miércoles, 13 de agosto de 2025

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 225

LECCIÓN 225

Dios es mi Padre, y Su Hijo lo ama.

1. Padre, no puedo sino corresponder a Tu Amor, pues dar es lo mismo que recibir y Tú me has dado todo Tu Amor. 2Tengo que corresponder él, pues quiero tener plena conciencia de que es mío, de que arde en mi mente y de que, en su benéfica luz, la mantiene inmaculada, amada, libre de miedo y con un porvenir en el que sólo se puede perfilar paz. 3¡Cuán apacible es el camino por el que a Tu amoroso Hijo se le conduce hasta Ti!

2. Hermano mío, ahora hallamos esa quietud. 2El camino está libre y despejado. 3Ahora lo recorremos juntos y en paz. 4Tú me has tendido la mano, y yo nunca te abandonaré. 5Somos uno, y es sólo esta unidad lo que buscamos a medida que damos los últi­mos pasos con los que concluye una jornada que nunca comenzó.


¿Qué me enseña esta lección?

No puedo amar a mis hermanos si no me amo a mí mismo.

No puedo amarme a mí mismo si no amo a Dios.

Amar a Dios es dar lo que recibo de Él. Amar a mis hermanos es amar a Dios y amarme a mí mismo.

Esa es mi única y verdadera función en el mundo. Ver la Unidad en todo lo creado es una expresión del amor del que somos portadores.

El amor es esencial para la vida, como el agua que bebemos.

Todos somos amor, pero lo hemos olvidado.

Recordar lo que somos es renacer al amor.


SENTIDO GENERAL DE LA LECCIÓN:

La lección 225 enseña que:

• El amor de Dios se recibe y se comparte al mismo tiempo.
• Dar y recibir son la misma realidad espiritual.
• El amor ilumina y purifica la mente.
• El despertar se recorre junto a los demás.
• La unidad es el destino final.

No es una práctica emocional. Es un reconocimiento profundo de la naturaleza del amor.

PROPÓSITO DE LA LECCIÓN:

Practicar la idea: “Dios es mi Padre, y Su Hijo lo ama”.

Permitir que la mente reconozca el amor recibido de Dios y responda a él.

La oración de la lección expresa esta intención: Reconocer que el amor de Dios ya ha sido dado completamente.

Cada práctica, fortalece la conciencia de amor, disuelve el miedo, aumenta la sensación de unión, abre el camino hacia la paz.

ASPECTOS PSICOLÓGICOS:

Esta lección transforma la relación de la mente con el amor.

El ego suele percibir el amor como algo frágil, condicionado, dependiente y limitado.

Pero el Curso presenta el amor como una realidad estable e ilimitada.

Cuando la mente acepta esto, disminuye el miedo a perder el amor, se reduce la necesidad de defensa emocional, aparece una sensación profunda de seguridad y surge mayor apertura hacia los demás.

El amor deja de percibirse como riesgo. Se reconoce como naturaleza esencial del ser.

ASPECTOS ESPIRITUALES:

Espiritualmente la lección afirma:

• Dios ama eternamente a Su Hijo.
• El Hijo responde naturalmente a ese amor.
• Dar y recibir son una sola realidad.
• La unidad entre los hijos de Dios es inevitable.

El despertar espiritual consiste en recordar este intercambio eterno de amor. No es un logro. Es un reconocimiento.

INSTRUCCIONES PRÁCTICAS:

Hoy puedes practicar así:

  1. Repite lentamente la idea de la lección.
  2. Permite sentir el amor que Dios te ha dado.
  3. Observa cómo ese amor puede extenderse hacia los demás.
  4. Recuerda que dar amor es reconocerlo en ti mismo.
  5. Permanece unos momentos en silencio.

No intentes generar emociones intensas. Simplemente permite reconocer el amor que ya está presente.

ADVERTENCIAS IMPORTANTES: 

❌ No intentar forzar sentimientos de amor.
❌ No usar la idea como obligación moral.
❌ No juzgarse si la experiencia parece tenue.

✔ Practicar con calma.
✔ Permitir que el reconocimiento del amor crezca naturalmente.
✔ Recordar que el amor se revela cuando la mente se relaja.

La experiencia profunda surge cuando la mente deja de resistirse al amor que ya posee.

