2. La idea de hoy, al igual que las anteriores, es aplicable tanto a tu mundo interno como al externo, que en realidad son lo mismo. 2Sin embargo, puesto que los consideras diferentes, las sesiones de práctica de hoy tendrán una vez más dos fases: una dedicada al mundo que ves fuera de ti, y la otra, al que ves en tu mente. 3Trata de introducir en los ejercicios de hoy el pensamiento de que ambos se encuentran en tu propia imaginación.¿Qué me enseña esta lección?
Ser consciente de la enseñanza recogida en este ejercicio es liberador. Tal vez nos cueste comprender, en su plenitud, el término “inventar” y si lo sustituimos por el término “fabricar”, tengamos menos dificultad para comprender su mensaje.
Si analizamos todo cuanto nos ocurre en nuestras vidas, si prestamos atención a ese mensaje que nos llega desde el exterior y que interpretamos como algo ajeno a nosotros mismos, vemos que, en realidad, es nuestra mente la que le aporta una interpretación u otra. Con ello debemos ser conscientes de que, en verdad, somos nosotros los que damos significados a las cosas, y su valor real no está en aquello como lo percibimos.En cada uno de los momentos, es nuestra mente la que “inventa” o “fabrica” lo que traduce el pensamiento.
Nuestra mente asocia un significado a aquello que percibe en el exterior y responde a ello con una gran influencia cultural. Desde pequeños aprendemos a dar un significado a las cosas y crecemos con esa visión hasta que decidimos cambiar su sentido. Pero ese significado nuevo, el cual interpretamos como un avance en nuestras vidas, estará, igualmente, fundamentado en el error, pues, tal y como hemos ido aprendiendo en estos ejercicios: "Nada de lo que vemos significa nada (L-1)"; "Nuestros pensamientos no significan nada (L-10)"; "Nuestros pensamientos sin significado nos muestran un mundo sin significado (L-11)"; "Nuestros pensamientos son imágenes que nosotros hemos fabricado (L-15)".
Tenemos el inmenso poder de decidir por nosotros mismos, en cada momento y en cada lugar, el significado que vamos a dar a lo que percibimos. De este modo, si interpretamos o juzgamos que aquello que vivimos es una experiencia dolorosa, un fracaso, una desilusión, un engaño, un error, debemos dirigir nuestra mirada a ese “inventor”, que es nuestra mente, para descubrir que estamos pensando en términos de dolor, de fracaso, de desilusión, de mentiras, de culpa, de miedo.
Ver la alegría, la felicidad, el amor desde nuestra mente es nuestra elección para percibir el mundo real. Somos los inventores del mundo que vemos.
Propósito y
sentido de la lección:
La Lección 32 profundiza y radicaliza la enseñanza iniciada en la Lección 31. Si allí se afirmaba que no somos víctimas del mundo que vemos, aquí se da un paso más decisivo: el mundo que vemos ha sido inventado por la mente.
El propósito de esta lección es trasladar la
responsabilidad desde el exterior hacia la mente, no para generar culpa, sino
para restaurar el poder de elección. Mientras la mente crea que el mundo
es la causa de su sufrimiento, permanecerá atrapada en una lógica de
victimismo. Al reconocer que ha inventado el mundo que ve, la mente recupera su
capacidad de elegir de nuevo.
UCDM no afirma que el mundo sea “culpa” de nadie,
sino que es un efecto del sistema de pensamiento elegido. El dolor no
procede de los hechos, sino del significado que la mente les ha dado. Y lo que
ha sido inventado puede ser reinterpretado.
Esta lección introduce una verdad liberadora: si
yo he inventado el mundo que veo, también puedo dejar de sostenerlo.
Instrucciones
prácticas:
La práctica de esta lección es directa y muy
concreta. No requiere largos periodos formales, sino aplicaciones inmediatas
ante cualquier perturbación.
La forma de practicar consiste en:
- Detectar
cualquier forma de malestar: físico, emocional o mental.
- Nombrar
la situación con honestidad, sin analizarla.
- Aplicar
la idea diciendo, por ejemplo:
- He
inventado este conflicto.
- He
inventado esta sensación de injusticia.
- He
inventado esta ansiedad.
