Ver es una
elección: Aplicando la Lección 54.
La Lección 54
continúa el Primer Repaso del Libro de Ejercicios de Un curso de milagros y da
un paso decisivo: No solo mis pensamientos fabrican el mundo que veo. Sino que
estoy eligiendo constantemente cómo verlo.
1.
No tengo
pensamientos neutros.
El Curso
afirma que todo pensamiento tiene poder. Cada pensamiento: Refuerza el miedo o abre espacio al amor.
No existen
pensamientos insignificantes. En la práctica diaria, esto significa algo muy
sencillo: Cuando piensas “esto no importa”, en realidad estás reforzando una
manera de ver.
Lo que veo me
muestra qué tipo de pensamiento estoy alimentando. No es para culparte. Es para
darte cuenta del poder que tienes.
2.
No veo cosas
neutras.
Nada de lo que
veo es neutral para mí. Si algo me molesta, es porque le he dado un
significado. Si algo me alegra, también. La percepción refleja mi estado
mental.
Esto cambia
por completo la dinámica habitual. En vez de decir: “Esto me hizo sentir así”. Empiezo
a reconocer: “Lo que siento refleja cómo estoy viendo esto”.
Y si mi estado
mental puede cambiar, también puede cambiar el mundo que experimento.
3.
No soy el
único que experimenta los efectos de mi manera de ver.
Aquí el Curso
amplía la responsabilidad. Mi forma de ver no solo me afecta a mí. Es una
enseñanza constante para quienes me rodean.
Cuando juzgo,
refuerzo el miedo. Cuando perdono, extiendo paz.
No existen
pensamientos completamente privados. Cada pensamiento que sostengo contribuye
al clima mental que compartimos. Y esto, lejos de generar presión, despierta
una conciencia amorosa.
4.
No soy el
único que experimenta los efectos de mis pensamientos.
Pensar es
crear efectos. Cada idea que sostengo: Alimenta separación o refuerza unidad.
No estoy solo
en lo que pienso. La mente es compartida. Y eso significa que cuando elijo paz,
no lo hago solo para mí.
Este punto transforma la
espiritualidad en algo vivo y relacional.
5.
Estoy decidido
a ver.
Aquí aparece
el giro definitivo: la decisión. No se trata de esperar a que la visión ocurra.
Se trata de querer verla.
Decidir ver
implica: Soltar el deseo de tener razón. Cuestionar juicios automáticos. Estar
dispuesto a que mi interpretación no sea la última palabra.
Ver no es
forzar una experiencia espiritual. Es abrir la mente para recibir otra manera
de mirar.
🌅 Sentido general de la lección.
La Lección 54
disuelve la pasividad.
El ego suele
decir: “No puedo evitar verlo así”. El Curso responde: Siempre estoy eligiendo.
Incluso cuando no soy consciente, estoy eligiendo. Y esa toma de conciencia es
profundamente liberadora.
No soy víctima
de lo que veo. Soy responsable de cómo elijo verlo.
🌿 Cómo aplicar la lección.
Durante el día, cuando surja una
reacción automática, puedes practicar:
- “Estoy eligiendo esta forma de verlo”.
- “Puedo elegir de nuevo”.
- “Ver es una decisión”.
No se trata de cambiar la
situación. Se trata de recuperar la elección.
Cuando dejo de defender mi manera
habitual de ver, algo se suaviza. Y en esa suavidad comienza la visión.
Experiencia personal – Cuando comprendí que siempre estaba
eligiendo:
Durante mucho
tiempo pensé que simplemente reaccionaba. Que las circunstancias me hacían
sentir de cierta manera. Pero al trabajar esta lección empecé a notar algo
incómodo y revelador: Siempre había una elección.
A veces
mínima. A veces apenas perceptible. Pero estaba ahí.
Podía seguir
defendiendo mi juicio, o podía soltarlo. Podía insistir en tener razón, o podía
abrirme a otra interpretación.
Y cada vez que
elegía soltar, aunque fuera un poco, la experiencia cambiaba. No porque el
mundo cambiara de inmediato, sino porque yo dejaba de mirarlo desde el miedo.
La Lección 54
me enseñó algo simple y poderoso: Ver no es automático. Es un acto de voluntad.
Y cuando la voluntad se abre, la visión comienza.
🌿 Experimento intensivo de 24 horas:
Lección 54 –
Descubrir que ver es una decisión.
Durante 24 horas vas a observar
algo muy concreto: No lo que ocurre. Si no, cómo decides interpretarlo.
No se trata de pensar positivo. Se
trata de detectar la elección invisible que haces todo el tiempo.
🌅 Fase 1 – Declaración de voluntad (por la mañana).
Al comenzar el día di internamente:
“Hoy observaré cómo estoy eligiendo ver”.
No prometas cambiar nada. Solo
comprométete a detectar la elección.
🔍 Fase 2 – Detectar la reacción automática.
En cuanto algo te altere, aunque
sea ligeramente:
- Un gesto.
- Una demora.
- Una opinión contraria.
- Un pensamiento crítico hacia ti mismo.
Detente y pregúntate:
- ¿Qué interpretación estoy eligiendo ahora
mismo?
- ¿La estoy defendiendo como si fuera la única
posible?
- ¿Estoy dispuesto a reconocer que esto es una
elección?
Este paso es clave. Porque el ego
siempre dice: “No tengo opción”.
La lección demuestra que sí la
tienes.
🧠 Fase 3 – Descubrir la micro-decisión.
Ahora ve más
profundo. Detrás de cada interpretación suele haber una micro-decisión como: “Prefiero
tener razón que estar en paz”. “Prefiero defender mi imagen”. “Prefiero
confirmar lo que ya creo”.
Obsérvalo sin juicio.
Solo date cuenta: Estoy eligiendo
esta versión del mundo. Ese reconocimiento es el núcleo del experimento.
🌊 Fase 4 – Elegir de nuevo (sin forzar).
No cambies la situación. Solo di
internamente: “Puedo elegir verlo de otra manera”.
No necesitas saber cuál es la
“forma correcta”. Solo abrir la puerta.
A veces sentirás un ligero alivio. A
veces, nada aparente. Pero algo se mueve: recuperas la voluntad.
🌙 Fase 5 – Revisión nocturna profunda.
Antes de dormir, reflexiona:
- ¿Cuántas veces hoy creí que no tenía
elección?
- ¿Cuántas veces descubrí que sí la tenía?
- ¿En qué momentos solté la defensa?
- ¿Qué ocurrió cuando lo hice?
Y hazte la pregunta más honesta del
día: ¿Quiero realmente ver… o quiero tener razón?
🌿 Lo que suele revelarse al hacer este experimento
Si se hace con
honestidad radical, emergen tres comprensiones poderosas:
1. La percepción no es automática; está sostenida por
decisiones invisibles.
2. El sufrimiento suele estar ligado a la defensa de una
interpretación.
3. La paz aparece cuando se suelta la necesidad de estar
en lo cierto.
🌅 El núcleo
real de la Lección 54, no es “controlar la mente”. Es
reconocer esto: Siempre estoy eligiendo cómo ver. Incluso cuando no soy
consciente, estoy eligiendo. Y cuando acepto eso, dejo de ser víctima.
🌿 Frase para acompañar el experimento.
Puedes repetir durante el día: “Estoy
eligiendo cómo ver. Puedo elegir de nuevo”.
No es afirmación positiva. Es
recuperación del poder.

Agradecido por tu ayuda
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