2. No pides demasiado de la vida, al contrario, pides demasiado poco. 2Cuando dejas que tu mente se ocupe de asuntos corporales, de las cosas que compras y de lo que es eminente de acuerdo con los valores del mundo, estás invitando al pesar, no a la felicidad. 3Este curso no pretende despojarte de lo poco que tienes. 4Tampoco trata de sustituir las satisfacciones que el mundo ofrece por ideas utópicas. 5En el mundo no se puede hallar ninguna satisfacción.4. Hemos subrayado ya que sólo hay dos alternativas entre las que elegir, aunque parezca haber muchas. 2La gama ya ha sido establecida, y no es algo que podamos cambiar. 3No sería justo para contigo que el número de alternativas fuese ilimitado, y que tu decisión final se demorara hasta que las hubieses considerado a todas en el tiempo, en vez de llevársete directamente al punto donde sólo puede llevarse a cabo una elección.
5. Otra ley benévola, relacionada con esto, es que no hay transigencia posible con respecto a lo que tu elección te ha de brindar. 2Lo que elijas no puede aportarte solamente parte de sus resultados, pues en esto no hay términos medios. 3Cada elección que llevas a cabo o bien te aporta todo, o bien no te aporta nada. 4Por lo tanto, si aprendes los criterios mediante los cuales puedes distinguir entre lo que es todo y lo que no es nada, elegirás la mejor alternativa.
6. En primer lugar, si eliges algo que no ha de durar para siempre, lo que estás eligiendo carece de valor. 2Un valor temporal no tiene valor alguno. 3El tiempo jamás puede anular ningún valor real. 4Lo que se marchita y perece jamás existió, y no tiene nada que ofrecerle al que lo elige. 5Éste se ha dejado engañar por algo que no es nada, pero que se ha manifestado en una forma que él cree que le gusta.
7. En segundo lugar, si eliges quitarle algo a alguien, te quedas sin nada. 2Esto se debe a que cuando le niegas a alguien su derecho a todo, te lo niegas a ti mismo. 3No reconocerás, por lo tanto, las cosas que realmente posees, y negarás que estén ahí. 4El que trata de apropiarse de algo se ha dejado engañar por la ilusión de que puede ganar mediante la pérdida de otro. 5Las pérdidas, sin embargo, sólo pueden ocasionar más pérdidas. Eso es todo.
8. El siguiente criterio que debe examinarse es aquel sobre el que se basan los demás. 2¿Por qué razón tiene valor para ti lo que eliges? 3¿Qué es lo que hace que tu mente se sienta atraída por ello? 4¿Qué propósito tiene? 5En esto es en lo que es más fácil caer en el engaño. 6Pues el ego no reconoce lo que quiere. 7Ni siquiera dice la verdad tal como la percibe, ya que necesita el halo del que se vale para proteger sus objetivos del deslustre y del enmohecimiento a fin de que tú puedas ver cuán "inocente" es él.
9. Mas su camuflaje no es más que un fino velo, que sólo podría engañar a los que les place ser engañados. 2Sus objetivos son obvios para todo aquel que se toma la molestia de examinarlos. 3En esto el engaño es doble, pues el que se ha dejado engañar no sólo no se dará cuenta de que simplemente no ha ganado nada, 4sino que además creerá haber apoyado las metas secretas del ego.
10. Sin embargo, a pesar de que trata de mantener dicho halo claramente dentro de su campo visual, no puede dejar de percibir el deslustre de sus bordes y el enmohecimiento de su médula. 2Sus inconsecuentes errores le parecen pecados porque ve el deslustre como si fuese el suyo propio, y el enmohecimiento como un signo de su profunda bajeza. 3Todo aquel que todavía desea conservar las metas del ego y protegerlas como si fueran las suyas propias no comete errores de acuerdo con los dictados de su guía. 4Este guía le enseña que lo que es un error es creer que los pecados son tan sólo errores, pues, de ser así, ¿quién pagaría por sus pecados?
