2¡Cuán santo soy yo, a quien se le ha encomendado la función de iluminar el mundo! 3Concédaseme poder permanecer en quietud ante mi santidad. 4Que en su serena luz desaparezcan todos mis conflictos. 5Y que en su paz pueda recordar Quién soy.- Se trata de la manifestación más elevada que podemos expresar. Es el reconocimiento de la realidad que somos. Es el despertar de la consciencia espiritual; el reencuentro con la Unidad. Es el fin de la hegemonía del ego. Es el retorno a la Verdad, el retorno a nuestro Hogar.
¿Qué darás hoy, la verdad emanada en tu luz o las ilusiones, fabricadas por tus tinieblas? Tu luz es vida. Tu oscuridad es muerte.
- La luz disipa las tinieblas. El perdón corrige el error. Perdonar es mi única función. Cuando perdono, estoy expresando mi verdadera identidad, pues me reconozco como Hijo de la Luz, como Hijo del Amor.
Sentido general del
repaso:
El
repaso no pide esfuerzo, sino disponibilidad a recordar.
Aquí se pasa de “tengo que iluminar” a “la luz que soy ilumina cuando no la
nubló”.
Y de “tengo que perdonar” a “el perdón fluye cuando no sostengo un propósito
ajeno”.
Propósito y sentido
del repaso:
El propósito central es corregir
la separación artificial entre identidad y función.
El ego insiste en
diferenciarlas:
- “Primero debo ser mejor para poder
perdonar”.
- “Primero debo comprender el perdón para
practicarlo”.
- “No puedo ser la luz si aún tengo sombras”.
El Curso responde con
claridad:
El perdón ocurre porque
eres la luz, no porque la mereces o la entiendes.
Este repaso afianza:
- la identidad (61),
- la función (62),
- la confianza en que la luz revelará el
significado del perdón.
Análisis psicológico
de la Lección 81:
Idea 61 – Yo soy la
luz del mundo
Psicológicamente:
- Reduce la autoexigencia.
- Disuelve la culpa.
- Permite descansar en una autoimagen más
verdadera.
- Disminuye la sensación de conflicto interno.
La quietud ante la
santidad propia elimina la necesidad compulsiva de buscar, justificar o
defenderse.
Idea 62 – Perdonar es
mi función por ser la luz del mundo
Psicológicamente:
- Reduce la resistencia al perdón al no verlo
como esfuerzo moral.
- Elimina la ambigüedad interna respecto a las
decisiones.
- Devuelve coherencia entre identidad, acción
y propósito.
- Rompe la dinámica del resentimiento como
autoprotección ilusoria.
Análisis espiritual
de la Lección 81:
Idea 61 – Yo soy la
luz del mundo
Espiritualmente:
- Restituye la verdadera identidad del Hijo de
Dios.
- La santidad no se obtiene, se reconoce.
- La luz no lucha, simplemente revela.
Idea 62 – Perdonar es
mi función por ser la luz del mundo
Espiritualmente:
- El perdón es la forma en que la luz se
extiende.
- La comprensión vendrá cuando la mente esté
dispuesta, no antes.
- La función no es una carga: es un reflejo de
lo que eres.
Instrucciones prácticas:
Durante el día:
- Notar la resistencia a aceptar tu santidad.
- Observar la tentación a ver problemas en
lugar de luz.
- Repetir mentalmente las variaciones cuando
surja conflicto o juicio:
(61) Yo soy la luz
del mundo
• “No he de nublar la luz del mundo en mí.”
• “Esta sombra desaparecerá ante la luz.”
(62) Perdonar es mi
función por ser la luz del mundo
• “Que esto me ayude a aprender el significado del perdón.”
• “No me valdré de esto para apoyar un propósito ajeno a mí.”
No se te pide sentir
algo especial, solo permitirte recordar.
Advertencias
importantes:
❌
No usar la idea “soy la luz” como superioridad espiritual.
❌ No forzar
emociones de
✔
Usar la luz para disminuir el conflicto, no para taparlo.
✔ Usar el perdón
para liberar, no para demostrar nada.
✔ Aceptar que aún
no comprendes, pero puedes confiar.
Relación con el
proceso del Curso:
La Lección 81 es el
puente natural después de:
- identificar el problema (78),
- renunciar a resolverlo solo (79),
- aceptar que ya está resuelto (80).
Ahora, una vez despejado
el ruido mental,
el Curso vuelve a lo esencial:
¿Quién soy?
¿Cuál es mi función?
El arco es perfecto: deshace
la confusión para restablecer la identidad y restaurar el propósito.
Conclusión final:
La Lección 81 enseña una
verdad profundamente liberadora:
La luz que soy no
necesita esfuerzo para brillar.
El perdón que ejerzo no es trabajo, sino consecuencia natural.
Cuando dejo de separar lo que soy de lo que debo hacer, la paz ya no es un ideal: es la expresión espontánea de mi identidad recordada.
Frase inspiradora: “Cuando permito que mi luz sea, el perdón se vuelve inevitable.”


buen día muchas gracias...yo soy la luz del mundo y mi función es perdonar....
ResponderEliminarYo estoy intentandolo.Pero cuesta
ResponderEliminarIntentarlo, ya es un logro. Ten paciencia y dirige tu voluntad hacia aquello que quieres ser. Lo lograrás, si te mueve el amor y no el miedo.
EliminarYo intento perdonar, pero me he tan difícil, pero igual lo.sigo intentando
EliminarNo hay que intentar nada, no hay que hacer nada, solo reconocer que somos seres de luz, no un foco que se prende y apaga, somos luz por naturaleza divina, al entender ésto no hay nada que perdonar .... Hay que reconocerlo a cada instante y en cada momento.... Bendiciones 🙏
ResponderEliminarGracias Juan José
ResponderEliminarSí todo lo que ocurre en mi vida es mi creación entonces realmente no tengo nada que perdonar, yo he puesto a esas personas a jugar ese papel en mi vida y simplemente me perdono a mi misma porque he hecho una percepción errada.Espiritu Santo sana mi mente. Gracias Juan José todos los días visito tú blogs
ResponderEliminarEsta idea Dalia..Woww me abriste al entendimiento soy creadora y yo cree el juego y paso de victima a victimaria y eso es lo que tengo que perdonarme, gracias a ti y al E.S. que hoy me dio a leer los comentarios
ResponderEliminarGracias J.J
ResponderEliminarMUCHAS GRACIAS ♥️♥️♥️
ResponderEliminarLa Paz,el Perdón y el Amor son mi Sendero....🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️
ResponderEliminarSoy Luz,Soy Paz,Soy Perdón....🙏🙏🙏🙏🙏🙏🤍🤍🤍🤍🤍💙💙💙💙💙💙✨✨✨✨✨✨✨🥳🥳🥳🥳🥳🥳🙌🙌🙌🙌
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