viernes, 25 de julio de 2025

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 206

SEXTO REPASO

Introducción

1. Para este repaso utilizaremos sólo una idea por día y la practi­caremos tan a menudo cómo podamos. 2Además del tiempo que le dediques mañana y noche, que no debería ser menos de quince minutos, y de los recordatorios que han de llevarse a cabo, cada hora durante el transcurso del día, usa la idea tan frecuentemente como puedas entre las sesiones de práctica. 3Cada una de estas ideas por sí sola podría salvarte si verdaderamente la aprendie­ses. 4Cada una de ellas sería suficiente para liberaros a ti y al mundo de cualquier clase de cautiverio, e invitar de nuevo el recuerdo de Dios.

Cada uno de ellos encierra dentro de sí el programa de estu­dios en su totalidad si se entiende, se practica, se acepta y se aplica a todo cuanto parece acontecer a lo largo del día. 2. Con esto en mente, demos comienzo a nuestras prácticas, en las que repasaremos detenidamente los pensamientos con los que el Espíritu Santo nos ha bendecido en nuestras últimas veinte leccio­nes. 23Uno solo basta. 4Mas no se debe excluir nada de ese pensamiento. 5Necesitamos, por lo tanto, usarlos todos y dejar que se vuelvan uno solo, ya que cada uno de ellos contribuye a la suma total de lo que queremos aprender.

3. Al igual que nuestro último repaso, estas sesiones de práctica giran alrededor de un tema central con el que comenzamos y concluimos cada lección. 2El tema para el presente repaso es el siguiente:    

3No soy un cuerpo. 4Soy libre.
5Pues aún soy tal como Dios me creó.

6El día comienza y concluye con esto. 7Y lo repetiremos asimismo cada vez que el reloj marque la hora, o siempre que nos acorde­mos, entre una hora y otra, que tenemos una función que trans­ciende el mundo que vemos. 8Aparte de esto y de la repetición del pensamiento que nos corresponda practicar cada día, no se requiere ningún otro tipo de ejercicio, excepto un profundo aban­dono de todo aquello que abarrota la mente y la hace sorda a la razón, a la cordura y a la simple verdad.

4. Lo que nos proponemos en este repaso es ir más allá de todas las palabras y de las diferentes maneras de practicar. 2Pues lo que estamos intentando esta vez es ir más de prisa por una senda más corta que nos conduce a la serenidad y a la paz de Dios. 3Sencilla­mente cerramos los ojos y nos olvidamos de todo lo que jamás habíamos creído saber y entender. 4Pues así es como nos libera­mos de todo lo que ni sabíamos ni pudimos entender.

5. Hay una sola excepción a esta falta de estructura. 2No dejes pasar un solo pensamiento trivial sin confrontarlo. 3Si adviertes alguno, niega su dominio sobre ti y apresúrate a asegurarle a tu mente que no es eso lo que quiere. 4Luego descarta tranquila­mente el pensamiento que negaste y de inmediato y sin titubear sustitúyelo por la idea con la que estés practicando ese día.
6. Cuando la tentación te asedie, apresúrate a proclamar que ya no eres su presa, diciendo:

2No quiero este pensamiento. 3El que quiero es ________ .

4Y entonces repite la idea del día y deja que ocupe el lugar de lo que habías pensado. 5Además de estas aplicaciones especiales de la idea diaria, sólo añadiremos unas cuantas expresiones formales o pensamientos específicos para que te ayuden con tu práctica. 6Por lo demás, le entregamos estos momentos de quietud al Maes­tro que nos enseña en silencio, nos habla de paz e imparte a nues­tros pensamientos todo el significado que jamás puedan tener.

7. A Él le ofrezco este repaso por ti. 2Te pongo en Sus manos, y dejo que Él te enseñe qué hacer, qué decir y qué pensar cada vez que recurres a Él. 3Él estará a tu disposición siempre que acudas a Él en busca de ayuda. 4Ofrezcámosle este repaso que ahora comenzamos, y no nos olvidemos de Quién es al que se le ha entregado, según practicamos día tras día, avanzando hacia el objetivo que Él fijó para nosotros, dejando que nos enseñe cómo proceder y confiando plenamente en Él para que nos indique la forma en que cada sesión de práctica puede convertirse en un amoroso regalo de libertad para el mundo.


