2. Con esto en mente, demos comienzo a nuestras prácticas, en las que repasaremos detenidamente los pensamientos con los que el Espíritu Santo nos ha bendecido en nuestras últimas veinte lecciones. 2Cada uno de ellos encierra dentro de sí el programa de estudios en su totalidad si se entiende, se practica, se acepta y se aplica a todo cuanto parece acontecer a lo largo del día. 3Uno solo basta. 4Mas no se debe excluir nada de ese pensamiento. 5Necesitamos, por lo tanto, usarlos todos y dejar que se vuelvan uno solo, ya que cada uno de ellos contribuye a la suma total de lo que queremos aprender.Esta lección propone un breve momento de quietud interior. Un instante en
el que la mente se aquieta y recuerda su verdadera identidad.
El Curso nos invita a contemplar esta idea con serenidad: Soy el Hijo de
Dios. No como una afirmación intelectual, sino como una experiencia de
reconocimiento.
Después de ese instante de quietud, regresamos al mundo cotidiano. Pero
regresamos sin confusión acerca de quién somos realmente.
La lección sugiere una verdad fundamental: La mente no puede servir a dos
sistemas de pensamiento al mismo tiempo.
Puede servir al cuerpo y al ego o al espíritu y al amor.
Cuando la mente se identifica completamente con el cuerpo, la percepción se
llena de limitaciones.
Surgen entonces, el miedo, la culpa, la sensación de fragilidad y el apego
al mundo material.
Esta identificación nace del antiguo error de la separación.
EL CUERPO COMO INSTRUMENTO.
Sin embargo, el Curso no enseña que el cuerpo sea un enemigo. El cuerpo
puede convertirse en un instrumento útil.
Cuando la mente se entrega al Espíritu Santo, el cuerpo deja de ser un
símbolo de separación. Se transforma en un medio de comunicación.
A través del cuerpo podemos expresar amor, compartir comprensión, ofrecer
perdón y servir como ejemplo de paz.
Así, el cuerpo se convierte en un canal para la extensión del amor.
LIBERTAD EN MEDIO DEL MUNDO.
La libertad no depende de abandonar el mundo. Depende de la forma en que la
mente se relaciona con él.
Incluso mientras habitamos el cuerpo, podemos recordar que nuestra esencia
es espiritual.
El cuerpo se convierte entonces en un instrumento temporal al servicio del
despertar. No es nuestra prisión. Es un medio de aprendizaje.
SENTIDO GENERAL DE LA LECCIÓN:
La Lección
219 enseña que:
- Nuestra identidad verdadera no
es el cuerpo.
- Somos el Hijo de Dios creado
por el Amor.
- La mente puede elegir a qué
sistema servir.
- El cuerpo puede convertirse en
instrumento del Espíritu.
- La libertad surge del
reconocimiento de nuestra verdadera identidad.
Cuando
recordamos quién somos, la percepción del mundo cambia.
PROPÓSITO DEL REPASO:
La lección 219 forma parte del proceso de integración del Curso.
Después de haber trabajado con el perdón, la confianza, la gratitud y la
liberación del juicio, ahora el Curso reafirma la verdad central: Nuestra
identidad es espiritual.
Esta idea se convierte en el fundamento del despertar.
ASPECTOS PSICOLÓGICOS:
Psicológicamente,
esta lección produce:
- Reducción del miedo a la
pérdida o a la muerte.
- Mayor estabilidad emocional.
- Menor identificación con el ego.
- Sensación de libertad interior.
- Mayor apertura hacia los demás.
Clave psicológica: Cuando dejamos de definirnos únicamente por el cuerpo o
la historia personal, la mente se vuelve más flexible y abierta.
ASPECTOS ESPIRITUALES:
Espiritualmente,
la lección afirma que:
- El Hijo de Dios permanece
eterno.
- El cuerpo es una experiencia
temporal.
- La mente puede elegir la guía
del Espíritu.
- El perdón restituye la visión
verdadera.
- La identidad divina nunca ha
sido perdida.
La verdad no
necesita ser creada. Solo necesita ser recordada.
INSTRUCCIONES PRÁCTICAS:
Durante el día, tómate breves momentos de silencio.
Repite suavemente: “No soy un cuerpo. Soy libre.”
Permite que la mente repose en esta idea.
