2. Tal vez te preguntes por qué es importante decir, por ejemplo, "Por encima de todo quiero ver esta mesa de otra manera”. 2De por sí, eso no es importante. 3Sin embargo, ¿qué existe de por sí? 4¿Y qué significa "de por Sí"? 5Ves a tu alrededor una legión de objetos separados, lo cual significa que en realidad no ves nada. 6O ves o no ves. 7Cuando hayas visto una sola cosa de otra manera, verás todas las demás cosas de otra manera también. 8La luz que veas en cualquiera de ellas será la misma luz que verás en todas ellas.Esta lección nos invita a un cambio profundo: aprender a ver las cosas de otra manera. No se trata de modificar las situaciones ni de reinterpretarlas desde un punto de vista más amable, sino de renunciar a las ideas preconcebidas con las que creemos saber lo que vemos. Cuando juzgo a otro, no estoy viendo lo que es, sino lo que mi mente ha decidido ver.
Cada vez que proyecto mi manera de ver en el otro y lo juzgo de forma condenatoria, estoy contemplando un reflejo de mis propias creencias. No veo al hermano tal como es, sino tal como creo que soy yo. En este sentido, la percepción nunca es neutral: aquello en lo que no creo no puedo verlo, y aquello en lo que creo determina lo que percibo. Por eso, el deseo que sostiene la mente —ya sea de ataque o de unión— actúa como un filtro que condiciona tanto la visión como la respuesta que doy a cada situación.
He podido observar experiencias de relación marcadas por el reproche, en las que una persona proyecta su ira y juzga al otro como injusto. Sin embargo, esa percepción no es compartida necesariamente por todos. La diferencia no reside en los hechos, sino en la interpretación. Cuando una mente se siente atacada es porque ya ha aceptado internamente la creencia en el ataque. El juicio que parece dirigirse al otro tiene su origen en la manera en que la mente se juzga a sí misma.
La lección 28 nos pide que hagamos un compromiso claro: abandonar nuestras definiciones previas y mirar con una mente abierta. Para ello, resulta esencial aceptar la idea de que todos formamos una sola unidad. Cuando esta visión comienza a asentarse, el ataque pierde todo sentido. Atacar al hermano sería atacarse a uno mismo, algo incompatible con el deseo sincero de ver.
Cuando observamos el cuerpo desde la percepción habitual, lo interpretamos como una realidad autónoma, capaz de experimentar armonía o conflicto por sí mismo. Sin embargo, el Curso nos enseña que el cuerpo no es causa, sino efecto. Responde a la mente, que es el nivel donde se elige entre la percepción errónea y la percepción corregida. Cuando la mente se alinea con la visión de la separación, el conflicto parece manifestarse en la forma. Cuando se abre a la unidad, la percepción comienza a ordenarse de otra manera.
La enfermedad se percibe como real porque el sistema de pensamiento del ego ha otorgado realidad al cuerpo y a sus estados. Pero el Curso es claro al respecto: «el cuerpo no puede crear, y la creencia de que puede —error básico— da lugar a todos los síntomas físicos» (T-2.IV.2:6). La lección 28 no nos pide que neguemos lo que vemos, sino que dejemos de definirlo y permitamos que se nos muestre su verdadero propósito.
Ver las cosas de otra manera implica reconocer que no sabemos lo que algo es ni para qué sirve. Al aplicar esta lección, dejamos de imponer significados y abrimos la mente a recibir una visión distinta. En esa apertura, el juicio se disuelve, la percepción se suaviza y comenzamos a vislumbrar la misma luz en todo. Esa luz es la que, al verla en una sola cosa, nos permitirá verla en todas.
Así, la lección 28 nos enseña que cambiar la manera de ver es el primer paso hacia la visión verdadera, y que esa visión no divide, no ataca y no condena, sino que unifica y devuelve a la mente la paz que nunca perdió.
Propósito y sentido de la lección:
La Lección 28 aterriza de forma concreta la decisión tomada en las Lecciones 26 y 27. Ya no se trata solo de reconocer el ataque ni de declarar una prioridad interna, sino de aplicar esa prioridad a la percepción cotidiana.El Curso es muy claro: no importa si estos
compromisos se mantendrán en el futuro. Lo único relevante es la disposición
presente. En UCDM, un instante de verdadera apertura tiene más valor que
años de esfuerzo forzado.
