2. Tienes, por lo tanto, una función en el mundo de acuerdo a sus propias normas. 2Pues, ¿quién podría entender un lenguaje que está mucho más allá de lo que buenamente puede entender? 3El perdón es tu función aquí. 4No es algo que Dios haya creado, ya que es el medio por el que se puede erradicar lo que no es verdad. 5Pues, qué necesidad tiene el Cielo de perdón? 6En la tierra, no obstante, tienes necesidad de los medios que te ayudan a abandonar las ilusiones. 7La creación aguarda tu regreso simplemente para ser reconocida, no para ser íntegra.Me pregunto, ¿qué es la vida?
Desde que nací, he ido identificándome con las percepciones físicas que mi cuerpo me transmite.
He sentido hambre y mi cuerpo me ha demandado alimentos que sacien mi necesidad.
Sí, he aprendido, desde muy pequeño, que el mundo en el que vivo y que estoy percibiendo como mi hogar es un mundo de necesidad.
SENTIDO
GENERAL DE LA LECCIÓN:
La 192 enseña que:
• Tenemos una función divina.
• Esa función aquí es perdonar.
• El perdón no es debilidad.
• Es el medio para recordar Identidad.
• Liberar a otro es liberarse.
No se trata de justificar errores.
Se trata de reconocer que la culpa es ilusión.
PROPÓSITO Y
SENTIDO DEL EJERCICIO:
Hoy se nos invita a:
• Observar cualquier resentimiento.
• Reconocerlo como autoencarcelamiento.
• Recordar que nuestra función es liberar.
• Practicar misericordia activa.
La práctica no es teórica.
Es relacional.
Cada interacción es aula.
ASPECTOS
PSICOLÓGICOS:
Psicológicamente esta lección:
• Reduce rumiación emocional.
• Disuelve victimismo.
• Debilita narrativa de ataque.
• Aumenta regulación emocional.
• Reestructura relaciones internas.
El resentimiento mantiene activado
el sistema de amenaza.
El perdón desactiva esa alerta constante.
No es represión.
Es reinterpretación.
ASPECTOS
ESPIRITUALES:
Espiritualmente afirma:
• El cuerpo no es identidad.
• La mente no está confinada a la forma.
• La muerte no es real.
• La santidad no se pierde.
• El Amor no exige sacrificio.
El perdón restaura la visión de
Cristo.
No añade nada.
Quita lo que estorba.
INSTRUCCIONES PRÁCTICAS:
Hoy la práctica puede estructurarse
así:
- Identificar a alguien hacia quien sientes
tensión.
- Reconocer: “Lo estoy manteniendo
prisionero.”
- Decidir conscientemente liberarlo.
- Recordar: “Su liberación es la mía.”
- Permitir que la mente se serene.
Cada vez que surja ira: Pausa. Respira.
Recuerda tu función.
ADVERTENCIAS
IMPORTANTES:
❌ No confundir perdón con permitir abuso.
❌ No negar
límites saludables.
❌ No reprimir
emociones legítimas.
❌ No forzar una
espiritualidad artificial.
✔ Practicar discernimiento.
✔ Soltar juicio
interior.
✔ Recordar que
el perdón es interno.
✔ Avanzar paso
a paso.
RELACIÓN CON
EL PROCESO DEL CURSO:
La progresión continúa afinándose:
Identidad (191)
→ Función (192)
Primero recuerdo quién soy.
Luego actúo desde esa identidad.
La santidad reconocida se expresa
como perdón.
Aquí el Curso une ontología y
práctica.
CONCLUSIÓN
FINAL:
La lección 192 declara algo
decisivo:
No estoy aquí sin propósito.
No estoy aquí para defenderme.
No estoy aquí para competir.
Estoy aquí para perdonar.
Y al hacerlo:
• La prisión se abre.
• La ira pierde sentido.
• El miedo se debilita.
• La mente regresa a la paz.
Mi función no es pequeña.
Es el puente entre ilusión y verdad.
FRASE
INSPIRADORA: “Cuando libero a mi hermano del juicio, recuerdo que mi
única función es amar sin cadenas.”
Ejemplo-Guía: "Respira perdón y sabrás lo que es la paz".
Puede que para alguno de los que leáis estas líneas, las juzguéis de una manera u otra, pero os aseguro que son compartidas desde la certeza de que, con que tan sólo dos de nosotros nos pusiésemos de acuerdo en practicar el ejercicio gratuito de respirar "perdón", estaríamos activando el interruptor sagrado que ha de dispensar la luz necesaria para experimentar la verdadera vida.