RELACIÓN CON EL PROCESO DEL CURSO:

Las lecciones recientes siguen una progresión muy clara:

221 — aquietar la mente
222 — reconocer que vivimos en Dios
223 — reconocer que nuestra vida es la de Dios
224 — recordar que somos el Hijo de Dios
225 — reconocer el amor entre el Padre y el Hijo

El Curso está llevando a la mente hacia la experiencia de unidad amorosa.

CONCLUSIÓN FINAL:

La lección 225 nos recuerda que el amor de Dios no es algo distante. Es una realidad que ya nos ha sido dada completamente.

Cuando la mente reconoce ese amor, surge una respuesta natural: amar a Dios y amar a los hermanos. Y en ese reconocimiento ocurre algo profundo: el camino se vuelve tranquilo. Porque descubrimos que nunca caminamos solos.

FRASE INSPIRADORA: “Cuando reconozco el amor que Dios me da, ese mismo amor despierta en mí”.


Ejemplo-Guía: "Practicando la unidad".

Muchos nos preguntamos, en algún momento de nuestras vidas, ¿es posible experimentar la unidad?

En el noble empeño de encontrar una respuesta a esta cuestión, reconozco que no siempre me he orientado en la dirección correcta, pues he perseguido un objetivo, la experiencia de la unidad, en el escenario incorrecto, en el mundo de la percepción, lo que me ha llevado a exigir un comportamiento acorde al logro de la unidad.

Hoy, tengo una visión que considero más cercana a la realidad, y por ello, a la verdad. No es en el mundo de las formas, en el ámbito de la percepción, en los efectos, donde debo realizar la conquista de la unidad, sino en el mundo de la mente, en el ámbito de las creencias, en las causas, donde debo crear el pensamiento Uno, ese nivel de comprensión cercano al Conocimiento de lo que somos y que ha de aportarnos la certeza de que formamos un único vínculo con nuestro Creador y con Su Creación.

Esta visión se convierte en el camino que nos conduce a la salvación. Recorrer esa senda nos da la oportunidad de vivir en el eterno presente, donde nuestra relación con el mundo que nos rodea se traduce en una oportunidad para perdonar la pesada culpa que recae sobre las creencias de la humanidad.

La unidad tan solo es posible cuando la hemos conquistado a nivel interno, lo que significa que no hay conflicto en la percepción de niveles, no hay incoherencia entre lo que pensamos, lo que sentimos y lo que hacemos. No hay juicio; no hay percepción de separación. Y damos testimonio permanente de nuestra condición divina a través de compartir con el mundo nuestra visión espiritual, nuestra inocencia, nuestra impecabilidad, nuestra santidad.

Practicar la unidad se convierte en un ejercicio enriquecedor que nos llevará a una consciencia cercana a Dios y que se ha de ver expresada en el trato con el mundo que percibimos.


Reflexión: ¿Es la individualidad un obstáculo para la unidad?

9 comentarios:

  1. Gracias!!!! Uso está página todos los días para hacer las lecciones!!!

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  2. Gracias, gracias, gracias... Esta página es la que utilizo diariamente para mis lecciones.

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  3. Desde hace algun tiempo yo también sigo las lecciones aqui. Me gustan mucho tus comentarios a la lección, y las reflexiones en fomra de preguntas abiertas que dejas al final. Muchisimas gracias por tu aportación a la sanación de la mente. Somos uno y vamos todos juntos. Un abrazo y mil gracias

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  4. Yo también uso esta página Ara mis lecciones diarias. Agradecida. 🙏

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  5. Soy nueva leyendote pero me engachaste con tu manera de reflexionar cada lección, asi que creo que estaré siguiendote de ahora en adelante. No es fácil despertar la mente a la verdad y al amor, lleva perseverancia y tener la certeza de que somos lo que somos. Hat todo un sendero por transitar, ojalá cada día seamos más caminando hacia la luz...

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  6. Desde hace unos meses he leído las lecciones y me gusta mucho tus reflexiones al final de c/u. Sin embargo ahora no se que pasó que me ha cambiado la imagen y ya no las veo. Debo hacer algún cambio en mi celular?? O debo suscribirme en algo? Agradeceré tu apoyo x que siento que me hace mucha falta. Muchas gracias princip por tu aporte.

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  7. Agradecido con todo mi corazón por tu cambio y nos das fuerza y aliento para hacerlo nosotros tambien

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