sábado, 4 de octubre de 2025

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 277

  LECCIÓN 277

No dejes que aprisione a Tu Hijo con leyes que yo mismo inventé.

1. Tu Hijo es libre, Padre mío. 2No dejes que me imagine que lo he apri­sionado con las leyes que yo mismo inventé para que gobernasen el cuerpo. 3Él no está sujeto a ninguna de las leyes que promulgué para ofrecerle más seguridad al cuerpo. 4Lo que cambia no puede alterarlo a él en absoluto. 5Él no es esclavo de ninguna de las leyes del tiempo. 6Él es tal como Tú lo creaste porque no conoce otra ley que la del amor.

2. No adoremos ídolos ni creamos en ninguna ley que la idolatría quiera maquinar para ocultar la libertad de que goza el Hijo de Dios. 2El Hijo de Dios no está encadenado por nada excepto por sus propias creencias. 3Mas lo que él es está mucho más allá de su fe en la esclavitud o en la libertad. 4Es libre por razón de Quién es su Padre. 5nada puede aprisionarlo a menos que la verdad de Dios pueda mentir y Dios pueda disponer engañarse a Sí Mismo.


¿Qué me enseña esta lección?

La dimensión material está sujeta a las leyes de Jehová (Yod-He-Vav-He). Jehová representa las cuatro fases de todo proceso creativo en el mundo físico, donde el Yod es el Inicio, la semilla, y está relacionado con la Voluntad.

El He es la fase de interiorización, el arraigo de la semilla en la tierra, y está relacionado con la fuerza del deseo.

El Vav es la fase de exteriorización, el brote de la planta al exterior de la tierra, y está relacionado con la fuerza del pensamiento.

El 2º He es la fase de materialización, el fruto, y está relacionado con el cuerpo material.

Jehová rige sobre las leyes imperantes en la dimensión terrenal y nos revela que toda semilla aporta su fruto y que cada fruto engendra una nueva semilla. Jehová representa el aprendizaje a través de la experiencia material.

El Hijo de Dios, atendiendo a la llamada de esa dimensión, dejó su comunión con Dios, donde el Conocimiento era por vía directa, y se identificó con el cuerpo físico y con las leyes que en él imperan. Este proceso lo hemos llamado sueño, pues en verdad, la consciencia se encuentra identificada con un mundo ilusorio, sujeto a la temporalidad, y por lo tanto no real.

El estado de conciencia característico de esta dimensión nos revela las leyes del tiempo, donde la existencia queda sujeta al intervalo comprendido entre el nacimiento y la muerte.

Con las leyes de Jehová, cosechamos lo que sembramos y pagamos por lo que hemos hecho mal. La idea ancestral del pecado, a nivel del inconsciente colectivo de la humanidad, se ha grabado a fuego en nuestra genética, de tal modo que fabricamos un sistema para pagar nuestras deudas pendientes. Este sistema está basado en la creencia en el pecado, en la culpa y en la reencarnación.

Hoy, proclamo mi firme voluntad de abandonar esa vía de aprendizaje; no necesito volver a encarnar en un nuevo cuerpo con el propósito de redimir la ilusión del pecado y de la culpa.

Soy libre para perdonar y libre para salvar el mundo, pues no soy un cuerpo, sino un ser espiritual, inocente e impecable.

El amor sustituye la idea del miedo, de la culpa y del castigo.

SENTIDO GENERAL DE LA LECCIÓN:

La lección 277 enseña que la esclavitud es una creencia, no una realidad.

Las leyes del mundo no definen al Hijo de Dios.

La identidad verdadera es libre e inmutable. Nada externo puede aprisionarte.

La libertad no se alcanza, se reconoce. No es liberarte, es darte cuenta de que nunca estuviste atado.

PROPÓSITO DE LA LECCIÓN:

Practicar la idea: “No dejes que aprisione a Tu Hijo con leyes que yo mismo inventé”.

Cada repetición disuelve creencias limitantes, reduce la identificación con el cuerpo y abre la experiencia de libertad.

No es esfuerzo, es corrección de la percepción.

ASPECTOS PSICOLÓGICOS:

Esta lección trabaja directamente sobre la sensación de limitación.

Cuando crees en las leyes del ego te sientes atrapado, limitado, condicionado,
y vulnerable.

Cuando esto se corrige, aumenta la sensación de libertad, disminuye la rigidez mental, se amplía la percepción, y aparece una mayor ligereza.

