jueves, 7 de mayo de 2026

Capítulo 26. V. El pequeño obstáculo (4ª parte).

V. El pequeño obstáculo (4ª parte).

4. A ti que aún crees vivir en el tiempo sin saber que ya desapare­ció, el Espíritu Santo te sigue guiando a través del laberinto infi­nitamente pequeño e insensato que todavía percibes en el tiempo a pesar de que ya hace mucho que desapareció. 2Tú crees estar viviendo en lo que ya pasó. 3Cada cosa que ves la viste sólo por un instante, hace mucho, antes de que su irrealidad sucumbiese ante la verdad. 4No hay ni una sola ilusión en tu mente que no haya recibido respuesta. 5La incertidumbre se llevó ante la cer­teza hace tanto tiempo que es ciertamente difícil seguir abrigán­dola en tu corazón como si aún estuviese ante ti.

Aquí el texto señala algo radical: no estás viviendo el presente… estás recordando una ilusión ya disuelta.

Todo lo que parece estar ocurriendo ahora, en realidad pertenece a un “instante” ya pasado en la mente.

Y en ese mismo instante… todo ya fue respondido.

La incertidumbre que sientes no está ocurriendo ahora.

Es solo una inercia de percepción.

Mensaje central del punto:

  • El tiempo ya desapareció, aunque creas estar en él.
  • La percepción actual es eco de un instante pasado.
  • Todo lo que ves ya fue corregido.
  • No hay ilusiones sin respuesta.
  • La certeza ya reemplazó a la duda.
  • El Espíritu Santo guía a través de lo que parece persistir.

Claves de comprensión:

  • La experiencia del tiempo es una repetición mental.
  • Nada de lo que percibes está ocurriendo ahora.
  • La corrección no es futura, ya sucedió.
  • La duda es sostenida, no actual.
  • La guía está disponible en todo momento.
  • El laberinto es pequeño, aunque parezca complejo.

Aplicación práctica en la vida cotidiana:

  • Cuando algo te genere ansiedad o incertidumbre, prueba este giro: ¿Y si esto ya está resuelto… y solo lo estoy reviviendo?
  • En lugar de buscar soluciones en el tiempo, permite que la percepción se relaje.
  • Prueba esto: “No necesito resolver esto… solo dejar de sostenerlo.”
  • Confía en que la respuesta no está adelante, sino ya presente.

Preguntas para la reflexión personal:

  • ¿Siento que estoy atrapado en procesos largos de resolución?
  • ¿Puedo aceptar que lo que percibo no está ocurriendo ahora?
  • ¿Estoy dispuesto a soltar la incertidumbre?
  • ¿Confío en que ya hay una respuesta disponible?
  • ¿Puedo permitir que la certeza reemplace la duda?

Conclusión:

No estás en un proceso largo. No estás esperando una solución futura.

Estás observando… los restos de una percepción antigua.

Y aunque parezca presente, ya fue respondida.

La incertidumbre no tiene base real ahora. Solo parece mantenerse porque aún la sostienes.

Y cuando la sueltas, no aparece algo nuevo… aparece lo que siempre estuvo: certeza.

Frase inspiradora: “Lo que percibo ya fue respondido; solo estoy listo para reconocerlo.”

No hay comentarios:

Publicar un comentario

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 127

LECCIÓN 127 No hay otro amor que el de Dios 1. Tal vez creas que hay diferentes clases de amor.  2 Tal vez creas que hay un tipo de amor pa...