sábado, 20 de junio de 2026

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 171

QUINTO REPASO

Introducción

1. Ahora iniciamos otro repaso. 2Esta vez estamos listos para poner más de nuestra parte y dedicar más tiempo a nuestro empeño: 3Reconocemos que nos estamos preparando para un nuevo nivel de entendimiento. 4Queremos dar este paso resuelta­mente, para poder seguir adelante con mayor certeza, mayor sin­ceridad y mayor fe. 5Nuestros pasos han sido inciertos, y las dudas nos han hecho andar con lentitud e inseguridad por el camino que este curso señala. 6Pero ahora vamos a ir más de prisa, pues nos estamos acercando a una mayor certeza, a un propósito más firme y a una meta más segura.

2. Padre nuestro, afianza nuestros pasos. 2Aplaca nuestras dudas, aquieta nuestras santas mentes, y háblanos. 3No tenemos nada que decirte, 4pues sólo deseamos escuchar Tu Palabra y hacerla nuestra. 5Guía nuestras prácticas tal como un padre guía a su hijo pequeño por un camino que éste desconoce, 6pero que aun así, el hijo lo sigue, seguro de que está a salvo porque su padre le muestra el camino.

3. De este modo es como llevamos nuestras prácticas hasta Ti. 2Si trope­zamos, Tú nos levantarás. 3Si se nos olvida el camino, sabemos que Tú siempre lo recordarás. 4si nos extraviamos, Tú no te olvidarás de llamarnos. 5Aligera nuestros pasos ahora de modo que podamos caminar con mayor certeza y mayor rapidez hasta Ti. 6Y aceptamos la Palabra que Tú nos ofreces para unificar nuestras prácticas, a medida que repasamos los pensamientos que Tú nos has dado.

4. He aquí -al final de este párrafo- el pensamiento que debe preceder a los pensamientos que vamos a repasar. 2Cada uno de éstos clarifica algún aspecto de dicho pensamiento o contribuye a hacerlo más significativo, más personal y verdadero, así como más descriptivo del santo Ser que compartimos y que ahora nos preparamos para conocer de nuevo:

3Dios es sólo Amor, y, por ende, eso es lo que soy yo.

4Sólo este Ser conoce el amor. 5Sólo sus pensamientos son perfec­tamente congruentes; sólo ese Ser conoce a Su Creador, se com­prende a Sí Mismo y goza de un conocimiento y amor perfectos, así como de un estado de unión constante con Su Padre y Con­sigo Mismo.

5. Y Eso es lo que nos espera al final de la jornada. 2Cada paso que damos nos acerca un poco más. 3Este repaso acortará el tiempo de manera inconmensurable si tenemos presente que Eso es nuestra meta y que a medida que lo ponemos en práctica es a Eso a lo que nos acercamos. 4Levantemos de las cenizas nuestros corazones y dirijámoslos hacia la vida, recordando que Eso es lo que se nos promete, y que este curso nos fue enviado para allanar el sendero de la luz y enseñarnos, paso a paso, cómo regresar al eterno Ser que creíamos haber perdido.

6. Yo te acompaño en esta jornada. 2Pues por el momento com­parto tus dudas y tus miedos, de manera que puedas recurrir a mí que conozco el camino por el que se supera toda duda y temor. 3Caminamos juntos. 4Es preciso que yo entienda lo que es la incertidumbre y el dolor, aun cuando sé que no tienen ningún significado. 5Sin embargo, un salvador debe permanecer con aquellos a quienes enseña, viendo lo que ellos ven, pero conser­vando en su mente el camino que lo condujo a su propia libera­ción, y que ahora te conducirá a ti a la tuya junto con él. 6Al Hijo de Dios se le sigue crucificando hasta que camines por esta senda conmigo.

7. Mi resurrección se repite cada vez que conduzco a un hermano sin contratiempo alguno allí donde la jornada termina para ya no recordarse más. 2Me siento renovado cada vez que un hermano aprende que hay un camino que nos libera a todos de la aflicción y del dolor. 3Y renazco cada vez que un hermano se vuelve hacia la luz que mora en él y me busca. 4No me he olvidado de nadie. 5Ayúdame ahora a conducirte de regreso allí donde la jornada empezó para que puedas llevar a cabo otra elección conmigo.

8. Libérame mientras practicas una vez más los pensamientos que te he traído de Aquel que ve tu extrema necesidad, y que conoce la respuesta que Dios le ha dado. 2Juntos repasaremos estos pen­samientos. 3Juntos les dedicaremos nuestro tiempo y esfuerzos. 4Y juntos se los enseñaremos a nuestros hermanos. 5Dios no permiti­ría que en el Cielo faltase nada. 6Éste te está esperando, al igual que yo. 7Sin ti yo estoy incompleto. 8Conforme me complete regresaremos juntos a nuestro hogar ancestral, el cual se preparó para nosotros desde antes de que el tiempo comenzara, y se ha mantenido a salvo de los azotes de éste, así como inmaculado y seguro, tal como será cuando al tiempo le llegue su fin.