LECCIÓN 206

No soy un cuerpo. Soy libre.
Pues aún soy tal como Dios me creó.

1. (186) De mí depende la salvación del mundo.

2Se me han confiado los dones de Dios porque soy Su Hijo. 3Y deseo otorgarlos allí donde Él dispuso que se dieran.


4No soy un cuerpo. 5Soy libre. 6Pues aún soy tal como Dios me creó.


¿Qué me enseña esta lección?

(186) De mí depende la salvación del mundo.

No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó.

Esta idea no habla de peso ni de carga. Habla de poder creativo.

Si somos Hijos de Dios, heredamos Sus dones. Y esos dones incluyen la capacidad de extender amor, perdonar, transformar percepción y crear desde la unidad.

No somos seres pasivos en el universo. Somos participantes en la experiencia de la creación.

LOS DONES DE DIOS.

Los dones que recibimos de Dios no son objetos. Son cualidades del Ser. Entre ellos están: Amor. Paz. Perdón. Comprensión. Creatividad espiritual y Unidad. Estos dones no están destinados a guardarse. Su naturaleza es extenderse.

Dar amor es permitir que el amor fluya.

EL MUNDO FABRICADO POR EL EGO.

El Curso afirma que el mundo que percibimos es producto de la mente separada. El Hijo de Dios utilizó su poder creativo para fabricar un sistema basado en percepción, separación, dualidad y miedo.

Dentro de este sistema, creemos que somos cuerpos, estamos separados, debemos defendernos y debemos competir.

El resultado es un mundo donde la percepción reemplaza a la verdad.

PROYECCIÓN Y PERCEPCIÓN.

La mente proyecta hacia el exterior lo que contiene internamente. Por eso proyectamos culpa y vemos culpables, proyectamos miedo y vemos amenazas y proyectamos odio y vemos enemigos.

La percepción no es neutral. Es una extensión de la mente.

Cuando la mente sana, la percepción cambia.

EL MUNDO COMO ESPEJO.

Los conflictos colectivos reflejan conflictos internos. Cuando observamos guerras, violencia o venganza, estamos viendo la amplificación de patrones mentales presentes en la humanidad.

El miedo genera ataque. El ataque genera defensa. La defensa perpetúa el conflicto.

Pero el Amor interrumpe ese ciclo. Y el Amor comienza en la mente que decide perdonar.

SENTIDO GENERAL DE LA LECCIÓN:

La Lección 206 enseña que:

  • La mente tiene poder creativo.
  • La percepción refleja el pensamiento.
  • Cada mente puede contribuir a sanar el mundo.
  • El perdón es una forma de salvación.
  • La unidad es la solución al conflicto.

La salvación del mundo no ocurre a través de la fuerza. Ocurre a través del cambio de percepción.

PROPÓSITO DE LA LECCIÓN:

El Sexto Repaso continúa restaurando la conciencia del Hijo de Dios.

La secuencia se vuelve clara:

  • 201 → Soy libre.
  • 202 → Recuerdo mi hogar.
  • 203 → Recuerdo mi Nombre.
  • 204 → Acepto mi herencia.
  • 205 → Elijo la paz.
  • 206 → Extiendo esa paz al mundo.

El proceso interior se convierte ahora en servicio universal.

ASPECTOS PSICOLÓGICOS:

Psicológicamente, esta lección produce mayor responsabilidad personal, reducción de victimismo, mayor coherencia entre pensamiento y acción, sensación de propósito e incremento de empatía.

Clave psicológica: Cuando dejamos de percibirnos como víctimas del mundo, descubrimos que podemos transformar nuestra experiencia.

La mente pasa de reacción a creación consciente.

ASPECTOS ESPIRITUALES:

Espiritualmente, esta lección afirma que el Hijo de Dios participa en la creación, el perdón restaura la verdad, la mente es instrumento de sanación, el amor tiene efecto universal y la unidad es la realidad fundamental.

La salvación del mundo comienza en el instante en que una mente decide ver con amor.

