lunes, 2 de febrero de 2026

Capítulo 25. VII. La roca de la salvación (2ª parte).

VII. La roca de la salvación (2ª parte).

2. Es imposible que el deseo de morir del "pecador" sea tan fuerte como la Voluntad de Dios por la vida. 2Tampoco es posible que los cimientos de un mundo que Él no creó fuesen tan firmes y seguros como el Cielo. 3¿Cómo iba ser posible que el Cielo y el infierno fuesen lo mismo? 4¿Y cómo podría ser que lo que Su Voluntad no dispuso no se pudiese cambiar? 5¿Qué otra cosa aparte de Su Voluntad es inmutable? 6¿Y qué puede compartir sus atributos, excepto ella misma? 7¿Qué deseo puede alzarse contra Su Voluntad, y ser inmutable? 8Si pudieses darte cuenta de que lo único que es inmutable es la Voluntad de Dios, este curso no te resultaría difícil. 9No obstante, eso es precisamente lo que no crees. 10Sin embargo, no podrías creer nada más, sólo con que vieses lo que realmente es.

Este párrafo profundiza y culmina el razonamiento iniciado en la primera parte: solo la Voluntad de Dios es inmutable, y todo lo que no procede de Ella debe ser necesariamente mutable, cambiante y, por tanto, irreal.

El texto desmonta la aparente fuerza del pecado mostrando su absoluta desproporción frente a la Voluntad de Dios. El “deseo de morir” —que el Curso atribuye al concepto del pecador— no puede competir con la Voluntad divina por la Vida, porque hacerlo implicaría aceptar que Dios puede ser derrotado, corregido o limitado.

Las preguntas retóricas no buscan información, sino deshacer una creencia profundamente arraigada: la idea de que el infierno, el pecado o el mundo tienen la misma consistencia que el Cielo. El Curso expone lo absurdo de esta creencia desde la razón iluminada: si algo no fue dispuesto por la Voluntad de Dios, no puede ser inmutable, y si no es inmutable, no puede ser real.

La dificultad del Curso, afirma el texto, no está en su contenido, sino en la resistencia a aceptar esta única premisa: que solo la Voluntad de Dios es real. Ver “lo que realmente es” disolvería automáticamente toda creencia contraria.

Mensaje central del punto:

  • La Voluntad de Dios por la Vida no puede ser superada ni desafiada.
  • El pecado se define como un deseo de muerte, y por ello carece de poder real.
  • Nada que Dios no haya creado puede ser tan firme, seguro o eterno como el Cielo.
  • Solo lo que Dios dispone es inmutable.
  • Si algo puede cambiar, no comparte los atributos de la creación.
  • La dificultad del Curso reside únicamente en no creer todavía que la Voluntad de Dios es lo único real.

Claves de comprensión:

  • Inmutabilidad = realidad.
  • Cambio = irrealidad.
  • El pecado, el infierno y el mundo son sistemas de pensamiento basados en el cambio y la oposición.
  • La Voluntad de Dios no tiene opuestos.
  • Ver la realidad tal como es elimina la necesidad de esfuerzo, lucha o sacrificio espiritual.

Aplicación práctica en la vida cotidiana:

  • Cuando surja la sensación de lucha interior, recuerda: nada se está oponiendo realmente a la Voluntad de Dios.
  • Observa el miedo o la culpa como señales de una creencia en algo mutable que estás tomando por real.
  • Ante la confusión, pregúntate: “¿Esto procede de la Voluntad de Dios o de una creencia cambiante?”
  • Practica descansar en la idea de que la Vida no necesita defensa.
  • Permite que la visión sustituya al esfuerzo: ver es suficiente.

Preguntas para la reflexión personal:

  • ¿Qué cosas sigo creyendo que no pueden cambiar?
  • ¿Confundo intensidad emocional con realidad?
  • ¿En qué momentos actúo como si la Voluntad de Dios pudiera ser derrotada?
  • ¿Estoy dispuesto a aceptar que ver la verdad haría el camino sencillo?
  • ¿Qué perdería realmente si dejara de creer en lo inmutable del miedo?

Conclusión / síntesis:

Este pasaje establece con total claridad la roca definitiva de la salvación:
solo la Voluntad de Dios es inmutable, y solo lo inmutable es real. Todo lo demás —pecado, muerte, infierno, mundo— depende de la creencia en que algo puede oponerse a Dios.

El Curso no pide fe ciega, sino visión. Afirma que, si vieras lo que realmente es, no podrías creer otra cosa. La salvación no requiere lucha, sino el abandono de una única creencia falsa: que existe algo tan poderoso como la Voluntad de Dios.

Frase inspiradora:

“Lo único que es inmutable es la Voluntad de Dios, y eso es Vida.”

Invitación práctica:

Hoy, ante cualquier pensamiento de conflicto, repite lentamente:

“Nada puede oponerse a la Voluntad de Dios por la Vida.”

Y permite que esa certeza sustituya al esfuerzo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Dice Un Curso de Milagros que el sufrimiento del mundo “no existe” y que debemos mirar hacia otro lado?

¿Dice Un Curso de Milagros que el sufrimiento del mundo “no existe” y que debemos mirar hacia otro lado? La cuestión que hemos elegido par...