sábado, 18 de abril de 2026

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 108

LECCIÓN 108

Dar y recibir son en verdad lo mismo.

1. La visión depende de la idea de hoy. 2La luz se encuentra en ella, pues reconcilia todos los aparentes opuestos. 3¿Y qué puede ser la luz sino la resolución, nacida de la paz, de fundir todos tus conflictos y pensamientos erróneos en un solo concepto que sea completamente cierto? 4Incluso éste desaparecerá, ya que el Pen­samiento que se encuentra tras él aparecerá para ocupar su lugar. 5ahora estás en paz para siempre, pues en ese punto al sueño le llega su fin.

2. La verdadera luz que hace posible la verdadera visión no es la luz que los ojos del cuerpo contemplan. 2Es un estado mental que se ha unificado en tal grado que la oscuridad no se puede perci­bir en absoluto. 3Y de esta manera, lo que es igual se ve como lo mismo, mientras que lo que es diferente ni se nota, pues no está ahí.

3. Ésta es la luz en la que no se pueden ver opuestos, y la visión, al haber sanado, tiene el poder de sanar. 2Ésta es la luz que extiende tu paz interior hasta otras mentes, para compartirla y regocijarse de que todas ellas sean una contigo y una consigo mismas. 3Esta es la luz que sana porque genera una sola percepción, basada en un solo marco de referencia, del que procede un solo significado.

4. Ahí dar y recibir se ven como diferentes aspectos de un mismo Pensamiento, cuya verdad no depende de cuál de esos dos aspec­tos se vea primero, ni de cuál parezca estar en segundo lugar. 2Ahí se entiende que ambos ocurren simultáneamente, para que el Pensamiento conserve su integridad. 3Y este entendimiento es la base sobre la que se reconcilian todos los opuestos, ya que se perciben desde el mismo marco de referencia que unifica dicho Pensamiento.

5. Un solo pensamiento, completamente unificado, servirá para unificar todos los pensamientos. 2Esto es lo mismo que decir que una sola corrección bastará para que todo quede corregido, o que perdonar a un solo hermano completamente es suficiente para brindarle la salvación a todas las mentes. 3Pues éstos son sólo algunos casos especiales de la ley que rige toda clase de aprendi­zaje, siempre que esté dirigido por Aquel que conoce la verdad.

6. Aprender que dar es lo mismo que recibir tiene una utilidad especial, ya que se puede poner a prueba muy fácilmente y com­probar que es verdad. 2Y cuando con este caso especial se haya comprobado que en toda circunstancia en que se le ponga a prueba siempre da resultado, el pensamiento subyacente se puede entonces generalizar a otras áreas de duda y de doble visión. 3Y de ahí se expandirá hasta llegar finalmente al único Pensamiento subyacente a todos ellos.

7. Hoy practicaremos con el caso especial de dar y recibir. 2Utili­zaremos esta sencilla lección acerca de lo obvio porque produce resultados que no se nos pueden escapar. 3Dar es recibir. 4Hoy intentaremos ofrecerle paz a todo el mundo y ver cuán rápida­mente retorna a nosotros. 5La luz es tranquilidad, y en esa paz se nos concede la visión, y entonces podemos verla.

8. De este modo damos comienzo a nuestras sesiones de práctica con las instrucciones para hoy, y afirmamos:

2Dar y recibir son en verdad lo mismo.
3Recibiré lo que estoy dando ahora.

4Luego cierra los ojos y piensa durante cinco minutos en lo que quie­res ofrecerle a todo el mundo, para así disfrutar de ello. 5Podrías decir por ejemplo:

6Le ofrezco sosiego a todo el mundo.
7Le ofrezco paz interior a todo el mundo.
8Le ofrezco ternura a todo el mundo.

9. Repite cada frase lentamente y luego haz una pequeña pausa, esperando recibir el regalo que diste. 2Este te llegará en la misma medida en que lo diste. 3Te darás cuenta de que recibes una retri­bución exacta, pues eso es lo que pediste. 4Puede que te resulte útil, asimismo, pensar en alguien a quien dar tus regalos. 5Él re­presenta a los demás y a través de él estarás dándoselos a todo el mundo.

10. Nuestra sencilla lección de hoy te enseñará mucho. 2De ahora en adelante entenderás mucho mejor el concepto de efecto y causa, y nuestro progreso será mucho más rápido. 3Piensa en los ejercicios de hoy como rápidos avances en tu aprendizaje, el cual se acelerará y consolidará cada vez que digas: "Dar y recibir son en verdad lo mismo”:

¿Qué me enseña esta lección?

La Lección 108 de Un Curso de Milagros, «Dar y recibir son en verdad lo mismo», me enseña que no existe separación entre lo que doy y lo que recibo, pues ambos forman parte de un mismo acto en la mente. Esta lección deshace la creencia del ego en la dualidad y me invita a reconocer la Unidad que subyace en toda experiencia. Al comprender esta verdad, dejo de buscar fuera lo que sólo puede originarse en mi interior.