9. Permite, entonces, que este repaso sea el regalo que me haces a mí. 2Pues esto es lo único que necesito: que oigas mis palabras y que se las ofrezcas al mundo. 3Tú eres mi voz, mis ojos, mis pies y mis manos, con los cuales llevo la salvación al mundo. 4El Ser desde el que te llamo no es sino tu propio Ser. 5Él nos dirigimos juntos. 6Toma a tu hermano de la mano, pues no es éste un camino que recorramos solos. 7En él yo camino contigo y tú conmigo. 8La Voluntad del Padre es que Su Hijo sea uno con Él. 9¿Cómo no iba a ser, entonces, todo lo que vive uno contigo?

10. Permite que este repaso sea un intervalo en el que comparti­mos una experiencia que es nueva para ti, aunque tan antigua como el tiempo e incluso aún más antigua. 2Santificado sea tu nombre 3e inmaculada tu gloria para siempre. 4Tu plenitud ahora es total, tal como Dios lo dispuso. 5Tú eres Su Hijo, y completas Su extensión con la tuya. 6No practicamos sino una antigua ver­dad, que sabíamos desde antes de que la ilusión pareciese apode­rarse del mundo. 7Y le recordamos al mundo que está libre de toda ilusión cada vez que decimos:

8Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.

11. Con esto damos comienzo a cada día de nuestro repaso. 2Con esto empezamos y con esto concluimos cada período de práctica. 3con ese pensamiento nos vamos a dormir para despertar con esas mismas palabras de nuevo en nuestros labios, y darle así la bienvenida al nuevo día. 4Todo pensamiento que repasemos lo envolvemos con ése; y utilizaremos dichos pensamientos para mantenerlo firme en la mente y claro en nuestra memoria a lo largo del día. 5así, cuando hayamos terminado este repaso, habremos reconocido que las palabras que decimos son verdad.

12. Las palabras, sin embargo, no son sino recursos auxiliares y, excepto por el uso que hacemos de ellas al principio y al final de cada período de práctica, se usarán sólo para recordarle a la mente su propósito, según lo dicte la necesidad. 2Ponemos nues­tra fe en la experiencia que se deriva de las prácticas, no en los medios que utilizamos. 3Esperamos la experiencia, y reconocemos que sólo en ella radica la convicción. 4Usamos las palabras y trata­mos una y otra vez de ir más allá de ellas hasta llegar a su significado, el cual está mucho más allá de su sonido. 5Este se hace cada vez más tenue hasta que finalmente desaparece, medida que nos acercamos a la Fuente del significado. 6Y Ahí es donde hallamos reposo.
                                                                

LECCIÓN 171

Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.

1. (151) Todas las cosas son ecos de la Voz que habla por Dios.
2Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.

2. (152) Tengo el poder de decidir.
2Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.


¿Qué me enseña esta lección?

(151) Todas las cosas son ecos de la Voz que habla por Dios.
Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.

Esta lección me invita a reflexionar acerca de dónde estoy buscando realmente la presencia de Dios. Durante mucho tiempo, la humanidad ha intentado encontrarlo fuera de sí misma: en imágenes, rituales, doctrinas, templos o creencias. Sin embargo, el Curso nos enseña que Dios jamás ha estado separado de Su Hijo y que Su Voz sigue hablándonos constantemente desde el interior de nuestra mente.

A veces buscamos a Dios a través del miedo. Lo imaginamos oculto tras la amenaza del castigo, esperando nuestro arrepentimiento para concedernos el perdón. Otras veces lo buscamos en formas externas, creyendo que una imagen, una tradición o una determinada práctica pueden acercarnos más a Él. Incluso llegamos a pensar que el sufrimiento, el sacrificio o la mortificación son caminos necesarios para alcanzar Su favor.

Pero ¿cómo podría el Amor exigir dolor para ser encontrado? ¿Cómo podría Dios, que es sólo Amor, desear que Su Hijo se castigue a sí mismo?

El ego ha fabricado innumerables imágenes de Dios basadas en el miedo, pero ninguna de ellas refleja Su verdadera Naturaleza. El Curso nos recuerda que «Dios es sólo Amor». Y si Dios es sólo Amor, entonces Su Voz sólo puede hablarnos de amor, de paz, de inocencia y de unidad.

