3. Necesitas repetir la idea de hoy muchas veces para obtener el máximo beneficio. 2Se debe repetir por lo menos cada media hora, e incluso más si es posible. 3Puedes intentarlo cada quince o veinte minutos. 4Se recomienda que al despertarte o poco después, establezcas un horario fijo según el cual vas a repetir la idea de hoy, y que trates de adherirte a él durante todo el día. 5No te será difícil hacerlo, aun si estás conversando u ocupado en otra cosa cuando llegue el momento de repetirla. 6Siempre se puede repetir una frase corta silenciosamente sin que ello interfiera en nada.¿Qué me enseña esta lección?
Ver no es una función de los ojos del cuerpo, sino una decisión de la mente. Los ojos no hacen sino transmitir señales sin significado; es la mente la que interpreta y otorga sentido a lo que parece percibirse. Por ello, cuando expresamos el deseo de ver, no estamos pidiendo una mejora sensorial, sino una comprensión más profunda de la realidad y de nuestra verdadera Identidad.
Elegir ver significa decidir que la visión tiene prioridad sobre todos los demás deseos. En términos del Curso, esto implica dejar de otorgar significado a lo que no lo tiene. Al hacerlo, renunciamos a creer que el mundo separado es real, dejamos de identificarnos con el cuerpo como si fuese lo que somos, y abandonamos la creencia en el pecado, la culpa y el castigo como si tuvieran algún valor o función.
La realidad ilusoria que creemos ver no surgió de la nada, sino que fue el efecto de una elección mental: la decisión de interpretar la experiencia desde la separación y el aprendizaje individual, en lugar de desde la unidad. Esa elección dio lugar a una percepción fragmentada, pero no alteró la verdad de lo que somos.
Por eso, elegir ver adquiere un significado profundamente transformador. Supone una reorientación de la voluntad, un giro consciente hacia la verdad después de un instante de recuerdo. En ese instante santo, la mente reconoce que nunca estuvo separada de su Fuente y que no necesita seguir aprendiendo a través del miedo. A partir de ahí, se abre a una vía de aprendizaje distinta, más directa y suave, guiada por el Espíritu Santo.
Al observar el mundo, la lección nos invita a hacerlo desde la Mente Recta, no desde la mente errada. La mente errada interpreta lo que ve como perecedero, limitado y real, y refuerza la identificación con el cuerpo. La Mente Recta, en cambio, reconoce que el cuerpo es sólo un medio de comunicación y no la verdad del Ser.
El Ser no es la forma material con la que parece manifestarse en el mundo. El Ser es eterno, perfecto e invulnerable, tal como Dios lo creó. Por ello, cuando nos vemos a nosotros mismos y miramos a nuestros hermanos, se nos invita a reconocer su naturaleza espiritual y no su apariencia corporal. Ver la primera conduce inevitablemente a la unión y al Amor Incondicional; fijarse en la segunda da lugar al juicio, al ataque, al miedo y a la sensación de desigualdad.
Ver, en el sentido que propone esta lección, es la vía más directa hacia la percepción verdadera. No es aún el Conocimiento absoluto, pero es la forma más elevada de percepción posible dentro del mundo. Esta visión va siempre acompañada del perdón, no porque haya algo real que perdonar, sino porque el perdón deshace la creencia en el error. Al hacerlo, la mente recuerda que el Ser es perfecto en Sí mismo y que nada real ha sido jamás dañado.
Así, la lección 27 nos enseña que por encima de todo queremos ver, porque ver de esta manera es recordar quiénes somos y descansar nuevamente en la paz que nunca se perdió.
Propósito y sentido de la lección:
Esta lección no introduce una técnica, sino una prioridad interna. El Curso distingue claramente entre:
- querer
mejorar la percepción
- y poner
la visión por encima de todo lo demás.
Aquí no se te pide que abandones otros deseos, sino que reconozcas
cuál deseas realmente por encima de todos, incluso aunque aún no estés
seguro.
El texto es especialmente honesto: admite la indecisión, la
ambivalencia y la duda como parte normal del proceso. El Curso no exige
coherencia total ni pureza de intención; solo disposición a avanzar un poco
más hacia la verdad.
El propósito es entrenar la mente para que empiece a considerar la visión —ver sin juicio, sin ataque y sin miedo— como algo más valioso que tener razón, proteger la autoimagen, controlar resultados y sostener interpretaciones pasadas.
No se trata de una meta espiritual elevada, sino de un
cambio de jerarquía interna.
Instrucciones prácticas:
Esta lección se diferencia de otras porque no propone
sesiones formales, sino una práctica distribuida y constante a lo
largo del día.
