lunes, 31 de marzo de 2025

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 90

LECCIÓN 90

Estas son las ideas que vamos a utilizar en este repaso:

1. (79) Permítaseme reconocer el problema para que pueda ser resuelto.

2Hoy quiero darme cuenta de que el problema es siempre alguna forma de resentimiento que quiero abrigar. 3Quiero comprender también que la solución es siempre un milagro al que le permito ocupar el lugar del resentimiento. 4Hoy quiero recordar la simpli­cidad de la salvación, reforzando la lección de que sólo hay un problema y sólo una solución. 5El problema es un resentimiento; la solución, un milagro. 6E invito a la solución cuando perdono la causa del resentimiento y le doy la bienvenida al milagro que entonces ocupa su lugar.

2. Para las aplicaciones concretas de esta idea puedes usar las si­guientes variaciones:

2Esto supone un problema para mí que quiero que se resuelva.
3El milagro que se encuentra tras este resentimiento lo resolverá por mí.
4La solución de este problema es el milagro que el problema oculta.

3. (80) Permítaseme reconocer que mis problemas se han resuelto.

2La única razón de que parezca tener problemas es que estoy usando el tiempo indebidamente. 3Creo que el problema ocurre primero, y que debe transcurrir cierto tiempo antes de que pueda resolverse. 4No veo el problema y la solución como acontecimien­tos simultáneos. 5Ello se debe a que aún no me he dado cuenta de que Dios ubicó la solución junto al problema, de manera que el tiempo no los pudiera separar. 6El Espíritu Santo me enseñará esto si se lo permito. 7Y comprenderé que es imposible que yo pudiera tener un problema que no se hubiese resuelto ya.

4. Las siguientes variaciones de la idea de hoy resultarán útiles para las aplicaciones concretas:

2No tengo que esperar a que esto se resuelva.
3La solución a este problema ya se me ha dado, si estoy dispuesto a aceptarla.
4El tiempo no puede separar este problema de su solución.


¿Qué me enseñan estas afirmaciones?

Permítaseme reconocer el problema para que pueda ser resuelto.

El problema encuentra su origen en la creencia de que somos capaces de tener problemas, y esa creencia reside solo y exclusivamente en la mente dual, en la mente del ego. Todo problema es el fruto de un pensamiento anclado en el resentimiento. Toda solución es el fruto de un pensamiento alimentado por el Amor.

¿Vas a elegir desde el pasado o desde el ahora?
¿Vas a elegir desde la culpa o desde la inocencia?
¿Vas a elegir desde el resentimiento o desde el perdón?

Permítaseme reconocer que mis problemas se han resuelto.

El despertar de la consciencia lleva implícita la comunión con nuestra verdadera identidad. Cuando tengamos la certeza de que somos seres de luz y que, temporalmente, nuestro espíritu se encuentra espiritualizando la materia a través de nuestras acciones de amor, entonces, sabremos reconocer que todos los problemas se han resuelto. El problema dejará de existir como tal.

¿Acaso piensas que tu Padre te ha abandonado?
¿Acaso crees que tu hogar es la oscuridad?
¿Acaso el Sol ha dejado algún día de brillar?

Sentido general del repaso:

La Lección 90 establece una lógica impecable:

  • Solo hay un problema → percepción separada.
  • Ese problema ya fue resuelto → la separación nunca ocurrió.

Por lo tanto: No estoy luchando contra causas externas, sino soltando interpretaciones incorrectas.

Este repaso convierte la práctica espiritual en algo extremadamente simple: llevar todo conflicto a la única solución real: la visión amorosa.

Propósito y sentido del repaso:

El objetivo es:

  • disolver la multiplicidad ilusoria de problemas,
  • reducir la carga mental de intentar arreglarlo todo,
  • recordar que la salvación es un hecho presente,
  • restaurar la confianza en la guía interna,
  • evitar el autoengaño del ego que busca problemas para sostener su identidad.

Esta lección enseña que la paz llega no cuando “lo resuelves todo”, sino cuando reconoces que ya está resuelto.

