1. Padre,
pensé que me había apartado de Tu Voluntad, que la había desafiado, que había
violado sus leyes y que había interpuesto otra voluntad más poderosa que la
Tuya. 2En realidad, no obstante, no soy otra cosa
que una extensión de Tu Voluntad que se extiende continuamente. 3Eso
es lo que soy, y ello jamás ha de cambiar. 4Así como Tú eres Uno,
yo soy uno Contigo. 5Eso fue lo que elegí en mi creación, en la que
mi voluntad se hizo eternamente una con la Tuya. 6Esa
decisión se tomó para siempre. 7No puede cambiar ni oponerse a sí misma. 8Padre,
mi voluntad es la Tuya. 9Estoy a salvo, tranquilo y sereno, y gozo de
una dicha interminable porque así lo dispone Tu Voluntad.
¿Qué me enseña esta lección?
Somos el Hijo de Dios, creado a Su Imagen y Semejanza. Somos la extensión de la Mente Creadora de Dios y, por lo tanto, somos Uno con Él.
Como fruto de su labor creadora, somos portadores potenciales de sus mismos atributos. Por lo tanto, tenemos la potestad de utilizar esos dones con plena libertad.
Ser herederos legítimos de Sus Poderes nos hace Uno con Él. Sin embargo, el uso del libre albedrío nos ha llevado a prestar atención y a dirigir nuestra facultad volitiva hacia un estado de la energía a la que hemos dado la cualidad de la forma, sustituyendo el conocimiento por la percepción.
La identificación del Hijo de Dios con su fabricación le ha llevado a creer que ese mundo es la realidad. Le ha llevado a creer que el uso de su voluntad ha sido un acto pecaminoso, indigno a los ojos de Su Padre.
En realidad, la acción del Hijo de Dios lo ha llevado al error de pensar que está separado de su esencia, de la Fuente que lo creó, y eso lo ha sumido en el sueño entre la densa niebla de la culpa.
Mientras uno siga identificado con el cuerpo y el mundo físico, su voluntad estará condicionada por la búsqueda de satisfacer los deseos, el impulso que dio origen a la conciencia dual.
“Hágase Tu Voluntad en la tierra como en el cielo". Podemos traducirlo: “Permíteme amar la Unidad, vivir en la Unidad, ser la Unidad”.
SENTIDO GENERAL DE LA LECCIÓN:
La lección 329 enseña que jamás hemos estado
separados de la Voluntad de Dios. Al reconocer que nuestra voluntad es una con
la Suya, recordamos nuestra verdadera identidad y descansamos en la certeza de
la paz y la dicha eternas.
No tengo otra voluntad que la Suya. Y en ella
encuentro mi libertad.
PROPÓSITO DE
LA LECCIÓN:
Practicar la idea: “He elegido ya lo que Tu
Voluntad dispone”.
Cada repetición fortalece la conciencia de
nuestra unidad con Dios y disuelve la ilusión de conflicto y separación.
No necesito elegir de nuevo. Ya elegí la verdad.
ASPECTOS
PSICOLÓGICOS:
Esta lección trabaja sobre la culpa, la sensación
de error y la creencia de haber desobedecido a Dios.
La mente egoica se percibe separada y teme haber
elegido incorrectamente. Al aplicar esta idea se disuelve la culpa, se restaura
la paz interior y se fortalece la confianza en la perfección de nuestro origen.
No he cometido error alguno en la verdad.
ASPECTOS
ESPIRITUALES:
El Curso enseña que la Voluntad de Dios y la del
Hijo son una e inseparables.
Al aceptar esta verdad, recordamos nuestra
filiación divina, reconocemos nuestra unidad con toda la creación y encontramos
el camino seguro de regreso a Dios.
Soy uno con mi Padre y con toda la creación.
INSTRUCCIONES
PRÁCTICAS:
Hoy, al comenzar el día, recuérdalo: “He elegido
ya lo que Tu Voluntad dispone”.
Durante el día, cuando surja la duda, repite:
“Mi
voluntad es la Tuya”.
“Estoy a salvo en Dios”.
“Permanezco en paz y serenidad”.
“Soy uno con mi Fuente”.
“Todos somos uno en Su Voluntad”.
“Su Voluntad me conduce al hogar”.
Permite
que cada pensamiento refleje esta certeza.
❌
No creer que puedes oponerte a la Voluntad de Dios.
❌ No identificarte
con la culpa o la separación.
❌ No pensar que
has elegido erróneamente en la verdad.
✔
Aceptar la unidad con Dios.
✔ Confiar en la
perfección de la creación.
✔ Reconocer la
paz que emana de Su Voluntad.
Esto no es
resignación. Es certeza divina.
RELACIÓN CON EL PROCESO DEL CURSO:
301 → No
juzgo, y por eso soy libre.
302 → La luz reemplaza la ilusión de oscuridad.
303 → Reconozco a Cristo como mi Ser.
