martes, 18 de marzo de 2025

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 77

LECCIÓN 77

Tengo derecho a los milagros.

1. Tienes derecho a los milagros debido a lo que eres. 2Recibirás milagros debido a lo que Dios es. 3ofrecerás milagros debido a que eres uno con Dios. 4Una vez más, ¡cuán simple es la salva­ción! 5Es sencillamente una afirmación de tu verdadera Identi­dad. 6Esto es lo que celebraremos hoy.

2. Tu derecho a los milagros no se basa en las ilusiones que tienes acerca de ti mismo. 2No depende de ningún poder mágico que te hayas adscrito ni de ninguno de los rituales que has ingeniado. 3Es inherente a la verdad de lo que eres. 4Está implícito en lo que Dios, tu Padre, es. 5Tu derecho a los milagros quedó establecido en tu creación y está garantizado por las leyes de Dios.

3. Hoy reivindicaremos los milagros a los que tienes derecho, pues te pertenecen. 2Se te ha prometido total liberación del mundo que construiste. 3Se te ha asegurado que el Reino de Dios se encuentra dentro de ti y que jamás lo puedes perder. 4No pedi­mos sino lo que en verdad nos pertenece. 5Hoy, sin embargo, nos aseguraremos también de no conformarnos con menos.

4. Comienza las sesiones de práctica más largas de hoy dicién­dote a ti mismo con absoluta certeza que tienes derecho a los milagros. 2Cierra los ojos y recuerda que estás pidiendo única­mente lo que por derecho propio te pertenece. 3Recuérdate tam­bién a ti mismo que los milagros jamás se le quitan a uno para dárselos a otro, y que al reivindicar tus derechos estás haciendo valer los derechos de todo el mundo. 4Los milagros no obedecen las leyes de este mundo. 5Proceden simplemente de las leyes de Dios.

5. Después de esta breve fase introductoria, espera en silencio la ratificación de que se te ha concedido tu petición. 2Has pedido la salvación del mundo así como la tuya. 3Has pedido que se te concedan los medios a través de los cuales se puede lograr esto. 4Es imposible que no se te den garantías al respecto. 5No estás sino pidiendo que se haga la Voluntad de Dios.

6. Al hacer esto, no estás realmente pidiendo nada. 2Estás afir­mando un hecho innegable. 3El Espíritu Santo no puede sino ase­gurarte que se te ha concedido tu petición. 4El hecho de que la aceptases lo confirma. 5Hoy no hay cabida para la duda ni la incertidumbre. 6Estamos haciendo por fin una petición real. 7La respuesta es una simple exposición de un simple hecho. 8Recibirás la ratificación que buscas.

7. Nuestras sesiones de práctica más cortas serán frecuentes, y estarán dedicadas a recordar un simple hecho. 2Repite hoy fre­cuentemente:

3Tengo derecho a los milagros.

4Pídelos cada vez que se presente una situación que los requiera. 5Reconocerás tales situaciones. 6como no estás dependiendo de ti mismo para encontrar el milagro, tienes pleno derecho a reci­birlo siempre que lo pidas.

8. Recuerda también que no te debes conformar con nada que no sea la respuesta perfecta. 2Si te asaltan tentaciones, di de inme­diato:

3No intercambiaré milagros por resentimientos.
4Quiero únicamente lo que me pertenece.
5Dios ha establecido mi derecho a los milagros.


¿Qué me enseña esta lección? 

Con esta afirmación reconozco conscientemente mi verdadera identidad: soy un ser espiritual.

El milagro es la manifestación natural del Amor y del Perdón, y estos atributos solo pueden expresarse desde la conciencia de Unidad con todo lo creado. Cuando afirmo que tengo derecho a los milagros, estoy declarando que soy Hijo de Dios, y que mi condición natural es el milagro; es decir, la expresión de la verdad y, por tanto, la disolución del error.

Reconocer que somos merecedores y hacedores de milagros no es un acto de arrogancia, sino la aceptación humilde de nuestra condición espiritual. Es el reconocimiento de un estado de conciencia en el que comprendemos que todos formamos Una sola Filiación, y que nuestra voluntad es Una con la Voluntad de nuestro Padre.

Esta lección introduce, por primera vez en el Libro de Ejercicios, una referencia directa a los milagros. Podría parecer que ha sido necesaria una preparación previa para llegar hasta aquí, para disponernos a vivir la experiencia que nos permitirá recordar lo que realmente somos: hacedores de milagros o, en la terminología del Curso, Maestros de Dios.

Sin embargo, el Texto del Curso es claro desde el inicio. En su introducción afirma: «Este es un curso de milagros», y dedica todo el Capítulo I a revelarnos su verdadero significado. En su primer apartado se presentan los Principios de los milagros, que constituyen la base sobre la que se asienta todo el sistema de pensamiento del Curso.

