UCDM desde el humor
Principio 2 · Di_ego y el concurso de milagros
¿Y si
estuviéramos más pendientes de los milagros que del Amor del que proceden?
Un Curso de Milagros comienza su segundo
principio con una afirmación que puede resultar sorprendente: «Los milagros
—de por sí— no importan». Y añade inmediatamente que lo único que importa
es su Origen, el cual está más allá de toda evaluación (T-1.I.2).
¿Significa esto que los milagros no tienen
importancia? No exactamente. El Curso está señalando que no debemos confundir
el milagro con una manifestación extraordinaria, un acontecimiento espectacular
o un resultado que podamos medir. Su verdadero valor no reside en la forma que
adopta, sino en el Amor del que procede. El milagro expresa una
corrección que no tiene su origen en el sistema de pensamiento del ego.
Pero Di_ego tiene otra opinión. Después de
descubrir que no existen grados de dificultad en los milagros, ha decidido que,
al menos, debería ser posible clasificarlos por su espectacularidad. Y,
naturalmente, se le ha ocurrido organizar una ceremonia de premios.
Bienvenidos a nuestra segunda historieta sobre
los 50 Principios de los milagros.
🏆 Di_ego
organiza los premios al mejor milagro
Di_ego ha preparado un escenario con focos, una alfombra roja y un enorme cartel que anuncia: «PRIMERA GALA DE LOS PREMIOS AL MILAGRO DEL AÑO». Sobre una mesa descansan varios trofeos dorados. Hay categorías para todos los gustos: el milagro más espectacular, el más sorprendente, el más emocionante y el que ha conseguido mayor repercusión.
Uni_dad contempla los preparativos y pregunta qué
está haciendo. Di_ego, orgulloso, explica que está organizando un concurso para
reconocer los mejores milagros. Y añade que, si el Curso afirma que todos
tienen el mismo valor, alguien tendrá que encargarse de distinguir los que
realmente merecen un premio.
Di_ego acaba de convertir una expresión de Amor
en una competición. Y todavía no ha empezado la ceremonia.
✨ Cuando un
milagro necesita impresionar
IMAGEN 2 · El jurado de Di_ego
Di_ego comienza a examinar las candidaturas. Una persona ha dejado de guardar resentimiento hacia su hermano. Otra ha reconocido que su miedo no era una prueba de peligro. Alguien ha decidido escuchar en lugar de atacar. Y otra persona ha conseguido contemplar con amor a alguien a quien llevaba años juzgando.
Di_ego observa las propuestas con cierta
decepción. Todo eso está muy bien, pero no parece suficientemente espectacular.
¿Dónde están las luces celestiales? ¿Los acontecimientos extraordinarios? ¿Las
demostraciones que dejen al público con la boca abierta? Uni_dad le pregunta si
no estará confundiendo el valor del milagro con la impresión que produce en
quienes lo contemplan.
Para Di_ego, un milagro que no impresiona corre
el riesgo de pasar desapercibido.
❤️ El valor no
está en el espectáculo
IMAGEN 3 · La_Voz interviene
Di_ego sigue buscando algo verdaderamente extraordinario cuando aparece La_Voz. Su intervención es sencilla: el valor del milagro no depende de lo espectacular que parezca, sino de su Origen. El amor no necesita convertirse en espectáculo para ser reconocido como amor.
Uni_dad le recuerda que un pequeño cambio de
percepción puede pasar completamente inadvertido para los demás y, sin embargo,
expresar una profunda disposición a abandonar el juicio. Tal vez nadie aplauda
cuando dejamos de condenar mentalmente a nuestro hermano. Tal vez nadie lo
considere noticia. Pero eso no disminuye el significado de la corrección.
Di_ego mira sus trofeos con desconcierto. Empieza
a sospechar que quizá ha organizado una ceremonia para premiar algo que no
necesita premios.
👉 El milagro no
obtiene su valor de nuestra capacidad para reconocerlo, admirarlo o exhibirlo.
📊 Di_ego quiere
conocer los resultados
IMAGEN 4 · El departamento de estadísticas
Como buen organizador, Di_ego no está dispuesto a rendirse. Si no puede clasificar los milagros por su espectacularidad, quizá pueda hacerlo por sus resultados. Saca una carpeta y comienza a preguntar: ¿cuántas personas han quedado impresionadas? ¿Cuántos cambios visibles se han producido? ¿Cuántos testimonios positivos tenemos? ¿Y cuál es el porcentaje de éxito?
