¿Qué me enseña esta lección?
Esta lección me invita a estar atento a mis pensamientos. El ego responde de forma automática, juzgando todo lo que percibe desde creencias arraigadas por el hábito. Confunde lo conocido con lo seguro y rechaza cualquier forma diferente de ver.
El ego teme lo desconocido y, por ello, cierra las puertas que conducen a una nueva percepción. Sin embargo, esta lección me recuerda que hay otra manera de ver el mundo, y que acceder a ella no requiere esfuerzo, sino disposición a soltar el juicio.
Cuando dejo de defender mi manera habitual de pensar, permito que se abra la puerta a una visión distinta y más pacífica.
Ese estado de atención y conciencia sostenida nos permite reconocer que siempre estamos ante una elección: abrirnos a una manera diferente de ver o repetir la respuesta habitual que el ego nos ofrece. No se trata de forzar un cambio, sino de darnos cuenta de qué opción estamos eligiendo en cada momento.
Desde la práctica, es comprensible encontrar dificultades. Un Curso de Milagros es, ante todo, un entrenamiento mental, y la mayoría de nosotros estamos profundamente identificados con el ego, con la mente dividida y con la percepción centrada en el cuerpo y el mundo material. Hemos aprendido a desenvolvernos con soltura en lo físico, pero no a observar ni a dirigir la mente.
Nuestra atención ha sido educada principalmente a través de la experiencia corporal, mientras que el ámbito mental ha permanecido en gran medida inconsciente. Por eso, cuando comenzamos a observar los pensamientos, descubrimos que no obedecen fácilmente y parecen moverse sin dirección ni control.
Ante esto, el Curso no nos pide esfuerzo ni lucha, sino paciencia y amabilidad. La práctica consiste en observar sin juzgar y en volver, una y otra vez, a la disposición de elegir de nuevo. Con el tiempo, esa vigilancia tranquila va sustituyendo la reacción automática, y la mente aprende a aquietarse de forma natural.
Estamos tan habituados a funcionar en “piloto automático” que rara vez prestamos atención consciente a lo que está ocurriendo en la mente. Esta falta de observación no es un fallo, sino una indicación clara de que el entrenamiento requiere constancia. Del mismo modo que el cuerpo adquiere fuerza y destreza con la práctica continuada, la mente aprende a aquietarse y a clarificarse cuando es observada con regularidad.
Con el tiempo, descubrimos que la resistencia inicial disminuye. No porque hayamos forzado un control, sino porque hemos aprendido a reconocer los pensamientos sin identificarnos con ellos. Entonces se hace evidente que sí tenemos la capacidad de elegir, no los pensamientos que aparecen, sino la manera de mirarlos. Y en esa elección surge la posibilidad de ver las cosas de otra manera.
Siempre hay otra manera de ver el mundo. Pero es importante recordar que el mundo que percibimos refleja el sistema de pensamiento desde el que estamos mirando. No vemos la realidad tal como es, sino teñida por los significados que le hemos atribuido.
Cuando la mente se alinea con el amor, la percepción se suaviza de forma natural. Cuando, en cambio, nos identificamos con el papel de víctimas, veremos pruebas que parecen confirmarlo. No porque el mundo nos ataque, sino porque estamos interpretando desde pensamientos de miedo, juicio o carencia. Lo que creemos recibir del exterior no es más que el reflejo de lo que estamos sosteniendo internamente.
Por eso, la invitación del Curso no es a vigilar con tensión, sino a tomar conciencia antes de dar valor a un pensamiento. Aquello a lo que le damos crédito se refuerza, se convierte en creencia y, finalmente, guía nuestra experiencia. Al observarlo a tiempo, abrimos el espacio para que sea reinterpretado y, con ello, para que la paz ocupe su lugar natural.
Propósito y sentido de la lección:
La Lección 33 introduce un giro decisivo pero suave: no confronta directamente la percepción actual, sino que abre una puerta. No exige renuncia, ni corrección inmediata, ni comprensión intelectual profunda. Solo propone una posibilidad:
Tal vez lo que veo no es la
única manera de ver.
El propósito de esta lección es debilitar
la rigidez perceptiva del ego. El ego necesita creer que su manera de ver es la
única posible, porque de ese modo justifica el juicio, el miedo y la defensa.
Esta lección no ataca al ego; lo deja sin argumento.
