1. Con este pensamiento basta para
dejar que la salvación arribe a todo el mundo. 2Pues es el
pensamiento mediante el cual todo el mundo por fin se libera del miedo. 3Ahora
cada uno ha aprendido que nadie puede atemorizarlo, y que nada puede amenazar
su seguridad. 4No tiene enemigos, y está a salvo de todas las cosas
externas. 5Sus pensamientos pueden asustarlo,
pero, puesto que son sus propios pensamientos, él tiene el poder de cambiarlos
sustituyendo cada pensamiento de miedo por un pensamiento feliz de amor. 6Se
crucificó a sí mismo. 7Sin embargo, Dios planeó que Su Hijo
bienamado fuese redimido.
2. Padre mío,
sólo Tu plan es infalible. 2Todos los demás fracasarán. 3Y tendré pensamientos que me asustarán hasta
que aprenda que Tú ya me has dado el único Pensamiento que me conduce a la
salvación. Sólo mis propios pensamientos fracasarán, y no me llevarán a ninguna parte. 5Mas el Pensamiento que Tú
me diste promete conducirme a mi hogar, porque en él reside la promesa que Tú
le hiciste a Tu Hijo.
Hemos sido creados a Imagen y Semejanza de nuestro Creador, lo que significa que somos portadores, a nivel potencial, de Sus mismos atributos.¿QUÉ ME ENSEÑA ESTA LECCIÓN?
La enseñanza
central es profundamente liberadora: sólo mis propios pensamientos pueden
afectarme, y al transformarlos mediante el amor, encuentro la salvación y la
paz.
Elijo pensar
con amor.
Mi mente es libre y está a salvo.
Sólo mis
propios pensamientos pueden afectarme.
La lección
enseña que nada externo tiene poder sobre mi paz interior.
Esto implica
que:
la seguridad
reside en mi mente,
el mundo no puede dañarme,
y la libertad depende de mi elección.
Soy
invulnerable en la verdad.
El miedo
nace de mis propios pensamientos.
La lección
afirma que el temor surge de interpretaciones erróneas.
Esto implica
que:
la mente
fabrica sus propias ilusiones,
el miedo es aprendido,
y la percepción puede corregirse.
Elijo
abandonar el miedo.
Puedo
sustituir el miedo por el amor.
La lección
enseña que tengo el poder de cambiar mis pensamientos.
Esto
implica que:
la mente
es creativa,
la elección es posible,
y el amor sana toda percepción.
Hoy elijo
pensamientos de amor.
Nada
externo puede amenazarme.
La lección
afirma que el mundo carece de poder para dañar mi verdadera Identidad.
Esto
implica que:
no tengo
enemigos,
mi seguridad es eterna,
y la paz es invulnerable.
Estoy a
salvo en Dios.
Me
crucifiqué a mí mismo, pero puedo redimirme.
La lección
enseña que el sufrimiento surge de mis propios errores de pensamiento.
Esto
implica que:
la culpa
es ilusoria,
la redención es posible,
y la liberación está garantizada.
Acepto la
redención.
El plan de
Dios es infalible.
La lección
afirma que sólo el Pensamiento divino conduce a la salvación.
Esto
implica que:
la verdad
nunca falla,
la guía divina es perfecta,
y la salvación es segura.
Confío en
el plan de Dios.
El
Pensamiento de Dios me conduce a casa.
La lección
enseña que el Amor divino es la guía hacia la verdad eterna.
Esto
implica que:
la promesa
de Dios es inmutable,
la salvación está asegurada,
y el hogar es la paz de Dios.
Regreso a
mi hogar en Dios.
Los
pensamientos del ego no conducen a ninguna parte.
La lección
afirma que las ideas basadas en el miedo fracasan inevitablemente.
Esto
implica que:
la ilusión
carece de propósito,
el error no tiene fundamento,
y sólo la verdad perdura.
Renuncio a
los pensamientos del miedo.
El Amor es
el único pensamiento que salva.
La lección
enseña que el Pensamiento de Dios libera a Su Hijo.
Esto
implica que:
la mente
encuentra la paz,
la verdad disipa el error,
y la salvación se realiza.
Acepto el
Pensamiento de Dios.
SENTIDO GENERAL DE LA LECCIÓN:
La lección 338 enseña que nuestros pensamientos
son la causa de nuestra experiencia. Al sustituir el miedo por el amor y
aceptar el Pensamiento de Dios, nos liberamos de toda amenaza y recordamos el
camino de regreso a nuestro hogar eterno.
Sólo mis propios pensamientos pueden afectarme.
PROPÓSITO DE
LA LECCIÓN:
Practicar la idea: “Sólo mis propios pensamientos
pueden afectarme”.
Cada repetición fortalece la responsabilidad
mental y disuelve el miedo, permitiendo que la paz de Dios reine en la mente.
Hoy elijo pensar con amor.
ASPECTOS
PSICOLÓGICOS:
Esta lección trabaja sobre el miedo, la ansiedad,
la proyección y la sensación de vulnerabilidad.