El propósito profundo es desmantelar la creencia
en un mundo compuesto de objetos separados con significados fijos. Según el
Curso, esa forma de ver es precisamente no ver. Ver verdaderamente es
percibir unidad, propósito compartido y significado revelado, no impuesto.
Instrucciones
prácticas:
Aquí aparece una estructura clara de práctica
formal:
- Seis
sesiones al día
- Dos
minutos cada una
- Comenzar
cada sesión repitiendo la idea: Por encima de todo quiero ver las cosas
de otra manera.
Luego, aplicar la idea a objetos concretos del
entorno inmediato, elegidos al azar, sin jerarquía ni preferencia.
La práctica exige igual sinceridad con todos
los objetos, lo cual entrena a la mente a abandonar la idea de que unas
cosas importan más que otras. Esto es clave: la visión no discrimina.
Aspectos
psicológicos y espirituales:
Psicológicamente, esta lección confronta el hábito automático de definir antes de mirar. La mente del ego funciona etiquetando, clasificando y cerrando el significado de las cosas según el pasado.
El ejercicio deshace ese hábito pidiendo algo
radicalmente distinto: preguntar en lugar de afirmar. Esto genera una
sensación de vacío inicial, que suele incomodar, pero que es necesaria para que
surja una percepción nueva.
Espiritualmente, esta lección afirma que todo tiene un propósito compartido y que ese propósito no proviene de la mente personal, sino que debe ser revelado.
La mesa no es “solo una mesa”. Ningún objeto es
“solo” lo que creemos que es. Detrás de cada percepción hay una luz, y esa luz
es la misma en todo. Ver una cosa de otra manera es, en realidad, ver el
universo entero de otra manera.
Relación con
el resto del Curso:
La Lección 28 consolida una secuencia muy clara:
- 26:
Reconozco que el ataque nace en mi mente.
- 27: Declaro
que, por encima de todo, quiero ver.
- 28: Empiezo
a ver de otra manera lo que siempre he dado por sentado.
Aquí se introduce una idea central del Curso: no
hay objetos neutros ni insignificantes. Todo es un aula para aprender a
ver. Esta lección prepara directamente el camino para las prácticas de perdón y
visión que se desarrollarán en semanas posteriores.
Consejos para
la práctica:
- No
intentes “sentir” nada especial al mirar los objetos.
- No
busques experiencias místicas.
- La
lentitud es clave: sin prisa, sin esfuerzo.
- Si
aparecen pensamientos del tipo “esto es absurdo”, obsérvalos sin
corregirlos.
El ejercicio no pretende cambiar los objetos,
sino deshacer la rigidez de la mente que los define.
Conclusión
final:
Esta lección es profundamente subversiva para la
percepción habitual. Afirma que ver una sola cosa verdaderamente es verlo
todo verdaderamente.
Cada objeto se convierte en una puerta. No porque
el objeto tenga poder, sino porque tu mente está aprendiendo a no imponer
significado, sino a recibirlo.
Decir: Por encima de todo quiero ver este(a)
___ de otra manera es entrenar la mente para pasar del control a la
receptividad, del pasado al presente, del juicio a la visión.
Ejemplo-Guía: "Mi cuerpo está enfermo".
Aplicar la lección 28 a este ejemplo implica, ante todo, cuestionar la definición misma del problema. Si elegimos ver las cosas de otra manera, no podemos seguir interpretando el cuerpo desde los supuestos habituales. Al decir «mi cuerpo está enfermo», la mente ya ha decidido lo que el cuerpo es y lo que le ocurre, otorgándole una capacidad que, según el Curso, no tiene.
El cuerpo no puede crear estados por sí mismo. Es un efecto, no una causa. Por ello, atribuirle la enfermedad como si fuera una condición propia es darle un significado que no posee. La lección 28 nos invita precisamente a abandonar ese tipo de definiciones y a mirar con una mente receptiva, sin imponer interpretaciones previas.
Al elegir ver de otra manera, la mente se abre a una nueva comprensión: si hay conflicto, su origen no se encuentra en el cuerpo, sino en la interpretación mental. Aunque los ojos del cuerpo perciban síntomas, lo que se ve es siempre un efecto. La corrección, por tanto, no se realiza en el nivel de la forma, sino en el nivel donde se le dio significado.
