Ese estado de conciencia nos lleva a creer que permanecemos separados de nuestro Creador. Nos lleva a creer que hemos actuado de manera contraria a las leyes de Dios; a creer en el pecado; a creer que debemos sufrir las consecuencias de nuestro acto pecaminoso y, para ello, justifica y da la bienvenida al castigo, al sufrimiento, al dolor. Nos lleva a creer que debemos sentir temor de nuestro Padre, pues Él ha juzgado nuestra acción creadora como un agravio a su Voluntad y nos ha expulsado del Paraíso Terrenal.SENTIDO
GENERAL DE LA LECCIÓN:
La lección 227 enseña que:
• La voluntad del Hijo es una con
la Voluntad de Dios.
• La creencia en la separación fue un error de percepción.
• Las ilusiones no pueden alterar la realidad.
• La liberación ocurre cuando se abandona la creencia en la separación.
• El instante santo revela la verdad eterna.
No es un logro espiritual futuro. Es
un reconocimiento presente.
PROPÓSITO
DE LA LECCIÓN:
Practicar la
idea: “Este es el instante santo de mi liberación.”
La oración
invita a reconocer que la mente puede abandonar las ilusiones en cualquier
momento.
Cada práctica,
disuelve la sensación de conflicto interno, fortalece la confianza en la verdad,
libera la mente de la culpa y abre la experiencia de paz.
El instante
santo no se fabrica. Se acepta.
ASPECTOS
PSICOLÓGICOS:
Esta lección
aborda uno de los conflictos psicológicos más profundos: la sensación de
división interna.
Muchas
personas experimentan tensiones entre lo que desean, lo que creen que deberían
hacer y lo que temen perder.
El Curso
sugiere que este conflicto proviene de la creencia en una voluntad separada.
Cuando la
mente reconoce que su voluntad verdadera está alineada con la verdad y el amor,
disminuye el conflicto interno, aparece mayor claridad, se fortalece la paz
interior y se reduce la sensación de culpa.
ASPECTOS
ESPIRITUALES:
Espiritualmente
la lección afirma que la voluntad del Hijo está unida a la Voluntad del Padre,
que la separación nunca ocurrió realmente, que la santidad del Hijo permanece
intacta y que el despertar es recordar esta verdad.
La liberación
no consiste en convertirse en algo nuevo. Consiste en reconocer lo que siempre
ha sido cierto.
INSTRUCCIONES
PRÁCTICAS:
Hoy puedes practicar así:
- Repite lentamente la idea de la lección.
- Observa cualquier pensamiento de conflicto
interno.
- Recuerda que tu voluntad verdadera es la de
Dios.
- Permite que los pensamientos se aquieten.
- Permanece unos momentos en silencio.
No intentes
forzar una experiencia especial. Simplemente abre la mente a la posibilidad de
que la liberación esté disponible ahora.
ADVERTENCIAS IMPORTANTES:
❌ No intentar producir artificialmente el “instante
santo”.
❌ No juzgarse
si la mente se distrae.
❌ No
interpretar la liberación como escape del mundo.
✔ Permitir que la mente se relaje.
✔ Practicar con
paciencia.
✔ Recordar que
la verdad siempre está presente.
La liberación ocurre cuando la
mente deja de creer en la separación.
RELACIÓN
CON EL PROCESO DEL CURSO:
Las lecciones recientes siguen una
progresión muy clara:
221 — aquietar la mente
222 — reconocer que vivimos en Dios
223 — reconocer que nuestra vida es la de Dios
224 — recordar la identidad como Hijo de Dios
225 — reconocer el amor entre Padre e Hijo
226 — recordar el hogar verdadero
227 — aceptar la liberación en el instante presente
La mente
comienza a comprender que el regreso a Dios no es un viaje en el tiempo, sino
un reconocimiento inmediato.
CONCLUSIÓN
FINAL:
La lección 227
nos recuerda que la liberación no es algo lejano. No es una meta que deba
alcanzarse después de un largo esfuerzo. Está disponible en el momento en que
la mente reconoce que nunca estuvo separada de Dios.
Las ilusiones
pueden parecer reales por un tiempo, pero no pueden alterar la verdad. Cuando
la mente abandona esas ilusiones, incluso por un instante, descubre algo
extraordinario: La libertad siempre estuvo presente. Y en ese instante santo,
el Hijo de Dios recuerda su hogar.
✨ FRASE INSPIRADORA: “La liberación no llega en el futuro; ocurre cuando la mente recuerda que siempre fue libre.”
Ejemplo-Guía: "Me pregunto, ¿habrá una señal que me indique cuál es el instante santo de mi liberación?
Podría ser una inquietud compartida por muchos estudiantes. ¿Cómo sabremos que estamos preparados para la liberación?
