La pregunta que se plantea es una de las más delicadas, honestas y necesarias dentro del estudio de Un Curso de Milagros. Y el propio Curso la prevé: sabe que, si no se entiende bien, la Lección 25 (“No sé cuál es el propósito de nada”) puede convertirse en una justificación espiritual del horror.
Desde UCDM, esa interpretación sería un
error grave.
Pasemos a analizarla.
UCDM NO afirma que todo exista para
nuestro beneficio.
Esta es la primera corrección esencial.
Un Curso de Milagros no dice:
Eso no es UCDM. Eso es una lectura
espiritualizada del ego.
El Curso es tajante: Dios no creó el
sufrimiento. Dios no conoce el ataque. Dios no utiliza el dolor.
Todo lo que
implica violencia, enfermedad, pérdida, muerte o crueldad, no procede de
Dios, sino del sistema de pensamiento de separación.
Entonces… ¿Qué significa la Lección 25?:
“No sé cuál es el propósito de nada”.
Esta frase no habla del propósito de
Dios, habla de mi incapacidad, como mente separada, para juzgar correctamente.
La lección no afirma: “Todo tiene un
buen propósito”
Sino: “Yo no sé para qué sirve lo que
veo, mientras lo interprete desde el ego”.
Es una lección de humildad cognitiva,
no de resignación moral.
UCDM hace una distinción fundamental
que suele perderse:
- El origen del sufrimiento no es Dios.
- El uso del sufrimiento puede ser transformado.
El Curso nunca
dice que la guerra, la violación, el cáncer, sean “para nuestro bien”.
Dice algo muy distinto y mucho más
preciso: Lo que no tiene un propósito verdadero puede recibir uno nuevo.
Ese nuevo propósito no lo da el ego, lo
da el Espíritu Santo, y siempre es sanador, nunca justificante.
¿Puede el Espíritu Santo “usar” el
sufrimiento?
Sí. Pero usar no es causar. Es muy
importante que entendamos esto.
Ejemplos claros desde UCDM:
- El dolor no enseña, pero puede ser reinterpretado.
- La enfermedad no es voluntad de Dios, pero puede
ser sanada en la mente.
- El ataque no tiene valor, pero puede convertirse en
perdón.
El Curso lo expresa así (parafraseando
fielmente su enseñanza): El Espíritu Santo no hace real el error, pero puede utilizarlo
para deshacerlo.
Esto está alineado con toda la doctrina
de la Expiación.
Aplicación directa a los ejemplos
extremos
La guerra no tiene propósito divino. No es
una lección de Dios.
Es una
expresión extrema de la creencia en la separación. Puede, eso sí, convertirse
en un aula para el perdón, nunca en algo “necesario”.
La violación nunca es voluntad de Dios. Nunca
es “para aprender algo”. Cualquier lectura que la espiritualice es violencia
añadida. El Curso jamás justificaría esto.
La sanación
aquí es restitución de la inocencia, no reinterpretación moral.
El cáncer no es un castigo. No es una
enseñanza divina.
Es una
expresión de conflicto en la mente según el marco metafísico del Curso.
Puede ser reinterpretado,
acompañado, sanado en significado, pero no glorificado.
Entonces… ¿Qué respuesta da UCDM a la
pregunta inicial?
A la pregunta, ¿todo existe para
nuestro beneficio? UCDM respondería: No.
Pero todo puede ser utilizado para la
sanación, si renuncio a decidir por mi cuenta cuál es su propósito.
Y aquí encaja perfectamente la Lección
25. No sé cuál es el propósito de nada; significa: “No voy a justificar el dolor
ni a condenarlo; voy a entregarlo para que sea reinterpretado”.
UCDM quiere evitar dos extremos igualmente dañinos:
Victimismo: “Esto me pasó y no tiene salida"
Espiritualización del horror: “Esto pasó por una razón divina”
El Curso propone una tercera vía:
Responsabilidad sin culpa. Sanación sin justificación. Sentido recibido, no impuesto.
Si en algún momento tuviésemos que responder a alguien que nos hiciese la pregunta que estamos analizando, podemos responder con firmeza:
- No, el horror no existe para nuestro beneficio.
- No, Dios no usa el sufrimiento.
- No, el dolor no es una lección divina.