Como bien sabemos, respirar consiste en dos acciones, la de inspirar (inhalar) y la de espirar (exhalar). Cuando inspiramos, recibimos el oxígeno necesario para la vida física y cuando espiramos, expulsamos el dióxido de carbono. La vida en el mundo físico comienza con el acto de inspirar; sin embargo, ese ser que toma vida en el mundo con ese primer acto ya se encontraba vivo en el interior de la madre y era alimentado directamente por su creador.
Al salir al exterior, esa conexión directa se interrumpe y se produce una invitación a tomar por nosotros mismos el acto de vivir, y para ello, tenemos que inspirar y espirar, es decir, tenemos que hacer uso del acto de respirar.
Mientras que permanecemos en el vientre materno, nuestra madre nos protege, nos alimenta y nos aporta lo necesario para que la vida se manifieste en nuestro ser. En ese estado, no se concibe miedo, culpa, temor, odio o rencor.
Cuando en nuestro ejemplo-guía hemos vinculado al acto de respirar al perdón, lo que pretendo dar a entender es que la vida, la verdadera vida, tan solo será posible cuando, utilizando el mecanismo que empleamos para la vida física, la respiración, conseguimos que todo nuestro ser se impregne de la esencia que nos devuelve al estado original de comunicación con nuestro Creador: el perdón.
Estoy seguro de que tú, al igual que yo, y al igual que el resto de nuestros hermanos, anhelamos experimentar la paz. En mi ingenuidad, me pregunto: ¿quién puede preferir la guerra, el ataque, el terror, a la paz y a la dicha?
Sin embargo, a pesar de que esta pregunta suele tener una misma respuesta, no estamos dispuestos a dar el paso definitivo para hacerla una realidad. Los motivos se encuentran en la raíz que da origen al miedo, en la creencia en la separación.
Respirar perdón exige de nosotros estar dispuestos, en primer lugar, a recibir el perdón, es decir, a llenarnos de él. Tan solo de esta manera podemos compartirlo. No es fácil perdonarnos. Un niño comete un error, se lo recriminamos y, al poco tiempo, ha olvidado la ofensa. Un adulto, un adolescente, recibe un agravio y lo guarda en su interior, colocando como carceleros al orgullo, a la vanidad, al odio, al rencor, etc., para asegurar que estará bien custodiado. Sin embargo, la tendencia natural del prisionero es evadirse, salir al exterior, y cuando se produzca un descuido de sus carceleros, lo conseguirá. Mientras que esto ocurre, en un deseo de ser fieles a nuestra conducta interna, proyectamos nuestros juicios condenatorios sobre aquellos en los que apreciamos nuestra propia conducta reprobada. Pero un día, la vida nos sorprenderá viendo como nuestro prisionero interno se escapa y nos hace conscientes de que durante todo ese tiempo habíamos ocultado nuestra verdadera personalidad.
La lección de hoy nos recuerda una vez más que nuestra función en este mundo es perdonar. No es posible gozar de la dicha de la paz mientras que no nos hayamos perdonado y mientras no perdonemos a los que hemos condenado.
Busquemos en nuestro interior dónde se encuentra ese prisionero que nos priva de la libertad. No tienes que ir a ningún psicólogo ni terapeuta, aunque si lo prefieres, puedes hacerlo. Recuerda que no nos encontramos separados de los demás. Cada uno de nosotros es para el/los otros un espejo donde poder identificarnos. Si tienes dificultad para encontrar aquello que debes perdonar, analiza tu comportamiento, tus puntos de vista sobre los demás. Cuando te descubras juzgando y condenando sus hábitos, su manera de ser, su comportamiento, toma nota de ellos, pues están hablando más de ti que de ellos. Bendícelos por ese acto de complicidad que te permite llevar a cabo la función que Dios te ha encomendado: perdonar.
Reflexión: ¿Cuál crees que es tu función en el mundo que percibes?


Que comentario tan claro demasiado bonito y real muhas gracias.sin esto la leccion quedaria incompleta
ResponderEliminarGracias por mostrar que es fácil hacer la voluntad de Dios. El mundo es el complicado.
ResponderEliminarGracias por la explicación, está muy claro. Recibe muchas bendiciones.
ResponderEliminarGracias J.J
ResponderEliminarQue bien hace leer tus comentarios, cimentan la leccion , muy necesario para mi
ResponderEliminarSer Divino instrumento de Dios
ResponderEliminarSomos Todos Espejos en el Amor de Dios🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏💙💙💙💙💙💙💙💙
ResponderEliminarVivo en el Amor y el Perdón 🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏💙💙💙💙💙💙💙💙
ResponderEliminarEn el Perdón y el Amor me espejo en mi hermano🙏🙏🙏🙏🙏🤍🤍🤍🤍🤍💙💙💙💙✨✨✨✨🥳🥳🥳🥳🥳🥳
ResponderEliminarGraciasss, muy clara tu explicación, me ayudó mucho!
ResponderEliminarInfinitas gracias!!!
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