No porque cambien las circunstancias, sino porque cambia la creencia sobre ellas.

ASPECTOS ESPIRITUALES:

Espiritualmente, esta lección afirma que el Hijo de Dios es libre, la creación es inmutable, Dios no impone leyes de limitación y la verdad no puede ser alterada.

Y revela algo profundamente liberador: No estás sujeto al mundo, sólo a lo que crees acerca de él.

INSTRUCCIONES PRÁCTICAS:

Hoy:

Observa cualquier sensación de limitación o restricción.

Detecta pensamientos como: “no puedo”, “estoy atrapado”, “esto me limita”.

Y entonces recuerda: “No soy prisionero de leyes que yo inventé”.

  • Puedes acompañarlo con: “Esto no define lo que soy”.
  • “Mi libertad no depende de esto”.

No fuerces la sensación, permite que se abra.

ADVERTENCIAS IMPORTANTES: 

No negar las condiciones del mundo a nivel práctico.
No usar la idea para evadir responsabilidades.
No forzar una sensación artificial de libertad.

Aplicarla a nivel de percepción interna.
Permitir que disuelva creencias.
Usarla como comprensión, no como negación.

La libertad no se crea, se reconoce.

RELACIÓN CON EL PROCESO DEL CURSO:

La progresión continúa profundizándose:

260 → Dios es mi origen.
261 → Dios es mi refugio.
262 → Somos uno en Él.
263 → Todo es puro en Él.
264 → Estoy rodeado por Su Amor.
265 → Todo es manso en Él.
266 → Me reconozco en todos.
267 → La paz vive en mí.
268 → Dejo que todo sea.
269 → Veo la verdad en todo.
270 → Trasciendo la visión del cuerpo.
271 → Elijo cómo ver.
272 → Elijo lo que realmente satisface.
273 → Permanezco en la paz.
274 → Vivo desde el Amor.
275 → Confío en la guía.
276 → Recuerdo quién soy y lo comparto.
277 → Reconozco que siempre he sido libre.

Ahora no sólo te reconoces, dejas de limitarte.

CONCLUSIÓN FINAL:

La Lección 277 es profundamente liberadora:

No estás atado.
No estás condicionado.
No estás limitado.

Sólo creíste estarlo. Y cuando esa creencia se suelta, todo cambia. Porque descubres que tu naturaleza nunca fue afectada. Siempre has sido libre.

FRASE INSPIRADORA: “Cuando dejo de creer en mis propias limitaciones, descubro la libertad que siempre ha sido mía”.



Ejemplo-Guía: ¿Qué leyes rigen tus creencias?

Todas ellas tienen un punto en común, un origen, una causa que la motiva, una creencia que la sostiene y la fortalece ante nuestros ojos: la culpa.

La culpa es el pensamiento que se origina cuando la mente sirve al error que ha llamado pecado.

No existiría esa visión, esa creencia si nuestra mente no hubiese interpretado que la relación causa-efecto es un proceso real, gracias al cual la culpa es el fruto de haber prestado atención a un pensamiento pecador que viola la libertad con la que nuestro Creador nos ha creado.

Al igual que el fruto, lleva en su interior una nueva semilla; la culpa, como fruto del pecado, engendra nuevos pensamientos pecaminosos, los cuales se convierten en la semilla de nuevos frutos, como el dolor, el sufrimiento, la ira, la enfermedad, la muerte, etc.

Por lo tanto, el origen de todas las leyes que rigen el mundo que hacemos real, el mundo físico, se encuentra en un falso pensamiento.

El tema elegido para el ejemplo-guía de esta lección es una invitación a reflexionar sobre nuestro código de creencias, pues en él encontraremos todo un sólido sistema construido en base a la percepción del mundo físico, donde la ley imperante queda supeditada bajo la regencia de Jehová, es decir, bajo la ley de causa y efecto (la hago y la pago).

La sociedad, que hemos construido entre todos, también custodia celosamente todo un código de leyes para salvaguardar la seguridad de los ciudadanos. Ese manual legislativo, lo conocemos vagamente, salvo que hayamos elegido el Derecho como vocación, pero lo padecemos continuamente en nuestro devenir. Hay leyes hasta para respirar. Lo más llamativo de esto es que, si profundizamos en el terreno legal, da la impresión de que alguien se ha olvidado de la verdadera esencia de la vida: el perdón y el amor.