Aquí se reconoce algo clave: tanto el mundo “externo” como
el mundo “interno” (pensamientos, emociones, recuerdos) son igualmente
ilusorios. No hay uno más verdadero que otro. Ambos pertenecen al mismo sistema
de percepción errónea.
La lección no dice aún cuál es la otra manera de ver.
Solo afirma que existe. Y eso basta para iniciar el cambio.
Instrucciones prácticas:
La práctica de esta lección es especialmente introspectiva.
Se recomiendan: 4 sesiones al día, de 3 minutos cada una.
En cada sesión:
- Repite
lentamente:
Hay otra manera de ver el mundo. - Cierra
los ojos.
- Observa
los pensamientos que surgen.
- Reconoce
que esos pensamientos son imágenes mentales, representaciones del mundo
que crees ver.
No se trata de analizar los pensamientos ni de cambiarlos,
sino de reconocer su naturaleza representacional.
El ejercicio entrena a la mente para darse cuenta de que no está viendo hechos,
sino interpretaciones.
Aspectos psicológicos y espirituales:
A nivel psicológico, esta lección
introduce una distancia saludable entre el observador y sus pensamientos. Al
reconocer que lo que vemos —externa o internamente— es una representación
mental, la mente deja de estar completamente identificada con su contenido.
Esto reduce: la reactividad, la
ansiedad, la compulsión a juzgar.
No se pide que la mente abandone
sus pensamientos, sino que reconozca que no son la verdad.
Espiritualmente, esta lección
prepara el terreno para la visión verdadera. Antes de poder ver con claridad,
la mente necesita aceptar que no sabe cómo ver.
Aceptar que hay “otra manera” es
un acto de humildad espiritual. Y en UCDM, la humildad no es rebajarse, sino alinearse
con la verdad.
Aquí comienza a deshacerse la
identificación absoluta con el sistema de pensamiento del ego.
Relación con el resto del Curso:
La Lección 33 continúa una secuencia muy precisa:
- 31:
No soy víctima del mundo que veo.
- 32:
He inventado el mundo que veo.
- 33:
Hay otra manera de ver el mundo.
Es el paso lógico siguiente. Una vez reconocida la
invención, surge naturalmente la pregunta: ¿puedo ver de otra forma?
Esta lección prepara directamente las siguientes:
- 34: Podría
ver paz en lugar de esto.
- 35: Mi
mente es parte de la de Dios.
Aquí se afloja la estructura perceptiva para que la paz
pueda ser aceptada más adelante.
Consejos para la práctica:
- No
intentes descubrir cuál es “la otra manera”.
- No
forces una experiencia distinta.
- No
busques sensaciones especiales.
- Permite
la duda: la duda es útil aquí.
Si surge resistencia, simplemente obsérvala. La resistencia
también es una forma de ver, no la verdad.
Un buen indicador de práctica correcta es sentir alivio al
pensar: Tal vez no tenga razón en cómo estoy viendo esto.
Conclusión final:
La Lección 33 no te pide que
cambies el mundo, ni siquiera que cambies tus pensamientos.
Solo te pide algo mucho más sencillo y poderoso: Reconocer que no estás
obligado a ver como has visto hasta ahora.
Esa apertura es el inicio de la
visión verdadera. Mientras haya una sola rendija por la que pueda entrar otra
forma de ver, la luz tiene acceso.
Esta lección no te da respuestas.
Te libera de la necesidad de tenerlas. Y en esa liberación comienza la paz.
Ejemplo-Guía: "Noticias de sucesos dramáticos"
El ejemplo es deliberadamente genérico, ya que no se trata de analizar el contenido de la noticia, sino el efecto que produce en nuestra mente. Al margen de los detalles, una noticia de sucesos dramáticos puede alterar de forma significativa nuestro estado anímico y nuestra manera de percibir.
Cuando observamos este impacto con atención, sin juicio ni carga emocional añadida, podemos reconocer cómo ese tipo de información condiciona nuestra mente y, con ello, la experiencia que hacemos del mundo. No es la noticia en sí la que nos afecta, sino la interpretación que nuestra mente adopta al recibirla.
Este ejercicio nos invita a tomar conciencia de ese proceso interno. Al hacerlo, dejamos de reaccionar automáticamente y abrimos la posibilidad de elegir de nuevo cómo queremos mirar lo que se nos presenta.
Los medios de comunicación suelen dar prioridad a las noticias impactantes. Desde una lógica comercial, se argumenta que la primicia y el contenido dramático atraen más atención y, con ello, mayores beneficios. Esta dinámica también responde al interés del propio espectador, que ha aprendido a otorgar más valor a lo que confirma el miedo que a lo que expresa calma o cooperación.
