“Perdono…
pero no cambia nada”. Aplicando la lección 81.
“¿Y si digo que perdono… pero sigo sintiendo lo
mismo?”
Detente un instante aquí… porque en esta pregunta
no hay fallo. Hay sinceridad.
Y esa sinceridad… ya es un paso hacia la luz.
La expectativa oculta.
Y cuando eso no ocurre, pensamos que no lo estamos
haciendo bien, que no sabemos perdonar o que el perdón “no funciona”.
Pero el Curso no dice eso.
Lo que realmente está pasando.
Cuando dices “perdono”, pueden estar ocurriendo
dos cosas al mismo tiempo:
- Una parte de tu mente quiere soltar.
- Otra parte… aún quiere tener razón.
Y ambas conviven.
Por eso sientes que “no cambia nada”.
No porque el perdón no esté ocurriendo… sino
porque aún no es total.
El error más común.
Creer que perdonar es un acto único. Como si
fuera un botón: perdono y ya está.
Pero en la práctica, el perdón suele ser un
proceso suave, una disposición que se repite y una apertura que se va
profundizando.
Lo que sí está ocurriendo (aunque no lo veas).
Si puedes decir sinceramente: “Quiero perdonar,
aunque aún no lo sienta”, entonces algo ya ha cambiado.
Porque antes ni siquiera había apertura.
Eso ya es un inicio del milagro.
El punto clave:
El perdón no se mide por lo que sientes al
instante… sino por lo que estás dispuesto a cuestionar: tu interpretación, tu
juicio y tu necesidad de tener razón.
Una mirada más amable.
En lugar de decir: “No estoy perdonando bien”.
podrías decir: “Estoy en proceso de soltar… aunque aún no haya terminado”.
Y eso cambia completamente la experiencia.
Práctica suave:
Cuando notes que “sigues sintiendo lo mismo”, no lo rechaces.
Solo reconoce: “Todavía hay una parte de mí que no quiere soltar esto.”
Y añade, sin forzar: “Pero estoy dispuesto a ver esto de otra manera.”
Eso es suficiente.
Clave de
integración: El perdón no empieza cuando dejas de sentir… empieza cuando dejas de
defender lo que sientes.
🌿 Cierre:
No necesitas forzar la paz.
No necesitas convencerte de nada.
Solo necesitas mantener una pequeña apertura… aunque sea mínima.
Porque el milagro no entra cuando todo está
resuelto… entra cuando dejas una rendija.
Y esa rendija… ya está en ti.

No hay comentarios:
Publicar un comentario