304 → Dejo de proyectar y veo con claridad.
305 → La paz se revela al soltar el juicio.
306 → Elijo una sola cosa.
307 → Reconozco una sola voluntad.
308 → Permanezco en el ahora.
309 → Miro dentro sin miedo.
310 → Camino sin miedo, en amor.
311 → Entrego mis juicios a la verdad.
312 → Veo todas las cosas como quiero que sean.
313 → Acepto una nueva percepción.
314 → Elijo un futuro diferente del pasado.
315 → Reconozco los regalos de mis hermanos como míos.
316 → Comprendo que dar y recibir son lo mismo.
317 → Sigo el camino que se me ha señalado.
318 → Soy el medio para la salvación, así como su fin.
319 → Vine a salvar al mundo.
320 → Reconozco que mi Padre me da todo poder.
321 → Padre, mi libertad reside únicamente en Ti.
322 → Tan sólo puedo renunciar a lo que nunca fue real.
323 → Gustosamente “sacrifico” el miedo.
324 → No quiero ser guía. Quiero ser simplemente un seguidor.
325 → Todas las cosas que creo ver son reflejos de ideas.
326 → He de ser por siempre un Efecto de Dios.
327 → No necesito más que llamar y Tú me contestarás.
328 → Elijo estar en segundo lugar para obtener el primero.
329 → He elegido ya lo que Tu Voluntad dispone.
La progresión culmina en la certeza de que
nuestra voluntad es eternamente una con la de Dios.
CONCLUSIÓN
FINAL:
La lección 329 nos recuerda que nunca nos hemos
apartado de la Voluntad divina. Fuimos creados en perfecta unión con Dios, y
esa elección permanece inmutable para siempre.
Al aceptarla, encontramos la paz, la seguridad y
la dicha que constituyen nuestra herencia eterna.
Y en esa certeza… descansamos en la unidad.
FRASE INSPIRADORA: “He elegido ya la Voluntad de Dios, y en ella hallo mi paz eterna”.
1. O bien ves la carne o bien reconoces el espíritu. 2En esto no hay términos medios. 3Si uno de ellos es real, el otro no puede sino ser falso, pues lo que es real niega a su opuesto. 4La visión no ofrece otra opción que ésta. 5Lo que decides al respecto determina todo lo que ves y crees real, así como todo lo que consideras que es verdad. 6De esta elección depende todo tu mundo, pues mediante ella estableces en tu propio sistema de creencias lo que eres: carne o espíritu. 7Si eliges ser carne jamás podrás escaparte del cuerpo al verlo como tu realidad, pues tu decisión reflejará que eso es lo que quieres. 8Pero si eliges el espíritu, el Cielo mismo se inclinará para tocar tus ojos y bendecir tu santa visión a fin de que no veas más el mundo de la carne, salvo para sanar, consolar y bendecir.Reflexión: Tu voluntad y la mía no pueden ser diferentes, pues ambas son una con la de Dios.
2. La salvación es un deshacer. 2Si eliges ver el cuerpo, ves un mundo de separación, de cosas inconexas y de sucesos que no tienen ningún sentido. 3Alguien aparece y luego desaparece al morir; otro es condenado al sufrimiento y a la pérdida. 4Y nadie es exactamente como era un instante antes ni será el mismo. un instante después. 5¿Qué confianza se puede tener ahí donde se percibe tanto cambio? a¿Y qué valía puede tener quien no es más que polvo? 6La salvación es el proceso que deshace todo esto. 7Pues la constancia es lo que ven aquellos cuyos ojos la salvación ha liberado de tener que contemplar el costo que supone conservar la culpabilidad, ya que en lugar de ello eligieron abandonarla.
3. La salvación no te pide que contemples el espíritu y no percibas el cuerpo. 2Simplemente te pide que ésa sea tu elección. 3Pues puedes ver el cuerpo sin ayuda, pero no sabes cómo contemplar otro mundo aparte de él. 4Tu mundo es lo que la salvación habrá de deshacer, permitiéndote así ver otro que tus ojos jamás habrían podido encontrar. 5Cómo va a lograrse esto no es algo que deba preocuparte. 6No comprendes cómo apareció ante ti lo que ves, 7pues si lo comprendieses, desaparecería. 8El velo de la ignorancia está corrido igualmente sobre lo bueno que sobre lo malo, y se tiene que traspasar para que ambas cosas puedan desaparecer a fin de que la percepción no encuentre ningún lugar donde ocultarse. 9¿Cómo se puede hacer esto? 10No se puede hacer en absoluto. 11Pues ¿qué podría aún quedar por hacer en el universo que Dios creó?