Entre ellos, el Principio 7 expresa con claridad el mensaje central de esta lección: «Todo el mundo tiene derecho a los milagros, pero antes es necesaria una purificación».

El derecho a los milagros quedó establecido en el mismo acto de la creación del Hijo de Dios y está garantizado por las Leyes del Padre. Esto significa que el milagro es un derecho inherente a todos, no un privilegio reservado a unos pocos. Sin embargo, a lo largo de la historia, muchas tradiciones religiosas han restringido este derecho, elevando a unos cuantos a la categoría de “santos” y negándolo implícitamente al resto.

El Curso nos recuerda que la única condición necesaria es recordar nuestra legitimidad espiritual y poner nuestra mente al servicio del Espíritu Santo o de Jesús como guía interior.

Cuando el Principio habla de purificación, no se refiere en absoluto al cuerpo, pues el cuerpo no es real. La purificación a la que alude es mental. Consiste en limpiar la mente de los pensamientos que sostienen la creencia en el pecado, la culpa y la separación. Más que una purificación, se trata de una rectificación de la mente, ya que toda causa emana de ella.

El milagro no añade nada, porque la verdad no necesita añadirse. El milagro deshace. Deshace la interferencia que parecía ocultar la verdad. Elimina lo que nunca fue real, aunque haya sido conservado en la memoria y, por ello, parezca seguir produciendo efectos en el presente.

Como nos recuerda el Curso, el mundo que creemos ver ya pasó. Los pensamientos que lo originaron ya no se encuentran en la mente que los concibió. El milagro simplemente muestra que el pasado ha quedado atrás y que aquello que realmente ya pasó no puede tener efectos ahora.

Así, esta lección me enseña que tengo derecho a los milagros porque tengo derecho a recordar quién soy. Y recordar quién soy es aceptar, sin reservas, la verdad que siempre ha estado en mí.

Propósito y sentido de la lección:

El propósito de esta lección es restaurar el sentido de merecimiento espiritual, profundamente distorsionado por la culpa.

Después de afirmar que:

  • la luz ya ha llegado (75),
  • sólo las leyes de Dios gobiernan (76),

el Curso da un paso esencial: Si las leyes de Dios me rigen, entonces el Amor no me niega Sus efectos.

El ego sostiene la idea de que el bien debe ganarse, la corrección es excepcional,

  • la ayuda es condicional y la paz depende del mérito.

La lección deshace esta lógica afirmando que los milagros no son premios, sino derechos.

 

Instrucciones prácticas:

La práctica es receptiva y desarmante:

• Repetir la idea durante el día.  Usarla cuando:

  • surja culpa,
  • aparezca sensación de no merecer,
  • te sientas excluido del bien,
  • creas que “esto no es para mí”.

No se pide que produzcas milagros. Se pide que no los rechaces.

La práctica consiste en permitir la corrección, no en exigir resultados.

Aspectos psicológicos y espirituales:

Psicológicamente, esta lección confronta una creencia muy arraigada: “Algo en mí impide que las cosas se arreglen.”

Desde este aspecto, la negación del merecimiento genera desesperanza, autoexclusión, resignación y resistencia inconsciente a la ayuda.

Aceptar que tengo derecho a los milagros produce efectos claros:

• suaviza la autoacusación,
• reduce la resistencia al cambio,
• restaura la expectativa de bien,
• devuelve apertura emocional.

No porque todo se solucione de inmediato, sino porque la mente deja de cerrarse a la corrección.

Espiritualmente, esta lección afirma: el milagro es la forma natural en que el Amor se expresa en la percepción. No viola leyes. No interrumpe la realidad.
No es sobrenatural.

Es simplemente la corrección del error cuando ya no se defiende.

Aquí el Curso desmonta la imagen del milagro como excepción y lo redefine como consecuencia inevitable de aceptar la verdad.

Relación con la progresión del Curso:

La secuencia se consolida así:

• 75 → La luz ha llegado
• 76 → Sólo las leyes de Dios gobiernan
• 77 → Derecho natural a la corrección (milagros)

El Curso pasa ahora de la libertad y la luz a la confianza activa en la ayuda disponible.

Esta lección prepara el terreno para aceptar los milagros no como eventos externos, sino como cambios internos constantes.

Consejos para la práctica:

• No usar la idea para exigir resultados específicos.
• No medir “si ya ocurrió algo”.
• No confundir milagros con soluciones mágicas.

Aplicarla cuando surjan pensamientos como:

• “Esto no tiene arreglo.”
• “Yo no merezco que esto cambie.”
• “Siempre me pasa lo mismo.”
• “No hay salida para mí.”

