miércoles, 27 de agosto de 2025

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 239

LECCIÓN 239

Mía es la gloria de mi Padre.

1. No permitamos hoy que la verdad acerca de nosotros se oculte tras una falsa humildad. 2Por el contrario, sintámonos agradeci­dos por los regalos que nuestro Padre nos ha hecho. 3¿Sería posi­ble acaso que pudiéramos advertir algún vestigio de pecado de culpa en aquellos con quienes Él comparte Su gloria? 4¿Y cómo podría ser que no nos contásemos entre ellos, cuando Él ama a Su Hijo para siempre y con perfecta constancia, sabiendo que es tal como Él lo creó?

2. Te damos gracias, Padre, por la luz que refulge por siempre en no­sotros. 2la honramos porque Tú la compartes con nosotros. 3Somos uno, unidos en esa luz y uno Contigo, en paz con toda la creación y con nosotros mismos.


¿Qué me enseña esta lección?

Cuando damos gracias, realmente estamos compartiendo un acto de comprensión de la experiencia a la que nos sentimos agradecidos. Existe en el agradecimiento un grado de complicidad y de reconocimiento de la unidad. 

Dar gracias a nuestro Padre por la luz que refulge en nosotros es reconocer que somos Hijos de Dios y que somos portadores de sus cualidades divinas. Es reconocer que gozamos de Su Paz, y que aceptamos libremente llevar a cabo la función que nos ha encomendado para realizar Su Plan de Salvación: Amar-Perdonar. 

Hoy es un día festivo, pues gozamos de la consciencia de que somos uno con todo lo creado. Es un día festivo, porque hemos despertado del pesado sueño que nos mantenía prisioneros de los falsos valores del ego. Hoy es un día festivo, porque sé, con plena certeza, lo que soy.

SENTIDO GENERAL DE LA LECCIÓN:

La lección 239 enseña que:

• La gloria de Dios pertenece al Hijo.
• La falsa humildad oculta la verdad.
• La grandeza es inherente, no adquirida.
• La culpa no tiene fundamento real.
• La unidad con Dios es total.

No es arrogancia. Es reconocimiento de la verdad.

PROPÓSITO DE LA LECCIÓN:

Practicar la idea: “Mía es la gloria de mi Padre.”

Esto implica aceptar la luz, la dignidad y la inocencia.

Cada repetición, disuelve la autoimagen limitada, debilita la culpa, fortalece la identidad verdadera y abre la experiencia de unidad.

ASPECTOS PSICOLÓGICOS:

Esta lección toca un punto muy sensible, la incomodidad con la propia grandeza.

Muchas personas minimizan su valor, rechazan su luz y se sienten incómodas con el reconocimiento.

Esto se debe a creencias profundas de miedo a destacar, de miedo al rechazo y asociación entre grandeza y ego.

La lección corrige esto:  la verdadera grandeza es natural; no compite y no excluye.

Cuando se integra, aumenta la autoestima real, disminuye la autonegación, aparece una sensación de dignidad tranquila y se reduce la culpa inconsciente.

ASPECTOS ESPIRITUALES:

Espiritualmente la lección afirma:

• Dios comparte Su gloria con Su Hijo.
• La luz divina habita en la mente.
• La unidad es completa.
• La inocencia es inherente.

Esto revela algo esencial: no estás separado de la Fuente ni de Su gloria.

INSTRUCCIONES PRÁCTICAS:

Hoy:

  1. Repite la idea con calma.
  2. Observa pensamientos de pequeñez.
  3. Pregúntate: “¿Estoy negando lo que soy?”
  4. Permite sentir la luz en ti.
  5. Extiende esa percepción a los demás.

No es inflarte. Es reconocerte sin distorsión.

ADVERTENCIAS IMPORTANTES:

No confundir gloria con superioridad.
No usar la idea para inflar el ego.
No rechazar la humildad verdadera.

Aceptar con serenidad.
Reconocer la unidad con todos.
Practicar desde la paz.

La gloria verdadera es silenciosa y compartida.

RELACIÓN CON EL PROCESO DEL CURSO:

La progresión continúa:

  • 237: Soy tal como Dios me creó.
  • 238: Puedo elegir la salvación.
  • 239: Acepto mi gloria divina.

Aquí ocurre algo muy profundo: la identidad deja de ser solo inocente y se reconoce como gloriosa.

CONCLUSIÓN FINAL:

La lección 239 es una invitación a dejar de esconder la luz. Durante mucho tiempo, la mente ha aprendido a verse pequeña, limitada o imperfecta. Pero esa imagen nunca fue verdadera.

La gloria que Dios comparte contigo no es algo que debas alcanzar. Es algo que ya eres. Y cuando dejas de resistirlo, aunque sea por un instante, ocurre algo muy suave pero poderoso: te reconoces sin esfuerzo.

