martes, 29 de julio de 2025

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 210

SEXTO REPASO

Introducción

1. Para este repaso utilizaremos sólo una idea por día y la practi­caremos tan a menudo cómo podamos. 2Además del tiempo que le dediques mañana y noche, que no debería ser menos de quince minutos, y de los recordatorios que han de llevarse a cabo, cada hora durante el transcurso del día, usa la idea tan frecuentemente como puedas entre las sesiones de práctica. 3Cada una de estas ideas por sí sola podría salvarte si verdaderamente la aprendie­ses. 4Cada una de ellas sería suficiente para liberaros a ti y al mundo de cualquier clase de cautiverio, e invitar de nuevo el recuerdo de Dios.

2. Con esto en mente, demos comienzo a nuestras prácticas, en las que repasaremos detenidamente los pensamientos con los que el Espíritu Santo nos ha bendecido en nuestras últimas veinte leccio­nes. 2Cada uno de ellos encierra dentro de sí el programa de estu­dios en su totalidad si se entiende, se practica, se acepta y se aplica a todo cuanto parece acontecer a lo largo del día. 3Uno solo basta. 4Mas no se debe excluir nada de ese pensamiento. 5Necesitamos, por lo tanto, usarlos todos y dejar que se vuelvan uno solo, ya que cada uno de ellos contribuye a la suma total de lo que queremos aprender.

3. Al igual que nuestro último repaso, estas sesiones de práctica giran alrededor de un tema central con el que comenzamos y concluimos cada lección. 2El tema para el presente repaso es el siguiente:    

3No soy un cuerpo. 4Soy libre.
5Pues aún soy tal como Dios me creó.

6El día comienza y concluye con esto. 7Y lo repetiremos asimismo cada vez que el reloj marque la hora, o siempre que nos acorde­mos, entre una hora y otra, que tenemos una función que trans­ciende el mundo que vemos. 8Aparte de esto y de la repetición del pensamiento que nos corresponda practicar cada día, no se requiere ningún otro tipo de ejercicio, excepto un profundo aban­dono de todo aquello que abarrota la mente y la hace sorda a la razón, a la cordura y a la simple verdad.

4. Lo que nos proponemos en este repaso es ir más allá de todas las palabras y de las diferentes maneras de practicar. 2Pues lo que estamos intentando esta vez es ir más de prisa por una senda más corta que nos conduce a la serenidad y a la paz de Dios. 3Sencilla­mente cerramos los ojos y nos olvidamos de todo lo que jamás habíamos creído saber y entender. 4Pues así es como nos libera­mos de todo lo que ni sabíamos ni pudimos entender.

5. Hay una sola excepción a esta falta de estructura. 2No dejes pasar un solo pensamiento trivial sin confrontarlo. 3Si adviertes alguno, niega su dominio sobre ti y apresúrate a asegurarle a tu mente que no es eso lo que quiere. 4Luego descarta tranquila­mente el pensamiento que negaste y de inmediato y sin titubear sustitúyelo por la idea con la que estés practicando ese día.
6. Cuando la tentación te asedie, apresúrate a proclamar que ya no eres su presa, diciendo:

2No quiero este pensamiento. 3El que quiero es ________ .


4Y entonces repite la idea del día y deja que ocupe el lugar de lo que habías pensado. 5Además de estas aplicaciones especiales de la idea diaria, sólo añadiremos unas cuantas expresiones formales o pensamientos específicos para que te ayuden con tu práctica. 6Por lo demás, le entregamos estos momentos de quietud al Maes­tro que nos enseña en silencio, nos habla de paz e imparte a nues­tros pensamientos todo el significado que jamás puedan tener.

7. A Él le ofrezco este repaso por ti. 2Te pongo en Sus manos, y dejo que Él te enseñe qué hacer, qué decir y qué pensar cada vez que recurres a Él. 3Él estará a tu disposición siempre que acudas a Él en busca de ayuda. 4Ofrezcámosle este repaso que ahora comenzamos, y no nos olvidemos de Quién es al que se le ha entregado, según practicamos día tras día, avanzando hacia el objetivo que Él fijó para nosotros, dejando que nos enseñe cómo proceder y confiando plenamente en Él para que nos indique la forma en que cada sesión de práctica puede convertirse en un amoroso regalo de libertad para el mundo.


LECCIÓN 210

No soy un cuerpo. Soy libre.
Pues aún soy tal como Dios me creó.

1. (190) Elijo el júbilo de Dios en lugar del dolor.

2El dolor es mi propia invención. 3No es un pensamiento de Dios, sino uno que yo pensé aparte de Él y de Su Voluntad. 4Su Voluntad para Su Hijo bienamado es dicha y sólo dicha. 5Y eso es lo que elijo en lugar de lo que yo inventé.

4No soy un cuerpo. 5Soy libre. 6Pues aún soy tal como Dios me creó.

¿Qué me enseña esta lección?

(190) Elijo el júbilo de Dios en lugar del dolor.

No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó.

El Curso propone aquí una idea radical: El dolor es una invención de la mente separada. No es parte de la creación divina.

Dios no creó el dolor. Dios creó el Amor, la paz, la dicha y la unidad. El dolor aparece cuando la mente intenta vivir separada de esa fuente.

EL ORIGEN DEL DOLOR.

El dolor nace de un pensamiento fundamental: La creencia en la separación.

