lunes, 30 de diciembre de 2024

Nada real puede ser amenazado

Vuelvo a tomar la iniciativa de nutrir mi mente con las enseñanzas de “Un Curso de Milagros”, un manual metafísico que, a través del entrenamiento mental, nos invita a reconectar con nuestra verdadera identidad espiritual, lo que muchos conocen como el “despertar de la conciencia”.

Lo habíamos dejado al inicio, en la Introducción, y habíamos seleccionado algunas frases que, a modo de resumen, definen el propósito del curso.


"Este curso puede, por lo tanto, resumirse muy simplemente de la siguiente manera:

Nada real puede ser amenazado.
Nada irreal existe.
En esto radica la paz de Dios" (T.Int.2:1-4).

No pretendo analizar minuciosamente cada palabra que compone los 31 capítulos del manual, pero quiero tomarme un momento para aclarar conceptos y términos que considero muy importantes y que se repiten a lo largo de toda la enseñanza. Si no logramos esclarecer su significado, creo que nos faltarán las claves esenciales para comprender el mensaje.
Creo, aunque sé que es mi ego quien lo pide, que una buena comprensión ampliará la visión que podamos alcanzar.

Solo por esta ocasión, consultaré el diccionario de la Real Academia Española para obtener los significados oficiales de algunos términos. Empezaré con la palabra “real”:

Real (Del lat. res, rei).
1. adj. Que tiene existencia verdadera y efectiva.

Realidad.
1. f. Existencia real y efectiva de algo.
2. f. Verdad, lo que ocurre verdaderamente.
3. f. Lo que es efectivo o tiene valor práctico, en contraposición con lo fantástico e ilusorio.

Bien, ya tenemos un punto de partida. Ambos términos, “real” y “realidad”, nos ofrecen un campo de posibilidades bastante reducido, ya que para que algo sea real debe tener una existencia verdadera y concreta. Su significado se completa al añadir que la realidad, además de ser efectiva, debe poseer un valor práctico, en contraste con lo fantástico o ilusorio.

Se me hace inevitable seguir profundizando, pues me pregunto: ¿qué significa tener una existencia verdadera?

Existencia (Del lat. tardío exsistentĭa).
1. f. Acto de existir.
2. f. Vida del hombre.
3. f. Fil. Por oposición a esencia, realidad concreta de un ente cualquiera. En el léxico del existencialismo, por antonomasiaexistencia humana.
4. f. pl. Mercancías destinadas a la venta, guardadas en un almacén o tienda.

Existir (Del lat. exsistĕre).
1. intr. Dicho de una cosa: Ser real y verdadero.
2. intr. Tener vida.
3. intr. Haber, estar, hallarse.

La existencia es el acto de existir, la vida del ser humano. Sin embargo, no lo tengo del todo claro. No es que sea una manía, pero el concepto “vida del hombre” imagino que abarca todos los aspectos de la vida, tanto los conscientes como los inconscientes; el estado de vigilia (que no implica necesariamente ser consciente) y el estado de sueño. Me asalta una duda: cuando sueño, ¿existo? Lo digo porque lo que experimento puede ser para muchos una ilusión y no una realidad concreta de un ente, como se entiende la existencia. Es decir, si cuando sueño no soy real, y si no soy real, ¿quién es el que sueña? No puede ser alguien distinto de mí, pues el recuerdo del sueño influye o puede influir en mi existencia concreta.

Creo que seguiré buscando, pues aún no estoy del todo satisfecho. Tal vez haya pasado por alto una pista importante que podría ayudarnos a entender mejor el significado de lo “real”. Una de las definiciones que ofrece la RAE sobre el término “realidad” es: “Verdad, lo que ocurre verdaderamente”. Pero, ¿qué es la verdad?


Verdad (Del lat. verĭtas, -ātis).
1. f. Conformidad de las cosas con el concepto que de ellas forma la mente.
2. f. Conformidad de lo que se dice con lo que se siente o se piensa.
3. f. Propiedad que tiene una cosa de mantenerse siempre la misma sin mutación alguna.
4. f. Juicio o proposición que no se puede negar racionalmente.
5. f. Cualidad de veraz. Hombre de verdad
6. f. Expresión clara, sin rebozo ni lisonja, con que a alguien se le corrige o reprende.
7. f. realidad (la existencia real de algo).


Bueno, parece que al fin las cosas se van aclarando. Muy significativa la primera de las interpretaciones. La verdad es la conformidad de las cosas con el concepto que de ellas forma la mente. Desde este punto de vista, mi verdad puede ser, y seguramente lo es, diferente a tu verdad o a otras verdades. Siempre pensé que la “verdad” debía ser única, pero quizá estaba equivocado. Si seguimos profundizando en los significados del concepto de “verdad”, llegamos a una conclusión bastante reveladora: la verdad es la cualidad que tiene algo de mantenerse siempre igual, sin cambio alguno. ¿Significa esto que lo real es aquello que no cambia, que no sufre transformaciones?

