V. El pequeño obstáculo (6ª parte).
6. El perdón es lo que nos libera totalmente del tiempo 2y lo que nos permite aprender que el pasado ya pasó. 3Ya no se oye hablar a la locura. 4Ya no hay ningún otro maestro ni ningún otro camino. 5Pues lo que ha sido erradicado ha dejado de existir. 6¿Y quién puede encontrarse en una ribera lejana, y soñar que está al otro lado del océano en un lugar y en un tiempo que hace mucho que desaparecieron? 7¿Cómo iba a poder impedir este sueño que él esté donde realmente está? 8Pues donde él está es un hecho, y sus sueños, de la clase que sean, no pueden cambiarlo. 9Con todo, puede imaginarse que está en otro lugar y en otro tiempo. 10Lo que a lo sumo puede hacer es engañarse a sí mismo creyendo que eso es verdad y convertirlo de meras imaginaciones en creencias y en locura, completamente convencido de que donde prefiere estar es donde está.
Este párrafo
usa una imagen muy poderosa: estar en un lugar… mientras sueñas que estás en
otro.
Eso es
exactamente lo que describe la mente cuando cree en el tiempo, el pasado o la
separación.
No te has
movido de la verdad. No has salido del Cielo. No has perdido nada.
Pero puedes creer
que sí.
Y esa creencia
—sostenida— se convierte en experiencia.
- El perdón libera completamente del tiempo.
- El pasado ya no existe.
- La locura pierde su voz cuando se reconoce.
- No hay más de un maestro ni más de un camino.
- La realidad no puede ser alterada por sueños.
- Puedes imaginar separación, pero no hacerla real.
- El autoengaño sostiene la ilusión.
Claves de
comprensión:
- La mente puede imaginar, pero no cambiar la realidad.
- El error no tiene efectos reales.
- El tiempo es una creencia sostenida.
- El perdón disuelve esa creencia.
- La verdad es un hecho, no una interpretación.
- La ilusión depende de que la creas.
- La ubicación real nunca cambia.
Aplicación
práctica en la vida cotidiana:
- Cuando te sientas perdido, desconectado o lejos de la paz, prueba este giro: ¿y si estoy exactamente donde necesito estar… pero creyendo que no?
- Observa cómo la mente crea historias de distancia: “todavía no”, “no he llegado”, “me falta algo”.
- Y luego
permite esta idea: → “Puede que esto sea solo un
pensamiento… no un hecho.”
- El perdón aquí es simple: dejar de creer la historia.
Preguntas para
la reflexión personal:
- ¿Creo que estoy lejos de la paz o del amor?
- ¿Siento que necesito “llegar” a algún lugar espiritual?
- ¿Estoy creyendo pensamientos como si fueran hechos?
- ¿Puedo aceptar que la realidad no cambia por lo que pienso?
- ¿Estoy dispuesto a soltar la idea de estar separado?
Conclusión:
No estás en un
camino largo. No estás lejos. No estás retrasado.
Solo puedes
estar… donde siempre has estado.
Pero puedes
imaginar otra cosa. Y si lo crees lo suficiente, parece real.
Sin embargo,
el hecho permanece: no te has movido.
Y cuando dejas
de creer en el sueño, no necesitas regresar… solo reconocer dónde estás.
Frase inspiradora: “Puedo soñar que estoy lejos… pero nunca me he movido de la verdad.”

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