Y repetir suavemente: “Tengo derecho a los milagros.”

Como acto de apertura, no de demanda.

Conclusión final:

La Lección 77 enseña que la corrección siempre está disponible, y que lo único que puede impedirla es la creencia de no merecerla.

No eres indigno del Amor.
No estás excluido de la ayuda.
No has perdido tu herencia.

El Curso afirma aquí una verdad profundamente restauradora: Los milagros no vienen a compensar tus errores, vienen a recordarte que nunca perdiste tu valor.

Frase inspiradora final: “Cuando dejo de dudar de mi derecho al Amor, los milagros se vuelven naturales.”

Ejemplo-Guía: ¿Qué milagros te ofrecerías?

No, no se trata de un error de expresión. La pregunta es correcta, aunque quizá necesite ser afinada: ¿qué milagros estás dispuesto a ofrecerte?

En realidad, la formulación más precisa sería esta otra: ¿qué milagros estás dispuesto a recordar?

Y es más adecuada porque nadie puede dar lo que no tiene, pero tampoco es cierto que carezcamos de los milagros. La Creación misma es un milagro, pues todo milagro es un acto de amor, y el Hijo de Dios es una expansión de la Voluntad de Dios. Por lo tanto, no se trata de adquirir algo nuevo, sino de recordar lo que ya somos: Seres de Amor.

El ejercicio que nos propone esta lección puede enfocarse desde esta comprensión. Todos tenemos derecho a los milagros, pero para hacerlos conscientes debemos llevar a cabo una purificación de la mente, que es la única causa real de haber olvidado nuestra verdadera identidad.

Esto implica identificar aquellas creencias, pensamientos y sentimientos que aún están al servicio de la mente errada y que necesitan ser rectificados. Esa rectificación —a la que el Curso llama purificación— no tiene nada que ver con el cuerpo ni con la conducta externa, sino con la corrección del sistema de pensamiento que sostiene la culpa, la separación y la necesidad.

Quiero compartir una experiencia personal que me permitió reconocer la sutileza de lo que podríamos llamar el ego espiritual. Lo nombro así porque, sin dejar de ser ego, adopta formas aparentemente elevadas y nobles.

Mantengo la creencia de que debo compartir lo que aprendo. Para ello utilizo los medios que tengo a mi alcance, como este blog y las redes sociales. La labor que realizo es, en apariencia, desinteresada: comparto mi tiempo, mis reflexiones y mis aprendizajes como expresión de servicio. Hasta aquí, todo parece alineado con la función que he elegido recordar.

Sin embargo, observé que cada vez que publicaba un nuevo contenido, mi mente se dirigía automáticamente a consultar las estadísticas. Lo que comenzó como un simple seguimiento terminó convirtiéndose, de manera imperceptible, en una necesidad. Dependiendo de los resultados, experimentaba aprobación o desaprobación. Aunque no siempre lo hacía consciente, ese efecto influía en mi estado interior.

En mi práctica diaria de Un Curso de Milagros, mantengo una comunicación constante con el Espíritu Santo, y un día puse esta situación en Sus manos. No tardé en ver con claridad que, detrás de mi noble intención de compartir, se escondía una necesidad de compensación afectiva y de reconocimiento.

Esa toma de conciencia fue un verdadero milagro. Me permitió recordar cuál es realmente mi función: yo no soy el mensaje, soy el mensajero. Mi labor no consiste en obtener resultados, sino en ponerme al servicio del Amor. Es esa disposición interior la que me ofrece plenitud y gozo, independientemente de cualquier forma externa.

Desde el momento en que renuncié a las expectativas y dejé de buscar validación, aquello que antes parecía una carencia comenzó a fluir con naturalidad. La abundancia apareció sin esfuerzo, como ocurre siempre que una acción se alinea con las Leyes de Dios.

Este es el milagro que me ofrecí al recordar quién soy. Y es el mismo milagro que esta lección nos invita a recordar a todos.


Reflexión: ¿De qué milagro eres consciente?

29 comentarios:

  1. Aunque no le dejo comemtarios todo el tiempo, agradezco infinitamente por este blog, que me ha ayudado tanto en la comprension del estudio dw Un Curso de Milagros, gracias por existir, gracias por haber llegado a mi vida. Un abrazo de Luz

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  2. Gratitud por tus bellas palabras. Muy amable. Un fraternal abrazo.