El énfasis no está en el esfuerzo, sino en la frecuencia
del recuerdo. La mente se entrena no por intensidad, sino por repetición
suave y persistente.
Repetir la frase: "Por encima de todo quiero ver" es un gesto de orientación mental, como ajustar una brújula una y otra vez. No importa si la mente se distrae; lo importante es volver.
Las frases adicionales cumplen una función correctora:
- La
visión no le cuesta nada a nadie deshace la idea de sacrificio.
- Tan
sólo puede bendecir corrige el miedo a la pérdida.
La práctica está diseñada para integrarse en la vida
cotidiana, lo que indica que la visión no es un estado especial, sino
una forma distinta de relacionarte con lo que ya estás viviendo.
Aspectos psicológicos y espirituales:
A nivel psicológico, esta lección toca una creencia profunda del ego: “Si dejo de ver como siempre he visto, perderé algo importante.”
Ese “algo” puede ser identidad, control, defensa,
superioridad moral o seguridad. Por eso la mente interpreta la visión como
amenaza.
El Curso no discute esa creencia; la corrige suavemente
afirmando que la visión no cuesta nada y no quita nada. Esto reduce la
resistencia sin confrontación directa.
Espiritualmente, esta lección es una declaración de
apertura. No afirma que ya veas, sino que estás dispuesto a que la visión
sea más importante que el miedo.
Es un gesto de humildad, reconocer que tal vez no sabes
todavía qué es ver realmente, pero estás dispuesto a aprender.
Aquí comienza a asentarse la base de la visión de Cristo,
que no es una experiencia mística espectacular, sino una percepción sin
ataque.
Relación con el resto del Curso:
La Lección 27 funciona como un puente entre:
- el
reconocimiento del error (ataque, juicio, miedo),
- y la
elección consciente de otra manera de ver.
Después de identificar en la Lección 26 que el ataque nace
en la mente, ahora se introduce una alternativa clara: la visión.
Muchas lecciones posteriores se apoyan directamente en esta
prioridad. Sin esta decisión interna, el perdón puede parecer esfuerzo,
sacrificio o pérdida. Con ella, el perdón se vuelve natural.
Esta lección empieza a entrenar la mente para aceptar que ver
correctamente es más valioso que defenderse.
Consejos para la práctica:
- No
intentes sentir nada especial al repetir la frase.
- No
busques resultados inmediatos.
- No
conviertas la práctica en una obligación rígida.
- Usa
olvidos como oportunidades para retomar, no como motivo de culpa.
La lección subraya algo clave, una sola repetición
plenamente sincera tiene un valor inmenso. Esto enseña que el poder no está
en la cantidad, sino en la autenticidad.
Conclusión final:
Esta lección no exige transformación inmediata. Solo pide una
elección interna repetida con suavidad.
Decir "Por encima de todo quiero ver" es empezar a
soltar la idea de que sabes cómo son las cosas y abrirte a una percepción más
amable y verdadera.
No es una renuncia, sino una reorientación del deseo.
Y según el Curso, cuando el deseo se orienta correctamente, el resto se ordena
solo.
Ejemplo-Guía: "Me desespera el comportamiento de mi hijo".
En el mundo que hemos fabricado, muchas expresiones se han convertido en aparentes guías de vida. El ego necesita fórmulas simples y fácilmente recordables que refuercen sus creencias. Una de ellas es la conocida frase: "Querer es poder".
Desde la perspectiva del ego, esta afirmación parece incuestionable. El ego se reconoce a sí mismo como un sistema basado en el deseo, y entiende la voluntad como una herramienta para conseguir aquello que imagina. Cuando la voluntad se pone al servicio del deseo del ego, la mente fabrica imágenes y situaciones que parecen dar forma a una realidad acorde con ese deseo. Éste es el poder de fabricar del ego, no de crear, sino de proyectar.
Reconocer esto es importante, porque nos permite elegir de nuevo. La lección 27 no nos pide que renunciemos a la voluntad, sino que la reorientemos. Cuando decimos «por encima de todo quiero ver», estamos eligiendo poner la voluntad al servicio de un deseo distinto, el deseo de la visión verdadera. Al hacerlo, dejamos de usar la voluntad para sostener el miedo y comenzamos a usarla para recordar el Amor.