En muchas ocasiones, participamos de la creencia de que nuestra liberación está en manos de algún maestro, de algún gurú, de alguien de condición santa. Intuyo que no hay un solo camino que nos conduzca al instante santo del despertar. Pero creo que, independientemente del camino elegido para alcanzar la meta, lo importante es que debemos lograr un nivel de consciencia, que sin duda será igual para todos los aspirantes: la consciencia de la Unidad con nuestro Creador.
Los maestros, gurús y personas santas que encontremos en el camino, podemos verlas como las señales de tráfico que anuncian al conductor las muchas variantes de la carretera, pero ellos no pueden aportarnos, ni vendernos, el instante en el que se produce el despertar. Ese instante santo es una experiencia que nos conduce a la percepción verdadera, la que nos ilumina y nos permite comprobar que siempre hemos sido el soñador de nuestros sueños.
Enseñanzas como la que estamos estudiando realizan el mismo papel que los maestros y guías espirituales. Nos aportan una información que debemos completar llevándola a la experiencia. La teoría no debemos confundirla con la iluminación. Puedo ser un magnífico disertador de las enseñanzas, aglutinar grandiosos foros y, sin embargo, mi conciencia permanece identificada con el mundo de la percepción.
Conocemos las señales del mundo del ego. Todas ellas se fundamentan en el miedo, en la culpa y en el dolor como vía redentora. Mientras que nuestros pensamientos rindan culto a esos falsos ídolos, seguiremos perteneciendo a este mundo.
Cuando las viejas ataduras dejen de mantenernos prisioneros de las tenebrosas voces del miedo, entonces estaremos preparados para recibir ese instante liberador que nos anuncie que nos hemos salvado de este mundo. No importa que permanezcamos en él por un tiempo, pues ya no lo identificaremos como nuestro verdadero hogar, y sus regalos han dejado de satisfacernos.
Te bendigo, hermano, si llegado este día, has degustado las mieles de la iluminación.
Reflexión: Respiro profundamente. Miro el mundo y no veo en él nada que tenga valor. La ilusión da paso a la verdad y me siento liberado. Gratitud.


Bendiciones y muchas gracias por estos cursos .
ResponderEliminar¡Buen día en el amor de Dios!
ResponderEliminarMuchas gracias por estas citas amorosas y clarificadoras.
Bendiciones!
Solo puedo agradecer.
ResponderEliminarBendiciones
Namaste
Todo es suma de partes que a su vez forma parte de una suma superior y esta forma Parte del TODO. TODOS SOMOS UNO.
ResponderEliminarAsí es.
EliminarJuam José en tu reflexión tu dices: Miro el mundo y no miro en él nada que tenga valor, y el amor, y la bomdad, y la solidaridad y todo lo que recibimos de nuestro creador para darlo en este mundo... eso no tiene valor'
ResponderEliminarEl mundo que percibimos es ilusorio e irreal, pues lo percibimos desde la mente errada fruto de la ausencia de amor. El verdadero valor se encuentra en la verdad, en lo que realmente somos, seres espirituales y eternos, y sobre todo, en la visión compartida por la Mente Una, de donde emana la fuente del amor. Cuando miremos este mundo desde la visión crística, lo percibiremos desde la mente recta. Esto quiere decir, que el mundo, al igual que el cuerpo, no tienen en sí mismos un valor duradero y por tanto real, es nuestra mente la que le aporta ese valor. El papel del mundo, así como el del cuerpo, es el de permitirnos despertar a lo que realmente tiene valor, que como tú bien dices, es el amor, la bondad, la solidaridad, pero estos valores forman parte de nuestra mente, de nuestra visión real. Gracias.
EliminarGRACIAS 🙏
ResponderEliminarGracias J.J
ResponderEliminarCada instante es infinitamente bendecido🌻. Infinitas gracias🌻
ResponderEliminarEste Es el Momento....Gracias,Gracias,Gracias🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏
ResponderEliminarCada instante en que pueda reconocer que no soy este cuerpo que soy realmente espíritu es un instante de liberación en que puedo vivir el cielo en la tierra pues la voluntad del padre es la mía y suya es mi voluntad, el mundo de caos que creamos cuándo nos identificamos con el cuerpo nunca es la voluntad de Dios, pues la voluntad de Dios es nuestra felicidad pura y perfecta..Padre que pueda mantenerme en mente correcta para crear el instante Santo de liberación.
ResponderEliminarSaludos Juan José Gracias.
Vivo el Instante Santo en mi Eterno Presente🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏💙💙💙💙💙💙💙💙💙
ResponderEliminarGracias
ResponderEliminarGratitud y bendiciones!!!
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