Junto a esta visión, es frecuente pensar que quienes deciden qué se comunica utilizan los medios para influir en la opinión colectiva, orientando gustos, temores y reacciones. Desde esta perspectiva, la difusión insistente de noticias asociadas a la crisis, la amenaza o la inestabilidad tendría como objetivo generar un estado mental determinado en la población.
Sin embargo, el Curso nos invita a ir más allá de estas interpretaciones externas. No se trata de determinar intenciones ni de buscar responsables, sino de observar el efecto que estas informaciones producen en nuestra mente. La influencia no se sostiene por sí misma; solo opera cuando es aceptada internamente.
Cuando damos valor a mensajes basados en el miedo, participamos en su fabricación a nivel perceptual. El mundo que parece construirse desde la amenaza no se origina en los medios, sino en la disposición de la mente a interpretarlo así. Reconocer esto nos devuelve la responsabilidad de elegir de nuevo y de no alimentar una percepción que debilita nuestra paz.
Todos esos argumentos pertenecen al ámbito del mundo ilusorio del ego. Detenernos a debatir sus detalles no hace sino reforzar la creencia en el miedo y en la separación. Mientras permanezcamos en ese nivel de análisis, seguimos dando realidad a lo que no la tiene.
La enseñanza de esta lección se presenta como una auténtica apertura a la esperanza. Reconocer que el mundo que percibimos es una proyección de la mente, y que tanto esa percepción como el contenido mental pueden ser reinterpretados, nos libera de la necesidad de cambiar el mundo. En lugar de ello, se nos invita a ver de otra manera.
Algunas personas optan por evitar las noticias, la prensa o la televisión, especialmente cuando se trata de sucesos dramáticos, con la intención de protegerse de juicios o estados emocionales perturbadores. Puede ser una elección válida, pero si nace del miedo, no hace sino reforzarlo. En ese caso, no se nos ofrece la oportunidad de mirar desde una percepción diferente, sino que se confirma la creencia de que el miedo tiene poder.
Ver de otra manera implica sustituir la creencia errónea en la separación por la creencia verdadera en la unión y el amor. Desde esta perspectiva, una noticia de carácter dramático se convierte en una oportunidad de aprendizaje. No para juzgar los hechos ni a sus protagonistas, sino para observar la relación entre causa y efecto. El drama pertenece al nivel del efecto; la causa reside en el sistema de pensamiento que lo ha fabricado.
Esta comprensión no exige que neguemos las emociones que puedan surgir ante el sufrimiento que se nos presenta. La sensibilidad y la empatía permanecen. Lo que se nos pide es no utilizar esas emociones para justificar el juicio o la condena, pues hacerlo sería volver a mirar desde la mente separada y perpetuar el error.
En lugar de preguntarnos por qué ocurren las cosas, el Curso nos invita a formular una única pregunta con sentido: ¿para qué?
Cuando esta pregunta se entrega al Espíritu Santo —a la mente recta— la respuesta no refuerza el miedo, sino que trae comprensión y paz.
Ahí es donde se produce el verdadero cambio de percepción.
Reflexión: Analizo mi respuesta ante las situaciones cotidianas. ¿Crees que elegir ver las cosas (dar un significado -propósito- diferente) de otra manera pudiera cambiar tu percepción de lo vivido?



¡¡¡ Cuanto alivio siento !!!
ResponderEliminarGRACIAS.GRACIAS.GRACIAS
EliminarMuchas gracias!!
ResponderEliminarMe encantan tus explicaciones.
🙏🏻❤️
Gratitud.
EliminarGracias! Me hago responsable de ver el mundo de otra manera. Mucha luz en cada lección.
ResponderEliminarGratitud.
EliminarGracias 😘
ResponderEliminarMe encanta tu blog
🙌🙏
Gratitud.