11. Y con esto llegamos al criterio de elección más difícil de creer porque, si bien es evidente, se halla oculto bajo muchas capas de oscuridad. 2Si sientes el más mínimo vestigio de culpabilidad con respecto a lo que has elegido, es que has permitido que los objetivos del ego nublen las verdaderas alternativas. 3Y de este modo, no te das cuenta de que sólo hay dos, y la alternativa que crees haber elegido parece temible y demasiado peligrosa para ser la nada que realmente es.
12. Todas las cosas o bien son valiosas o bien no tienen ningún valor; o bien son dignas de que se las procure o bien indignas de ello; son también completamente deseables o bien no merecen que se lleve a cabo el más mínimo esfuerzo por conseguirlas. 2Esto es lo que hace que elegir sea fácil. 3La complejidad no es sino una cortina de humo que oculta el simple hecho de que tomar decisiones no es algo difícil. 4¿Qué ganas tú con aprender esto? 5Ganas mucho más que simplemente poder tomar decisiones con facilidad y sin dolor.
13. Al Cielo se llega con las manos vacías y las mentes abiertas, las cuales llegan a él sin nada a fin de encontrarlo todo y reivindicarlo como propio. 2Hoy intentaremos alcanzar este estado, dejando a un lado el auto-engaño y estando sinceramente dispuestos a darle valor únicamente a lo que en verdad es valioso y real. 3Nuestras dos sesiones de práctica largas, de quince minutos cada una, deben comenzar con lo siguiente:
4No le daré valor a lo que no lo tiene y solo iré en pos de lo que es valioso, pues eso es lo único que deseo encontrar.
14. Recibe entonces lo que le espera a todo aquel que trata de llegar sin lastres hasta las puertas del Cielo, las cuales se abren de par en par con su llegada. 2Si notas que empiezas a sobrecargarte con fardos innecesarios, o si crees que tienes ante ti decisiones difíciles, responde de inmediato con este simple pensamiento:
3No le daré valor a lo que no lo tiene, pues lo que tiene valor me pertenece.
¿Qué me enseña esta lección?
A lo largo del camino ya hemos aprendido algo esencial: la mente siempre está sirviendo a un propósito. No puede permanecer neutral. O bien se pone al servicio del ego —que interpreta desde la separación— o bien se entrega al Espíritu Santo, que corrige desde la Unidad.
No podemos servir a dos sistemas de pensamiento al mismo tiempo.
Si nuestra mente se identifica con el mundo fabricado por el ego, cualquier pensamiento que proceda de la verdad será interpretado como una amenaza. El ego no teme al sufrimiento; teme a la luz que lo deshace.
El libre albedrío no consiste en elegir entre múltiples opciones dentro del mundo. Consiste en elegir qué sistema de pensamiento queremos adoptar.
Podemos elegir: La luz o la oscuridad. La unidad o la separación. El amor o el miedo.
No se trata de una elección superficial, sino de una decisión interior constante.
Si elegimos la luz, la mente se alinea con nuestro Yo Verdadero y comienza a expresarse creativamente. Ya no reacciona desde la defensa, sino que extiende amor.
Si elegimos la oscuridad, servimos a las ilusiones del ego, que son temporales y cambiantes. Y lo temporal jamás puede ofrecernos seguridad.
Elegimos según el valor que otorgamos.
Si damos valor a lo efímero —al prestigio, a la posesión, al reconocimiento, al cuerpo, al control— estamos apostando por lo que inevitablemente cambiará. Y cuando lo que valoramos cambia o desaparece, aparece el miedo.
La infelicidad no es castigo. Es consecuencia lógica de haber depositado nuestra confianza en lo que no es estable.
El Curso nos recuerda: “Nada real puede ser amenazado. Nada irreal existe” (T-In.2:2-3).
