lunes, 21 de julio de 2025

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 202

SEXTO REPASO

Introducción

1. Para este repaso utilizaremos sólo una idea por día y la practi­caremos tan a menudo cómo podamos. 2Además del tiempo que le dediques mañana y noche, que no debería ser menos de quince minutos, y de los recordatorios que han de llevarse a cabo, cada hora durante el transcurso del día, usa la idea tan frecuentemente como puedas entre las sesiones de práctica. 3Cada una de estas ideas por sí sola podría salvarte si verdaderamente la aprendie­ses. 4Cada una de ellas sería suficiente para liberaros a ti y al mundo de cualquier clase de cautiverio, e invitar de nuevo el recuerdo de Dios.

2. Con esto en mente, demos comienzo a nuestras prácticas, en las que repasaremos detenidamente los pensamientos con los que el Espíritu Santo nos ha bendecido en nuestras últimas veinte leccio­nes. 2Cada uno de ellos encierra dentro de sí el programa de estu­dios en su totalidad si se entiende, se practica, se acepta y se aplica a todo cuanto parece acontecer a lo largo del día. 3Uno solo basta. 4Mas no se debe excluir nada de ese pensamiento. 5Necesitamos, por lo tanto, usarlos todos y dejar que se vuelvan uno solo, ya que cada uno de ellos contribuye a la suma total de lo que queremos aprender.

3. Al igual que nuestro último repaso, estas sesiones de práctica giran alrededor de un tema central con el que comenzamos y concluimos cada lección. 2El tema para el presente repaso es el siguiente:    

3No soy un cuerpo. 4Soy libre.
5Pues aún soy tal como Dios me creó.

6El día comienza y concluye con esto. 7Y lo repetiremos asimismo cada vez que el reloj marque la hora, o siempre que nos acorde­mos, entre una hora y otra, que tenemos una función que trans­ciende el mundo que vemos. 8Aparte de esto y de la repetición del pensamiento que nos corresponda practicar cada día, no se requiere ningún otro tipo de ejercicio, excepto un profundo aban­dono de todo aquello que abarrota la mente y la hace sorda a la razón, a la cordura y a la simple verdad.

4. Lo que nos proponemos en este repaso es ir más allá de todas las palabras y de las diferentes maneras de practicar. 2Pues lo que estamos intentando esta vez es ir más de prisa por una senda más corta que nos conduce a la serenidad y a la paz de Dios. 3Sencilla­mente cerramos los ojos y nos olvidamos de todo lo que jamás habíamos creído saber y entender. 4Pues así es como nos libera­mos de todo lo que ni sabíamos ni pudimos entender.

5. Hay una sola excepción a esta falta de estructura. 2No dejes pasar un solo pensamiento trivial sin confrontarlo. 3Si adviertes alguno, niega su dominio sobre ti y apresúrate a asegurarle a tu mente que no es eso lo que quiere. 4Luego descarta tranquila­mente el pensamiento que negaste y de inmediato y sin titubear sustitúyelo por la idea con la que estés practicando ese día.
6. Cuando la tentación te asedie, apresúrate a proclamar que ya no eres su presa, diciendo:

2No quiero este pensamiento. 3El que quiero es ________ .

4Y entonces repite la idea del día y deja que ocupe el lugar de lo que habías pensado. 5Además de estas aplicaciones especiales de la idea diaria, sólo añadiremos unas cuantas expresiones formales o pensamientos específicos para que te ayuden con tu práctica. 6Por lo demás, le entregamos estos momentos de quietud al Maes­tro que nos enseña en silencio, nos habla de paz e imparte a nues­tros pensamientos todo el significado que jamás puedan tener.

7. A Él le ofrezco este repaso por ti. 2Te pongo en Sus manos, y dejo que Él te enseñe qué hacer, qué decir y qué pensar cada vez que recurres a Él. 3Él estará a tu disposición siempre que acudas a Él en busca de ayuda. 4Ofrezcámosle este repaso que ahora comenzamos, y no nos olvidemos de Quién es al que se le ha entregado, según practicamos día tras día, avanzando hacia el objetivo que Él fijó para nosotros, dejando que nos enseñe cómo proceder y confiando plenamente en Él para que nos indique la forma en que cada sesión de práctica puede convertirse en un amoroso regalo de libertad para el mundo.


LECCIÓN 202

No soy un cuerpo. Soy libre.
Pues aún soy tal como Dios me creó.

1. (182) Permaneceré muy quedo por un instante e iré a mi hogar.

2¿Por qué habría de elegir quedarme un solo instante más donde no me corresponde estar, cuando Dios Mismo me ha dado Su Voz, la cual me exhorta a retornar a mi hogar?

4No soy un cuerpo. 5Soy libre. 6Pues aún soy tal como Dios me creó.


¿Qué me enseña esta lección?

(182) Permaneceré muy quedo por un instante e iré a mi hogar.

No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó.

Aquí el Curso señala algo esencial: El regreso no es futuro. Es ahora. Y comienza en el silencio.

“Permanecer muy quedo” no es aislarse del mundo. Es detener el ruido del ego.

El cuerpo llama hogar al lugar donde habita. El ego llama hogar a su identidad. Pero ese “hogar” está construido sobre la percepción, el miedo, la memoria fragmentada y la identificación con el tiempo. El verdadero Hogar no es geográfico. Es ontológico.