Análisis psicológico:

Idea 79 – Permítaseme reconocer el problema

Psicológicamente:

  • reduce la confusión mental,
  • disminuye la ansiedad por la multiplicidad de tareas,
  • da claridad sobre prioridades reales,
  • evita la sobreidentificación con problemas externos,
  • permite ver patrones repetitivos de pensamiento.

Aceptar un único problema devuelve coherencia interna.

Idea 80 – Permítaseme reconocer que mis problemas han sido resueltos

Psicológicamente:

  • induce una relajación inmediata,
  • reduce la anticipación ansiosa,
  • elimina la presión de “resolverlo todo ya”,
  • transforma la relación con el conflicto,
  • aumenta la sensación de apoyo interno.

La mente deja de defenderse contra un futuro imaginario.

Análisis espiritual:

Idea 79 – Permítaseme reconocer el problema

Espiritualmente:

  • el único problema fue creer en la separación,
  • todo conflicto externo es símbolo del conflicto interno,
  • la corrección está siempre disponible.

Idea 80 – Permítaseme reconocer que mis problemas han sido resueltos

Espiritualmente:

  • la separación nunca ocurrió,
  • la solución está dada desde la creación,
  • el milagro revela la verdad ya establecida.

El Espíritu Santo no inventa soluciones: revela la que ya existe.

Instrucciones prácticas:

Durante el día:

  • detenerse cuando surja cualquier preocupación,
  • identificar si estoy multiplicando problemas,
  • aplicar suavemente una de las ideas.

Variaciones para la Lección 79:
• “Este no es el problema real.”
• “Solo tengo un problema, y ya sé cuál es.”
• “Ver el problema correctamente es permitir la paz.”

Variaciones para la Lección 80:
• “La solución ya está aquí.”
• “No necesito resolver esto solo.”
• “Mis problemas han sido resueltos en su origen.”

Advertencias importantes:

No usar estas ideas para minimizar dolor genuino.
No decir “no tengo problemas” desde negación emocional.
No intentar forzar la sensación de solución inmediata.
No usar la idea para evitar responsabilidad práctica.

Sí usarla para ver desde otra perspectiva.
Sí reconocer que la paz no depende del resultado.
Sí permitir que el Espíritu Santo reinterprete la situación.
Sí recordar que la solución siempre está más cerca de lo que creo.

Relación con el proceso del Curso:

La Lección 90 se integra en el arco:

  • 87 → deseo de luz y voluntad unificada
  • 88 → luz presente y leyes divinas
  • 89 → milagros como corrección del resentimiento
  • 90 → un solo problema / una solución ya dada

Con esta lección el Curso completa un bloque de purificación mental: Unidad de problema → Unidad de solución → Descanso.

El estudiante empieza a reconocer la simplicidad radical del perdón.

Conclusión final:

La Lección 90 enseña que:

No tengo que resolver mi vida:
debo permitir que se me muestre que ya está resuelta.

El ego quiere complejidad.
El Espíritu Santo revela simplicidad.

La paz aparece cuando no lucho contra sombras inventadas.

Frase inspiradora: “Cuando dejo de multiplicar problemas, descubro que la solución estaba siempre en mí.”

Capítulo 19. A-i. La atracción de la culpabilidad (2ª parte).

i. La atracción de la culpabilidad (2ª parte).

12. Las relaciones que se entablan en este mundo son el resultado de cómo se ve el mundo. 2Y esto depende de la emoción a la que se pidió que enviara sus mensajeros para que lo contemplasen y regresasen trayendo noticias de lo que vieron. 3A los mensajeros del miedo se les adiestra mediante el terror, y tiemblan cuando su amo los llama para que le sirvan. 4Pues el miedo no tiene compa­sión ni siquiera con sus amigos. 5Sus mensajeros saquean culpa­blemente todo cuanto pueden en su desesperada búsqueda de culpabilidad, pues su amo los deja hambrientos y a la intemperie, instigando en ellos la crueldad y permitiéndoles que se sacien únicamente de lo que le llevan. 6Ni el más leve atisbo de culpabi­lidad se escapa de sus ojos hambrientos. 7Y en su despiadada búsqueda de pecados se abalanzan sobre cualquier cosa viviente que vean, y dando chillidos se la llevan a su amo para que él la devore.