Cuando damos valor a lo irreal, vivimos en permanente amenaza. Cuando valoramos lo real, descubrimos que nada puede arrebatarnos la paz.
¿Qué es lo real? Lo real es aquello que no está sujeto al tiempo ni al cambio.
Los valores eternos —Amor, Paz, Justicia, Armonía, Inocencia, Felicidad— no dependen de circunstancias externas. No fluctúan. No se deterioran. No mueren.
Cuando la consciencia despierta, reconoce intuitivamente estos valores como su verdadera herencia. Y al identificarse con ellos, comienza a vivir desde otra base interior.
No significa que el mundo desaparezca físicamente. Significa que deja de ser el referente.
Dar valor a lo ilusorio conduce inevitablemente al miedo, porque lo ilusorio no puede garantizar permanencia.
Del miedo surgen: La culpa. El castigo. La necesidad de defensa. La sensación de vulnerabilidad La creencia en la muerte.
El ego promete seguridad, pero vive en alerta constante. Promete felicidad, pero la condiciona. Promete libertad, pero encadena a la comparación y al deseo.
Esta lección nos invita a un ejercicio de honestidad profunda: ¿Dónde está puesto mi tesoro? ¿En lo que cambia o en lo que permanece?
Si elegimos la luz, no estamos renunciando a nada real. Estamos soltando lo que nunca tuvo consistencia.
Y cuando la mente deja de dar valor a lo temporal, descubre algo extraordinario: la paz no es un logro, es un estado natural. La felicidad no es una conquista, es nuestra condición.
Elegir la luz no es sacrificio. Es recordar quién somos.
SENTIDO GENERAL DE LA LECCIÓN:
El sentido profundo de esta lección es simplificar radicalmente el acto de
elegir.
El ego complica:
- presenta
múltiples opciones,
- introduce
ambigüedad,
- sugiere
términos medios,
- promete
ganancias parciales.
El Curso aclara: Solo hay dos alternativas: todo o nada.
Elegir lo que no es eterno es elegir nada.
PROPÓSITO Y SENTIDO DE LA LECCIÓN:
El propósito
de la Lección 133 es:
- Enseñar criterios verdaderos de
elección.
- Desenmascarar los objetivos
ocultos del ego.
- Eliminar la complejidad
ilusoria.
- Liberar la mente de metas
temporales.
- Preparar el desapego necesario
para el Cielo.
Aquí el Curso vuelve deliberadamente a lo práctico: cómo elegir
correctamente.
CRITERIOS DE VALOR ESTABLECIDOS EN LA LECCIÓN:
Si no es eterno, no tiene valor: Lo temporal no puede ofrecer valor real.Si implica quitarle algo a alguien, no tiene valor: La
pérdida ajena es pérdida propia.
Si produce culpa, fue elegido desde el ego: La culpa
es el indicador más claro.
No existen términos medios: Cada elección da todo o
nada.
Solo hay dos alternativas: La multiplicidad es
ilusión.
ASPECTOS PSICOLÓGICOS:
Psicológicamente,
esta lección produce:
• Reducción de la ansiedad por decidir: La elección se
simplifica.
• Disolución de la culpa como indicador: Se aprende a
reconocer su origen.
• Claridad en prioridades: Lo eterno reemplaza lo
inmediato.
• Disminución del apego: Lo temporal pierde atractivo.
• Fin de la sobrecarga mental: La complejidad es una
cortina de humo.
Clave psicológica: La mente se libera cuando deja de valorar lo transitorio
como si fuera absoluto.
ASPECTOS ESPIRITUALES:
Espiritualmente,
la lección afirma:
- El Cielo requiere desapego
total.
- El ego opera mediante
camuflaje.
- El pecado es reinterpretado
como error.
- La culpa es producto del
sistema del ego.
- Solo lo que comparte la
eternidad de Dios es real.
Aquí el
Curso consolida un principio fundamental: El valor real es eterno.
