viernes, 23 de mayo de 2025

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 143

CUARTO REPASO

LECCIÓN 143

Mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios.

(125) En la quietud recibo hoy la Palabra de Dios.
(126) Todo lo que doy es a mí mismo a quien se lo doy.


¿Qué me enseña esta lección?

(125) En la quietud recibo hoy la Palabra de Dios.

¿Cómo podremos oír la voz de nuestro Ser, si mantenemos nuestra mente ocupada en dar respuesta a los asuntos procedentes del mundanal ruido?

Debemos adiestrar nuestra mente de modo que preste atención tan sólo a lo que es verdad y deseche todo aquello que provenga del mundo de la ilusión.

Al igual que los músculos del cuerpo requieren de un continuo ejercitamiento para alcanzar voluminosidad y fortaleza, nuestra mente precisa de concentración y persistencia para lograr controlar la llamada de la naturaleza instintiva y pasional, propia de la personalidad egoica.

La luz debe permanecer permanentemente encendida, de modo que en todo momento y en todo lugar seamos conscientes de las elecciones que tomamos.

Si nuestra mente sirve a nuestro verdadero Ser, todo será abundante y pleno; si se identifica con el cuerpo físico, la paz será una ilusión y la búsqueda de la felicidad, una quimera.


¿A quién sirve tu mente?


(126) Todo lo que doy es a mí mismo a quien se lo doy.

Somos Hijos de Dios, creados en un acto de expansión de la Mente del Creador. Somos Uno con nuestro Padre y Uno en la Filiación. Somos Uno en la Mente de Dios.

En esa unidad radica la verdad de lo que somos. Nuestro Ser es Uno en la Unidad de la Mente. En cambio, nuestros cuerpos los percibimos separados.

Si nuestra mente se identifica con el cuerpo, verá separación y percibirá en el otro, su propio estado mental. Los errores del otro serán juzgados como pecados y condenados. El perdón es entendido como una vía de salvar al otro de sí mismo, pero este gesto responde a un juicio condenatorio.

Ese es el gran error que mantiene al ego prisionero del miedo, de la culpa, del sufrimiento, de la venganza y del dolor. Sin darse cuenta, sin ser consciente de ello, está proyectando en los demás sus propias sombras; identifica en el comportamiento del otro sus propias debilidades y trata de “corregirlas” criticando y juzgándolas condenatoriamente.

Dar es recibir, pues lo que damos al otro nos lo estamos dando a nosotros mismos. Aquello que damos es una siembra, y tarde o temprano tendremos que recoger la cosecha de lo sembrado. Si no recibimos, es indicio de que no hemos dado.

¿Qué errores condenas en el otro?

Corrígelos en ti, y agradece a tu hermano que se haya ofrecido como tu espejo.

¿QUÉ ENSEÑAN ESTAS AFIRMACIONES?

La Lección 143 une silencio y extensión en una misma ley.

• En la quietud recibo.
• En el dar confirmo lo recibido.
• Lo que pienso con Dios se recibe y se extiende.

Aquí el Curso profundiza el principio mental: La mente no es un contenedor pasivo. Es un canal de recepción y extensión.

Recibir y dar no son opuestos. Son el mismo movimiento.

SENTIDO GENERAL DE LA LECCIÓN:

El sentido profundo de este repaso es deshacer dos ilusiones fundamentales:

  1. Que la verdad se obtiene mediante esfuerzo.
  2. Que dar implica pérdida.

La mente que no guarda silencio:

• Busca compulsivamente.
• Se agita.
• Se identifica con el ruido.
• Confunde actividad con valor.

La mente que no da:

• Retiene por miedo.
• Defiende su identidad.
• Cree en la escasez.
• Refuerza la separación.

La quietud permite recibir. El dar confirma unidad.

PROPÓSITO Y SENTIDO DEL REPASO:

El propósito de la Lección 143 es:

• Estabilizar la práctica del silencio interior.
• Deshacer la creencia en la pérdida.
• Enseñar que recibir y dar son uno.
• Consolidar la ley de extensión.
• Recordar que la mente comparte lo que piensa.

Este repaso no añade conceptos nuevos. Integra recepción y extensión.

ASPECTOS PSICOLÓGICOS:

Psicológicamente, esta lección produce:

• Reducción del ruido mental.
• Disminución de la ansiedad por respuestas externas.
• Mayor claridad interior.
• Sensación de coherencia interna.
• Disolución del miedo a perder al dar.

La mente deja de competir.

Clave psicológica: Lo que retienes te limita. Lo que extiendes te libera.

ASPECTOS ESPIRITUALES:

Espiritualmente, la lección afirma que:

• Dios habla en la quietud.
• La verdad no grita.
• La mente es receptiva por naturaleza.
• Dar es reconocer unidad.
• No existe pérdida en el Reino de Dios.

Recibir la Palabra no es escuchar sonidos. Es reconocer verdad.

Dar no es transferir algo externo. Es afirmar lo que eres.

INSTRUCCIONES PRÁCTICAS:

Durante el día:

• A la hora en punto: “En la quietud recibo hoy la Palabra de Dios.”
Detente. Silencia. Escucha sin esfuerzo.

• Media hora más tarde: “Todo lo que doy es a mí mismo a quien se lo doy.”
Observa cómo cada pensamiento que extiendes regresa a tu conciencia.

No fuerces experiencias.
No intentes “oír algo especial”.
Permite el silencio.

ADVERTENCIAS IMPORTANTES:

❌ No confundir quietud con pasividad mental forzada.
❌ No intentar fabricar experiencias místicas.
❌ No usar el dar como sacrificio personal.
❌ No medir resultados externos.

✔ Practicar con sencillez.
✔ Permitir momentos reales de pausa.
✔ Recordar que la extensión es natural.
✔ Confiar en el proceso.

La quietud no se crea. Se permite.

RELACIÓN CON EL PROCESO DEL CURSO:

En el Cuarto Repaso:

• 141 → El perdón libera la mente.
• 142 → La gratitud estabiliza la unidad.
• 143 → La quietud recibe y el dar confirma.

Después de reconocer la felicidad y la unidad, ahora se establece la dinámica viva de la mente: Recibir verdad. Extender verdad.

Pensar con Dios es participar en ese flujo.

CONCLUSIÓN FINAL:

La Lección 143 declara una ley simple y absoluta: En el silencio reconozco lo que soy. Al darlo, lo afirmo.

Nada real se pierde al compartirlo.
Nada verdadero se debilita al extenderlo.

La mente que recibe en quietud y da sin miedo permanece en Dios.

FRASE INSPIRADORA: “En el silencio recuerdo la verdad, y al compartirla confirmo que siempre fue mía.”

8 comentarios:

  1. Los errores que condenamos en los demás son sólo reflejos de la creencia en nuestra propia culpa, porque "El mundo que ves se compone de aquello que lo dotaste"(T-21-1:2).

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  2. Me encanta esta página las búsquedas son excelente. Felicidades

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  3. Bello.Y reconoceremos la unicidad cuando reconciliemos y abracemos a nuestros niños interiores. heridos no podemos dar lo que no nos damos a nosotros mismos

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  4. Veo a un Mundo Perdonado en el Amor...Eso Es🤍🤍🤍🤍🤍🤍💙💙💙💙💙❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥❤️‍🔥✨✨✨✨✨✨🥳🥳🥳🥳🥳🥳🥳

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