Bueno, es cierto que hemos evolucionado en el sentido de que hemos superado la ley del talión (ojo por ojo y diente por diente), aunque creo que me he precipitado al hacer esta apreciación, pues aún esta ley está vigente en algunos países, lo que nos indica (de manera oculta) que aún se encuentra formando parte de la mente del ser humano.

¿Quién no ha deseado la muerte de un asesino, cuando la víctima es cercana o no tan cercana? Son manifestaciones de nuestro rigor personal, expresados a través del canal de la palabra, el canal que utilizamos para hacer público lo que llevamos en nuestro corazón.

Si dirigimos nuestra mirada al terreno de la ciencia, descubriremos que todos sus postulados se sostienen bajo los pilares de las leyes. Sin embargo, un acercamiento a esa disciplina nos permitirá comprobar, rápidamente, que sus postulados, los mismos que han sido cánones en un pasado, ahora son demolidos por nuevos principios que renuevan las ideas, o lo que es lo mismo, establecen nuevas leyes. Entre las leyes de Newton y las de Einstein se reparten las verdades científicas de los últimos tiempos, aunque será por poco tiempo, pues la física cuántica viene poniendo en duda muchas de las "verdades" que hasta ayer parecían inamovibles.

Si os sentís interesados en profundizar sobre la visión de los nuevos "paradigmas" desde un punto científico, pero muy cercano al campo espiritual, os recomiendo la lectura de la obra "Las mariposas vuelan libres" de Stephen Davis. Lo encontraréis, gratis, en la red. 

¿Qué leyes te gobiernan? ¿Qué creencias te limitan? ¿Qué deseo te convierte prisionero de tus hábitos?

¿Nos atrevemos a dar una respuesta honesta a estas cuestiones? Pues, ponte cómodo y manos a la obra.


Reflexión: Nuestro verdadero Ser es Eterno e Invulnerable.

13 comentarios:

  1. ¡maravilloso! Hoy entiendo cabalmente esta lección. Gracias

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  2. Gracias Virginia, me alegra pensar que este trabajo te puede ser útil.

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    1. Interesante lección, y el aporte de JEHOVA como encaja en el plano ilusorio, alguna vez en una logia se me comento de los algoritmos que regían la realidad ilusoria y como los cabalistas la manejaban. Hoy comprendo un poco más, aunque evidentemente son ilusiones.

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  3. Me gobiernan todas las leyes de este mundo mientras valore mas mi identificacion con el cuerpo que con mi ser espiritual. Me limitan mis creencias personales que me hacen ver carencia, dolor, enfermedad, envidia, agresión, traición, sufrimiento, egoismo en los otros y no en mi lo cual me hace sentirme separada de mi hijos familia pareja amistades y del mundo entero si no piensan como yo.
    Me convierto prisionera de mis habitos al desear siempre tener o demostrar que tengo razon, Lo cual me lleva a indagar y discutir, a defenderme y a atacar a mis hermanos.
    Padre hoy no quiero aprisionar a tu hijo con ñas leyes que yo mismo inventë. Hoy tu me has recordado que tu hijo soy yo junto con mis hermanos y que en union nos dirigimos a casa. Hoy no me interesa nada de lo que pasa en el mundo porque mi verdadero valor no está aquí. Padre: que no me olvide de recordar quien soy.
    Gracias!

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  4. Excelente! Una mirada a la libertad absoluta que nos habita

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  5. Buenos días Juan José, no sé sí das cursos, talleres,......Nos encanta leerte y hay tantas preguntas que me gustaría hacer!!!
    Mi correo electrónico es inmabello13@gmail.com..Gracias.

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    1. Buenos días, Inma. Gracias por tu refuerzo. Mis aportaciones a UCDM las estoy publicando en este blog. Por ahora, no estoy dando cursos, ni talleres. En estos momentos, estoy dedicado al estudio del Manual del Curso, con la misma intención que me ha llevado a compartir mi visión del Libro de Ejercicios para hacerlo más comprensible. Es lógico que tengáis preguntas. Todos las tenemos, pero no podemos olvidar que las respuestas se encuentran en nuestro interior. Ponlas en manos del Espíritu Santo. Es nuestro mejor guía. Este blog está a tu disposición, para acompañarte en el camino. Un fraternal saludo.

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  6. Gracias, Juan José. Amor y bendiciones. ❤❤❤

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