El pensamiento del ego, identificado con el mundo terrenal y con la separación, es dual. Interpreta el mundo físico como real y establece sus juicios bajo el código de “bueno” y “malo”. Desde esa perspectiva, atribuye a lo externo la causa de sus estados emocionales. Cree que la felicidad, la paz o la dicha dependen de las circunstancias y de las respuestas que recibe del mundo. Sin embargo, esta interpretación ignora una verdad fundamental: nada externo puede estar separado de lo interno.

El Curso lo expresa con claridad: «Dar y recibir son en verdad lo mismo» (L-pI.108.1:1). Esto significa que lo que experimento no es más que el reflejo de lo que doy en mi mente. Ignorar esta ley conduce al ego a vivir en la ilusión de que es víctima de lo que percibe. Pero en realidad, «no soy víctima del mundo que veo» (L-pI.31.1:1). La causa siempre reside en la mente, y la percepción es su efecto.

Lo interno y lo externo son una misma cosa, pues la percepción es una proyección de los pensamientos. Cuando doy amor, recibo amor; cuando doy juicio, recibo juicio. No hay separación entre ambos movimientos, pues forman parte de un mismo flujo. La mente que comprende esto deja de culpar al mundo y asume la responsabilidad de su experiencia.

Los valores del ego se desmoronan cuando el velo de la ilusión cae y la mente reconoce la Unidad. En ese instante, comprendemos que dar y recibir no son actos separados, sino expresiones de una misma verdad. El Curso nos invita a practicar esta idea para liberarnos del miedo y de la culpa, y para restablecer la paz en nuestra conciencia.

Hoy acepto que aquello que recibo es la respuesta a lo que doy. Elijo dar amor, perdón y comprensión, sabiendo que al hacerlo me los estoy otorgando a mí mismo. En esta certeza reconozco la Ley de la Unidad que gobierna el universo y descanso en la paz que surge de vivir en coherencia con la verdad. 

SENTIDO GENERAL DE LA LECCIÓN:

La lección 108 enseña que dar y recibir son lo mismo. Al ofrecer paz, amor y ternura, recibimos esos mismos dones y despertamos a la unidad de la mente en Dios.

Dar y recibir son en verdad lo mismo.

PROPÓSITO DE LA LECCIÓN:

Practicar la idea: “Dar y recibir son en verdad lo mismo”.

Cada repetición fortalece la comprensión de la unidad y disuelve la creencia en la separación.

Hoy recibo lo que doy.

ASPECTOS PSICOLÓGICOS:

Esta lección trabaja sobre la percepción de pérdida, la separación y la creencia en la escasez.

La mente egoica cree que dar implica perder. Al aplicar esta idea, se cultiva la generosidad, se libera el miedo a la carencia y se experimenta una profunda sensación de plenitud.

Me libero de la escasez y abrazo la abundancia.

ASPECTOS ESPIRITUALES:

El Curso enseña que todas las mentes están unidas y comparten un solo Pensamiento.

Al aceptar esta verdad, reconocemos que todo lo que damos lo recibimos, pues no hay separación en Dios.

Permanezco en la unidad de Dios.

INSTRUCCIONES PRÁCTICAS:

Hoy, al comenzar el día, recuérdalo: “Dar y recibir son en verdad lo mismo”.

Durante el día, practica ofreciendo pensamientos de amor y repite:

“Ofrezco paz a todo el mundo”.
“Ofrezco amor a todo el mundo”.
“Ofrezco ternura a todo el mundo”.
“Recibo lo que estoy dando”.
“La paz retorna a mí”.
“Compartimos una sola mente”.

Permite que cada pensamiento refleje esta certeza.

ADVERTENCIAS IMPORTANTES:

❌ No creer en la pérdida.
❌ No aferrarte a la separación.
❌ No negar la unidad.

✔ Reconocer la abundancia.
✔ Extender paz y amor.
✔ Confiar en la ley divina.

Esto no es teoría. Es experiencia.

CONCLUSIÓN FINAL:

La lección 108 nos recuerda que no hay diferencia entre dar y recibir. Al ofrecer paz y amor, los recibimos de inmediato, reconociendo la unidad que compartimos con todos.

Y en esa certeza… descansamos en la plenitud de Dios.

FRASE INSPIRADORA: “Lo que doy con amor, lo recibo en la misma medida, pues dar y recibir son uno en Dios.”

Ejemplo-Guía: "Los opuestos son complementarios y no enemigos".

Esta lección encierra una enseñanza fundamental que trasciende tanto la metafísica como la experiencia cotidiana: aquello que percibimos como opuesto no es, en verdad, un enemigo, sino un complemento. El conflicto surge únicamente cuando interpretamos la diferencia desde la creencia en la separación.