Pero también:
- Nada está fuera del alcance de la sanación cuando dejo de decidir su significado desde el ego y permito que otro propósito —el del amor— me sea mostrado.
Resumido en una frase:
“No todo lo que ocurre es bueno, pero todo puede ser liberado del significado que le dimos”.
Aprovecho el hilo de esta reflexión
para desarrollar otras erróneas interpretaciones que son habituales de UCDM y
por qué no se sostienen desde el propio Curso.
Primera afirmación: “Todo lo que ocurre es voluntad de Dios”
Es una interpretación errónea.
“Si ocurre, es porque Dios lo quiso”. “Todo
tiene un propósito divino, incluso el sufrimiento".
Corrección desde UCDM
UCDM es absolutamente claro:
- Dios no creó el mundo de la separación.
- Dios no creó el ataque.
- Dios no conoce el sufrimiento.
El Curso distingue entre Creación (lo
que procede de Dios) y Fabricación (lo que procede del ego).
El mundo del dolor pertenece a lo
segundo.
Si algo implica miedo, ataque o
pérdida, no procede de Dios.
Segunda afirmación: “El sufrimiento es una lección que Dios nos da”
Es una interpretación errónea.
“Dios me mandó esta enfermedad para
aprender”. “Esto me pasó para que
evolucione”.
Corrección desde UCDM
UCDM afirma exactamente lo contrario: El
sufrimiento no enseña. El dolor no redime. El sacrificio no es necesario.
La enseñanza viene después, cuando el
dolor ya no se justifica.
El Espíritu Santo no usa el dolor para
enseñar, usa la mente dispuesta para reinterpretar lo que ocurrió.
Tercera afirmación: “Si todo es ilusión, la violencia no importa”
Es una interpretación errónea.
“Como no es real, no pasa nada”. “Es
solo una ilusión del ego”.
Corrección desde UCDM
Este es uno de los errores más graves. Aunque
el mundo sea ilusorio, la experiencia del dolor es real para quien la vive. La
llamada de ayuda es real y la respuesta amorosa es obligatoria.
UCDM nunca usa la metafísica para
invalidar la compasión.
Decir “no es real” para no responder
con amor es ego espiritualizado.
Cuarta afirmación: “No sé el propósito de nada” = “todo da igual”
Es una interpretación errónea.
“Nada tiene sentido”. “No importa lo que
pase”.
Corrección desde UCDM
La Lección 25 no enseña nihilismo,
enseña humildad perceptiva. “No sé el propósito de nada” significa: No voy a justificar.
No voy a condenar. No voy a imponer significado.
Es una suspensión del juicio, no una
renuncia a la ética.
Quinta afirmación: “La víctima creó su experiencia”
Es una interpretación errónea.
“Si te pasó, lo atrajiste”. “Todo es tu
mente, así que es tu responsabilidad”.
Corrección desde UCDM
Este error mezcla responsabilidad
ontológica con culpa psicológica.
UCDM enseña responsabilidad y no culpa.
La corrección no pasa por señalar culpables. La inocencia es siempre el punto
de partida.
Aplicar el Curso para culpar a una
víctima es violencia espiritual.
Sexta afirmación: “El perdón exige negar el dolor”
Es una interpretación errónea.
“Perdona y ya está”. “No sientas rabia,
eso es ego”.
Corrección desde UCDM
El Curso nunca pide represión
emocional. El perdón no niega lo que se siente, no acelera procesos, no se
impone.
El perdón es una reinterpretación, no
una anestesia emocional.
Séptima afirmación: “Todo existe para mi crecimiento espiritual”.
Es una interpretación errónea.
“Todo es para crecer”. “El dolor siempre
trae algo bueno”.
Corrección desde UCDM
UCDM jamás
glorifica el dolor. Dice algo mucho más sobrio: El error no tiene valor, pero
puede ser corregido y en la corrección, la mente aprende.
El crecimiento no viene del dolor, viene
de soltar el significado que le dimos.
Cierro esta reflexión con la siguiente
afirmación:
Si una
interpretación de UCDM justifica el horror, culpa a la víctima, niega el
dolor o exime de la compasión, no es UCDM, aunque use su vocabulario.
Frase final de discernimiento:
“El Curso no vino a explicar el sufrimiento, vino a deshacer el significado que lo mantiene.”

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