Diálogos entre
Psique y Lumen
¿Estoy solo en
este proceso?
Psique: A veces siento que este camino me está separando
de los demás.
Mientras más reflexiono sobre estas enseñanzas,
más noto que muchas personas a mi alrededor no parecen interesadas en ellas. En
ocasiones tengo la sensación de caminar solo. ¿Estoy solo en este proceso?
Lumen: La pregunta es profunda.
Psique: Creo que es más bien lo segundo.
Hay personas a mi alrededor. Tengo familia,
amigos, conocidos. Pero ciertas preguntas, ciertas inquietudes, parecen
imposibles de compartir.
Lumen: Entonces no estás hablando de soledad física. Estás
hablando de una sensación de aislamiento interior. Y esa sensación aparece con
frecuencia cuando una persona comienza a cuestionar las creencias sobre las que
ha construido su vida.
Psique: ¿Es normal?
Lumen: Muy normal.
Durante mucho tiempo el ego obtiene seguridad de
pertenecer al grupo, de pensar como los demás, de compartir las mismas
interpretaciones. Cuando empiezas a mirar más profundamente, algunas de esas
referencias dejan de sostenerte. Y durante un tiempo puedes sentirte entre dos
mundos. Ya no te identificas completamente con la antigua manera de ver las
cosas. Pero todavía no has aprendido a descansar plenamente en la nueva.
Psique: Eso describe exactamente lo que siento. Como si
estuviera cruzando un puente.
Lumen: Porque lo estás cruzando.
Toda transformación profunda tiene una etapa
intermedia. El ego interpreta esa transición como soledad. La claridad la
interpreta como crecimiento.
Psique: Pero hay momentos en que esa sensación pesa
mucho.
Lumen: Porque el ego identifica compañía con
comprensión. Y no siempre coinciden.
Puedes estar rodeado de personas y sentirte solo.
Y también puedes estar físicamente solo y sentir una profunda conexión con la
vida.
Psique: Entonces la verdadera compañía no depende de la
presencia física.
Lumen: No.
La conexión más profunda no ocurre entre cuerpos.
Ocurre en la mente. O más exactamente, en aquello que está más allá de las
diferencias aparentes.
Psique: Pero eso sigue siendo una idea. Cuando llega la
noche y aparecen las dudas, la soledad parece muy real.
Lumen: Por supuesto. Y no debes negar esa experiencia. El
Curso nunca te pide que finjas sentir algo que no sientes.
Si aparece la sensación de soledad, obsérvala. No
la conviertas en enemiga. Pero tampoco la conviertas en verdad absoluta.
Psique: ¿Y qué suele haber detrás de ella?
Lumen: Muchas veces hay una creencia muy antigua:
"Estoy separado." No separado de una
persona concreta. Separado de la vida. Separado de Dios. Separado de los demás.
Separado de mí mismo. La soledad es la emoción que acompaña a esa creencia.
Psique: Entonces la soledad sería una expresión de la
separación.
Lumen: Sí.
Por eso el Curso considera que el problema
fundamental no es la falta de compañía. Es la creencia en la separación.
Psique: Pero si esa creencia es tan profunda, ¿cómo puedo
trascenderla?
Lumen: No intentando convencerte de que estás unido. Sino
observando los momentos en que ya experimentas esa unión.
Psique: ¿A qué momentos te refieres?
Lumen: A veces aparecen de forma muy sencilla.
Cuando contemplas una puesta de sol y desaparece
por un instante la preocupación. Cuando ayudas a alguien sin esperar nada. Cuando
compartes una mirada sincera. Cuando sientes gratitud. Cuando experimentas paz.
En esos momentos no estás pensando en la
separación. Y precisamente por eso desaparece.
Psique: Entonces la unidad no es algo que haya que crear.
Lumen: No. La unidad es lo que queda cuando deja de
sostenerse la separación.
Psique: Pero aun así sigo sintiendo que nadie puede
recorrer este camino por mí.
Lumen: Eso es cierto.
Nadie puede elegir por ti. Nadie puede mirar por
ti. Nadie puede perdonar por ti. Pero eso no significa que estés solo. Significa
que la responsabilidad es personal.
Psique: Hay una gran diferencia entre ambas cosas.
Lumen: Enorme.
El ego las confunde constantemente. Responsabilidad
no es aislamiento. Madurez no es abandono. Autonomía interior no es separación.
Psique: Entonces puedo caminar mi propio camino sin estar
aislado.
Lumen: Exactamente.
De hecho, cuanto más avanzas, más descubres que
otros están recorriendo búsquedas semejantes, aunque utilicen palabras
diferentes. La verdad adopta muchos lenguajes. Pero la paz siempre tiene el
mismo sabor.
Psique: Entonces quizás la sensación de estar solo sea
parte del aprendizaje.
Lumen: A veces sí. Porque te obliga a buscar dentro
aquello que antes buscabas fuera.
Y cuando finalmente lo encuentras, descubres algo
sorprendente: Nunca estuviste tan solo como pensabas.
Psique: Entonces la soledad no es una prueba de
separación. Es una invitación a mirar más profundamente.
Lumen: Exactamente.
La soledad puede ser la puerta que conduce al
descubrimiento de una compañía mucho más profunda que la presencia física. La
compañía de la paz. La compañía de la verdad. La compañía de aquello que nunca
te ha abandonado.
Conclusión de
Lumen:
- Puedes sentirte solo en el camino.
- Puedes sentir que nadie comprende completamente lo que estás viviendo.
- Pero la sensación de soledad no demuestra que estés separado.
- Solo revela una antigua creencia que todavía pide ser observada.
- Nadie puede recorrer tu camino por ti.
- Pero tampoco lo recorres aislado.
- Porque allí donde desaparece la creencia en la separación, aparece una certeza silenciosa:
- Nunca has estado realmente solo.
- Y quizá el propósito de todo este viaje sea precisamente recordar eso.

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