martes, 4 de febrero de 2025

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 35

LECCIÓN 35

Mi mente es parte de la de Dios. Soy muy santo.

1. La idea de hoy no describe la manera como te ves a ti mismo ahora. 2Describe, no obstante, lo que la visión te mostrará. 3A todo aquel que cree estar en este mundo le resulta muy difícil creer esto de sí mismo. 4Sin embargo, la razón por la que cree estar en este mundo es porque no lo cree.

2. Crees que formas parte del lugar donde piensas que estás. 2Eso se debe a que te rodeas del medio ambiente que deseas. 3Y lo deseas para proteger la imagen que has forjado de ti mismo. 4La imagen también forma parte de ese medio ambiente. 5Lo que ves mientras crees estar en él, lo ves a través de los ojos de la imagen. 6Eso no es visión. 7Las imágenes no pueden ver.

3. La idea de hoy presenta una perspectiva de ti muy diferente. 2Al establecer tu Origen establece también tu Identidad, y te describe como realmente debes ser en verdad. 3La manera en que vamos a aplicar la idea de hoy es ligeramente diferente, ya que el énfasis recae hoy en el que percibe en vez de en lo que éste percibe.

4. Comienza cada una de las tres sesiones de práctica de hoy de cinco minutos cada una repitiendo la idea para tus adentros, luego cierra los ojos y escudriña tu mente en busca de los diver­sos términos descriptivos que te adjudicas a ti mismo. 2Incluye todos los atributos basados en el ego que te adscribes, sean positivos o negativos, deseables o indeseables, halagadores o denigrantes3Todos son igualmente irreales porque en ellos no te ves a ti mismo con los ojos de la santidad.

5. En la primera parte del período de búsqueda mental, probablemente pondrás mayor énfasis en lo que consideres son los aspectos más negativos de tu auto-percepción. 2Hacia el final del ejercicio, no obstante, es probable que lo que te venga a la mente sean los términos descriptivos más auto-engrandecedores. 3Trata de reconocer que no importa en qué dirección se inclinen las fantasías que albergas acerca de ti mismo. 4En realidad, las fantasías no se inclinan en ninguna dirección. 5Simplemente no son verdaderas.

6. Una lista adecuada para la aplicación de la idea de hoy, la cual no ha sido seleccionada conscientemente, podría ser:

2Me veo a mí mismo como alguien del que otros abusan.
3Me veo a mí mismo como alguien que está deprimido.
4Me veo a mí mismo como un fracaso.
5Me veo a mí mismo como alguien que está en peligro.
6Me veo a mí mismo como un inútil.
7Me veo mí mismo como un vencedor.
8Me veo a mí mismo como un perdedor.
9Me veo a mí mismo como una persona caritativa.
10Me veo a mí mismo como una persona virtuosa.

7. No debes pensar acerca de estos términos de manera abstracta. 2Se te ocurrirán a medida que te vengan a la mente diversas personalidades  situaciones o acontecimientos en los que tú figuras. 3Escoge cualquier situación en particular que se te ocurra, identifica el término o términos descriptivos que consideres pertinentes a tus reacciones a esa situación, y úsalos para aplicar la idea de hoy. 4Después que hayas nombrado cada uno de ellos, añade:

5Pero mi mente es parte de la de Dios. 6Soy muy santo.

8. Durante las sesiones de práctica más largas probablemente habrá intervalos en los que no se te ocurra nada en particular. 2No te esfuerces en pensar cosas concretas para ocupar dichos intervalos, sino simplemente relájate y repite la idea de hoy lentamente hasta que se te ocurra algo. 3Si bien no debes omitir nada de lo que se te ocurra durante los ejercicios, no se debe "sacar" nada a la fuerza. 4No se debe usar ni fuerza ni discriminación.

9. Tan a menudo como sea posible en el transcurso del día, aplica la idea de hoy a cada atributo o atributos que te estés adjudicando en ese momento, añadiendo la idea en la forma indicada más arriba. 2Si no se te ocurre nada en particular, repite simplemente la idea en tu interior con los ojos cerrados.

¿Qué me enseña esta lección?

Esta lección me muestra cómo el ego utiliza la mente para fabricar una identidad basada en pensamientos a los que les otorgo realidad. Cuando creo pensamientos como “soy incapaz” o “soy extraordinario”, no estoy describiendo la verdad de lo que soy, sino aceptando una imagen fabricada. A partir de esa imagen, interpretaré el mundo de manera que parezca confirmarla, ya sea a través del fracaso o del éxito. En ambos casos, sigo atrapado en la ilusión de una identidad separada.