Jesús emplea el símil del mensajero para asistirnos en la comprensión del rol que desempeñan en nuestra mente nuestros pensamientos, que realmente cumplen su función como los portavoces de las creencias a las que damos refugio en nuestra mente.

Si la voluntad sirve a nuestra naturaleza espiritual, utilizaremos los servicios de mensajería a disposición de nuestra mente para que se expandan, llevando a nuestro mundo la visión y el mensaje del amor, de la unidad, de la paz y de la felicidad.

Si, en cambio, la voluntad sirve a nuestra falsa identidad, la corporal, utilizaremos los servicios de mensajería de nuestra mente para que multiplique la creencia en que la unidad no existe y que somos diferentes como diferentes son nuestros cuerpos.

La primera opción hará que la semilla del amor haga florecer la vida a nuestro alrededor. 

La segunda opción hará que la semilla del miedo, de la culpa, haga florecer la muerte en todo cuanto toquemos, pues lo ilusorio está regido por la fuerza de repulsión.

13. No envíes al mundo a esos crueles mensajeros para que lo devoren y se ceben en la realidad. 2Pues te traerán noticia de carne, pellejo y huesos. 3Se les ha enseñado a buscar lo corrupti­ble, y a retornar con los buches repletos de cosas podridas y des­compuestas. 4Para ellos tales cosas son bellas, ya que parecen mitigar las crueles punzadas del hambre. 5Pues el dolor del miedo los pone frenéticos, y para evitar el castigo de aquel que los envía, le ofrecen lo que tienen en gran estima.

Mientras que el alimento espiritual del amor nos sacia completamente, nos aporta compleción y plenitud, el alimento del ego, el miedo, al estar regido por la fuerza de repulsión, no nos saciará jamás, lo que nos provocará un apetito voraz e insaciable, llevándonos a agotar toda nuestra energía mental en la búsqueda de alimentos con los cuales poder satisfacer su apetencia. El deseo es inagotable en un mundo donde todo está regido por las leyes de la temporalidad.

14. El Espíritu Santo te ha dado los mensajeros del amor para que los envíes en lugar de aquellos que adiestraste mediante el terror. 2Están tan ansiosos de devolverte lo que tienen en gran estima como los otros. 3Si los envías, sólo verán lo bello y lo puro, lo tierno y lo bondadoso. 4Tendrán el mismo cuidado de que no se les escape ningún acto de caridad, ninguna ínfima expresión de perdón ni ningún hálito de amor. 5retornarán con todas las cosas bellas que encuentren para compartirlas amorosamente contigo. 6No tengas miedo de ellos. 7Te ofrecen la salvación. 8Sus mensajes son mensajes de seguridad, pues ven el mundo como un lugar bondadoso.

Utilizar la mente para expandir el amor es garantizar la expansión de la eternidad. El amor es la fuerza de atracción y cuando lo damos estamos compartiendo nuestra compleción. Damos y recibimos y de este modo la abundancia, la plenitud, se retroalimenta, garantizando el apetito espiritual que nos lleva a saborear las cosas bellas y hermosas de la creación.

Todas nuestras creaciones están inspiradas por el amor y se sienten atraídas por las creaciones de nuestros hermanos. Cuando todas estas creaciones se unen dando vida, la vida se expande por doquier y sirve a la verdad. Es el poder de la luz que se expande de forma inagotable.

domingo, 30 de marzo de 2025

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 89

LECCIÓN 89

Estas son las ideas que vamos a repasar hoy:

1. (77) Tengo derecho a los milagros.

2Tengo derecho a los milagros porque no me gobiernan otras leyes que las de Dios. 3Sus leyes me liberan de todos mis resentimientos y los reemplazan con milagros. 4Voy a aceptar los milagros en lugar de los resentimientos, los cuales no son sino ilusiones que ocultan los milagros que se encuentran tras ellos. 5Voy a aceptar ahora solamente aquello a lo que las leyes de Dios me dan dere­cho, de manera que pueda usarlo en beneficio de la función que Él me ha dado.

