lunes, 31 de marzo de 2025

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 90

LECCIÓN 90

Estas son las ideas que vamos a utilizar en este repaso:

1. (79) Permítaseme reconocer el problema para que pueda ser resuelto.

2Hoy quiero darme cuenta de que el problema es siempre alguna forma de resentimiento que quiero abrigar. 3Quiero comprender también que la solución es siempre un milagro al que le permito ocupar el lugar del resentimiento. 4Hoy quiero recordar la simpli­cidad de la salvación, reforzando la lección de que sólo hay un problema y sólo una solución. 5El problema es un resentimiento; la solución, un milagro. 6E invito a la solución cuando perdono la causa del resentimiento y le doy la bienvenida al milagro que entonces ocupa su lugar.

2. Para las aplicaciones concretas de esta idea puedes usar las si­guientes variaciones:

2Esto supone un problema para mí que quiero que se resuelva.
3El milagro que se encuentra tras este resentimiento lo resolverá por mí.
4La solución de este problema es el milagro que el problema oculta.

3. (80) Permítaseme reconocer que mis problemas se han resuelto.

2La única razón de que parezca tener problemas es que estoy usando el tiempo indebidamente. 3Creo que el problema ocurre primero, y que debe transcurrir cierto tiempo antes de que pueda resolverse. 4No veo el problema y la solución como acontecimien­tos simultáneos. 5Ello se debe a que aún no me he dado cuenta de que Dios ubicó la solución junto al problema, de manera que el tiempo no los pudiera separar. 6El Espíritu Santo me enseñará esto si se lo permito. 7Y comprenderé que es imposible que yo pudiera tener un problema que no se hubiese resuelto ya.

4. Las siguientes variaciones de la idea de hoy resultarán útiles para las aplicaciones concretas:

2No tengo que esperar a que esto se resuelva.
3La solución a este problema ya se me ha dado, si estoy dispuesto a aceptarla.
4El tiempo no puede separar este problema de su solución.


¿Qué me enseñan estas afirmaciones?

Permítaseme reconocer el problema para que pueda ser resuelto.

El problema encuentra su origen en la creencia de que somos capaces de tener problemas, y esa creencia reside solo y exclusivamente en la mente dual, en la mente del ego. Todo problema es el fruto de un pensamiento anclado en el resentimiento. Toda solución es el fruto de un pensamiento alimentado por el Amor.

¿Vas a elegir desde el pasado o desde el ahora?
¿Vas a elegir desde la culpa o desde la inocencia?
¿Vas a elegir desde el resentimiento o desde el perdón?

Permítaseme reconocer que mis problemas se han resuelto.

El despertar de la consciencia lleva implícita la comunión con nuestra verdadera identidad. Cuando tengamos la certeza de que somos seres de luz y que, temporalmente, nuestro espíritu se encuentra espiritualizando la materia a través de nuestras acciones de amor, entonces, sabremos reconocer que todos los problemas se han resuelto. El problema dejará de existir como tal.

¿Acaso piensas que tu Padre te ha abandonado?
¿Acaso crees que tu hogar es la oscuridad?
¿Acaso el Sol ha dejado algún día de brillar?

Sentido general del repaso:

La Lección 90 establece una lógica impecable:

  • Solo hay un problema → percepción separada.
  • Ese problema ya fue resuelto → la separación nunca ocurrió.

Por lo tanto: No estoy luchando contra causas externas, sino soltando interpretaciones incorrectas.

Este repaso convierte la práctica espiritual en algo extremadamente simple: llevar todo conflicto a la única solución real: la visión amorosa.

Propósito y sentido del repaso:

El objetivo es:

  • disolver la multiplicidad ilusoria de problemas,
  • reducir la carga mental de intentar arreglarlo todo,
  • recordar que la salvación es un hecho presente,
  • restaurar la confianza en la guía interna,
  • evitar el autoengaño del ego que busca problemas para sostener su identidad.