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    1. El mayor milagro es despertar y saber que no hay un mundo fuera, todo mundo piensa que UCDM verán portentosa, sanación física, abundancia económica etc sin embargo el milagro es que regresa la mente a la unidad y dejar de ver un mundo fuera, sin embargo, que sentido tiene un milagro que nadie ha visto? Todos estamos en el.mismo mundo ilusorio y lanprueba es que tus sentidos me leen al igual que los míos te leen, en todo caso seria la desaparicion del universo y mora que ahí está, vivito y coleando

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  3. Hola para mi haberme encontrado con este Block ha sido una gran bendición desde Venezuela te envío mi gratitud es primera vez que te escribo pero desde hace dos meses más a menos te leo, se me ha hecho una necesidad entrar a tu Block y leerte para mi es un excelente trabajo que me ayuda a comprender mejor la lección te honro, te bendigo y te deseo lo mejor del mundo. Aqui quiero citar la lección 187 BENDIGO AL MUNDO PORQUE ME BENDIGO A MI MISMO. Cuando compartes tus ideas las refuerza en tu propia mente y retornan a quien las da, ahora puedes percibir que al dar tu caudal aumenta Protege todas las cosas que valoras dandolas y así te aseguras de no perderlas nunca Nunca olvides que sólo te das a ti mismo. UCDM. TE ENVÍO UN GRAN ABRAZO DESDE VENEZUELA

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    1. Gratitud Dalia. Agradezco de corazón tus amables palabras. Tu bendición es mi bendición y en ella te reconozco como mi Hermano en Cristo. Un fraternal abrazo.

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  4. Buen día,estoy haciendo un curso de milagros con mucha dedicación, y cuando busco respuestas para aclarar mis dudas, me encuentro con éste blog y le digo que es la voz del Espíritu Santo quién me guīa. Gracias.

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    1. Como bien sabes, somos "partículas divinas" emanadas todas de una misma Fuente. Ello significa que estamos conectados permanentemente desde la Mente Recta, pero lo hemos olvidado y ello nos ha llevado a percibir un mundo separado. Me complace saber que este Blog te resuena, y si es así es porque su contenido te está ayudando a recordar lo que ya sabes en tu interior. Un fraternal abrazo. Gratitud.

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    2. Gracias,infinitas por tu honestidad y por mostrar tan fácil el camino de alineación con la voluntad de Dios,y saberte y aceptarte mensaje y mensajero,Te doy gracias ,me doy gracias,y vamos todos que es inevitable este Sentir de Gozo de Ser uno con todo y con todos.

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    3. Tu gratitud, es mi gratitud. Un fraternal abrazo.

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  5. Yo recientemente encontré tu bloc, y creme que aunque ya llevo 2 repasos del curso de milagros, el haberte encontrado y que todos los días compartas esta información, me ha ayudado muchísimo.
    Gracias por tu actitud de servir y como dices el curso: ser un maestro de Dios".
    Mi alma te lo agradece eternamente

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  6. También me siento muy agradecida por haber encontrado este blog que ha sido de gran ayuda para comprender más las lecciones. Es un gusto y una paz visitarlo. Gracias infinitas por su gran labor.

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  7. Feliz y bendecido día hermano!
    A mi me ayuda mucho tu clarificación de las lecciones, pues con los ejemplos tan sencillos se entienden mucho mejor.

    Gracias por tu aporte y por ayuda a q comprendamos mejor algunas cosas.

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  8. Gracias por tus reflexiones, esto es lo que había buscado toda mi vida♡♡

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  9. Desp de hacer cada ejercicio vengo a este blog xq me ayuda a aclarar el mensaje. Infinitas gracias!

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  10. Agradecida por la explicación del tener derecho a los milagros, bendiciones,bendiciones, bendiciones

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  11. Agradezco inmensamente su servicio muchas familias de Gimnasio Emocional Mentes Brillantes nos unimos con éste blog y aunque no escriba todos los días mi esposa y yo agradecemos el milagro que significa éste espacio para el plan Mayor. Bendiciones en sobreabundancia para que sigas compartiendo tu mensaje.

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  12. Gracias estoy esclareciendo todos los aspectos de mi vida

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  13. Toda la Vida Es un Milagro que vivo de laano de Dios 🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏♥️🙏♥️🙏♥️🙏♥️🙏♥️🙏♥️🙏♥️🙏♥️🙏♥️🙏

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  14. Toda la Vida Es un Milagro que vivo de la mano de Dios🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️

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  15. Toda la Vida Es un Milagro,yo Soy el Milagro en las Manos de Dios🙏🙏🙏🙏🙏🙏✨✨✨✨✨🤍🤍🤍🤍🤍💙💙💙💙🥳🥳🥳🥳🥳🥳🥳🥳

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  16. Bendito Seas Juan José ✨🙏

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  17. Vuestras muestras de agradecimiento, me permite reconocer mi gratitud hacia vosotros.

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