Es importante destacar que no se niega la
experiencia, sino el significado que se le ha atribuido. El Curso no pide
que digas “esto no existe”, sino “esto no tiene el significado que le he dado”.
La práctica se puede repetir tantas veces como
sea necesario durante el día, especialmente cuando surge la tentación de
culpar, quejarse o justificarse.
Aspectos
psicológicos y espirituales:
Desde el punto de vista psicológico, esta lección
desmonta uno de los pilares del ego: la creencia de que el sufrimiento es
causado por factores externos. Al asumir que la mente ha inventado el mundo que
percibe, se desactiva la necesidad de defensa y ataque.
Espiritualmente, esta lección devuelve a la mente
su función creadora correcta. El ego fabrica, pero el Espíritu crea. Al
reconocer que el mundo percibido es una invención, la mente deja de idolatrarlo
y se abre a una reinterpretación guiada por el Espíritu Santo.
Aquí se produce un cambio esencial:
- De la
culpa → a la responsabilidad consciente.
- Del miedo
→ a la libertad interior.
El reconocimiento de que el significado ha sido
inventado no genera pérdida, sino alivio. Nada real puede perderse.
Relación con
el resto del Curso:
La Lección 32 se integra de forma perfecta en la
secuencia pedagógica:
- La 29
afirma que Dios está en todo lo que vemos.
- La 30
revela que Dios está en la mente.
- La 31
libera de la victimización.
- La 32
explica cómo se fabricó el mundo de sufrimiento: a través de la invención
mental.
Esta lección prepara el terreno para las
siguientes, donde se profundizará en la corrección del significado, el perdón y
la reinterpretación de la percepción.
Es un puente claro entre deshacer el error y aceptar
la corrección.
Consejos para la práctica:
- No uses
la idea como un reproche hacia ti mismo.
- No
intentes analizar cómo inventaste la situación.
- Aplícala
con suavidad, incluso si no la entiendes del todo.
- No la
conviertas en una afirmación intelectual.
- Úsala
exactamente cuando te sientas perturbado.
Si aparece resistencia, obsérvala sin juzgar. La
resistencia también forma parte del mundo inventado.
Conclusión
final:
La Lección 32 no pretende que abandones el mundo,
sino que abandones la creencia de que el mundo es la causa de tu sufrimiento.
Cuando reconoces que has inventado el significado
de lo que ves, recuperas tu poder de elegir de nuevo. Y esa elección abre la
puerta a la visión verdadera.
Nada te está pidiendo que pierdas nada.
Se te está invitando a dejar de sostener lo que nunca fue real.
El mundo que inventaste puede ser reinterpretado.
Y esa reinterpretación es el comienzo de la paz.
Ejemplo-Guía: "Todos los políticos son unos ladrones y unos mentirosos".
Con la lección de ayer, "no soy víctima del mundo que veo", al aplicarla al ejemplo guía, nos permitió adquirir una visión más cercana sobre nuestras opiniones y juicios dirigidos a los demás y, en particular, a los representantes sociales. De este modo, aprendimos que no podemos creer que somos víctimas de sus decisiones y posicionarnos en el papel de jueces, conformándonos con condenarlos por sus actuaciones y quedándonos al margen de la vivencia. Decíamos que esos políticos están actuando como nuestros mejores maestros, al actuar como espejos donde podemos ver nuestras proyecciones mentales, las que juzgamos como buenas y nos llevan a convertirnos en seguidores, y las que juzgamos como malas y nos llevan a convertirnos en detractores y víctimas.
Bien, con esta nueva lección, avanzamos un poco más en la comprensión de la enseñanza de la causa y el efecto. Me gusta utilizar un símil para explicar la profundidad que encierra esta enseñanza. Es el símil del arquitecto.
La función principal de un arquitecto es elaborar los planos y los diseños de los edificios, cuyo fin último es su construcción. Un arquitecto cuenta en su mente con unos conocimientos adquiridos en la universidad que le han de permitir desarrollar su función.
El proceso es el siguiente. En primer lugar, se le encarga un proyecto, por ejemplo, el diseño de una biblioteca. Esa idea inicial comienza a fluir en su mente. Alcanzado un tiempo, el arquitecto comienza a "imaginar" posibles bocetos. En ese nivel de su conciencia nada es concreto y definido, tan sólo son ideas. Podríamos decir que su "atención" va captando el material existente, en estado potencial, en el nivel de las ideas. Es un ancho, diría infinito campo, donde se encuentran potencialmente todas las ideas posibles. Nuestro arquitecto presta atención a unas y otras, hasta que se decide por una en particular. Es el boceto inicial.