2. Puedes usar las siguientes sugerencias para las aplicaciones con­cretas de esta idea:

2Detrás de esto hay un milagro al que tengo derecho.
3No voy a abrigar ningún resentimiento contra ti, [nombre], sino que te voy a ofrecer el milagro al que tienes derecho.
4Visto correctamente, esto me ofrece un milagro.

3. (78) ¡Que los milagros reemplacen todos mis resentimientos!

2Mediante esta idea uno mi voluntad a la del Espíritu Santo y percibo las dos cual una sola. 3Mediante esta idea acepto mi libe­ración del infierno. 4Mediante esta idea expreso que estoy dis­puesto a que todas mis ilusiones sean reemplazadas por la verdad de acuerdo con el plan de Dios para mi salvación. 5No haré excep­ciones ni sustituciones: 6Lo que quiero es todo el Cielo y sólo el Cielo, tal como la Voluntad de Dios ha dispuesto que lo tenga.

4. Las variaciones que pueden resultar útiles a la hora de aplicar concretamente la idea son:

2No quiero excluir este resentimiento de mi salvación.
3(Nombre], dejemos que los milagros reemplacen todos nues­tros resentimientos.
4Detrás de esto se encuentra el milagro que reemplaza todos mis resentimientos.


¿Qué me enseñan estas afirmaciones?

Tengo derecho a los milagros.

Los milagros son mi condición real. Si me identifico con la dualidad y con la separación, es decir, si me expreso en mi condición temporal, estaré negando mi verdadero origen y negaré el poder de los milagros. En todo momento y en todo lugar, puedo elegir entre el ego o el Espíritu; entre lo irreal y lo verdadero; entre la ilusión y el milagro.

¿Qué milagros vas a ofrecer hoy?


¡Que los milagros reemplacen todos mis resentimientos!

¡Que así sea! El amor y el perdón disuelven el resentir. Podemos quejarnos de nuestra suerte, del devenir, del karma. Podemos justificar nuestra oscuridad y culpar a los demás de nuestras penalidades. Pero esa actitud nos demuestra que permanecemos identificados con el ego, alimentando la creencia de la separación y ocultando nuestro temor a Dios.

¿Qué resentimientos oscurecen tu luz?
¿Qué resentimientos te privan de la paz?
¿Qué resentimientos te impiden ofrecer los milagros?

Sentido general del repaso:

La Lección 89 une dos movimientos internos:

  • Soy digno de milagros.
  • Los milagros pueden reemplazar mis resentimientos.

Es decir:

Tengo derecho a la paz, y tengo un medio para alcanzarla.

Este repaso enseña que el resentimiento no puede coexistir con el milagro.
Donde uno se sostiene, el otro no puede actuar.

El milagro no corrige lo externo, sino la interpretación que sujeta el resentimiento.

Propósito y sentido del repaso:

El propósito es:

  • hacer consciente la disponibilidad constante del milagro,
  • debilitar la autoridad emocional del resentimiento,
  • reemplazar la lógica del juicio con la lógica del perdón,
  • preparar a la mente para aceptar correcciones inmediatas.

El Curso quiere llevarte a esta convicción: No tengo por qué sufrir, porque el milagro está disponible ahora mismo.

Análisis psicológico:

Idea 77 – Tengo derecho a los milagros

Psicológicamente:

  • corrige la autopercepción de indignidad,
  • disminuye la culpa,
  • reduce la autoexigencia y el perfeccionismo,
  • restaura sensación de apoyo interno,
  • sana la creencia de que “tengo que arreglarlo todo solo”.

Aceptar esta idea es profundamente terapéutico.

Idea 78 – Que los milagros sustituyan todos mis resentimientos

Psicológicamente:

  • reduce el rencor y la rumiación,
  • disminuye la carga emocional asociada a conflictos antiguos,
  • deshace la narrativa de víctima,
  • abre espacio para soluciones más creativas y pacíficas.

El resentimiento colapsa cuando aparece una interpretación amorosa.

Análisis espiritual:

Idea 77 – Tengo derecho a los milagros

Espiritualmente:

  • afirma la herencia divina,
  • reconoce la unidad con la Fuente,
  • elimina la creencia en la separación como identidad.