La visión que obtenemos depende siempre del sistema de pensamiento que hemos elegido. Si miramos desde el miedo, veremos separación, conflicto y ataque. Si miramos desde el Amor, veremos unidad. No se trata de cambiar lo que vemos, sino cómo lo vemos. Cambiar el “filtro” de la mente transforma completamente la experiencia.Aplicado al ejemplo que estamos analizando, cuando alcanzamos ese instante santo en el que nuestra voluntad se alinea con el deseo de recordar lo que somos, la vivencia cambia de raíz. El comportamiento de nuestro hijo deja de ser interpretado como una amenaza o un ataque, y ya no despierta desesperación. No porque la forma externa haya cambiado necesariamente, sino porque la mente ha elegido ver de otra manera.
En ese momento, la voluntad ya no se moviliza para satisfacer emociones erróneas ni para justificar el juicio o la condena. La interpretación del ego pierde sentido. La visión verdadera, que reconoce que somos seres espirituales y no cuerpos separados, se extiende también a nuestro hijo. Al verlo así, ya no reaccionamos desde el rencor, el odio o el miedo, sino desde la paz.
Desde el Amor, las decisiones se toman de otra manera. Puede ocurrir que se considere necesario corregir una conducta o incluso establecer límites firmes. En algunos casos, eso puede implicar decisiones difíciles en la forma. Pero cuando estas decisiones no están basadas en la condena, sino en la guía del Amor, no generan culpa ni conflicto interno. No nacen del miedo, sino de la claridad. Y por ello, aunque puedan parecer exigentes, siempre llevan implícito un potencial sanador.
La lección 27 nos recuerda una idea esencial, querer ver implica dejar de desear lo que no tiene significado. Significa dejar de invertir la fe en el mundo de los efectos —el mundo físico y cambiante— y elegir creer en el nivel de la causa, donde el Pensamiento Divino nos ofrece una sola visión posible, la Unidad.
Por encima de todo, querer ver es elegir la paz. Y cuando esa elección se hace sincera, la experiencia comienza a ordenarse de acuerdo con ella.
Reflexión: Haz consciente en ti tu poder de determinación.


es increible como una frase bien dicha puede cambiar mi pensamiento y sentirme mas libre, felicidades por esta pagina y tratare de leer mas para cambiar mi forma de pensar, gracias por este estudio.
ResponderEliminarTodo lo que resuena en nuestro interior, es porque ya se encuentra en él. Los demás, actúan como espejos a través nos reencontramos con nosotros mismos, nos reconocemos. Gracias.
ResponderEliminarGracias por esta lección. Me encanta ir abriendo mi mente y tener momentos de claridad....aunque por el día me pierda en este mundo Pero ahora comprendo que cuando no veo es cuando me pierdo.. “por encima de todo quiero ver”
ResponderEliminarBuenos días ayer quería preguntar..lo que la lección de hoy me aclaro, gracias paso a paso voy entendiendo...muchas gracias....por encima de todo quiero..ver...
ResponderEliminarBuen día.
ResponderEliminarPor encima de todo quiero ver, con mi mente superior con mi alma, con.
todo mi Ser.
Gracias
Gracias 🙌
ResponderEliminarGracias
ResponderEliminarMuchas gracias Juan José. Soy estudiante de UCDM. Su afirmación de que la realidad ilusoria que creemos ver es respuesta al deseo de dejar de ser inconscientes y adquirir conciencia a través del aprendizaje individual ¿es una reflexión suya o un pasaje literal de UCDM que pasé por alto? Me interesa mucho su respuesta. Gracias, gracias y un abrazo fraterno en el Padre
ResponderEliminarNo me consta que esa frase sea de ucdm, me cuesta entenderla,parece un oximoron. Saludos
EliminarHe terminado el libro de ejercicios del curso,y ha habido bastantes días que los recordatorios de la lección del día no los he hecho cada hora, incluso bastantes días en los que solo he practicado dos veces. Aunque sé que esta sensación de no haber hecho bien los ejercicios viene del ego ¿Es recomendable hacerlos de nuevo?Gracias.
ResponderEliminarGracias, gracias, gracias, lo máximo en aprendizaje del ser
ResponderEliminarGRACIAS
ResponderEliminarGracias, tus comentarios son muy enfocados, ayudan mucho, Gracias
ResponderEliminarGracias J.J
ResponderEliminarVeo el Mundo desde su esencia de Perfección y Amor🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️
ResponderEliminarVeo un Mundo Perfecto,Inocente y Perdonado a través de mis Hermanos🙏🙏🙏🙏🙏🙏💙💙💙💙💙💙🤍🤍🤍🤍🤍✨✨✨✨✨✨
ResponderEliminarMuchas gracias, voy paso a paso 🥰🥰🥰
ResponderEliminarGracias infinitas, Juan José por tus explicaciones. Amor y bendiciones. ❤❤❤
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