Seguidamente y de manera inmediata, esa idea inicial despierta un nuevo estímulo, al que llamaremos "deseo". Se trata de una emoción que nos lleva a asociarlo con la idea inicial, hasta tal punto que surge un sentimiento de "agrado" o "desagrado", o lo que es lo mismo, "me gusta" o "no me gusta". Imaginemos que le gusta. Ahora se siente motivado por continuar con su idea inicial. Se siente pletórico y ese impulso le lleva a desarrollar los planos que contemplarán, de forma técnica, las características del futuro edificio.
Una vez diseñados esos planos, con sus medidas adecuadas, para nuestro arquitecto, el proyecto ha culminado. Ha trasladado sus ideas y sus emociones a través de su capacidad cognoscitiva y el resultado de ello es la plasmación teórica del edificio. Podemos decir que dichos planos son un anticipo de lo que será la obra cuando se encuentre construida. Pero le falta el último y decisivo paso, para comprobar que el proyecto es válido y reúne todas las condiciones contempladas en los planos. La construcción del edificio permitirá al arquitecto comprobar si el proyecto diseñado es correcto o requiere alguna corrección.
Este ejemplo nos permite comprender cuál es la relación de causa y efecto. La causa es la fase 1, en la que el arquitecto con su mente capta una idea original. El efecto es la fase 4 y última, donde el arquitecto percibe externamente la construcción de su proyecto.
Es evidente que, para cualquier observador que haya seguido estas secuencias, estará capacitado para afirmar que la obra construida tiene un único "inventor", un único responsable, el arquitecto. No podría testimoniar que la obra ha sido fruto de la casualidad.
En la realidad del ego, la relación causa y efecto no es tan evidente, pues no relacionamos la fase 1 y la 4; esto es, no relacionamos la mente con lo percibido.
Si estamos percibiendo políticos ladrones y mentirosos, ese pensamiento debe formar parte de nuestra mente y de nuestros deseos; si no, no los veríamos. Cuando los estamos juzgando, los estamos viendo y, con ello, les estamos dando validez de autoría. Debemos entender con ello que en nuestra mente hemos captado ideas de las cuales no somos, en ese nivel, conscientes, ideas que hemos arropado con nuestros deseos y que hemos proyectado sobre el mundo, haciendo que tomen forma de alguna manera u otra. Esas ideas se han hecho realidad, pero como las hemos interpretado como adecuadas, no hemos tomado conciencia de que no lo sean, es decir, el arquitecto da por bueno su proyecto cuando percibe que su construcción es correcta.
Si nosotros deseamos lo que no es nuestro y nos apoderamos de ello; si nosotros deseamos ocultar la verdad a los demás y en su lugar preferimos mentir para proteger nuestros intereses, tal vez en ese momento decidamos creer que es lo correcto.
Cuando vemos personificado en los demás nuestro propio comportamiento, cuya causa, no lo olvidemos, se encuentra en nuestra mente, y ello nos lleva a condenarlo, es el momento de tomar nota y de agradecer que nos está ayudando a ver que hay un modo diferente de ver las cosas.
Si nuestro arquitecto, una vez construido su proyecto, comprobase que existen errores, para él esta circunstancia es una invitación a rectificar la fase 1, pues lo que ha ideado no funciona. Cuando haya realizado los cambios oportunos en ese nivel, en el nivel de la mente, la percepción de la forma cambiará.
Dejemos de criticar y de condenar a los políticos y dirijamos nuestra atención a nuestros pensamientos y deseos. Será en ellos donde debemos llevar a cabo los cambios necesarios para que dejemos de proyectar, dejemos de inventar un mundo con esas características que estamos repudiando.
Reflexión: ¿Eres consciente de tus deseos?


Gracias por compartir Juan José desde México mando bendiciones.
ResponderEliminarSoy consciente de mis deseos, siembro para recogerlos con " creces".