INSTRUCCIONES PRÁCTICAS:

Durante el día:

Ante conflicto o juicio, recuerda: “De mí depende la salvación del mundo.” No como carga, sino como recordatorio de poder interior.

Ante pensamientos de ataque: “Se me han confiado los dones de Dios.”

Ante miedo: “Deseo otorgarlos donde Él dispuso.”

Y repite suavemente: “No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó.”

Cada pensamiento amoroso es una contribución real.

ADVERTENCIAS IMPORTANTES:

❌ No interpretar esta idea como responsabilidad egoica por “arreglar el mundo”.
❌ No cargar con culpa por los problemas colectivos.
❌ No usar la espiritualidad para negar el sufrimiento humano.
❌ No confundir poder espiritual con control.

✔ Practicar perdón cotidiano.
✔ Cultivar pensamientos de paz.
✔ Reconocer la unidad con los demás.
✔ Permitir que el amor guíe la percepción.

La salvación del mundo no se logra por esfuerzo heroico. Se revela cuando la mente elige amar.

RELACIÓN CON EL PROCESO DEL CURSO:

La Lección 206 marca un punto importante del Sexto Repaso.

Hasta ahora el Curso restauraba la identidad. Ahora introduce la función del Hijo de Dios.

No hemos venido al mundo solo a despertar. Hemos venido a extender el despertar.

REFLEXIÓN PROFUNDA:

¿Qué puedo aportar para la salvación del mundo?

Tal vez algo aparentemente pequeño como, perdonar en lugar de atacar, comprender en lugar de juzgar y amar donde antes había miedo.

Cada pensamiento de unidad modifica el campo de la mente. La salvación del mundo no depende de cambiar a otros. Depende de recordar que no están separados de mí.

CONCLUSIÓN FINAL:

La Lección 206 declara: No soy un observador pasivo del mundo. Soy un participante en la sanación de la percepción.

Cada vez que elijo amor en lugar de miedo, el mundo cambia un poco.

Porque la salvación del mundo comienza en una sola mente que recuerda la unidad.

FRASE INSPIRADORA: “Cuando recuerdo que somos uno, cada pensamiento de amor se convierte en una contribución a la salvación del mundo.”

9 comentarios:

  1. Muchísimas gracias por este edificante comentario. A la luz de la verdad que somos cobra importancia el viejo dicho de que "cada quien debe aportar su granito de arena" pues en la Unicidad que somos es una honda que surte efecto en los demás. Feliz Instante Santo

    ResponderEliminar
  2. Reconozco aue estoy solo en camino hacia un cambio que deseo mucho. Mi pequeño aporte actual es invorporar los contenidos del curso y expresarme en favor de la hermandad entre .os seres humanos.

    ResponderEliminar
  3. El miedo es lo opuesto al amor. El miedo nos lleva a fabricar la ilusión del ataque y de la venganza. Lo que puedo hacer para salvar al mundo es mantenerme en el amor estar atenta a mis pensamientos y las creaciones que hago puesto que puedo estar creando desde el amor con los dones de Dios o desde el miedo y el pensamiento egoico. Somos una sola mente y puedo enviar hondas de amor al mundo pero también sí no estoy atenta el mundo puede enviarme hondas de miedo, es como cuando lanzamos una piedra a un estanque, las hondas se expanden.
    Mientras estemos encarnados en un cuerpo podemos contagiarnos del miedo no obstante vinimos a trascender la dualidad y mantenernos en mente correcta es un entrenamiento de la mente. Gracias JJ como siempre agradezco y recibo tu mensaje con mucho amor. 🤗👏🙌

    ResponderEliminar
  4. Soy Amor,Soy Inocencia,Soy Uno con mis hermanos🙏🙏🙏🙏🙏🙏💙💙💙💙💙💙💙💙

    ResponderEliminar
  5. Gracias! .... efectivamente de mi depende la salvación del mundo porque realmente no hay nada fuera de mi

    ResponderEliminar
  6. Gracias por este recordatorio ajuan José. Bendiciones p vos

    ResponderEliminar

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 80

LECCIÓN 80 Permítaseme reconocer que mis problemas se han resuelto. 1.  Si estás dispuesto a reconocer tus problemas, reconocerás que no ti...