que el Hijo de Dios es
eternamente inocente e invulnerable.
Al aceptar la Expiación, recordamos nuestra unión
con el Padre y sentimos el Amor divino protegiéndonos para siempre.
Permanezco en la luz de Dios.
INSTRUCCIONES
PRÁCTICAS:
Hoy, al comenzar el día, recuérdalo: “Mi
impecabilidad me protege de todo daño”.
Durante el día, cuando surja el miedo o la duda,
repite:
“Acepto la
Expiación para mí mismo”.
“Soy tal como Dios me creó”.
“El Amor de Dios me protege”.
“No he pecado”.
“Estoy a salvo en Dios”.“Mi inocencia es eterna”.
Permite
que cada pensamiento refleje esta certeza.
❌
No identificarte con la culpa.
❌ No creer en la
vulnerabilidad.
❌ No intentar
sustituir la Voluntad de Dios.
✔
Aceptar la Expiación con humildad.
✔ Reconocer tu
inocencia.
✔ Confiar en el
Amor divino.
Esto no es
negación. Es verdad.
RELACIÓN CON EL PROCESO DEL CURSO:
301 → No
juzgo, y por eso soy libre.
302 → La luz reemplaza la ilusión de oscuridad.
303 → Reconozco a Cristo como mi Ser.
304 → Dejo de proyectar y veo con claridad.
305 → La paz se revela al soltar el juicio.
306 → Elijo una sola cosa.
307 → Reconozco una sola voluntad.
308 → Permanezco en el ahora.
309 → Miro dentro sin miedo.
310 → Camino sin miedo, en amor.
311 → Entrego mis juicios a la verdad.
312 → Veo todas las cosas como quiero que sean.
313 → Acepto una nueva percepción.
314 → Elijo un futuro diferente del pasado.
315 → Reconozco los regalos de mis hermanos como míos.
316 → Comprendo que dar y recibir son lo mismo.
317 → Sigo el camino que se me ha señalado.
318 → Soy el medio para la salvación, así como su fin.
319 → Vine a salvar al mundo.
320 → Reconozco que mi Padre me da todo poder.
321 → Padre, mi libertad reside únicamente en Ti.
322 → Tan sólo puedo renunciar a lo que nunca fue real.
323 → Gustosamente “sacrifico” el miedo.
324 → No quiero ser guía. Quiero ser simplemente un seguidor.
325 → Todas las cosas que creo ver son reflejos de ideas.
326 → He de ser por siempre un Efecto de Dios.
327 → No necesito más que llamar y Tú me contestarás.
328 → Elijo estar en segundo lugar para obtener el primero.
329 → He elegido ya lo que Tu Voluntad dispone.
330 → Hoy no volveré a hacerme daño.
331 → El conflicto no existe, pues mi voluntad es la Tuya.
332 → El miedo aprisiona al mundo. El perdón lo libera.
333 → El perdón pone fin al sueño de conflicto.
334 → Hoy reclamo los regalos que el perdón otorga.
335 → Elijo ver la impecabilidad de mi hermano.
336 → El perdón me enseña que todas las mentes están unidas.
337 → Mi impecabilidad me protege de todo daño.
La progresión culmina en la certeza de que la
inocencia es nuestra protección y el Amor de Dios nuestra eterna seguridad.
CONCLUSIÓN
FINAL:
La lección 337 nos recuerda que somos eternamente
inocentes y que nada puede dañar lo que Dios ha creado. Al aceptar la
Expiación, despertamos del sueño de culpa y descansamos en la paz, la seguridad
y el amor de nuestro Padre.
Y en esa certeza… permanecemos a salvo en Dios.
FRASE
INSPIRADORA:
“Mi impecabilidad es mi
escudo, y el Amor de Dios mi eterna protección.”
