Diálogos entre Psique
y Lumen
¿Qué es la paz
verdadera?
Psique:
Hay una palabra que aparece constantemente en el Curso.
Paz. Paz de Dios. Paz
interior. Paz mental.
Pero
a veces me pregunto si realmente sé qué significa. Porque cuando digo que
quiero paz, normalmente quiero que desaparezcan mis problemas.
¿Es eso la paz
verdadera?
Lumen:
No. Eso es tranquilidad condicionada.
Psique:
¿Condicionada?
Y
observa lo que ha ocurrido. Has convertido la paz en una consecuencia del
mundo.
Psique:
Es verdad. Espero que algo cambie fuera para sentirme diferente dentro.
Lumen:
Y esa es una de las grandes trampas del ego.
Te promete paz en el
futuro. Nunca ahora.
Psique:
Porque siempre hay algo pendiente.
Lumen:
Exactamente.
Resuelves un problema y
aparece otro. Consigues aquello que deseabas y surge un nuevo miedo. Alcanzas
una seguridad y comienzas a temer perderla.
El ego no puede ofrecer
paz verdadera porque necesita que siempre exista algo por resolver.
Psique:
Entonces, ¿la paz no depende de que desaparezcan los problemas?
Lumen:
Si dependiera de eso, nadie podría estar verdaderamente en paz. Porque el mundo
de las formas está en constante cambio.
Siempre
habrá incertidumbre. Siempre habrá pérdidas. Siempre habrá situaciones que no
puedes controlar.
Si
esperas que el mundo se detenga para encontrar paz, esperarás eternamente.
Psique:
Entonces la paz verdadera debe ser otra cosa.
Lumen:
Lo es.
La
paz verdadera no es ausencia de problemas. Es ausencia de conflicto interior.
Psique:
¿Puedes explicarlo?
Lumen:
Imagina una tormenta.
Puedes
intentar detener el viento. Puedes intentar apartar las nubes. Puedes intentar
ordenar a la lluvia que desaparezca. O puedes descubrir que, por encima de la
tormenta, el cielo continúa intacto.
Psique:
Entonces la paz sería ese cielo.
Lumen:
Exactamente.
Los
pensamientos son las nubes. Las emociones son el viento. Las circunstancias son
la tormenta. Pero la paz pertenece a un nivel más profundo.
Psique:
Sin embargo, cuando estoy dentro de la tormenta no veo el cielo.
Lumen:
No verlo no significa que haya desaparecido. Esa es una de las ideas
fundamentales del Curso.
La
paz no se crea. Se recuerda.
Psique:
Entonces no tengo que fabricar paz.
Lumen:
No. Intentar fabricar paz puede convertirse en otra forma de control.
Respirar
de determinada manera. Pensar pensamientos positivos. Repetir afirmaciones. Todo
eso puede ser útil.
Pero
la paz verdadera no depende de ninguna técnica.
Psique:
Entonces, ¿dónde está?
Lumen:
Debajo del conflicto.
Psique:
¿Debajo?
Lumen:
Sí.
El conflicto hace ruido.
La paz no. Por eso parece más fácil escuchar el miedo.
El miedo grita. La paz
permanece.
Psique:
Entonces quizá busco la paz de una manera equivocada.
Lumen:
Muchas veces buscas una sensación.
Quieres
sentirte relajado. Ligero. Seguro. Y esas experiencias pueden acompañar a la
paz.
Pero
no son la paz misma.
Psique:
¿En qué se diferencian?
Lumen:
La relajación puede desaparecer cuando cambia una circunstancia. La paz
verdadera no depende de la circunstancia.
Puedes sentir tristeza y
conservar paz. Puedes atravesar una dificultad y conservar paz. Incluso puedes
sentir miedo y, en un nivel más profundo, saber que no quieres seguirlo.
Psique:
Entonces la paz no significa ausencia de emociones.
Lumen:
No.
La paz no es anestesia. No
es indiferencia. No es desconexión.
La paz verdadera permite
sentir sin convertir cada emoción en identidad.
Psique:
Puedo sentir tristeza sin decir "soy tristeza".
Lumen:
Exactamente.
Puedes sentir miedo sin
aceptar que el miedo te diga quién eres. Puedes sentir ira sin convertir la ira
en tu guía. Puedes sentir dolor sin concluir que el dolor es toda tu realidad.
Psique:
Entonces la paz sería una especie de espacio interior.