Idea 78 – Que los milagros sustituyan todos mis resentimientos

Espiritualmente:

  • el resentimiento es una negación de la inocencia,
  • el milagro afirma la verdad de la creación,
  • la experiencia del milagro reafirma la unidad con Dios.

El milagro no cambia el mundo: te devuelve la visión de Cristo.

Instrucciones prácticas:

Durante el día:

  • detenerse ante cualquier irritación,
  • aplicar la idea correspondiente,
  • permitir que la mente se abra sin exigir resultados.

Variaciones para la Lección 77:
• “El milagro me corresponde.”
• “La ayuda divina está disponible ahora mismo.”
• “El milagro no depende de mi perfección.”

Variaciones para la Lección 78:
• “Este resentimiento no puede sobrevivir al milagro.”
• “Quiero ver esto de otra manera.”
• “Permito que el milagro corrija esta percepción.”

Advertencias importantes:

No usar la idea “tengo derecho a los milagros” como reclamo egoico.
No esperar fenómenos externos.
No culparte por sentir resentimientos.
No intentar forzar el perdón.

Sí dejar que el milagro sea un cambio de percepción interno.
Sí aceptar ayuda sin resistencia.
Sí abrirte a la posibilidad de otra visión.
Sí permitir que el resentimiento pierda valor.

Relación con el proceso del Curso:

Este repaso se integra en el desarrollo de los anteriores:

  • 73–74 → elección de luz y unidad de voluntad
  • 77–78 → milagros y disolución de resentimientos
  • 85–88 → luz presente, leyes reales, salvación interior

La Lección 89 cierra este subciclo mostrando el mecanismo práctico: La luz está aquí → los resentimientos la bloquean → el milagro los reemplaza.

Es una pedagogía impecable.

Conclusión final:

La Lección 89 enseña que:

Soy digno de la corrección amorosa, y puedo liberarme de mis resentimientos ahora mismo.

El milagro no se gana: se recibe. La paz no se fuerza: se permite.

Frase inspiradora: “Cuando permito que el milagro reemplace mi resentimiento, descubro que la paz era mi derecho desde siempre.”

sábado, 29 de marzo de 2025

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 88

LECCIÓN 88

Hoy repasaremos estas ideas:

1. (75) La luz ha llegado.

2Al elegir la salvación en lugar del ataque, estoy simplemente eligiendo reconocer lo que ya está ahí. 3La salvación es una deci­sión que ya se tomó. 4El ataque y los resentimientos no existen como opciones. 5Por eso es por lo que siempre elijo entre la ver­dad y la ilusión; entre lo que está ahí y lo que no está ahí. 6La luz ha llegado. 7Solamente puedo elegir la luz porque no hay otra alternativa. 8La luz ha reemplazado a la oscuridad, y la oscuri­dad ha desaparecido.

2. Las siguientes variaciones pueden ser útiles para las aplicaciones concretas de esta idea:

2Esto no puede mostrarme la oscuridad, pues la luz ha llegado.
3Tu luz, [nombre] es lo único que quiero ver.
4No quiero ver en esto más que lo que hay ahí.

3. (76No me gobiernan otras leyes que las de Dios.

2He aquí la perfecta declaración de mi libertad. 3No me gobiernan otras leyes que las de Dios. 4La tentación de inventar otras leyes y de permitir que me subyuguen me acecha constantemente. 5Sufro únicamente porque creo en ellas. 6Pero en realidad no me afectan en absoluto. 7Estoy perfectamente a salvo de los efectos de cualquier ley, excepto las de Dios. 8Y las Suyas son las leyes de la libertad.

4. Para las aplicaciones concretas de esta idea, las siguientes varia­ciones pueden resultar útiles:

2Mi percepción de esto me muestra que creo en leyes que no existen.
3Veo únicamente las leyes de Dios operando en esto.
4Permítaseme dejar que sean las leyes de Dios las que operen en esto, y no las mías.


¿Qué me enseñan estas afirmaciones?

La luz ha llegado.