Esta lección enseña que la paz llega no cuando “lo resuelves todo”, sino cuando reconoces que ya está resuelto.

Análisis psicológico:

Idea 79 – Permítaseme reconocer el problema

Psicológicamente:

  • reduce la confusión mental,
  • disminuye la ansiedad por la multiplicidad de tareas,
  • da claridad sobre prioridades reales,
  • evita la sobreidentificación con problemas externos,
  • permite ver patrones repetitivos de pensamiento.

Aceptar un único problema devuelve coherencia interna.

Idea 80 – Permítaseme reconocer que mis problemas han sido resueltos

Psicológicamente:

  • induce una relajación inmediata,
  • reduce la anticipación ansiosa,
  • elimina la presión de “resolverlo todo ya”,
  • transforma la relación con el conflicto,
  • aumenta la sensación de apoyo interno.

La mente deja de defenderse contra un futuro imaginario.

Análisis espiritual:

Idea 79 – Permítaseme reconocer el problema

Espiritualmente:

  • el único problema fue creer en la separación,
  • todo conflicto externo es símbolo del conflicto interno,
  • la corrección está siempre disponible.

Idea 80 – Permítaseme reconocer que mis problemas han sido resueltos

Espiritualmente:

  • la separación nunca ocurrió,
  • la solución está dada desde la creación,
  • el milagro revela la verdad ya establecida.

El Espíritu Santo no inventa soluciones: revela la que ya existe.

Instrucciones prácticas:

Durante el día:

  • detenerse cuando surja cualquier preocupación,
  • identificar si estoy multiplicando problemas,
  • aplicar suavemente una de las ideas.

Variaciones para la Lección 79:
• “Este no es el problema real.”
• “Solo tengo un problema, y ya sé cuál es.”
• “Ver el problema correctamente es permitir la paz.”

Variaciones para la Lección 80:
• “La solución ya está aquí.”
• “No necesito resolver esto solo.”
• “Mis problemas han sido resueltos en su origen.”

Advertencias importantes:

No usar estas ideas para minimizar dolor genuino.
No decir “no tengo problemas” desde negación emocional.
No intentar forzar la sensación de solución inmediata.
No usar la idea para evitar responsabilidad práctica.

Sí usarla para ver desde otra perspectiva.
Sí reconocer que la paz no depende del resultado.
Sí permitir que el Espíritu Santo reinterprete la situación.
Sí recordar que la solución siempre está más cerca de lo que creo.

Relación con el proceso del Curso:

La Lección 90 se integra en el arco:

  • 87 → deseo de luz y voluntad unificada
  • 88 → luz presente y leyes divinas
  • 89 → milagros como corrección del resentimiento
  • 90 → un solo problema / una solución ya dada

Con esta lección el Curso completa un bloque de purificación mental: Unidad de problema → Unidad de solución → Descanso.

El estudiante empieza a reconocer la simplicidad radical del perdón.

Conclusión final:

La Lección 90 enseña que:

No tengo que resolver mi vida:
debo permitir que se me muestre que ya está resuelta.

El ego quiere complejidad.
El Espíritu Santo revela simplicidad.

La paz aparece cuando no lucho contra sombras inventadas.

Frase inspiradora: “Cuando dejo de multiplicar problemas, descubro que la solución estaba siempre en mí.”

9 comentarios:

  1. Juan,sigo tus aclaraciones de cada clase a diario,son perfectas.gracias gracias.el espíritu santo te bendiga...

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  2. Gracias por sus reflexiones, me ayudan a ver la realidad. Lindo y bendecido dia.

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  3. buen día este repaso explica claramente que todo tiene solución pero es nuestra elección la que nos ayuda a ser mas seteros y felices. dejándonos guiar,por El Espíritu Santo...muchas gracias amen

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  4. Hermosas reflexiones .deja,resentimientos y encontrarás perdón.si hay perdón hay amor y si hay amor hay paz y la paz al lado de Dios es infinita

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