La mente egoica atribuye al mundo la causa del
sufrimiento. Al aplicar esta idea se recupera el poder interior, se fortalece
la responsabilidad personal y se cultiva la estabilidad emocional.
Soy dueño de mis pensamientos.
ASPECTOS
ESPIRITUALES:
El Curso enseña que la salvación se alcanza
mediante la corrección de la mente y la aceptación del Pensamiento de Dios.
Al elegir el amor en lugar del miedo, recordamos
nuestra unión con el Padre y regresamos a la verdad eterna.
La paz de Dios guía mi mente.
INSTRUCCIONES
PRÁCTICAS:
Hoy, al comenzar el día, recuérdalo: “Sólo mis
propios pensamientos pueden afectarme”.
Durante el día, cuando surja el temor, repite:
“Elijo
pensamientos de amor”.
“Nada externo puede dañarme”.
“Estoy a salvo en Dios”.
“El plan de Dios es infalible”.
“El Amor guía mi mente”.
“El Pensamiento de Dios me conduce a casa”.
Permite
que cada pensamiento refleje esta certeza.
❌
No atribuir al mundo la causa de tu sufrimiento.
❌ No alimentar
pensamientos de miedo.
❌ No creer en la
vulnerabilidad.
✔
Asumir la responsabilidad de tu mente.
✔ Sustituir el
miedo por el amor.
✔ Confiar en el
plan perfecto de Dios.
Esto no es
culpa. Es liberación.
RELACIÓN CON EL PROCESO DEL CURSO:
301 → No
juzgo, y por eso soy libre.
302 → La luz reemplaza la ilusión de oscuridad.
303 → Reconozco a Cristo como mi Ser.
304 → Dejo de proyectar y veo con claridad.
305 → La paz se revela al soltar el juicio.
306 → Elijo una sola cosa.
307 → Reconozco una sola voluntad.
308 → Permanezco en el ahora.
309 → Miro dentro sin miedo.
310 → Camino sin miedo, en amor.
311 → Entrego mis juicios a la verdad.
312 → Veo todas las cosas como quiero que sean.
313 → Acepto una nueva percepción.
314 → Elijo un futuro diferente del pasado.
315 → Reconozco los regalos de mis hermanos como míos.
316 → Comprendo que dar y recibir son lo mismo.
317 → Sigo el camino que se me ha señalado.
318 → Soy el medio para la salvación, así como su fin.
319 → Vine a salvar al mundo.
320 → Reconozco que mi Padre me da todo poder.
321 → Padre, mi libertad reside únicamente en Ti.
322 → Tan sólo puedo renunciar a lo que nunca fue real.
323 → Gustosamente “sacrifico” el miedo.
324 → No quiero ser guía. Quiero ser simplemente un seguidor.
325 → Todas las cosas que creo ver son reflejos de ideas.
326 → He de ser por siempre un Efecto de Dios.
327 → No necesito más que llamar y Tú me contestarás.
328 → Elijo estar en segundo lugar para obtener el primero.
329 → He elegido ya lo que Tu Voluntad dispone.
330 → Hoy no volveré a hacerme daño.
331 → El conflicto no existe, pues mi voluntad es la Tuya.
332 → El miedo aprisiona al mundo. El perdón lo libera.
333 → El perdón pone fin al sueño de conflicto.
334 → Hoy reclamo los regalos que el perdón otorga.
335 → Elijo ver la impecabilidad de mi hermano.
336 → El perdón me enseña que todas las mentes están unidas.
337 → Mi impecabilidad me protege de todo daño.
338 → Sólo mis propios pensamientos pueden afectarme.
La progresión culmina en la comprensión de que la
mente es la causa de la experiencia y de que el Amor de Dios es la guía hacia
la salvación.
CONCLUSIÓN
FINAL:
La lección 338 nos recuerda que nada externo
puede afectarnos, pues sólo nuestros pensamientos tienen poder sobre nuestra
experiencia. Al elegir el Amor y aceptar el Pensamiento de Dios, nos liberamos
del miedo y regresamos a la paz eterna.
Y en esa certeza… descansamos en la seguridad del
Amor divino.
FRASE
INSPIRADORA:
“Elijo pensamientos de
amor, y en ellos encuentro mi paz y mi salvación”.
Ejemplo-Guía: "¿Somos conscientes de que fabricamos nuestra realidad con nuestros pensamientos?
Lo planteo como una pregunta, pues la respuesta nos revelará nuestro nivel de conciencia en lo referente a la implicación en los acontecimientos que nos ocurren, en lo que llamamos vida.
A veces creemos que lo que nos sucede es producto del azar o la casualidad. Jamás aceptaríamos que, especialmente cuando la experiencia es negativa, la causa pueda estar en nosotros mismos. Nos repetimos: las cosas pasan porque así tiene que ser. Esta es la visión que nos ofrece el sistema de pensamiento del ego, sustentado en la percepción y en la separación entre causas y efectos.
¿Quién nos obliga a creer una cosa u otra? Me he hecho esta pregunta tantas veces. Es una idea que me resulta profundamente atractiva, quizá porque siempre he sentido que el ser humano es el único creador del mundo que percibe.