El Curso enseña que este proceso no es creativo, sino fabricado. No estamos creando en el sentido en que Dios crea, sino imaginando una versión de nosotros mismos que no es real. Esa imagen es lo que llamamos ego: un sistema de pensamiento que interpreta todo desde la dualidad, utilizando categorías opuestas como bueno y malo, éxito y fracaso, luz y oscuridad, masculino y femenino. Estas distinciones pertenecen al ámbito de la percepción y no a la verdad.

En realidad, no somos una imagen ni un cuerpo, ni una personalidad definida por atributos cambiantes. Nuestra verdadera Identidad no es el ropaje transitorio que parece moverse en el mundo, sino el Ser que permanece unido a su Fuente. El mundo de la forma no nos define; solo oscurece temporalmente el recuerdo de lo que somos.

Un Curso de Milagros nos recuerda que somos parte de la Mente de Dios, no como entidades separadas, sino como Su extensión. Sin embargo, mientras nos identificamos con la percepción, creemos estar fragmentados y sujetos a la dualidad. Este tránsito por el mundo del tiempo refuerza la confusión, haciéndonos olvidar la Unidad que nunca se ha perdido.

Por eso, la invitación de esta lección es a despertar la conciencia y a aceptar con humildad lo que ya es verdad: no somos el ego que pensamos ser, sino el Hijo de Dios tal como fue creado.

Tal como hemos aprendido en lecciones anteriores, los pensamientos sin significado nos muestran un mundo sin significado (L-11). Estos pensamientos proceden de la mente errada, que cree únicamente en lo que percibe y toma el mundo de las formas —cambiante y temporal— como si fuera real. Desde ahí, el ego intenta sostener su identidad valiéndose de imágenes que parecen confirmarla.

La enseñanza de esta lección responde, finalmente, a la pregunta que el ego evita constantemente: ¿qué soy?
El ego teme esta pregunta porque la respuesta disuelve su fundamento. La única respuesta posible es simple y absoluta: soy el Hijo de Dios, creado por Su Mente y permaneciendo en Ella. Ante esta verdad, el ego no puede justificarse, y por eso necesita inventar un mundo de imágenes que le permitan aparentar una identidad propia.

Esta lección me invita a dejar de defender esa identidad ficticia y a permitir que la verdad, silenciosa y sin opuestos, vuelva a ocupar su lugar natural en mi mente.

Propósito y sentido de la lección:

La Lección 35 introduce una afirmación que resulta profundamente confrontadora para el sistema de pensamiento del ego: tu mente no es privada, no es limitada y no es independiente, sino que es parte de la Mente de Dios.

Esta lección no pretende elevar el ego ni reforzar una identidad personal “especial”. Al contrario, desmantela la identidad personal al afirmar que la santidad no es algo que se gana, se mejora o se pierde, sino algo que es inherente a lo que eres, porque procede de Dios.

El propósito central es reemplazar la autoimagen basada en culpa, limitación y miedo, por una identidad compartida, inocente y santa, que no depende del comportamiento ni del pasado.

Aquí se da un paso decisivo: ya no se trata solo de corregir la percepción del mundo, sino de corregir la percepción de uno mismo.

Instrucciones prácticas:

La práctica de esta lección es sencilla en su forma, pero profunda en su alcance:

  • Se realizan dos sesiones formales de dos minutos.
  • En cada sesión:
    • Repite lentamente la idea: Mi mente es parte de la de Dios. Soy muy santo.
    • Hazlo con calma, sin tratar de convencerte.
  • Luego:
    • Busca pensamientos de miedo, culpa, preocupación o tristeza.
    • Aplícales la idea directamente, sin analizarlos.

Durante el día:

  • Repite la idea cada vez que algo perturbe tu paz.
  • No discutas con el pensamiento perturbador.
  • Respóndele con la verdad, no con argumentos.

Aspectos psicológicos y espirituales:

A nivel psicológico esta lección confronta directamente el núcleo del ego:
la creencia de que eres defectuoso, insuficiente o culpable.

El ego reacciona con resistencia porque esta idea no amenaza al “yo personal”, sino a su sistema completo de interpretación.
Por eso el Curso aclara: No es tu identidad la que está en peligro, sino tu sistema de pensamiento.