Cuando la mente cree estar separada de Dios, siente miedo, se percibe vulnerable, intenta defenderse y experimenta conflicto. De esa percepción surgen emociones dolorosas como la culpa, la tristeza, el resentimiento y la angustia.

El dolor no proviene del Amor de Dios. Proviene de una interpretación errónea de la realidad.

EL PODER DE LA ELECCIÓN.

La mente humana posee una capacidad extraordinaria: Puede elegir el sistema de pensamiento que seguirá.

Puede elegir el sistema del ego: separación, miedo y dolor, o el sistema del Espíritu: unidad, amor y júbilo. Esta elección ocurre constantemente. No siempre somos conscientes de ella, pero está presente en cada pensamiento.

EL JÚBILO COMO NATURALEZA.

El júbilo de Dios no es euforia pasajera. No depende de circunstancias externas. Es la alegría natural que surge cuando la mente se alinea con la verdad.

Cuando recordamos nuestra identidad espiritual, aparece una sensación profunda de plenitud. Ese júbilo no necesita justificación. Es una expresión natural del Ser.

SENTIDO GENERAL DE LA LECCIÓN:

La Lección 210 enseña que:

  • El dolor pertenece al sistema de pensamiento del ego.
  • El júbilo pertenece al sistema de pensamiento divino.
  • La mente tiene capacidad de elección.
  • La separación produce sufrimiento.
  • La unidad produce dicha.

La elección no está en el mundo. Está en la mente.

PROPÓSITO DE LA LECCIÓN:

La Lección 210 concluye un ciclo importante del Sexto Repaso.

El recorrido ha sido profundo:

  • 201 → Soy libre.
  • 202 → Recuerdo mi hogar.
  • 203 → Recuerdo mi Nombre.
  • 204 → Acepto mi herencia.
  • 205 → Elijo la paz.
  • 206 → Contribuyo a la salvación del mundo.
  • 207 → Bendigo al mundo.
  • 208 → Encuentro la paz en la quietud.
  • 209 → Experimento el Amor de Dios.
  • 210 → Elijo el júbilo de Dios.

Aquí el Curso afirma algo esencial: La verdadera naturaleza del Hijo de Dios es dicha.

ASPECTOS PSICOLÓGICOS:

Psicológicamente, esta lección produce mayor conciencia de los pensamientos, reducción del victimismo, mayor responsabilidad emocional, incremento de la resiliencia Y sensación de poder interior.

Clave psicológica: Cuando comprendemos que el sufrimiento está relacionado con la interpretación de la mente, aparece la posibilidad de cambiar esa interpretación.

ASPECTOS ESPIRITUALES:

Espiritualmente, la lección afirma que:

  • Dios creó dicha.
  • El Hijo de Dios comparte esa naturaleza.
  • El dolor pertenece a la ilusión.
  • El Espíritu Santo guía hacia la alegría.
  • El amor disuelve el sufrimiento.

El júbilo es el estado natural de la conciencia unificada.

INSTRUCCIONES PRÁCTICAS:

Durante el día, observa tus pensamientos.

Cuando surja tristeza o conflicto interior, repite: “Elijo el júbilo de Dios en lugar del dolor.”

No como negación del sentimiento, sino como recordatorio de tu verdadera naturaleza.

Pregúntate: ¿Estoy interpretando esta situación desde el miedo o desde el amor?

Luego recuerda: “La Voluntad de Dios para mí es dicha.”

Y afirma suavemente: “No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó.”

ADVERTENCIAS IMPORTANTES:

❌ No usar esta enseñanza para negar emociones humanas legítimas.
❌ No culparse por experimentar dolor.
❌ No interpretar el júbilo como obligación emocional.
❌ No espiritualizar el sufrimiento sin comprensión.

✔ Observar los pensamientos con honestidad.
✔ Permitir que el perdón transforme la percepción.
✔ Elegir el amor cuando sea posible.
✔ Recordar que el júbilo es natural.

El júbilo no se impone. Se revela cuando desaparece el miedo.

RELACIÓN CON EL PROCESO DEL CURSO:

La Lección 210 cierra un ciclo profundo del Sexto Repaso.

Después de descubrir la paz y experimentar el Amor de Dios, el Curso revela el resultado natural de esa experiencia: El júbilo.

El Amor produce paz. La paz produce alegría. La alegría revela la verdad.

REFLEXIÓN PROFUNDA:

¿Somos conscientes de cuándo elegimos el dolor?

A veces lo elegimos sin saberlo cuando insistimos en tener razón, mantenemos resentimientos, alimentamos pensamientos de culpa y nos identificamos con el ego.

Cada vez que soltamos esos pensamientos, abrimos espacio al júbilo.

CONCLUSIÓN FINAL:

La Lección 210 declara: El dolor no define mi naturaleza.

Mi origen es el Amor de Dios. Mi herencia es la dicha.

Y en cada instante puedo elegir recordar esa verdad.

FRASE INSPIRADORA: “Cuando elijo el Amor de Dios, el júbilo revela que mi verdadera naturaleza nunca estuvo separada de la dicha.”

4 comentarios:

  1. Cuando me fanatizo x el hacer, el pensar o el lograr, el reaultado personal a mediano plazo es dolor

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  2. Gracias Padre por hacerme tu instrumento de Dicha y Paz🙏🙏🙏🙏🙏🙏💙💙💙💙💙💙💙

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