Si pudiéramos mantener la conciencia despierta de forma constante, siguiendo los efectos que provocan nuestros pensamientos desde que surgen hasta que se transforman en experiencia, como lo haría un diseñador o un arquitecto, quizá no nos quedaría más opción que aceptar que todos nuestros pensamientos, emociones y sentimientos poseen un enorme poder creador que se manifiesta en distintos niveles.
¿De qué nos sirve saber que participamos plenamente en cada experiencia que vivimos? ¿Cómo actuaremos al ser conscientes de que solo nuestros propios pensamientos pueden afectarnos?
¿Nos libraríamos del miedo? ¿Nos libraríamos de la culpa? ¿Dejaríamos de atacar para protegernos? ¿Dejaríamos de sufrir? ¿Dejaríamos de condenar?
Seguro que muchos os identificaréis con la siguiente experiencia:
"M es el marido de F, y lleva una vida feliz con su pareja, pero desde hace un tiempo acá, viene observando un comportamiento extraño en ella. En su imaginación, M no puede evitar que le surja la duda. Lo primero que piensa es que su compañera le está ocultando algo y que todo ese extraño comportamiento se debe a que lo está engañando.
A M le resulta incómodo tener esos pensamientos, pero no puede evitarlo. Con cada gesto de F, sus dudas se acrecientan. No se atreve a decirle nada por no dar muestra de ser un desaprensivo. En ese momento recuerda que siempre ha defendido que nunca ha sentido celos, pero aquella situación era la evidencia de que estaba ocultando su debilidad emocional. Se siente mal y prefiere evitar esa conversación aclaratoria. Decidió finalmente guardar silencio y seguir recreándose en los pensamientos que cada vez le producían más dolor.
Al día siguiente, F sorprende a M con una fiesta sorpresa. Durante los últimos días, todos sus extraños gestos respondían a acciones con el único propósito de preparar aquella muestra afectiva. Cuando M toma consciencia de que todo cuanto había vivido en los últimos días respondía a una fabricación, a una invención de su mente, decidió tomar buena nota para no volver a vivir un error semejante".
Todos nos enfrentamos, a diario, a los efectos de nuestros pensamientos. En estos momentos, tú y yo lo estamos haciendo. Si te paras un momento y te centras en lo que piensas, te darás cuenta de ello.
Nuestra mente siempre está activa y gran parte de su potencial sigue siendo un misterio. Estamos aprendiendo a usarla, y por mi experiencia sé que la paciencia es clave en ese proceso. Algo que me ayuda en los momentos más intensos es entregar al Espíritu Santo la situación que percibo, para que me permita verla con la Visión Crística. Así, dejo de lado la habitual perspectiva del ego, que se resiste con todas sus fuerzas a perder el control. Es la elección de hacer una pausa y guardar silencio.
¿Cómo enseñamos a un niño a caminar? Dejándolo dar sus primeros pasos. Pronto será capaz de mantenerse erguido y caminar con confianza.
Reflexión: El enemigo es creado por nuestros pensamientos.


Muchas gracias Juan José por tú aporte tan maravilloso,me ha sido de gran ayuda. Es explícito, profundo y bien pensado...me encanta. De nuevo gracias un abrazo.
ResponderEliminarHermano del alma luz y bendiciones, como siempre un manantial de conocimientos que nos entregas a través del espíritu santo. Pudieras escribir un libro para la humanidad.
ResponderEliminarGracias Juan Ernesto por tus motivadoras palabras. Un fraternal abrazo.
EliminarMuchas gracias por compartir y explicar la lección de manera tan sencilla, es esclarecedor. Gracias y bendiciones.
ResponderEliminarGracias, gracias, gracias. Todas las mañanas estudio mi lección contigo, Juan José. Has sido un gran aporte en mus estudios, en mi mente y en consecuencia en todas las áreas de mi vida!
ResponderEliminarHola, hace varios ejercicios que encontré tu blog y lo vengo siguiendo.
ResponderEliminarMe es muy útil.
Muchas gracias!!!
Gracias
ResponderEliminarComparto lo escrito por mis hermanos Juan José, tus contenidos nos llegan al corazón. Ínfinitas gracias.
ResponderEliminarMe gusta tu razonamiento, aunque me falta comprender xq le sigo dando tanto poder al ego, después de descubrir la trama del funcionamiento de la mente, tal como lo has explicado. Muchas gracias
ResponderEliminarHola. Que le pasó a la versión para móviles? Grscias
ResponderEliminarGracias J.J
ResponderEliminarGracias, gracias, gracias.
ResponderEliminarEntrego Toda Mi Vida al cuidado del Espíritu Santo....Amén🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏
ResponderEliminarEl Espíritu Santo es mi Motor Inspiración y Guía✨✨✨✨✨🙏🙏🙏🙏🙏🙏🤍🤍🤍🤍🤍🤍💙💙💙💙💙💙
ResponderEliminarMuy buena explicación. Gracias.
ResponderEliminarGracias maestro.
ResponderEliminarGracias infinitas Juan Jose. Amor y bendiciones. ❤❤❤
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