La Voz que habla por Dios no condena, no amenaza y no juzga. Nos recuerda constantemente quiénes somos. Nos invita a abandonar la percepción de separación y a reconocer la verdad que permanece intacta en nosotros.

Por eso, todas las cosas pueden convertirse en ecos de esa Voz. Cada encuentro, cada experiencia y cada relación contienen una oportunidad para escuchar Su mensaje. Dios se comunica con Su Hijo a través de todo aquello que puede ayudarle a despertar. Muy especialmente, se comunica a través de nuestros hermanos.

Cuando aprendemos a mirar más allá del cuerpo y de las apariencias, comenzamos a reconocer el Rostro de Cristo reflejado en cada ser. Allí donde antes veíamos diferencias, descubrimos unidad. Allí donde percibíamos conflicto, encontramos una llamada al amor.

No necesitamos recorrer largas distancias para encontrar a Dios. No tenemos que conquistar Su Amor ni ganarnos Su aceptación. Él ya habita en nosotros y Su Voz nos acompaña en cada instante.

Reflexión: ¿Dónde estoy buscando la presencia de Dios? ¿Escucho la voz del miedo o la Voz del Amor? ¿Soy capaz de reconocer el Rostro de Dios en mis hermanos?

Hoy elijo escuchar la Voz que habla por Dios.
Hoy permito que el Amor interprete todo cuanto veo.
Hoy reconozco que Dios está en mí y que Su Presencia resplandece en toda la Filiación. Amén.

(152) Tengo el poder de decidir.

Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.

Esta lección me recuerda que uno de los mayores dones que he recibido de Dios es la capacidad de elegir. Como Hijo de Dios, participo de Sus atributos y, entre ellos, se encuentra la facultad de la voluntad. Gracias a ella puedo decidir qué pensamiento deseo sostener, qué maestro quiero seguir y qué mundo quiero contemplar.

El Curso nos enseña que el poder de decisión permanece siempre en nuestra mente. Nada externo puede arrebatárnoslo. Podemos elegir entre el miedo y el Amor, entre la separación y la Unidad, entre las interpretaciones del ego o la visión del Espíritu Santo.

En un nivel simbólico, el Hijo de Dios utilizó esa capacidad para experimentar una percepción distinta de la verdad. Eligió escuchar una voz diferente a la de Dios y dio crédito a la posibilidad de estar separado de su Fuente. Así surgió la conciencia de individualidad que conocemos como ego. La Biblia representa este acontecimiento mediante la imagen de Adán y Eva entrando en un profundo sueño. Y, como explica el Curso, todavía parecemos estar soñando.

Sin embargo, el mismo poder que pareció dar origen al sueño puede conducirnos al despertar. La solución se encuentra exactamente donde pareció surgir el problema: en la decisión de la mente.

Cada día, cada instante, se nos presenta una nueva oportunidad para elegir. Podemos seguir interpretando la realidad desde la culpa, el miedo y la carencia, o podemos aceptar la corrección que nos ofrece el Espíritu Santo y recordar nuestra verdadera identidad.

El Curso afirma: «Tengo el poder de decidir». Esta idea encierra una enorme liberación, porque nos recuerda que no somos víctimas de nuestras circunstancias ni de nuestro pasado. La capacidad de elegir permanece intacta en nosotros.

El despertar no depende del tiempo ni de los acontecimientos externos. Se produce en el momento en que decidimos ver de otra manera. Cuando elegimos el Amor en lugar del miedo, la paz en lugar del conflicto y la unidad en lugar de la separación, comenzamos a recordar quiénes somos realmente.

Dios es sólo Amor. Y si procedemos de Él, eso es también lo que somos. Toda decisión que nos acerque al Amor nos acerca a nuestra verdadera realidad. Toda decisión basada en el miedo prolonga el sueño.

Reflexión: ¿Desde qué maestro estoy eligiendo interpretar mi vida? ¿Tomo decisiones guiado por el miedo o por el Amor? ¿Estoy dispuesto hoy a contemplar el mundo con los ojos de Cristo?

Hoy reconozco el poder que Dios ha depositado en mi mente.
Hoy elijo recordar mi verdadera Identidad.
Hoy decido ver el mundo a través del Amor y despertar del sueño de la separación. Amén.

¿QUÉ ENSEÑAN ESTAS AFIRMACIONES?

La Lección 171 une percepción y decisión en una sola responsabilidad consciente.

• Todo es eco de una Voz original.
• La interpretación depende de mi elección.
• No existe neutralidad perceptiva.
• La identidad verdadera es Amor.
• El despertar es decisión interna.

Aquí el Curso consolida una verdad esencial: No eres víctima de lo que percibes. Eres intérprete. Y puedes elegir nuevamente.