Uni_dad observa que Di_ego está intentando medir
el amor como si fuera una campaña publicitaria. La_Voz le recuerda que el
Origen del milagro no está sujeto a las evaluaciones del ego. No se trata de
negar que una corrección pueda tener efectos reconocibles, sino de comprender
que ningún resultado externo puede convertirse en la medida del Amor del que
procede.
Di_ego mira su calculadora y pregunta,
preocupado, si por lo menos podrán conservar las estadísticas.
🥇 ¿Y quién se
lleva el premio?
IMAGEN 5 · El premio que nadie necesita
Finalmente, llega el momento de entregar el gran trofeo. Di_ego sube al escenario y anuncia solemnemente que el premio al mejor milagro del año es para… ¡El Amor que los inspira!
Uni_dad sonríe y pregunta si el Amor necesita
recibir un premio. La_Voz recuerda que aquello que procede de Dios no puede
aumentar su valor mediante el reconocimiento del ego. Di_ego permanece inmóvil
durante unos segundos, contemplando el enorme trofeo que ha encargado.
Después pregunta:
—Entonces… ¿Tampoco hacemos la fotografía de los
ganadores?
Uni_dad observa la alfombra roja, los focos, las
medallas y las cámaras.
—Creo que puedes cancelar la gala.
Di_ego suspira.
—Con lo que me ha costado organizar el catering…
EL EGO QUIERE PREMIAR LOS MILAGROS. EL AMOR NO
NECESITA DEMOSTRAR SU VALOR.
😄 ¿Qué nos está
enseñando realmente el Principio 2?
El segundo principio nos invita a dejar de
prestar tanta atención a la apariencia del milagro y dirigir nuestra mirada
hacia aquello que lo hace posible. Cuando el Curso afirma que los milagros no
importan por sí mismos, no está despreciando su función. Está recordándonos que
el milagro no es algo independiente de su Origen y que no puede comprenderse
correctamente si lo separamos del Amor que lo inspira.
Nuestra manera habitual de pensar tiende a
valorar las cosas por sus resultados. Consideramos importante aquello que
produce grandes cambios, llama la atención, recibe reconocimiento o transforma
visiblemente una situación. Y esa misma lógica puede infiltrarse en nuestra
práctica espiritual. Podemos comenzar a imaginar que un milagro verdadero
debería producir una experiencia extraordinaria, resolver inmediatamente un
conflicto o generar un resultado que podamos mostrar como prueba de nuestro
progreso.
Sin embargo, Un Curso de Milagros dirige
nuestra atención hacia la corrección de la percepción. El tercer principio, que
estudiaremos posteriormente, relaciona los milagros con las expresiones
naturales de amor. Esto nos ayuda a comprender el segundo: lo importante no es
convertir esas expresiones en objetos de admiración, sino reconocer el Amor del
que proceden.
Pensemos en una discusión. Durante horas hemos
estado convencidos de que la otra persona es culpable de nuestra pérdida de
paz. Repasamos sus palabras, recordamos antiguos agravios y preparamos
mentalmente nuestra defensa. Pero en un momento determinado nos detenemos y
reconocemos que quizá no estamos viendo toda la situación con claridad. Dejamos
de exigir interiormente su condena y aceptamos la posibilidad de otra
interpretación.
Puede que externamente no ocurra nada
extraordinario. La otra persona quizá continúe pensando lo mismo. Puede que la
situación todavía necesite una conversación o una decisión práctica. Sin
embargo, hemos dejado de utilizar nuestra percepción exclusivamente para
confirmar la separación.
¿Necesitamos que los demás reconozcan ese cambio
para que tenga valor? ¿Necesitamos fotografiarlo, medirlo o convertirlo en una
historia espectacular?
Ahí se encuentra precisamente la enseñanza. El
ego busca pruebas externas porque necesita evaluar, comparar y decidir qué
merece admiración. Pero el Amor del que procede el milagro no depende de
nuestras evaluaciones.
Esto también nos protege de una confusión
espiritual frecuente: pensar que somos más avanzados porque hemos vivido
experiencias extraordinarias o porque podemos contar acontecimientos que
interpretamos como milagros. El Curso no nos invita a convertir los milagros
en una demostración de superioridad espiritual, sino a permitir que la
corrección deshaga nuestra identificación con la separación.
🎭 Di_ego
interpreta. Uni_dad recuerda. La_Voz corrige.