EliminarInventando el mundo que veo
Yo puedo " LIBERARME " de mi propia
Eliminar" INVENCION"
Gracias gracias gracias
ResponderEliminarJuan José, un día más para crecer y acercarnos a nuestro camino. Mil Gracias, Clau.
ResponderEliminarMuchas gracias
ResponderEliminarbuenas noches las dos clases anteriores fueron tranquilizadora.. y esta fue bien clara.y concisa la practicare...y tratare de aceptarla...pronto,mil gracias...
ResponderEliminarHay algo que aun me cuesta entender y es que hay situaciones externas que se presentan y apartir de allí se genera una creencia, por ejemplo una persona que nunca ha sido maltratada, sin embargo de pronto dá con una persona que en cierto momento le pega. partir de ahí sabe que hay personas que maltratan por ello decide tener más cuidado o no sser tan confiado con las personas. Entonces, creo allí no sería un arquitecto, por que no lo promovió sino que se dio por una causa externa. Si alguien me ayuda a comprender esto sería magnifico. Mil gracias
ResponderEliminarTe propongo una reflexión sobre la ley de causa y efecto. La cuestión es, crees posible que exista un efecto sin la causa que lo originó?
EliminarGracias J.J
EliminarBuen día, que difícil aceptar que somos fabricantes de la causa y recibimos lo mismo con el efecto.
ResponderEliminarCada vez mas atenta a lo que pienso y hago.
Muchas gracias J. José.
Saludos.
...
Debemos tomar consciencia de nuestro poder mental.
ResponderEliminarMejor explicación con esta lección imposible, para dejar de criticar y proyectarnos, seríamos un mundo perfecto si lo ponemos en práctica. Éxito, éxito, exito
ResponderEliminarGracias, maravillosa lección
ResponderEliminarMi Deseo Es Ser uno con Mi Padre y mis Hermanos en el Amor...Amén🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️
ResponderEliminarVivo y proyecto un Mundo de Agradecimiento,Amor y Perdón 🙏🙏🙏🙏🙏🙏✨✨✨✨✨✨💙💙💙💙💙🤍🤍🤍🤍🤍
ResponderEliminarGracias estimado! comparto tu interpretación de la lección! al fin y al cabo se trata de un interesante desafío cambiarnos para poder cambiar la realidad que hemos creado, saludos!
ResponderEliminarQuiero aportar una observación sobre el tema que estamos tratando sobre la ley de causa y efecto. Lo haré para ayudar a todos aquellos que deciden sentir culpabilidad cuando toman consciencia de que son sus pensamientos los que están generando efectos dolorosos, efectos basados en la creencia en la separación. Recordar que la única causa verdadera es Dios y el único efecto verdadero es Su Hijo, la Filiación. El efecto no puede ser diferente de su causa, pues forman parte de una unidad inquebrantable. Lo que significa que el Hijo tiene el poder de crear del Padre, es decir, tiene la facultad de crear con sus pensamientos nuevas causas-efectos. Ya sabemos que tan solo podemos crear cuando utilizamos el Amor, lo que dará lugar a causa-efecto de amor; pero el hecho de tener a nuestra disposición el atributo divino de la voluntad, nos puede llevar a elegir libremente la dirección y uso que damos a nuestra mente y, pensar que podemos ver las cosas de otra manera tomando la decisión de crear con ausencia del amor. Ello dará lugar a una causa-efecto basado en la creencia en la separación, en el miedo y en la culpa. Por lo tanto, dejemos de juzgar nuestros actos y dirijamos nuestra atención a nuestros pensamientos. El efecto nos ayuda a tomar consciencia de aquello que no somos consciente. Si experimento dolor, nos indica que en nuestros pensamientos está dicha creencia. Lo que hay que hacer es cambiar esa creencia. Utilizando el simil empleado en este ejercicio: seamos los arquitectos conscientes de la realidad, pues siempre lo hemos sido sin saberlo. 🙏❤♾
ResponderEliminarPienso vivo y proyecto alegría felicidad perdón y Amor 🙏🙏🙏🙏🙏🎊🎉🎊🎉🎊🎉🌹❤️🌹❤️🌹❤️💕 Feliz instante Santo !
ResponderEliminarGracias infinitas, Juan Jose. Mejor explicación imposible. Amor y bendiciones.❤❤❤
ResponderEliminarGratitud. 🙏❤♾
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