SENTIDO GENERAL DE LA LECCIÓN:

El sentido profundo de este repaso es recordar identidad y responsabilidad al mismo tiempo.

La mente que olvida que decide:
• Se siente víctima del mundo.
• Reacciona automáticamente.
• Interpreta conflicto como externo.
• Cree que el miedo es inevitable.

La mente que reconoce su poder de decidir:
• Recupera soberanía interior.
• Se responsabiliza de su interpretación.
• Elige ver inocencia.
• Recuerda que es Amor.

La lección afirma: La identidad no cambia. La percepción sí.

PROPÓSITO Y SENTIDO DEL REPASO:

El propósito de la Lección 171 es:

• Reafirmar que Dios es sólo Amor.
• Establecer identidad como reflejo de ese Amor.
• Recordar que la percepción depende de elección.
• Disolver la mentalidad de víctima.
• Preparar la mente para mayor entendimiento.

Este repaso no introduce nuevas ideas. Consolida las fundamentales.

ASPECTOS PSICOLÓGICOS:

Psicológicamente, esta lección produce:

• Mayor sensación de control interno saludable.
• Disminución de reactividad emocional.
• Reducción del victimismo.
• Mayor coherencia interna.
• Estabilidad basada en elección consciente.

Clave psicológica: No controlo el mundo. Pero sí controlo mi interpretación.

Y eso cambia toda experiencia.

ASPECTOS ESPIRITUALES:

Espiritualmente, la lección afirma que:

• Dios es Amor absoluto sin opuesto.
• El Hijo comparte Su naturaleza.
• La separación fue elección perceptiva.
• El despertar también lo será.
• La Voz de Dios siempre está presente.

“Dios es sólo Amor” significa: No existe crueldad en la Fuente.

“Eso es lo que soy yo” significa: Mi esencia no es miedo.

INSTRUCCIONES PRÁCTICAS:

Durante el día:

  • Al comenzar y terminar cada práctica: “Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.”
  • Ante cualquier situación difícil: “Todas las cosas son ecos de la Voz que habla por Dios.”
  • Cuando sientas reacción automática: “Tengo el poder de decidir.”

No se trata de forzar percepción positiva. Se trata de elegir conscientemente.

ADVERTENCIAS IMPORTANTES:

❌ No usar la idea para negar emociones reales.
❌ No convertir la decisión en presión.
❌ No culparte por reacciones pasadas.
❌ No confundir responsabilidad con autoacusación.

✔ Practicar con suavidad.
✔ Elegir una y otra vez sin juicio.
✔ Permitir que la comprensión madure.
✔ Recordar que la identidad no cambia.

Elegir no es forzar. Es permitir.

RELACIÓN CON EL PROCESO DEL CURSO:

En el Quinto Repaso:

• 171 reafirma identidad y decisión.
• Consolida la no dualidad del Amor.
• Restablece la soberanía de la mente.
• Prepara el terreno para profundizar en la unidad.

Aquí el Curso vuelve al fundamento: Dios es sólo Amor. Y tú no eres otra cosa.

CONCLUSIÓN FINAL:

La Lección 171 declara: El mundo no es causa. La mente decide. La identidad es Amor.

Hoy puedo elegir despertar. No necesito cambiar el mundo. Necesito elegir cómo verlo. Y al elegir Amor, recuerdo quién soy.

FRASE INSPIRADORA: “Al elegir ver con Amor, despierto a la verdad de lo que siempre he sido.”

10 comentarios:

  1. Muy esclarecedora página para estudiar las lecciones, gracias.

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias,por tan grandioso comentario.

    ResponderEliminar
  3. Claro que Sí....veo el Mundo con los Ojos de Dios

    ResponderEliminar
  4. Veo al Padre en todo lo que me rodea porque soy su Pr
    Esencia en el Mundo💙💙💙💙💙💙💙💙💙🙏🙏🙏🙏🙏🙏

    ResponderEliminar
  5. Veo el Mundo con los Ojos de Dios y mis hermanos como su Imagen Vicente🙏🙏🙏🙏🤍🤍🤍🤍💙💙💙♥️♥️♥️♥️✨✨✨🥳🥳🥳🥳🥳🥳

    ResponderEliminar
  6. Soy la Presencia Vicente de Dios en el Mundo...Eso Es🙏🙏🙏🙏🙏♥️♥️♥️♥️🤍🤍🤍🤍💙💙💙💙✨✨✨✨❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥🥳🥳🥳🥳🥳🥳🥳

    ResponderEliminar

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 171

QUINTO REPASO Introducción 1.  Ahora iniciamos otro repaso.  2 Esta vez estamos listos para poner más de nuestra parte y dedicar más tiempo...