Y en ese reconocimiento… hay paz.

FRASE INSPIRADORA: “Aceptar mi gloria no me separa de Dios; me recuerda que nunca estuve separado.”


Ejemplo-Guía: "Practicando el agradecimiento"

Acabo
 de realizar un ejercicio para ser consciente de la emoción que se despierta en mi interior cada vez que recibo las gracias de alguien. He cerrado los ojos y he centrado mi atención en la verbalización de la palabra "gracias" pronunciada por otra persona, de manera sincera.

He dejado que ese mensaje llenase todo mi interior y que envolviese mi corazón. En ese instante, se ha activado en mi mente el recuerdo del pacto de amor que perdura en la eternidad y que nos hace cómplices de una misma Voluntad. Esa Voluntad es la gloria del Padre que bendice a Su Filiación con el regalo de la unidad.

El agradecimiento me lleva a recordar lo que verdaderamente soy: Uno con Todo lo creado. El agradecimiento emana del Pensamiento Uno y del Amor Incondicional. Al recordar ese pacto, estoy reconociendo que tu papel en el guion de mi existencia no responde a la casualidad, sino que atiende a la única realidad, a la única verdad: Todos formamos parte de la Mente de Dios.

¿Esto qué significa? La complicidad a la que he hecho referencia se traduce en una toma de consciencia que ha de llevarnos a la certeza de que todo cuanto nos ocurre en la vida tiene como propósito nuestro despertar, es decir, hacernos conscientes de que no somos cuerpos separados unos de otros y que nuestra salvación es una realidad cuando abandonamos la falsa creencia en la separación.

¿Entonces, el enemigo forma parte de esa complicidad?

Sí. En verdad, el papel del enemigo, al igual que el resto de papeles, son nuestras propias proyecciones. Al creer en ellas, las hacemos realidad y la única manera de hacerlas conscientes en nuestro interior es experimentándolas externamente. 

Mi enemigo puede ser mi propio orgullo, pero soy tan orgulloso que no puedo aceptarlo, lo que significa que no soy consciente de ello. La única manera que elegimos, inconscientemente, para tomar consciencia de ello, es proyectarnos en los demás y, cuando observamos en ellos nuestras propias debilidades, las condenamos. Lo que estamos haciendo es compartiendo nuestra propia condena.

Ese "enemigo" hace su papel en el guion de nuestro programa y se convierte en un magnífico "maestro" para que alcancemos nuestro despertar.


El agradecimiento no tiene un solo destino, es decir, no tan solo debe ser compartido cuando recibimos regalos que interpretamos como buenos. El agradecimiento reconoce que todo cuanto nos ocurre responde a la necesidad de nuestro despertar; por lo tanto, el enemigo también debe recibir nuestro agradecimiento, profundo y sincero. 

Reflexión: ¿Por qué, si somos una unidad, percibimos la división fuera de nosotros?

11 comentarios:

  1. Muchas gracias por tus lecciones tan bien explicadas.

    No se la respuesta. Pero creo que es porque no queremos dejar.la batuta de nuestra vida ilusoria pero sobre todo porque tenemos mucho miedo .

    ResponderEliminar
  2. Porque damos mas entidad al ego q a nuestro sentir

    ResponderEliminar
  3. Nuestra mente nos da un sentido dual a la percepción, de tal forma que si le doy paso al sentir guiado por el ego, voy a sentime separado de mis hermanos como si fuera yo solo. Por lo tanto, es mi decisión pensar con el Espíritu Santo para en mi sentir ser uno con Dios y uno con la filiación. Asi identifico ser uno en la filiación.

    ResponderEliminar
  4. Porque nos percibimos como cuerpo y no desde lo que somos, Espìritus Divinos.

    ResponderEliminar
  5. Estupendas estas reflexiones Juan José! Infinita GRACIAS.

    ResponderEliminar
  6. Que bonito eso que dices Juan José existe en el agradecimiento un grado de complicidad con la unidad, estoy totalmente de acuerdo contigo el acto de agradecer me conecta con la fuente, sentir agradecimiento es valorar todo lo que ocurre con la certeza que aquello que sucede es perfecto y necesario para hacer fracasar el ego y despertar de las proyecciones de la mente, al agradecer recononozco que soy portadora de las cualidades divinas, sin duda cada vez que agradezco me conecto con la mente de Dios.
    Respecto a tu pregunta nos separamos de la fuente cuando hacemos proyecciones erradas desde la mente del ego.

    ResponderEliminar
  7. Gracias,Gracias,Gracias....excelente🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏

    ResponderEliminar

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 80

LECCIÓN 80 Permítaseme reconocer que mis problemas se han resuelto. 1.  Si estás dispuesto a reconocer tus problemas, reconocerás que no ti...