No es un lugar. Es un estado de conciencia.

EL HOGAR ILUSORIO.

Desde la perspectiva corporal, vivimos entre sombras. Proyectamos culpas. Tememos la soledad. Tememos la muerte y creemos que debemos merecer amor mediante sacrificio.

El ego convierte el mundo en campo de prueba. Interpreta el dolor como precio. El sacrificio como moneda. La culpa como identidad.

Pero la lección plantea una pregunta radical: ¿Cómo un Padre amoroso habría de crear un hogar de sufrimiento?

Si Dios es Amor: No exige sacrificio. No abandona. No castiga. No deja a Sus Hijos a la deriva.

La imagen de un Dios severo pertenece al miedo, no a la creación.

EL REGRESO.

“Iré a mi hogar” significa:

  • Retirar la identificación con el cuerpo.
  • Recordar la Fuente.
  • Silenciar la percepción dual.
  • Aceptar la Voz interior que llama.

El regreso no es desplazamiento. Es reconocimiento. No ocurre cuando el cuerpo muere. Ocurre cuando la mente despierta. Y ese despertar comienza con un instante de quietud. La quietud es el umbral.

SENTIDO GENERAL DE LA LECCIÓN:

La Lección 202 enseña que:

  • Este mundo no es nuestro origen.
  • La separación no es nuestro estado natural.
  • El miedo no es nuestro hogar.
  • La identidad corporal no es definitiva.
  • La Voz de Dios sigue llamando.

El hogar verdadero es Unidad.
Es Amor sin condiciones.
Es conciencia sin fragmentación.

Y no está lejos.

PROPÓSITO DE LA LECCIÓN:

En el Sexto Repaso, esta lección:

  • Consolida la identidad espiritual.
  • Introduce la práctica del recogimiento interior.
  • Desmonta la idea de exilio.
  • Disuelve la teología del abandono.
  • Restituye la confianza en la Fuente.

Después de afirmar la libertad (Lección 201), ahora el Curso afirma el regreso consciente.

Primero reconozco que no soy un cuerpo.
Luego recuerdo dónde está mi hogar.

ASPECTOS PSICOLÓGICOS:


Psicológicamente, esta lección produce:

  • Disminución del miedo existencial.
  • Reducción de ansiedad por el futuro.
  • Menor apego a circunstancias externas.
  • Sensación de pertenencia profunda.
  • Mayor serenidad interior.

Clave psicológica: El sentimiento de desarraigo desaparece cuando dejo de buscar hogar en lo transitorio.

La quietud reorganiza la mente. El silencio desactiva la narrativa del ego.

ASPECTOS ESPIRITUALES:

Espiritualmente, esta lección afirma que:

  • Nunca fuimos expulsados.
  • Nunca estuvimos abandonados.
  • Nunca dejamos nuestro Hogar en realidad.
  • El tiempo es parte del sueño.
  • La Voz interior es guía constante.

“Ir a mi hogar” significa: Recordar que jamás me fui.

La separación fue percepción. No creación.

INSTRUCCIONES PRÁCTICAS:

Durante el día:

• Dedica pequeños instantes a detenerte completamente.
Sin pedir nada. Sin analizar nada. Sólo estar.

• Ante ansiedad o miedo: “Permaneceré muy quedo por un instante e iré a mi hogar.”

• Ante sensación de desorientación: “No soy un cuerpo. Soy libre.”

• Ante culpa o juicio: “Pues aún soy tal como Dios me creó.”

Haz del silencio un hábito suave, no una disciplina rígida.

ADVERTENCIAS IMPORTANTES:

❌ No usar “ir al hogar” como deseo de evasión del mundo.
❌ No despreciar la experiencia humana.
❌ No convertir el silencio en aislamiento emocional.
❌ No negar responsabilidades prácticas.

✔ Practicar recogimiento consciente.
✔ Integrar la espiritualidad en la acción.
✔ Permitir que el amor se exprese en lo cotidiano.
✔ Recordar que el regreso es interior.

El hogar no está lejos. Está detrás del ruido.

RELACIÓN CON EL PROCESO DEL CURSO:

En el Quinto Repaso se disolvió la culpa, el castigo proyectado Y el miedo a Dios.

En el Sexto Repaso ahora se afirma la verdadera identidad (201), y el regreso consciente al Hogar (202).

Primero recuerdo quién soy. Luego recuerdo dónde estoy. Y descubro que ambas cosas son lo mismo.

REFLEXIÓN PROFUNDA:

¿Qué me retiene en el sueño?

  • Apego a la identidad corporal.
  • Miedo a perder individualidad.
  • Necesidad de controlar.
  • Culpa no perdonada.

Cada instante de quietud es un paso hacia el recuerdo.

Mi salvación no será una conquista futura. Será el despertar del olvido.

CONCLUSIÓN FINAL:

La Lección 202 declara:

No estoy exiliado.
No estoy abandonado.
No estoy esperando salvación externa.

Mi Hogar es el Amor del que procedo.
Y puedo regresar en cualquier instante.

Sólo necesito detenerme… y escuchar.

FRASE INSPIRADORA: “En el silencio recuerdo que nunca dejé el Hogar; sólo soñé que estaba lejos.”

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