INSTRUCCIONES PRÁCTICAS:
Dos sesiones largas de 15 minutos.
Comenzar
con:
No le daré
valor a lo que no lo tiene y solo iré en pos de lo que es valioso, pues eso es
lo único que deseo encontrar.
Luego:
- Permanecer con mente abierta.
- Soltar objetivos mundanos.
- Estar dispuesto a recibir sin
cargar nada.
Durante el día:
Cuando
aparezca confusión o sensación de decisión difícil, repetir: No le daré
valor a lo que no lo tiene, pues lo que tiene valor me pertenece.
La práctica
consiste en:
- Detectar apego.
- Reconocer metas del ego.
- Retirar valor.
- Reafirmar lo eterno.
ADVERTENCIAS IMPORTANTES:
❌
No interpretar la lección como desprecio del mundo.
❌
No usarla para reprimir deseos humanos.
❌
No convertirla en juicio moral.
✔
Aplicarla como discernimiento.
✔
Usarla para simplificar decisiones.
✔
Reconocer la culpa como señal.
✔
Recordar que solo hay dos alternativas.
RELACIÓN CON EL PROCESO DEL CURSO:
Después de:
- 132 → El mundo no existe
independientemente.
La Lección
133 añade:
Aunque el
mundo sea proyección, sigues eligiendo dentro de tu experiencia.
Y ahora se
te dan criterios claros para elegir correctamente.
Aquí el
Curso estabiliza el discernimiento.
CONCLUSIÓN FINAL:
La Lección
133 enseña que la libertad no depende de tener más opciones,
sino de valorar correctamente.
Cuando dejas
de dar valor a lo transitorio, lo eterno se revela como lo único real.
El Cielo no
se conquista. Se recibe con las manos vacías.
FRASE INSPIRADORA: “Cuando dejo de valorar lo que pasa, descubro lo que
permanece.”
Ejemplo-Guía: "Dime a qué le das valor y te diré si serás feliz".
Te propongo una pista sencilla, casi infalible: Si temes perder aquello a lo que le das valor, ahí no está tu felicidad.
El miedo a la pérdida es la señal inequívoca de que hemos puesto nuestra confianza en lo que no es eterno. Y lo que no es eterno no puede sostener la paz.
El Curso nos enseña que el valor que otorgamos determina nuestra percepción, y la percepción determina nuestra experiencia. No sufrimos por lo que sucede, sino por lo que hemos decidido que eso significa para nosotros.
Solo el Amor libera. El apego, aunque se disfrace de amor, es miedo. Miedo a perder, miedo a quedarnos sin aquello que creemos que nos completa. Pero el amor verdadero no necesita poseer, porque no nace de la carencia.
El Amor es abundancia. El miedo es escasez.
Cuando actuamos desde el miedo, damos valor a lo temporal: cuerpos, posesiones, reconocimiento, seguridad externa. Y al hacerlo, convertimos lo cambiante en nuestra fuente de estabilidad… lo cual garantiza inestabilidad.
Cuando actuamos desde el Amor, damos valor a lo esencial: la Vida, la Unidad, la inocencia que compartimos con todos. Y lo que es eterno no puede perderse.
¿Qué significa “actuar como Dios”? No se trata de arrogancia, sino de humildad verdadera.
Actuar desde el Amor es extender, compartir, expandir. Es dar sin sentir que perdemos, porque reconocemos que dar y recibir son lo mismo. Es recordar que nuestra naturaleza no es “tener”, sino “ser”.
Desde ahí surge el verdadero bienestar —o mejor dicho, el bien-ser—: una sensación de plenitud que no depende de circunstancias.
Cuando elegimos el miedo como guía nos sentimos vulnerables. Nos creemos pecadores. Nos vemos merecedores de castigo. Nos defendemos atacando. Y así perpetuamos el ciclo que pretendíamos evitar.
El ego siempre protege lo que teme perder. El Espíritu Santo nos enseña que nada real puede perderse.
