lunes, 24 de marzo de 2025

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 83

LECCIÓN 83

Hoy repasamos estas ideas:

1. (65) Mi única función es la que Dios me dio.

2No tengo otra función salvo la que Dios me dio. 3Este reconoci­miento me libera de todo conflicto porque significa que no puedo tener metas conflictivas. 4Al tener un solo propósito, siempre estoy seguro de lo que debo hacer, de lo que debo decir y de lo que debo pensar. 5Toda duda no puede sino desaparecer cuando reconozco que mi única función es la que Dios me dio.

2. Las aplicaciones más concretas de esta idea podrían hacerse con las siguientes variaciones:

2Mi percepción de esto no altera mi función.
3Esto no me confiere una función distinta de la que Dios me dio.
4No me valdré de esto para justificar una función que Dios no me dio.

3. (66) Mi función y mi felicidad son una.

2Todas las cosas que proceden de Dios son una. 3Proceden de la Unicidad y tienen que ser recibidas cual una sola. 4Desempeñar mi función es mi felicidad porque ambas cosas proceden de la misma Fuente. 5debo aprender a reconocer lo que me hace feliz, si es que he de encontrar la felicidad.

4. Algunas variaciones útiles para aplicar concretamente esta idea podrían ser:

2Esto no puede separar mi felicidad de mi función.
3La unidad que existe entre mi felicidad y mi función no se ve afectada en modo alguno por esto.
4Nada, incluido esto, puede justificar la ilusión de que puedo ser feliz si dejo de cumplir mi función.

¿Qué me enseñan estas afirmaciones?

Mi única función es la que Dios me dio.

Si hemos tomado consciencia de quiénes somos; si hemos reconocido nuestra verdadera filiación, entonces no dudaremos sobre cuál es nuestra función, pues ésta no puede proceder de otro origen distinto a nuestro Creador. Soy tal como Dios me ha creado, un Pensamiento de Él emanado de Su Mente Amorosa. Mi función es expandir en el mundo ese amor a través del perdón.

¿Acaso crees que tienes alguna otra función que la que te ha dado Dios?


Mi función y mi felicidad son una.

No podré alcanzar la felicidad, salvo que pueda manifestar la función que se me ha encomendado. 

¿Acaso puedo ser feliz, dejando de ser yo mismo? 
¿Acaso puedo ser feliz, si reniego de mi función? 
¿Acaso puedo ser feliz, negando mi condición de Hijo de Dios?

Mi felicidad y mi función es mi única voluntad, pues mi Amor es la semilla de mi felicidad.  

Aquellos que han sido perdonados conocen esa sensación de inmensa felicidad que le inunda al saberse liberado de la culpa. Desde ese momento, la vida adquiere un sentido maravilloso. 

Ser obrador de milagros, perdonar, se convierte en el único propósito. Esa es la mayor felicidad que podemos experimentar, pues es la única que nos lleva a gozar de la Paz de Dios.

Hoy he oído la Voz que habla por El Padre, anunciándome que despierte de la ilusión del pecado y de la culpa. ¡Eres inocente e impecable! Nunca has dejado de serlo. He ahí tu salvación. Eres libre para perdonarte y para salvar al mundo. 

Sentido general del repaso:

La Lección 83 une dos afirmaciones esenciales:

  1. Tengo una sola función.
  2. Esa función es idéntica a mi felicidad.

La mente suele vivir dividida:

  • entre múltiples tareas,
  • múltiples deseos,
  • múltiples identidades,
  • múltiples obligaciones.

Este repaso deshace la multiplicidad, y con ello, el conflicto interno.

Recordar que “mi función es una” y que “mi felicidad está en esa función” crea un núcleo estable desde el cual pensar, decidir y actuar.

Propósito y sentido del repaso:

El propósito es corregir la creencia de que la felicidad está separada de la Voluntad de Dios.

El ego promete felicidad en:

  • logros,
  • posesiones,
  • reconocimiento,
  • resultados específicos.

Pero ninguna de estas cosas da paz estable.

La lección afirma: La verdadera felicidad es el efecto natural de recordar tu función.

Este repaso une propósito + alegría, anulando la antigua relación entre espiritualidad y sacrificio.

Análisis psicológico:

Idea 65 – Mi única función es la que Dios me dio

Psicológicamente:

  • reduce la sobrecarga mental,
  • deshace la sensación de tener demasiadas responsabilidades,
  • disminuye la culpa por “no llegar a todo”,
  • simplifica los procesos internos,
  • aclara prioridades reales.

La simplicidad trae descanso.

Idea 66 – Mi felicidad y mi función son una

Psicológicamente:

  • elimina el conflicto entre “deber” y “bienestar”,
  • sana la división interna entre lo que quieres y lo que crees que debes,
  • reduce la ansiedad de elección,
  • devuelve coherencia emocional.

La mente se relaja cuando descubre que no hay conflicto entre lo que eres y lo que te hace feliz.

Análisis espiritual:

Idea 65 – Mi única función es la que Dios me dio

Espiritualmente:

  • la función no se inventa, se acepta,
  • no nace del ego, nace de la identidad,
  • es una extensión natural del Amor.

Idea 66 – Mi felicidad y mi función son una

Espiritualmente:

  • la felicidad es la señal de que estás alineado,
  • la función no exige, expande,
  • la voluntad de Dios es la máxima expresión de tu propia voluntad verdadera.

Cumplir tu función no te resta nada: Te devuelve a ti mismo.

Instrucciones prácticas:

Durante el día:

  • notar cuándo surge conflicto entre lo que haces y lo que sientes,
  • repetir las ideas suavemente cuando aparezca confusión o tensión interna,
  • aplicar las variaciones en situaciones concretas.

Variaciones útiles para la Lección 65:
• “No tengo otra función.”

Variaciones para la Lección 66:
• “No buscaré felicidad fuera de mi función.”
• “Mi felicidad está aquí, no en ilusiones.”
• “Cumplir mi función me da alegría.”

Advertencias importantes:

No convertir “mi única función” en exigencia moral.

Sí permitir que la simplicidad interior te libere.
Sí recordar

Relación con el proceso del Curso:

Este repaso conecta con todo lo anterior:

  • 61–64 → identidad, luz, paz, función
  • 65–66 → función única y felicidad
  • 81–82 → consolidación de identidad y función
  • 83 → consolidación de función

Aquí se refuerza el núcleo del entrenamiento mental: identidad → luz → paz → perdón → función → felicidad.

El Curso no construye una teología: construye coherencia interna.

Conclusión final:

La Lección 83 enseña que:

No hay conflicto entre lo que soy, lo que debo hacer y lo que me hace feliz.

La mente que acepta una sola función deja de fragmentarse, de luchar y de dudar.

La felicidad deja de ser un premio futuro y se vuelve un estado presente.

Frase inspiradora: “Cuando cumplo mi función, descubro que la felicidad es inevitable.”

6 comentarios:

  1. Soy un Ser Libre y Inocente sujeto solo a la Voluntad de Dios🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️

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  2. Soy un Ser Libre,Perdonado y Inocente sujeto solamente a lo que me hace Feliz,la Voluntad de Dios🙏🙏🙏🙏🙏🙏🤍🤍🤍🤍🤍💙💙💙💙💙💙💙✨✨✨✨✨✨🥳🥳🥳🥳🥳🥳🥳🥳

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  3. Mi única función es la que Dios me dio. Gracias, gracias por su valiosa guía 🙏🏻🙏🏻

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  4. Mi única función es la que Dios me dío

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