Siempre puedo elegir la luz. Ello significa no percibir un mundo separado de mí. Ver en nuestros hermanos nuestro propio rostro es ver la luz en el otro. Pero puedo, igualmente, elegir la oscuridad. Ello significa percibir un mundo dual, un mundo de separación. Cuando decido ver de esta manera, creo en el ataque, en la culpa y en la venganza. Percibo al otro como algo ajeno a mí. Veo en el otro al rival, al enemigo, al competidor.

¿Qué vas a elegir, ver la luz o la oscuridad?
¿Qué vas a elegir, el ataque o el perdón?
¿Qué vas a elegir, el miedo o el amor?

No me gobiernan otras leyes que las de Dios.

El ego encuentra su origen en la desvinculación de las leyes divinas. Cuando decidimos fabricar una realidad no basada en las leyes de Dios, el ego establece sus propias leyes, por las cuales se deja gobernar al creer en ellas. A pesar de sentir temor por sus propias leyes; a pesar de sentir miedo y pánico por las normas establecidas, se identifica con ellas y no es capaz de ver que el Amor y el Perdón dejan obsoleto todos sus códigos.

¿Hasta cuándo vas a ser prisionero de tus propias creencias, de tus propias leyes?
¿Hasta cuándo vas a creer que tu felicidad te exige poder?
¿Hasta cuándo vas a temer la libertad que te ofrece el verdadero amor?

Sentido general del repaso:

Este repaso une dos pilares fundamentales del Curso:

  • La luz ya ha llegado = no hay que esperar salvación futura.
  •  Solo las leyes de Dios operan en ti → no hay fuerzas externas que te dominen.

La primera idea te libera del pasado y del futuro.
La segunda idea te libera del miedo y de la vulnerabilidad.

Juntas, anuncian: La salvación no está en otro tiempo ni en otra condición.
Está aquí y ahora, bajo leyes amorosas que ya te rigen.

Propósito y sentido del repaso:

El propósito de esta lección es:

  • eliminar la expectativa de que algo externo debe cambiar,
  • desmantelar la creencia en la autoridad del mundo,
  • abrir un espacio interno para aceptar la verdad presente,
  • restablecer la sensación de seguridad ontológica.

El repaso te invita a ver que esperar es retrasar, y que obedecer al miedo es olvidar tu Fuente.

Análisis psicológico:

Idea 75 – La luz ha llegado

Psicológicamente:

  • reduce la ansiedad que surge de esperar soluciones futuras,
  • desactiva la sensación de tener que “arreglarlo todo”,
  • permite vivir desde una percepción más estable,
  • disminuye el pensamiento catastrófico,
  • genera alivio emocional inmediato.

La mente descansa cuando ya no persigue la luz como meta futura.

Idea 76 – No estoy bajo ninguna ley excepto las de Dios

Psicológicamente:

  • disminuye la sensación de vulnerabilidad,
  • reduce la dependencia emocional del entorno,
  • deshace la creencia en la inevitabilidad del sufrimiento,
  • fortalece la percepción de seguridad interior,
  • disminuye la reactividad ante situaciones externas.

La mente recupera sensación de autonomía espiritual.

Análisis espiritual:

Idea 75 – La luz ha llegado

Espiritualmente:

  • afirma que la separación nunca ocurrió,
  • que la luz nunca se fue,
  • que tu despertar es reconocimiento, no transformación.

Idea 76 – No estoy bajo ninguna ley excepto las de Dios

Espiritualmente:

  • devuelve a la mente al orden real de la creación,
  • afirma que el Amor es la única fuerza en ti,
  • deshace la falsa idea de condenación o castigo,
  • confirma tu unidad con Dios.

Instrucciones prácticas:

Durante el día:

  • hacer pausas breves para recordar estas ideas,
  • aplicarlas ante cualquier angustia, conflicto o tensión.

Variaciones para la Lección 75:
• “No necesito esperar más: la luz ya está aquí.”
• “La claridad me acompaña ahora mismo.”
• “La luz está en mí y a mi alrededor.”

Variaciones para la Lección 76:
• “No temo, porque solo las leyes de Dios me gobiernan.”
• “Nada externo puede quitarme la paz.”
• “Estoy sostenido por el Amor, no por el mundo.”