4. Sólo la arrogancia podría hacerte pensar que tienes que allanar el camino que conduce al Cielo. 2Se te han proporcionado los medios para que puedas ver el mundo que reemplazará al que tú inventaste. 3¡Hágase tu voluntad! 4Esto es verdad para siempre tanto en el Cielo como en la tierra, 5independientemente de dónde creas estar o de lo que creas que la verdad acerca de ti mismo debe realmente ser. 6Independientemente también de lo que contemples, y de lo que elijas sentir, pensar o desear. 7Pues Dios Mismo ha dicho: "Hágase tu voluntad". 8Y, consecuentemente, se hace.
5. Tú que crees que puedes ver al Hijo de Dios como quisieras que fuese, no olvides que ningún concepto que abrigues de ti mismo puede oponerse a la verdad de lo que eres. 2Erradicar la verdad es imposible. 3Pero cambiar de conceptos no es difícil. 4Una sola visión que se vea claramente y que no se ajuste a la imagen que antes se percibía, hará que el mundo sea diferente para aquellos ojos que hayan aprendido a ver porque el concepto del yo habrá cambiado.
6. ¿Eres invulnerable? 2Entonces el mundo te parece un lugar inofensivo. 3¿Perdonas? 4Entonces el mundo es misericordioso, pues le has perdonado sus ofensas, de modo que te contempla tal como tú lo contemplas a él. 5¿Eres un cuerpo? 6Entonces ves en cada hermano un traidor, listo para matar. 7¿Eres espíritu, inmortal y sin la más mínima posibilidad de corrupción ni mancha alguna de pecado sobre ti? 8Entonces ves estabilidad en el mundo, pues ahora es absolutamente digno de toda tu confianza: un lugar feliz en donde descansar por un tiempo, en donde no hay nada que temer, sino sólo amar. 9¿Le negarían los puros de corazón la bienvenida a alguien? 10¿Y qué podría herir a los que son verdaderamente inocentes?
7. ¡Hágase tu voluntad, santa criatura de Dios! 2No importa si crees estar en el Cielo o en la tierra. 3Lo que la Voluntad de tu Padre ha dispuesto para ti jamás ha de cambiar. 4La verdad en ti permanece tan radiante como una estrella, tan pura como la luz, tan inocente como el amor mismo. 5Y tú eres digno de que se haga tu voluntad. (T-31.VI.1:7)



Feliz dia de accion de gracias, te agradrezco infinitamemte por compartir estas lecturas. Bendiciones
ResponderEliminarMuchas gracias y qué se haga voluntad.
ResponderEliminarQue lección tan maravillosa. Gracias ínfinitas
ResponderEliminarTú voluntad y la mía son la misma, Yo soy un espíritu !
ResponderEliminarEn la lección 326 ,hice una pregunta y no he tenido respuesta. Me encantaría que alguien me ayudara con un comentario al respecto. . La pregunta era sobre cómo puedo ayudar a mi nieta de 14 años que ve películas violentas y no hace caso. Yo estoy viendo las mismas con el fin de ver cómo le puedo ayudar. Gracias por su ayuda
ResponderEliminarHola
EliminarPara empezar visualice a su nieta como una persona feliz y bondadosa con un corazón de sensatez y amor
Cuando se siente con ella a ver películas manténgase serena y visualice una luz de amor de su corazón al de ella
Tienes q hacer esto 3 días el mayor tiempo posible.
Deseche los pensamientos y sentimientos de preocupación, insatisfacción y queja durante los días de práctica
Dios las bendiga!
Busque videos de Michelle Nielsen en Youtube
EliminarGracias J.J
ResponderEliminarGracias por la lección, y a los que comentan también. Me ayudan mucho.
ResponderEliminarMuchas Gracias, ¿ de dónde está sacado el último texto?
ResponderEliminarYo y mi Padre Somos Uno,y su Voluntad Es la mía....Soy un Instrumento en sus Manos....Hágase Siempre Su Santa y Verdadera Voluntad.... Amén🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏
ResponderEliminarCuánto trabajo me ha costado decir padre hágase tú Voluntad sin sentir miedo, desde niña oía decir que cosas que le pasaban a la gente como una enfermedad, ruina, traición, desamor y sufrimiento era la voluntad de Dios, por ello mi temor a la voluntad de Dios y mi creencia en que podía ser un castigo y obvió al sentir culpas sabía que merecía un castigo, gracias a Dios llegó a mi vida Un Curso de Milagros y el conocimientos de que la voluntad de Dios es mi felicidad perfecta, para Dios no existe el pecado ni la culpa por lo cual no va castigar a ninguno de sus hijos en la tierra y menos nos va a llevar al juicio final para enviar a unos al cielo otros al infierno, hoy sin miedo digo padre hágase tú voluntad que es la mía, estoy segura que Dios dice amén a todos mis deseos, solo tengo que creer que se soy la heredera de los dones de Dios y todo está dado ya para mí y para ti. Así ya es !!
ResponderEliminarAmén🙏🙏🙏🙏💙💙💙💙🤍🤍🤍🤍🤍✨✨✨✨✨✨✨
ResponderEliminarGracias
ResponderEliminarGRACIAS🙏🏼❤️
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