"1. Al principio, la visión te llegará en forma de atisbos, pero eso bastará para mostrarte lo que se te concede a ti que ves a tu hermano libre de pecado. 2La verdad se restituye en ti al tú desearla, tal como la perdiste al desear otra cosa. 3Abre las puertas del santo lugar que cerraste al haber valorado ésa "otra cosa", y lo que nunca estuvo perdido regresará calladamente. 4Ha sido salvaguardado para ti. 5La visión no sería necesaria si no se hubiese concebido la idea de juzgar. 6Desea ahora que ésta sea eliminada completamente y así se hará" (T-20:VIII.1:1-6)."2. ¿Deseas conocer tu Identidad? 2¿No intercambiarías gustosamente tus dudas por la certeza? 3¿No estarías dispuesto a estar libre de toda aflicción y aprender de nuevo lo que es la dicha? 4Tu relación santa te ofrece todo esto. 5Tal como se te dio, así también se te darán sus efectos. 6Y del mismo modo en que no fuiste tú quien concibió su santo propósito, tampoco fuiste tú quien concibió los medios para lograr su feliz desenlace. 7Regocíjate de poder disponer de lo que es tuyo sólo con pedirlo, y no pienses que tienes que ser tú quien debe concebir los medios o el fin. 8Todo ello se te da a ti que quieres ver a tu hermano libre de pecado. 9Todo ello se te da, y sólo espera a que desees recibirlo. 10La visión se le otorga libremente a todo aquel que pide ver" (T-20:VIII.2:1-10)."3. La impecabilidad de tu hermano se te muestra en una luz brillante, para que la veas con la visión del Espíritu Santo y para que te regocijes con ella junto con Él. 2Pues la paz vendrá a todos aquellos que la pidan de todo corazón y sean sinceros en cuanto al propósito que comparten con el Espíritu Santo, y de un mismo sentir con Él con respecto a lo que es la salvación. 3Estáte dispuesto, pues, a ver a tu hermano libre de pecado, para que Cristo pueda aparecer ante tu vista y colmarte de felicidad. 4Y no le otorgues ningún valor al cuerpo de tu hermano, el cual no hace sino condenarlo a fantasías de lo que él es. 5Él desea ver su impecabilidad, tal como tú deseas ver la tuya. 6Bendice al Hijo de Dios en tu relación, y no veas en él lo que tú has hecho de él" (T-20:VIII.3:1-16)."4. El Espíritu Santo garantiza que lo que Dios dispuso para ti y te concedió, será tuyo. 2Este es tu propósito ahora, y la visión que hace que sea posible sólo espera a que la recibas. 3Ya dispones de la visión que te permite no ver el cuerpo. 4Y al contemplar a tu hermano verás en él un altar a tu Padre tan santo como el Cielo, refulgiendo con radiante pureza y con el destello de las deslumbrantes azucenas que allí depositaste. 5¿Qué otra cosa podría tener más valor para ti? 6¿Por qué piensas que el cuerpo es un mejor hogar, un albergue más seguro para el Hijo de Dios? 7¿Por qué preferirías ver el cuerpo en vez de la verdad? 8¿Cómo es posible que esa máquina de destrucción sea lo que prefieres y lo que eliges para reemplazar el santo hogar que te ofrece el Espíritu Santo, y donde Él morará contigo?" (T-20:VIII.4:1-8)."5. El cuerpo es el signo de la debilidad, de la vulnerabilidad y de la pérdida de poder. 2¿Qué ayuda te puede prestar un salvador así? 3¿Le pedirías ayuda a un desvalido en momentos de angustia y de necesidad? 4¿Es lo infinitamente pequeño la mejor alternativa a la que recurrir en busca de fortaleza? 5Tus juicios parecerán debilitar a tu salvador. 6Mas eres tú quien tiene necesidad de su fortaleza. 7No hay problema, acontecimiento, situación o perplejidad que la visión no pueda resolver. 8Todo queda redimido cuando se ve a través de la visión. 9Pues no es tu visión, y trae consigo las amadas leyes de Aquel Cuya visión es" (T-20:VIII.5:1-9).""6. Todo lo que se contempla a través de la visión cae suavemente en su sitio, de acuerdo con las leyes que Su serena y certera mirada le brinda. 2La finalidad de todo lo que Él contempla es siempre indudable: 3Pues servirá a Su propósito, que se verá sin ajuste alguno y perfectamente adaptado al mismo: 4Bajo Su bondadosa mirada, lo destructivo se vuelve benigno y el pecado se convierte en una bendición. 5¿Qué poder tienen los ojos del cuerpo para corregir lo que perciben? 6Los ojos del cuerpo se ajustan al pecado, pues son incapaces de pasarlo por alto en ninguna de sus formas, al verlo por todas partes y en todas las cosas. 7Mira a través de sus ojos, y todo quedará condenado ante ti. 8Y jamás podrás ver todo lo que te podría salvar. 