Luego continúa tus actividades cotidianas recordando: “Soy el Hijo de
Dios.”
Y afirma: “No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me
creó.”
❌
No usar esta idea para negar la experiencia humana.
❌
No despreciar el cuerpo ni el mundo.
❌
No usar la espiritualidad como evasión.
❌
No forzar la comprensión intelectual.
✔
Practicar momentos de quietud interior.
✔
Reconocer la guía del Espíritu Santo.
✔
Usar el cuerpo como instrumento de comunicación amorosa.
✔
Recordar la identidad espiritual.
La libertad no consiste en huir del mundo. Consiste en recordar quién somos
dentro de él.
RELACIÓN CON EL PROCESO DEL CURSO:
La Lección 219 reafirma una de las enseñanzas más repetidas del Curso: La
identidad verdadera es espiritual.
El cuerpo pertenece al ámbito de la percepción. El espíritu pertenece al
ámbito de la realidad.
Cuando la mente reconoce esta diferencia, la confusión desaparece.
REFLEXIÓN PROFUNDA:
La reflexión que propone esta lección es directa: ¿A quién sirve tu mente?
Cuando la mente sirve al cuerpo y al ego, aparece el miedo.
Cuando la mente sirve al Espíritu, surge la paz.
Cada instante ofrece la oportunidad de elegir nuevamente.
CONCLUSIÓN FINAL:
La Lección 219 declara: No soy una identidad limitada por el cuerpo. Soy el
Hijo de Dios, eternamente amado.
Cuando la mente recuerda esta verdad, el miedo pierde su poder. Y la
libertad se revela como nuestra condición natural.
✨ FRASE
INSPIRADORA: “Cuando aquieto mi mente y recuerdo quién soy, descubro que la
libertad siempre ha estado dentro de mí.”


Hola Juan Jose, un saludo desde Colombia, vengo leyéndote desde hace meses, cuando tratando de estudiar Un curso de milagros un día encontré tu blog y desde allí te leo casi todos días, muchas gracias por tu dedicación, tu comentarios, tu buen animo para compartir tu visión sobre el curso, espero siempre estés mejor y un caluroso saludo desde el trópico : ) Feliz día!!
ResponderEliminarGracias J.J
ResponderEliminarHola, hace un año q estoy estudiando UCDM. Tu me acompañas todas las mañanas en este intento de despertar.las imágenes son muy elocuentes. Un instante santo para ti. Gracias!
ResponderEliminarMaria Ines desde Uruguay
Cuando mi mente sirve al espíritu recuerdo que Dios tiene un plan perfecto para mí que es mi felicidad, cuando me identificó con el cuerpo me siento separada. Un Curso de Milagros y sus enseñanzas me ayudan a permanecer en la mente recta en los pensamientos de Dios aún cuando a veces me quedo dormida y regreso a las percepciones erradas yo me aplaudo porque ya estoy más consciente aún cuando reconocerlo también hace parte de mi ego amoroso.
ResponderEliminarLa lección de hoy nos invita a repetir cada hora, *no soy un cuerpo soy libre* para mi poder reconocer que no soy este cuerpo que realmente soy espíritu y que es en mi mente donde se encuentra la diferencia y es la mente la que puede ayudarme a salir de la percepción del cuerpo físico ha sido la sanación a toda razón de sufrimiento.
El cuerpo fabricado por el Hijo de Dios no es la fuente del “pecado”, ni tan siquiera del “error”, pues el cuerpo no tiene la propiedad de crear. Debemos dirigir nuestra atención a la mente para encontrar la verdadera y única causa que nos hace ver lo que vemos.
Al estar nuestra mente identificada con el error, debemos pedir al Espíritu Santo que nos ayude ofreciéndonos la “expiación” de nuestros errores.
Una vez libre de esos errores, percibiremos al cuerpo de forma diferente. Lo utilizaremos como vehículo de comunicación y de este modo podremos expresar nuestros atributos con el fin de colaborar en el Plan de Salvación de Dios. 🙏 🙏 GRACIAS JUAN JOSÉ ERES MI GRAN MENTOR DE UN CURSO DE MILAGROS. BENDICIONES PARA TI DESDE VENEZUELA 🇻🇪 TE ABRAZO DE CORAZÓN A CORAZÓN 💕
El Espíritu sirve a la Paz....el Cuerpo al "Mundo"
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