Aceptar esta idea no produce grandiosidad, sino descanso mental, porque libera del esfuerzo constante por “mejorarse” o “defenderse”.

A nivel espiritual la lección afirma algo radical:

  • Si tu mente es parte de la de Dios, entonces no puede albergar culpa real.
  • La santidad no es moral, sino ontológica: es lo que eres.

Aquí se empieza a reconocer, de forma experiencial, la unidad de la Filiación.

Relación con el resto del Curso:

La Lección 35 se apoya directamente en las anteriores:

  • Si Dios está en todo lo que ves (29),
  • y Dios está en tu mente (30),
  • entonces tu mente no puede ser algo separado o impuro.

Esta lección prepara el terreno para:

  • el perdón verdadero,
  • la desaparición de la culpa,
  • y la aceptación de la Expiación para uno mismo.

Es un paso clave hacia el reconocimiento de la visión de Cristo, donde la santidad se reconoce en uno mismo y, por extensión, en todos.

Consejos para la práctica:

  • No intentes sentirte santo.
  • No busques pruebas en tu conducta pasada.
  • No luches con la resistencia.

Haz solo esto:

  • Permite que la idea sea considerada.
  • Aplícala especialmente cuando más falsa te parezca.
  • Recuerda: el Curso no te pide que creas, sino que practiques.

La resistencia es normal. La santidad no necesita defensa.

Conclusión final:

La Lección 35 no afirma que seas santo porque actúes bien, pienses bien o medites correctamente. Afirma que eres santo porque tu mente es parte de la Mente de Dios.

Nada de lo que crees haber hecho ha cambiado eso. Nada de lo que percibes puede desmentirlo.

Aceptar esta idea no engrandece al yo personal: lo disuelve.

Y en esa disolución comienza la verdadera paz.

Ejemplo-Guía: "No me siento valorado en mi trabajo"

Este ejemplo refleja una experiencia muy extendida en el mundo que percibimos. JM, un joven recién graduado, desea poner en práctica los conocimientos adquiridos y alcanzar reconocimiento profesional y estabilidad económica. Sus decisiones académicas estuvieron guiadas más por la promesa de éxito y rentabilidad que por una verdadera llamada interior. Renunció a lo que le gustaba con la esperanza de asegurarse un futuro valorado socialmente.

Con el paso del tiempo, la realidad no responde a sus expectativas. La falta de experiencia limita sus oportunidades laborales y comienzan a surgir dudas, inquietud y un sentimiento creciente de desvalorización. La mente interpreta la situación como un fracaso personal y cuestiona el sentido de todo el esfuerzo realizado.

Cuando finalmente acepta un trabajo temporal de reparto de publicidad, no lo vive como una oportunidad, sino como una prueba de su supuesta falta de valor. Un comentario aparentemente inocente de una transeúnte activa en él una herida profunda. No es la frase lo que le hiere, sino la imagen previa que ya sostenía sobre sí mismo. El dolor emocional surge de un juicio interior que se ve momentáneamente confirmado.

Desde la enseñanza del Curso, JM no está reaccionando a los hechos, sino a la identidad que el ego ha fabricado. Se ha identificado con el cuerpo, con el rol profesional y con una escala de valores basada en el tener y el reconocimiento. Desde esa identificación, cualquier experiencia que no confirme esa imagen es vivida como humillación o fracaso.

El ego le ha ofrecido un guion claro: ser valioso es tener éxito, estatus y posesiones. Y JM ha aceptado ese guion como si fuera la verdad. Sin embargo, el mundo en el que intenta validarse es cambiante y temporal. Por eso, aun alcanzando esos objetivos, la paz no estaría garantizada.

La vida no le está negando valor; le está mostrando el conflicto entre lo que cree ser y lo que es en verdad. El trabajo que juzga como indigno no es el problema. El problema es el juicio mismo, que mide el valor desde criterios externos y efímeros.

Según Un Curso de Milagros, el valor no se gana ni se pierde. No depende del puesto que se ocupa, del salario ni del reconocimiento ajeno. El valor es inherente, porque no procede del mundo, sino de la Identidad que Dios creó.