Si la respuesta es afirmativa, surge inevitablemente otra pregunta: ¿el ego, entendido como la personalidad identificada con lo material, es real o irreal? Si está en constante cambio, entonces es irreal. En ese caso, ¿quiénes somos en realidad?

Responder a esta importante y trascendental cuestión nos lleva a reflexionar sobre el verdadero y único sentido de la existencia, de la vida: el espiritual.

Si tuviéramos que responder a cuestiones físicas de nuestra naturaleza material, nos apoyaríamos en textos claros sobre anatomía y medicina. Pero como nuestro objetivo es encontrar sentido a nuestra personalidad sagrada, las respuestas debemos buscarlas y hallarlas en textos sagrados.

Un Curso de Milagros es, quizá, uno de los textos más avanzados y completos que he leído hasta ahora. Todos estamos invitados a adentrarnos en su contenido, con la certeza de que encontraremos esa respuesta que, en el fondo, ya conocemos pero que muchos hemos olvidado.

Cuando nos reencontremos, nos reconoceremos como lo que realmente somos: Hijos de Dios, Seres de Luz y Amor. Somos lo “Real” y “Verdadero”, “Perfectos” como nuestro Padre es “Perfecto”, pero lo hemos olvidado y creemos que somos el cuerpo que vemos. Nada real puede ser amenazado. Cuando recordemos esa verdad, el miedo dejará de gobernar nuestra mente y, sin duda, en su lugar surgirá el Amor Incondicional.

Amenazar (De amenaza).
1. tr. Dar a entender con actos o palabras que se quiere hacer algún mal a alguien.
2. tr. Dar indicios de estar inminente algo malo o desagradable.

Nada real puede ser amenazado. No haremos ni diremos nada con la intención de dañar a alguien, porque al liberarnos del miedo y dejar que el Amor guíe nuestras acciones, la falsa idea de estar separados se desvanecerá y la conciencia de Unidad volverá a nuestra mente. ¿Cómo podríamos entonces amenazar o sentirnos amenazados?

La cita con la que hemos iniciado este análisis aparece en la Introducción del libro y resume toda la enseñanza de UCDM. El Curso parte de la premisa de que hay una diferencia fundamental entre lo real y lo irreal, y que la confusión entre ambos es la raíz de todo sufrimiento.

¿Qué es “lo real” y qué es “lo irreal” desde el punto de vista de Un Curso de Milagros?

  • Lo real: Es lo que Dios creó, lo eterno, inmutable, el amor, el espíritu. Es la única verdad, y no puede ser amenazado ni cambiado. En UCDM, lo real es el Reino de Dios, la unidad, la paz, la plenitud, el Ser.
  • Lo irreal: Es todo lo que no fue creado por Dios, es decir, las ilusiones, el miedo, el ego, la separación, el mundo tal como lo percibimos desde la mente separada. Lo irreal no tiene existencia verdadera, aunque parezca muy real para nosotros mientras estamos identificados con el ego.

“Nada real puede ser amenazado.”

  • Lo que es real (el amor, el espíritu, la unidad con Dios) es invulnerable. No puede ser dañado, atacado ni destruido. No importa lo que ocurra en el mundo de las formas, la verdad de lo que eres permanece intacta.

“Nada irreal existe.”

  • Todo lo que no es real (el miedo, el conflicto, la culpa, la separación) en última instancia no tiene existencia. Son ilusiones, proyecciones de la mente separada, pero no tienen sustancia ni poder real.

“En esto radica la paz de Dios.”

  • La paz se encuentra al reconocer esta distinción. Cuando dejas de identificarte con lo irreal (el ego, el miedo, la culpa) y te reconoces como lo real (el Hijo de Dios, el amor), experimentas la paz de Dios, que es inalterable y eterna.

 Aplicación práctica de la enseñanza citada:

El Curso enseña que el sufrimiento surge de confundir lo irreal con lo real, de creer que las ilusiones pueden afectar a la verdad de lo que eres. El proceso de perdón y de deshacimiento del ego consiste en aprender a distinguir entre ambos y a soltar la identificación con lo irreal.

Por ejemplo:

  • Si crees que puedes perder el amor, sufrir daño o que tu valía depende de lo que ocurre en el mundo, estás identificándote con lo irreal.
  • Si recuerdas que tu verdadera identidad es espíritu, amor, y que nada externo puede amenazar eso, encuentras la paz.

10 comentarios:

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