Di_ego interpreta
«Este milagro es impresionante». «Este otro
apenas se nota». «Necesitamos resultados». «Si no ocurre algo extraordinario,
¿cómo sabremos que ha funcionado?».
Di_ego convierte el milagro en un acontecimiento
que debe superar sus criterios de evaluación. Necesita espectadores,
resultados, clasificaciones y reconocimientos. Y cuando no encuentra nada
suficientemente espectacular, concluye que probablemente no ha ocurrido nada
importante.
Uni_dad recuerda
El Amor no necesita adquirir importancia mediante
sus efectos visibles. No se vuelve más verdadero cuando produce admiración ni
pierde valor cuando permanece silencioso. Una mente dispuesta a abandonar el
juicio no necesita recibir el reconocimiento del mundo para que su decisión
tenga significado.
Uni_dad recuerda que el valor no está en la
apariencia del milagro, sino en el Amor del que procede.
La_Voz corrige
No necesitas perseguir experiencias
extraordinarias para acercarte al milagro. Tampoco tienes que demostrar que has
experimentado algo especial. Puedes comenzar por observar si estás dispuesto a
permitir que el Amor corrija la percepción desde la que estás contemplando a tu
hermano y a ti mismo.
El milagro no necesita impresionar al ego.
Necesita dejar de estar sometido a sus criterios.
💡 Comprensión
esencial
El segundo principio nos recuerda que no debemos
convertir los milagros en objetos de comparación, admiración o evaluación. Su
valor no reside en la forma que adoptan ni en los resultados que nuestra
percepción considera importantes, sino en su Origen. Cuando intentamos
medirlos, clasificarlos o utilizarlos para demostrar nuestro progreso
espiritual, corremos el riesgo de olvidar precisamente aquello que les da
sentido.
👉 Lo importante
no es conseguir que ocurra algo extraordinario. Lo importante es permitir que
el Amor corrija nuestra manera de mirar.
Tal vez podamos practicar esta enseñanza
observando qué esperamos cuando pedimos un milagro. ¿Deseamos realmente una
corrección de nuestra percepción o esperamos que las circunstancias cambien
exactamente como nosotros hemos decidido? ¿Estamos dispuestos a recibir ayuda
aunque no adopte la forma que imaginábamos? ¿Podemos reconocer el valor de un
pensamiento amoroso sin necesidad de convertirlo en algo espectacular?
La próxima vez que Di_ego empiece a preguntar
cuántos milagros hemos conseguido, cuáles han sido los más importantes o qué
resultados podemos presentar, quizá podamos recordar algo sencillo:
No necesito evaluar el milagro. Necesito recordar
su Origen.
Y si Di_ego insiste en entregar algún premio,
siempre podemos sugerirle que lo destine a una causa útil. Al fin y al cabo, ya
ha contratado el catering. 😄
😂 Ahora te toca
a ti
Cuando piensas en los milagros, ¿qué te resulta
más difícil dejar de esperar?
A) Que produzcan un cambio visible en las
circunstancias que me preocupan.
B) Que resuelvan un problema exactamente de la
manera que yo considero adecuada.
C) Que sean experiencias extraordinarias que pueda
reconocer claramente como milagros.
D) Que me demuestren que estoy avanzando
espiritualmente y haciendo bien mi trabajo interior.
Puedes responder simplemente A, B, C o D
y, si lo deseas, compartir qué expectativas reconoces en tu manera de
comprender los milagros. Quizá descubramos que Di_ego también tiene preparado
un pequeño departamento de evaluación espiritual. 🙏❤️♾️😄
Sobre UCDM desde el humor
Di_ego interpreta. Uni_dad recuerda. La_Voz corrige.
En esta sección de Aprendiendo Un Curso de
Milagros utilizamos el humor para reconocer algunas de las estrategias del
ego sin convertir las enseñanzas del Curso en objeto de burla. Cada historieta
parte de una enseñanza concreta del Texto y busca mostrar cómo podemos
reconocerla en nuestra vida cotidiana.
👉 Descubre cómo nació UCDM desde el humor y cuál es el propósito del proyecto.
👉 Lee nuestra primera historieta: «La gotera».
Continuamos así nuestro recorrido por los 50
Principios de los milagros, aprendiendo a mirar de otra manera aquello que
el ego considera tan importante.
Próxima historieta: Principio 3 · Los milagros
como expresiones de amor.
Y, conociendo a Di_ego, probablemente querrá averiguar si ese amor viene con certificado de autenticidad. 😄





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