Advertencias importantes:

No interpretar “la luz ha llegado” como obligación de sentir paz inmediata.
No creer que las leyes del cuerpo o del mundo deben negarse físicamente.
No usar estas ideas para negar dolor o emociones.

Sí permitir otra interpretación de lo que sientes.
Sí cuestionar suavemente las creencias del miedo.
Sí recordar que la verdad no depende de tu estado emocional.
Sí abrirte a la experiencia sin exigencia.

Relación con el proceso del Curso:

Se integra perfectamente con el arco de los repasos:

  • 81–84 → identidad, función, origen amoroso
  • 85–86 → resentimiento, salvación interior, planes del ego
  • 87 → unificación de la voluntad
  • 88 → luz presente / leyes reales

Esta lección articula la base metafísica del Curso: La luz es tu naturaleza y Dios es tu ley. No hay nada más que aprender, solo recordar.

Conclusión final:

La Lección 88 enseña que:

No estás esperando nada.
No estás sometido a nada.
No estás perdido en ninguna parte.

La luz ya está. Y lo que eres está regido únicamente por Amor.

Todo lo demás es percepción temporal.

Frase inspiradora: “Cuando acepto que la luz ya ha llegado y que solo Dios me rige, la paz deja de ser un anhelo y se vuelve un estado natural.”

viernes, 28 de marzo de 2025

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 87

LECCIÓN 87

El repaso de hoy abarcará las siguientes ideas:

1. (73) Mi voluntad es que haya luz.

2
Hoy haré uso del poder de mi voluntad. 3No es mi voluntad andar a tientas en la oscuridad, temeroso de las sombras y ame­drentado por cosas invisibles e irreales. 4La luz será mi guía hoy. 5La seguiré a donde me lleve, y contemplaré únicamente lo que me muestre. 6Éste será el día en que experimentaré la paz de la verdadera percepción.

2. Las siguientes variaciones de esta idea pueden ser útiles para las aplicaciones concretas:

2Esto no puede ocultar la luz que es mi voluntad ver.
3(Nombre], estás en la luz junto conmigo.
4En la luz esto se verá de otra manera.

3. (74) No hay más voluntad que la de Dios.

2Estoy a salvo hoy porque no hay más voluntad que la de Dios. 3Siento miedo sólo cuando creo que hay otra voluntad. 4Trato de atacar únicamente cuando tengo miedo, y sólo cuando trato de atacar puedo creer que mi eterna seguridad se ve amenazada. 5Hoy reconoceré que nada de esto ha ocurrido. 6Estoy a salvo porque no hay más voluntad que la de Dios.

4. Las siguientes son algunas variaciones de la idea que pueden ser útiles para las aplicaciones concretas:

2Permítaseme percibir esto en conformidad con la Vo­luntad de Dios.
3La Voluntad de Dios, así como la mía, es que tú, [nom­bre], seas Su Hijo.
4Esto es parte de lo que la Voluntad de Dios ha dispuesto para mí, independientemente de cómo yo lo vea.

¿Qué me enseñan estas afirmaciones?

Mi voluntad es que haya luz.

Cuando la luz ilumine nuestra conciencia, dejaremos de tener dudas sobre nuestra identidad. Nos reconoceremos como Hijos de Dios y, en fidelidad a esa filiación, no podemos más que hacer la Voluntad de nuestro Padre. La Voluntad y la Luz son una misma cosa, pues ambas emanan del mismo origen: El Creador.

¿Aún no conoces los efectos de la luz?
¿Aún no conoces los efectos de hacer la Voluntad del Padre?
¿Aún te sientes perdido en este mundo?

No hay más voluntad que la de Dios.

La Voluntad de Dios es Una. Su manifestación ha dado lugar a su descendencia, de la que formamos parte íntegramente, la humanidad. Toda voluntad que no exprese la Unidad no tiene su origen en Dios y, por lo tanto, no será real. Como Hijos de Dios, creados a Su imagen y semejanza, somos portadores de la Voluntad Divina, la única que nos lleva a las puertas de la salvación.

¿En qué emplearás hoy tu voluntad?
¿Para ganar? ¿Para vencer?
¿Qué deseas cuando decides desear?