En el mundo de la percepción, la mente dual clasifica, compara y enfrenta. Así nacen los pares de opuestos: luz y oscuridad, dar y recibir, masculino y femenino, acción y reposo. Sin embargo, desde una visión más profunda, estos aparentes contrarios no compiten entre sí, sino que cooperan para dar lugar a una experiencia coherente de la vida.

Podemos comprender esta idea recurriendo a los principios universales que gobiernan la manifestación. Aquello que se opone, cuando es reconocido sin juicio, se complementa. No para anularse, sino para sostener un equilibrio. La vida misma se expresa gracias a esa interacción armónica entre fuerzas que, desde la mente dual, parecerían irreconciliables.

El problema no reside en la diferencia, sino en el exceso y en la identificación egoica. Cuando una fuerza pretende imponerse sobre la otra, cuando una parte busca dominar o anular a su opuesta, la armonía se rompe y aparece el conflicto. Así ocurre también en las relaciones humanas, especialmente en las llamadas relaciones especiales. Allí donde dos aparentes opuestos se encuentran, existe una oportunidad de unificación; pero si cada parte se aferra a su identidad separada y defiende su posición desde el ego, la relación deja de ser un espacio de aprendizaje y se convierte en un campo de batalla.

Un Curso de Milagros nos enseña que toda relación es un aula en la que aprendemos a deshacer la ilusión de la separación. El otro no es un adversario ni un complemento externo que viene a completarnos, sino un espejo que nos muestra lo que aún no hemos integrado en nuestra propia mente. Cuando reconocemos esto, la oposición deja de vivirse como amenaza y comienza a experimentarse como una invitación al perdón y a la unión.

Lo mismo ocurre con el dar y el recibir. Mientras creamos que el mundo está fuera de nosotros y que los demás son entidades separadas, seguiremos sosteniendo la creencia de que dar es perder y recibir es ganar. Desde esa lógica, el intercambio se convierte en negociación, defensa o sacrificio. Pero cuando la mente despierta a la verdad de la unidad, comprende que dar y recibir son un mismo acto, dos expresiones inseparables de una única realidad.

Dar sin permitir recibir genera desequilibrio, del mismo modo que querer recibir sin dar desconoce la ley natural de la extensión. El ego puede disfrazar el dar de generosidad mientras persigue reconocimiento, control o deuda; y puede disfrazar el recibir de derecho mientras se niega a compartir. En ambos casos, la armonía se pierde porque la acción no surge del amor, sino del miedo.

Esta lección nos invita a ir más allá de la visión dual y a reconocer que toda aparente oposición puede ser sanada cuando es llevada a la conciencia de la unidad. No se trata de eliminar las diferencias, sino de permitir que encuentren su lugar correcto en una mente que ya no juzga.

Cuando los opuestos dejan de verse como enemigos y son reconocidos como expresiones complementarias de una misma verdad, la experiencia se transforma. El conflicto se disuelve, la relación se vuelve santa y el dar y recibir recuperan su significado real: la extensión natural del Amor.


Reflexión: ¿Has tenido alguna experiencia en la que hayas comprobado la afirmación "dar es recibir"?

9 comentarios:

  1. buen día referente ha la pregunta,ayer yo dije en el comentario de lo que das recibes y también depende de como lo das.por eje..si piensas sintiendo una emoción eso se cristaliza en el entorno y pasa.y se cumple la premisa de lo que das recibes...y también los echos si abandonas la gente se olvida de uno...el que ama no abandona...

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  2. Muchas gracias. Muy clara explicación sobre los opuestos. Muchas bendiciones

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  3. Entendí que si doy "juicio", si eriqueto como bueno o malo, no estoy pidiendo ver "de otra manera", me pierdo de arribar a la verdad y encima recibo tantos juicios como haya hecho... Gracias!!!!

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  4. Cada vez que doy es realmente a mi misma a quien doy. Cómo me ha costado entender que él otro soy yo, que es el hijo perfecto y puro de mi padre y que si me conecto con su oscuridad me muestra mi propia oscuridad, ahora decido ver la luz en mi hermano que es uno conmigo. Hoy le pido al espíritu santo sabiduría para poner en práctica a diario le carencia en la filiación todos somos una mente conectada con la gran mente de Dios unidos a él. Gracias Juan José fuerte abrazo desde aquí que es allá 🤗

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  5. Doy y Recibo en la misma medida, según n la ley del Amor🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️

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  6. Dar y recibir. Ya no pienso en ello , lo que sale de corazón . La retribución es esa paz interior el gozo, logramos esa plenitud. Que no se puede explicar. Acambio Recivo la dicha de un dia más. Gracias Juan José

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  7. Si expreso un mensaje de amor, brota de mi pensamiento, a la experiencia, que siento, al expresársela proyectado de la Fuente de mi en Dios :)

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    1. Alejandra, l o estás viendo con mucha claridad: el amor no nace del yo, sino que se reconoce y se deja extender desde la Fuente a través de ti. 🙏❤️♾️

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