Desde esta nueva visión, la mente puede observarse a sí misma y reconocer la creencia subyacente que sostiene el conflicto. El Curso señala que toda percepción de desarmonía procede de una sola fuente: la creencia en la separación. Creerse separado de Dios y de la totalidad conduce inevitablemente al miedo, y el miedo es siempre la señal de que la mente ha elegido una interpretación errónea.
El miedo no surge de las circunstancias, sino de la creencia de estar solo, desprotegido y vulnerable. Esa creencia no es verdadera, pero mientras se mantenga, la mente interpretará su experiencia desde la amenaza. El cuerpo, al no tener voluntad propia, simplemente refleja esa elección mental en el nivel de la percepción.
La separación, sin embargo, no es un hecho, sino una idea aceptada. Nunca hemos abandonado la Unidad ni nos hemos apartado de nuestra Fuente. La elección de ver desde la individualidad dio lugar a un modo de percibir, pero no alteró la realidad. La lección 28 no nos pide que expliquemos cómo ocurrió este error, sino que dejemos de sostenerlo renunciando a nuestras definiciones.
Desde esta perspectiva, la enfermedad no se interpreta como algo malo ni como un castigo, ni siquiera como algo con un significado propio. Forma parte del sistema de pensamiento del ego y sólo tiene el valor que la mente le ha otorgado. Al dejar de definirla, la experiencia puede ser utilizada de otra manera: como una oportunidad para aprender a ver sin juicio.
El Curso nos recuerda que no existen grados de dificultad en los problemas, porque todos comparten la misma causa. Por ello, la salud no es un tema más importante que cualquier otro. La mente que compara sigue atrapada en la percepción errónea. La corrección no consiste en buscar causas ocultas ni en asignar culpas, sino en entregar la interpretación al Espíritu Santo y permitir que se nos muestre otra manera de ver.
Al escudriñar la mente, no se trata de buscar una causa para castigarnos o corregirnos, sino de reconocer con suavidad que no sabemos lo que algo significa. Esta admisión abre el espacio para un nuevo nacimiento en la percepción: ver sin miedo, sin culpa y sin ataque.
La verdad que se revela al final de este proceso es simple y constante: no somos cuerpos vulnerables, sino Mente y Espíritu, tal como Dios nos creó. Nada real puede ser dañado. No hay nada que debamos hacer para corregirnos, sino sólo permitir que nuestra visión sea corregida. Nuestra esencia es Amor, y al elegir ver de otra manera, comenzamos a experimentarla de nuevo.
Reflexión: Si lo que percibes es el efecto de lo que deseas, ¿qué debes hacer para cambiar tu percepción de dolor, de infelicidad, etc.?

Mil gracias 🙏
ResponderEliminarGratitud.
EliminarBuen día.
ResponderEliminarViendo eso, aquel, aquello
como si viera a mi hijo es para mí, una forma en la que puedo lograrlo...por ahora e ir agregando cada vez más, como mucha luz como verlo 'ahora' .
Tal vez no me explico bien. Pero es una bella oportunidad que tengo cada instante cada momento, cada ahora.
Gracias.
Así es.
ResponderEliminarGracias Juan José, hoy aprecié un maestro en tí, un abrazo y muchas gracias
ResponderEliminarA pesar de todo y todos deseo ver las cosas de otra manera.
ResponderEliminarPermitiéndonos captar la verdadera " ESENCIA" de lo que observamos.
Gracias J.J
ResponderEliminarEstá lección sigue entrenando nuestra mente para desprogramar esos patrones de la mente egoica, por encima de todo quiero ver ésto de otra manera nos lleva a quitar el significado a todo, cuándo sucede obedece a creencias inconscientes, existe un pensamiento semilla que nos enseño a ver un mundo de caos y sufrimiento, sí lo vemos así es porque hemos aprendido a verlo así, se trata de desaprender, desdibujar para ver de otra manera, decidir ver con los ojos de Cristo con los ojos del amor y de está manera ya podemos trascenderlo todo. Gracias Juan José 💕😇🤗
ResponderEliminarVeo a mis hermanos y al Mundo como un Maestro y un Espejo que me devuelve a mi Santa Realidad💙💙💙💙💙🤍🤍🤍🤍🤍🤍✨✨✨✨✨✨🙏🙏🙏🙏🙏🙏
ResponderEliminarGracias infinitas, Juan José. Amor y bendiciones. ❤❤❤
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