9Tu santa relación, la fuente de tu salvación, queda desprovista de todo significado, y su más santo propósito desposeído de los medios para su consecución" (T-20:VIII.6:1-9)."7. Los juicios no son sino juguetes, caprichos, instrumentos insensatos para jugar al juego fútil de la muerte en tu imaginación: 2La visión, en cambio, enmienda todas las cosas y las pone dulcemente bajo el tierno dominio de las leyes del Cielo. 3¿Qué pasaría si reconocieses que este mundo es tan sólo una alucinación? 4¿O si realmente entendieses que fuiste tú quien lo inventó? 5¿Y qué pasaría si te dieses cuenta de que los que parecen deambular por él, para pecar y morir, atacar, asesinar y destruirse a sí mismos son totalmente irreales? 6¿Podrías tener fe en lo que ves si aceptases esto? 7¿Y lo verías?" (T-20:VIII.7:1-7)."8. Las alucinaciones desaparecen cuando se reconocen como lo que son. 2Ésa es la cura y el remedio: 3No creas en ellas, y desaparecen. 4Lo único que necesitas reconocer es que todo ello es tu propia fabricación. 5Una vez que aceptas este simple hecho y recuperas el poder que les habías otorgado, te liberas de ellas. 6Pero de esto no hay duda: las alucinaciones tienen un propósito, y cuando dejan de tenerlo, desaparecen: 7La pregunta, por lo tanto, no es nunca si las deseas o no, sino si deseas el propósito que apoyan. 8Este mundo parece tener muchos propósitos, todos ellos diferentes entre sí y con diferentes valores. 9Sin embargo, son todos el mismo. 10Una vez más, no hay grados, sino sólo una aparente jerarquía de valores" (T-20:VIII.8:1-9)."9. Sólo dos propósitos son posibles: 2el pecado y la santidad. 3No existe nada entremedias, y el que elijas determinará lo que veas. 4Pues lo que ves simplemente demuestra cómo has elegido alcanzar tu objetivo. 5Las alucinaciones sirven para alcanzar el objetivo de la locura. 6Son el medio a través del cual el mundo externo, proyectado desde adentro, se ajusta al pecado y parece dar fe de su realidad. 7Aún sigue siendo cierto, no obstante, que no hay nada afuera. 8Sin embargo, es sobre esta nada donde se lanzan todas las proyecciones. 9Pues es la proyección la que le confiere a la "nada" todo el significado que parece tener" (T-20:VIII.9:1-9)."10. Lo que carece de significado no puede ser percibido. 2Y el significado siempre busca dentro de sí para encontrar significado, y luego mira hacia afuera. 3Todo el significado que tú le confieres al mundo externo tiene que reflejar, por lo tanto, lo que viste dentro de ti, o mejor dicho, si es que realmente viste o simplemente emitiste un juicio en contra de lo que viste. 4La visión es el medio a través del cual el Espíritu Santo transforma tus pesadillas en sueños felices y reemplaza tus dementes alucinaciones -que te muestran las terribles consecuencias de pecados imaginarios- por plácidos y reconfortantes paisajes. 5Estos plácidos paisajes y sonidos se ven con agrado y se oyen con alegría. 6Son Sus sustitutos para todos los aterradores panoramas y pavorosos sonidos que el propósito del ego le trajo a tu horrorizada conciencia. 7Ellos te alejan del pecado y te recuerdan que no es la realidad lo que te asusta, y que los errores que cometiste se pueden corregir" (T-20:VIII.10:1-7)."11. Cuando hayas contemplado lo que parecía infundir terror y lo hayas visto transformarse en paisajes de paz y hermosura, cuando hayas presenciado escenas de violencia y de muerte y las hayas visto convertirse en serenos panoramas de jardines bajo cielos despejados, con aguas diáfanas, portadoras de vida, que corren felizmente por ellos en arroyuelos danzantes que nunca se secan, ¿qué necesidad habrá de persuadirte para que aceptes el don de la visión? 2Y una vez que la visión se haya alcanzado, ¿quién podría rehusar lo que necesariamente ha de venir después? 3Piensa sólo en esto por un instante: puedes contemplar la santidad que Dios le dio a Su Hijo. 4Y nunca jamás tendrás que pensar que hay algo más que puedas ver" (T-20:VIII.11:1-4).


Gracias, elijo ver la santidad en ti
ResponderEliminarEsa visión es mutua y compartida querida amiga.
EliminarElijo sanar y ver el mundo sanado. Mi visión Santa se reestablece. Gracias ínfinitas
ResponderEliminarGracias J.J
ResponderEliminarGracias, gracias, gracias.Elijo ver un mundo sin pecado.
ResponderEliminarQue así sea,acepto y amo incondicionalmente la Perfecta y Inociente Creación que Soy,liberando a mis hermanos de la pesadilla del Ego.Amen🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏
ResponderEliminarVeo un Mundo Santo,Puro y Inocente a través de los Ojos de Dios🙏🙏🙏🙏🙏✨✨✨✨✨✨🤍🤍🤍🤍🤍💙💙💙💙💙
ResponderEliminarInfinitas gracias, Juan Jose. Amor y bendiciones. ❤❤❤
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