El objeto al que das valor no es lo esencial. Lo importante es el pensamiento que lo sostiene.
Pregúntate con honestidad: ¿Qué deseo hay detrás de esto? ¿Qué creo que me aportará? ¿Quién sería yo sin ello?
Si la respuesta implica miedo, necesidad o sensación de incompletud, estás valorando una ilusión.
Si la respuesta implica paz, libertad y expansión, estás acercándote a lo real.
La lección 133 nos invita a revisar el altar interior donde colocamos nuestros tesoros. Porque allí donde pongas tu valor, pondrás tu identidad. Y donde pongas tu identidad… pondrás tu felicidad.
Reflexión: ¿Qué te hace sentir la siguiente afirmación? "En el mundo no se puede hallar ninguna satisfacción".

buen dia es muy cierto en este mundo no se encuentra satisfaccion.pero cambiando nuestras perpectivas si encontraremos paz amor y felicidad.siempre y cuando.cambiemos desde adentro....gracias...
ResponderEliminarToca wue por éste tiempo me cambiaré de casa, he estado buscando una casa mas bonita y cómoda de en la que vivo ahora, pero no me siento mal por quererla así, entiendo que me dará una satisfacción momentánea cómoda es todo y reconozco que lo único que me dará paz es el amor en Dios en mi propio Ser.
ResponderEliminarEntonces te pregunto Juan José, el ego puede estarme usando??
Gracias J.J
ResponderEliminarEsta lección me llama a la reflexión y reconozco que vivo de ilusiones en una mente egoica que busca la felicidad en lo que no tiene valor, por ello en ocasiones me encuentro en el miedo de no tener, no poder, no concretar, de querer cambiar a las personas a mi gusto y esto me ha producido sufrimiento. Un curso de milagros me ayuda a salir de la mente del ego y conectar con la mente Correcta, con la mente de Dios es un ejercicio que hago a diario, la Expiación es mi herramienta para salir del ego y recordar que soy una con Dios, que soy tal como Dios me creó, que solo me gobiernan las leyes de Dios, este pensamiento me cambia de frecuencia y siento que Dios es mi fuente de suministro ilimitado, mi corazón se llena de amor y recuerdo lo que en verdad me pertenece: la luz, la dicha y la paz de Dios, que puedo vivir aquí en la tierra como si fuese el cielo y que no debo darle valor a lo que no lo tiene, en ese momento siento que todo está dado para mi, solo iré en post de. Lo que es valioso, esto me permite permanecer más tiempo en mente correcta aunque la mente me juega el papel del ego en un mundo de ilusiones del cual logro salir, en silencio, en meditación, en paz. Gracias Juan José🤗🇨🇴
ResponderEliminarpreciosa reflexión, la comparto contigo hermanita
EliminarGracias hermana con tus dudas aprendemos todos
EliminarMuchas gracias!!; Soy de Argentina, Córdoba . Bendiciones
ResponderEliminarElijo constantemente el Amor que me abre las puertas del Cielo🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️
ResponderEliminarSoy un Ser Ilimitado,Feliz y Abundante....Soy Amor 🙏🙏🙏🙏🙏🙏✨✨✨✨✨🤍🤍🤍🤍🤍💙💙💙💙💙🥳🥳🥳🥳🥳🥳🥳
ResponderEliminarRecordar que las enseñanzas de Un Curso de Milagros van dirigidas a nuestra mente y su principal propósito es ayudarnos a cambiar nuestras creencias y pensamientos. Cuando hace referencia al "mundo", no se está refiriendo al físico, sino al mental. El mundo físico es tal y como lo interpreta nuestra mente. San Agustín dijo: "Ama y haz lo que quieras". Con esta frase lo que nos está enseñando es que, si en nuestra mente hay verdadero amor, difícilmente podrán nuestras acciones carecer de valor, pues toda acción que proceda del amor creará eternidad.
ResponderEliminar🙏❤