EliminarLA PRIMERA VEZ QUE ESTUVE EN UNA CHARLA DONDE TOCABAN ESTOS TEMAS TUVE UNA EXPERIENCIA INCREIBLE, SENTI QUE ME FALTABA EL AIRE ESTABA EN UN SITIO ABIERTO Y AUN ASI ME SENTI SOFOCADA, NO PODIA RESPIRAR, COMO SI QUISIERA SALIRME DE MI CUERPO, QUERIA SALIR CORRIENDO DE ALLI, MI GARGANTA SE SECO, A MI LADO ESTABA MI MEJOR AMIGA QUIEN FUE LA QUE ME LLEVO A ESA CHARLA, Y LE PEDI ME BUSCARA AGUA MIS MANOS TEMBLABAN Y LA AGARRE POR EL BRAZO DURO PIDIENDOLE NUEVAMENTE Q ME BUSCARA AGUA ELLA TAN SOLO ME TOMO DE LA MANO ME DIJO RESPIRA POR LA NARIZ TRANQUILA, ESPERA UNOS MINUTOS Y POR DENTRO PENSABA ME SIENTO MAL Y ESTA ESTUPIDA EN VEZ DE BUSCARME EL AGUA ME DICE QUE ME ESPERE QUE RESPIRE, QUERIA MATARLA, ELLA NUEVAMENTE MUY DULCEMENTE ME DIJO RESPIRA RESPIRA, HASTA Q ME TRANQUILICE, AL TERMINAR LA CHARLA, MI AMIGA ME DIJO ESO QUE SENTISTE ERA TU EGO QUE SE SINTIO ACORRALADO, Y POR ESO TE SENTISTE ASI, YO ME QUEDE PERPLEJA, DE ALLI COMENCE CON MI TRABAJO DE AUTODESCUBRIMIENTO, DESDE HACE YA UNOS SIETE AÑOS, Y AUN SIGO APRENDIENDO, TODO ESTO ES CIERTO, EL EGO, EL ATAQUE DEL EGO A NOSOTROS MISMOS, EL CONSEGUIR CONTROLAR NUESTROS PENSAMIENTOS, ES UN PROCESO, ES LIBERADOR, LA PAZ QUE SE SIENTE CADA DIA QUE VAS CONOCIENDOTE A TI MISMO, Y DARTE CUENTA QUE TODO ES UNA PROYECCION DE NUESTROS PROPIOS PENSAMIENTOS, DE LO QUE INCONSCIENTEMENTE HEMOS PENSADO Y ATRAIDO POR EL MISMO MIEDO, Y EL DESCONOCIMIENTO. DIOS NOS BENDIGA A TODOS, Y GRACIAS!!!
ResponderEliminarGracias por compartir tu vivencia .
EliminarGracias! Tu guía me ayuda mucho! Ya tengo tiempo haciéndolo y cada vez descubro más cosas valiosas para mi Ser!
ResponderEliminarGracias Juan José muy buena explicación tienes razón el curso es un entrenamiento de la mente y un desprogramador de las creencias y pensamientos de ataque, saber que todo lo creado fue antes pensando, que tú creas tú mundo, creas tú realidad aún cuándo te preguntes ¿Cuándo pensé esto que no me genera paz? Más vale decir no se cuándo pensé que podía suceder esto y no estoy en paz, espíritu Santo te lo entrego para que lo santifiques, sé que hay otra manera de ver el mundo y sí le permito al espíritu Santo que sane mí Mente voy a ver mí mundo de otra manera, y por supuesto respecto a tú pregunta claro que tomar la desición de ver el mundo de otra manera cambia el pasado y los hechos vividos puesto que fueron mí propia creación, entonces ni siquiera tengo nada que perdonarle a nadie de las personas que yo pensé que me habían hecho daño en el pasado. Me perdono a mí misma por todas las veces que me quedé dormida haciendo creaciones desde el ego. Nada de lo que sucedió significa nada. Fuerte abrazo desde Venezuela.
ResponderEliminarGracias J.J
ResponderEliminarEntrego todos mis juicios,pensamientos,sistemas de creencias al Espíritu Santo que en cambio me otorgará su Paz🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️
ResponderEliminarLa Paz y el Amor Es mi camino,el Espíritu Santo mi Guía💙💙💙💙💙💙🤍🤍🤍🤍🤍✨✨✨✨✨🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏
ResponderEliminarExcelente. Motivación total. Gracias.
ResponderEliminarGracias Hermano por tu extension de Amor. La Luz, La Dicha y La Paz moran en nuestro Altar Interior.
ResponderEliminarMaravillosa lección!
ResponderEliminarLa práctica de esta lección es sin duda de gran ayuda para cambiar el miedo por amor y el sufrimiento por paz. 🙏❤♾
ResponderEliminarInmensamente agradecida por tu apoyo en las lecciones diarias,un saludo desde Venezuela, bendiciones
ResponderEliminarMi gratitud. 🙏
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