Cuando JM deje de buscar su valía en el resultado de sus acciones y permita que su percepción sea reinterpretada, podrá empezar a vivir cada experiencia —sea cual sea su forma— como una oportunidad de expresar lo que ya es, no de demostrarlo. La paz no llegará cuando el mundo cambie, sino cuando deje de pedirle al mundo que le diga quién es.

Desde esa nueva mirada, el trabajo deja de ser una medida de valor y se convierte simplemente en una circunstancia dentro del sueño. Y es ahí donde comienza la verdadera liberación.

Reflexión: ¿Y si la imagen que tienes de ti es falsa? ¿Y si realmente no eres lo que crees ser?

19 comentarios:

  1. Buen..día si yo tuviese 28 años recién graduada de la universidad. y me ocurriese lo que le ocurrió ha JM,le digo a la Sra. no hable, de lo que o sabe...piense...antes de hablar.ahora buscan gente recién graduada.para repartir publicidad... y alomejor seria grosera..pero no es justo denigrar a otro ser humano.por un perjuicio...mental y material..impuesto por la sociedad....materialista....peo tengo 60 y la vida me lo enseño.y se que uno debe estudiar lo que te gusta.porque, aunque o te paguen te sentirás feliz..haciéndolo..gracias....

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    1. Con respecto a lo que dice Irene, yo entiendo que en realidad JM fue el que la señora puso en palabras lo que él sentía por dentro.Lo proyecto él mismo, la señora le devuelve su poca valoración!puede ser?

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    2. La manera.....en que vamos a aplicar la idea de hoy es ligeramente diferente,...el que lo percibe ( YO) en vez de lo que èste percibe? ( Amor)

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    3. Hola Irene Josefina alfonzo. Sin querér probocar otra reacción como la de tu respuesta. Te diría que estarías respondiendo desde el ego. En este supuesto. Asta creeo que también yo igual. Muchas gracias Juan José por tus aporte

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  2. DIOS MISMO ES INCOMPLETO SIN MI, SOMOS UNO, GRACIAS Y BENDICIONES

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  3. Hola,buen día...
    Realmente se que no soy lo que creo ser.
    Puedo aceptar lo que creo ser, pero estoy en el camino de no identificarme mas con esa creencia.
    Pido ayuda al E.S.

    Muchas gracias J. José.

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  4. Me surge una duda a la hora de decir el final de la idea de hoy "Soy muy santo".
    Si soy mujer, ¿he de decir santo o santa? Gracias! Un abrazo!

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    1. amiga... el alma o espíritu
      no tiene genero. entonces es lo mismo.

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  5. Me pareció graciosa la anécdota de JM, sin ofender a nadie , simplemente me vi reflejada un poco con él. Yo siempre he querido tener , poseer, atesorar y acumular y acumular☺️. En armonía con todo el mundo. Para darle una mejor vida material a mi familia y a mi. Eso es malo ???

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  6. Mí mente es parte de la de Dios. Soy muy Santo.
    Muchas gracia Juan José

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  7. Gracias Juan José. Tus explicaciones me ayudan mucho a entender mejor las lecciones. Bendiciones

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  8. Soy un Ser Infinito,Impecable y Inocente sujeto solamente a la Voluntad de Dios🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️

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  9. Soy un Hijo de Dios,Completo,Abundante,Eterno,Invulnerable,cumpliendo en cada Instante Santo la Voluntad del Padre🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏💙💙💙💙💙🤍🤍🤍🤍🤍🤍✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨

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  10. Alguna de vuestras respuestas pone de manifiesto el poder que tiene el ego sobre nuestra manera de pensar. Este ejercicio nos ayuda a ver las cosas de otra manera. Podemos juzgar a la abuela de ignorancia por desconocer los esfuerzos que hemos realizado para conseguir el título que nos acredita como "universitario", o podemos juzgar a JM por perseguir una meta donde prima el interés material por encima de otros intereses más elevados. En ambos juicios encontramos el sistema de pensamiento del ego, basado en la creencia de una identidad ficticia. La pregunta que hacemos en la reflexión trata de ayudarnos a reconocer que no somos la imagen que hemos fabricado, sino el Hijo de Dios. ¿Cómo cambia esa visión nuestra percepción?

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  11. Gracias por la manera de explicar cómo se manifiesta en la mente inferior, cómo el ego usa adjetivos calificativos.

    PERO MENTE ES PARTE DE LA DE DIOS.SOY MUY SANTO.

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  12. 🙏🏼🙏🏼🙏🏼🙏🏼

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