Lumen:
Podrías expresarlo así.
Un espacio en el que ya
no necesitas luchar con todo lo que aparece.
Psique:
¿La lucha es lo que destruye la paz?
Lumen:
La lucha nace de haber elegido el conflicto.
Observa
cuántas veces tu mente dice: "Esto no debería estar ocurriendo." "Esta
persona debería ser diferente." "Yo debería sentir otra cosa." "Mi
vida debería haber sido de otra manera."
Cada
"debería" crea una distancia entre lo que ocurre y lo que tú exiges
que ocurra. Y en esa distancia aparece el conflicto.
Psique:
Entonces la paz comienza con la aceptación.
Lumen:
Sí.
Pero cuidado con esa
palabra. Aceptar no significa aprobar.
Psique:
Ya hemos hablado de eso en otros diálogos.
Lumen:
Porque es una distinción esencial.
Aceptar significa
reconocer: "Esto es lo que estoy experimentando ahora."
Sin negar. Sin
maquillar. Sin añadir una guerra mental.
Psique:
Entonces puedo actuar para cambiar una situación y, al mismo tiempo, aceptarla.
Lumen:
Por supuesto.
La paz no impide la
acción. La hace más clara.
El miedo reacciona. La
paz responde.
Psique:
¿Y cómo sé si estoy actuando desde la paz?
Lumen:
Observa la urgencia.
El ego dice: "Tienes
que resolver esto inmediatamente para poder estar bien."
La paz dice: "Haré
lo que corresponda, pero mi Ser no está en juego."
Psique:
Eso parece difícil cuando el problema es importante.
Lumen:
Porque has aprendido a medir tu paz según la importancia que otorgas a las
circunstancias.
Problema pequeño, poca
inquietud. Problema grande, mucha inquietud.
Pero el Curso propone
algo radical. Tu paz no debería depender del tamaño del problema.
Psique:
¿Porque todos los problemas tienen la misma raíz?
Lumen:
Exactamente.
La creencia de que algo
externo tiene poder para separarte de tu paz.
Psique:
Entonces cada vez que pierdo la paz estoy diciendo: "Esto tiene poder
sobre mí."
Lumen:
Sí. Y no necesitas sentirte culpable por ello.
Solo observarlo.
La pérdida de paz es una
señal.
Psique:
¿Una señal de qué?
Lumen:
De que has elegido un maestro que interpreta desde el miedo.
Psique:
Entonces perder la paz también puede ser útil.
Lumen:
Muchísimo.
Porque te muestra
inmediatamente que has olvidado algo.
Psique:
¿Quién soy?
Lumen:
Quién eres. Y dónde está tu seguridad.
Psique:
Entonces la pregunta no debería ser: "¿Cómo soluciono esto para recuperar
la paz?"
Lumen:
Sino: "¿Qué estoy creyendo que me ha hecho perderla?"
Psique:
Eso lleva el problema directamente a la mente.
Lumen:
Siempre.
El
mundo puede presentar circunstancias. Pero el conflicto nace del significado
que les otorgas.
Psique:
Entonces la paz verdadera no llega cuando la vida finalmente me deja tranquilo.
Lumen:
No. Llega cuando dejas de exigirle a la vida que sea diferente para permitirte
estar en paz.
Psique:
Y eso debe sentirse como una enorme libertad.
Lumen:
Lo es. Porque entonces descubres que la paz nunca estuvo en manos del mundo. Nunca
estuvo en manos de otra persona. Nunca estuvo en el futuro.
Psique:
Siempre estuvo aquí.
Lumen:
Sí. Esperando que dejaras de buscarla donde no podía encontrarse.
Conclusión de Lumen
- La paz verdadera no es ausencia de problemas. Es ausencia de conflicto interior.
- No significa dejar de sentir.
- No significa volverte indiferente.
- No significa renunciar a actuar.
- Significa dejar de exigir que el mundo cambie para permitirte estar en paz.
- El ego dice: "Cuando todo esté bien, descansaré."
- La paz responde: "Puedo descansar mientras aprendo a ver esto de otra manera."
- La tormenta puede aparecer. Las nubes pueden cubrir el cielo. Pero el cielo nunca ha dejado de estar ahí.
- Y quizá eso sea la paz verdadera: No conseguir que la tormenta desaparezca, sino recordar que tú nunca fuiste la tormenta.

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