domingo, 19 de julio de 2026

¿Es normal que el ego parezca más fuerte cuanto más practico?

¿Es normal que el ego parezca más fuerte cuanto más practico?

Muchos estudiantes de Un Curso de Milagros atraviesan una etapa desconcertante. Comienzan a practicar con ilusión, sienten momentos de paz y claridad, pero, inesperadamente, empiezan a experimentar más miedo, más dudas, más juicios o una sensación de conflicto interior que antes parecía menos intensa. Entonces surge una pregunta inquietante: «¿Estoy haciendo algo mal o es que el ego se está haciendo más fuerte?»

La respuesta puede resultar sorprendente: el ego no se está fortaleciendo. Lo que ocurre es que está siendo visto.

Mientras vivimos completamente identificados con el sistema de pensamiento del ego, apenas somos conscientes de él. Sus juicios, sus miedos y sus interpretaciones nos parecen naturales. Creemos que somos nosotros quienes pensamos, juzgamos y sufrimos. Pero cuando empezamos a practicar el Curso, aparece un nuevo observador en nuestra mente. Comenzamos a distinguir entre la voz del ego y la Voz del Espíritu Santo, y esa nueva claridad hace visible lo que antes permanecía oculto.

Es parecido a entrar en una habitación iluminada por una tenue vela. El polvo siempre estuvo allí, pero sólo cuando la luz aumenta empezamos a verlo. La luz no ha creado el polvo; simplemente lo ha revelado.

Por eso el Curso afirma que «el ego siempre habla primero» (T-6.IV.1:2). Ha ocupado durante tanto tiempo el lugar de intérprete de nuestra experiencia que resulta normal que su voz siga apareciendo con fuerza. La diferencia es que ahora ya no pasa desapercibida.

Además, el ego percibe el progreso espiritual como una amenaza para su supervivencia. No puede aceptar que existe una manera distinta de mirar el mundo porque toda su identidad se basa en la separación. Cuando comenzamos a elegir el perdón, la paz o la confianza, el ego reacciona intentando recuperar el control mediante más miedo, más dudas o más resistencia.

Muchos estudiantes interpretan esa resistencia como un fracaso. Piensan: «Si realmente estuviera avanzando, ya no tendría estos pensamientos». Pero el Curso nunca promete que el ego dejará de hablar de un día para otro. Lo que cambia es nuestra disposición a creerle.

La práctica no consiste en eliminar inmediatamente los pensamientos de miedo, sino en dejar de identificarnos con ellos. Poco a poco aprendemos a observarlos como nubes que cruzan el cielo de la mente sin necesidad de seguirlas. Descubrimos que el problema no era que el ego hablara, sino que nosotros pensábamos que esa voz era nuestra identidad.

El Libro de Ejercicios nos recuerda que «Una mente sin entrenar no puede lograr nada» (L-in.1:3). Ese entrenamiento consiste precisamente en aprender a reconocer qué maestro estamos escuchando en cada instante. Cada vez que elegimos no alimentar un juicio, no responder desde el ataque o no seguir una interpretación basada en el miedo, estamos debilitando el hábito del ego, aunque éste parezca protestar con más intensidad.

Existe además una paradoja hermosa: cuanto más conscientes somos del ego, menos poder real tiene sobre nosotros. La oscuridad sólo parece fuerte mientras permanece oculta. Cuando la luz entra en la habitación, la oscuridad no lucha; simplemente desaparece. Del mismo modo, el ego no puede defenderse de la conciencia, porque depende del olvido para mantenerse.

Quizá por eso muchos estudiantes sienten que están retrocediendo cuando, en realidad, están empezando a ver con mayor honestidad el contenido de su mente. Lo que antes pasaba inadvertido ahora se presenta claramente para ser corregido. No es una regresión; es una oportunidad de sanación.

Tal vez el verdadero progreso espiritual no consista en escuchar cada vez menos al ego, sino en recordar cada vez con mayor rapidez que no estamos obligados a creerle.

Y entonces la pregunta cambia de sentido: ¿Y si el ego no se estuviera haciendo más fuerte, sino que la luz de mi práctica estuviera iluminando por fin aquello que siempre estuvo esperando ser entregado al Espíritu Santo?

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