Sentido general del repaso:

La Lección 87 une dos movimientos internos:

Deseo de luz (73) = permitir ver con claridad.
Unicidad de la voluntad (74) = eliminar el conflicto interno.

Juntas, estas ideas revelan: No veo luz porque sigo defendiendo una voluntad distinta. Y no tengo luz porque no la he querido plenamente.

Este repaso disuelve la creencia en voluntades opuestas y restituye la mente a su estado natural: unidad y claridad.

Propósito y sentido del repaso:

El propósito de esta lección es:
  • Deshacer el conflicto interno.
  • Restaurar la dirección unificada de la mente.
  • Afianzar el deseo sincero de ver.
  • Recordar que tu verdadera voluntad nunca ha sido distinta del Amor.
Aquí el Curso reafirma que la única causa del sufrimiento es la creencia en una voluntad separada. Este repaso devuelve la mente a su verdadera dirección.

Análisis psicológico:

Idea 73 – Quiero que haya luz

Psicológicamente:
  • Introduce responsabilidad emocional sin culpa.
  • Alivia la confusión mental.
  • Permite clarificar prioridades.
  • Reduce la reactividad.
  • Devuelve sensación de orientación interna.
Desear luz es elegir una percepción nueva.

Idea 74 – No hay más voluntad que la de Dios

Psicológicamente:
  • Disuelve el conflicto interno.
  • Reduce la tensión entre “lo que siento” y “lo que creo que debo hacer”.
  • Sana la autoexigencia.
  • Restaura coherencia emocional.
  • Disminuye la ansiedad asociada al control.
Aceptar esta idea libera un enorme peso mental.

Análisis espiritual:

Idea 73 – Quiero que haya luz

Espiritualmente:
  • La voluntad de ver activa la visión espiritual.
  • Abre la puerta a la corrección de la percepción.
  • Permite que la luz revele la verdad que ya está dada.
Idea 74 – No hay más voluntad que la de Dios

Espiritualmente:
  • Restablece la unión con la Fuente.
  • Afirma la imposibilidad real del conflicto.
  • Devuelve a la mente su estado original: Una sola voluntad, un solo propósito, un solo Ser.
Instrucciones prácticas:

Durante el día:
Observar tensiones, juicios o malestar.
Detenerse y aplicar la idea correspondiente.

Para la Lección 73:
• “Quiero ver con luz, no con miedo.”
• “Elijo claridad.”
• “La luz ya está en mí; la quiero ahora.”

Para la Lección 74:
• “Mi voluntad y la de Dios son una.”
• “No deseo lo que me da conflicto.”
• “Mi verdadera voluntad es paz.”

Advertencias importantes:

❌ No intentar “fabricar” luz mediante esfuerzo mental.
❌ No creer que existe un conflicto real entre tu voluntad y la de Dios.
❌ No usar estas ideas para juzgarte cuando sientas resistencia.

✔ Sí permitir que la luz sustituya la oscuridad sin lucha.
✔ Sí aceptar que tu voluntad real es amorosa.
✔ Sí reconocer que la resistencia es solo miedo, no verdad.
✔ Sí usar estas ideas como recordatorios de unidad, no como exigencias.

Relación con el proceso del Curso:

Este repaso encaja dentro del flujo de las lecciones previas:
85 → El resentimiento oculta la luz.
86 → Mis planes no funcionan; la voluntad de Dios sí.
87 → Quiero la luz y sólo existe una voluntad.

Se consolida la enseñanza central del Curso: La paz llega cuando la mente deja de dividirse entre dos voluntades imaginarias.

Estas ideas preparan la mente para experiencias más directas de visión espiritual.

Conclusión final:

La Lección 87 enseña que: La luz se revela cuando ya no creo en una voluntad separada.

Donde hay dos voluntades, hay conflicto. Donde hay una sola, hay paz.

Querer la luz y aceptar la voluntad única deshacen todo conflicto interno.

Frase inspiradora: “Cuando deseo la luz, descubro que siempre estuvo alineada con mi verdadera voluntad.”

Soltar el pasado para poder ver: Aplicando la Lección 52.

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