viernes, 12 de septiembre de 2025

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 255

LECCIÓN 255

Elijo pasar este día en perfecta paz.

1. No me parece que pueda elegir experimentar únicamente paz hoy. 2Sin embargo, mi Dios me asegura que Su Hijo es como Él. 3Que pueda hoy tener fe en Aquel que afirma que soy el Hijo de Dios. 4Y que la paz que hoy elijo experimentar dé fe de la verdad de Sus Palabras. 5El Hijo de Dios no puede sino estar libre de preocupaciones y morar eternamente en la paz del Cielo. 6En Nombre Suyo, consagro este día a encontrar lo que la Voluntad de mi Padre ha dispuesto para mí, a aceptarlo como propio y a concedérselo a todos Sus Hijos, incluido yo.

2. Así es como deseo pasar este día Contigo, Padre mío. 2Tu Hijo no Te ha olvidado. La paz que le otorgaste sigue estando en su mente, y es ahí donde elijo pasar este día.

¿Qué me enseña esta lección?

La Lección 255 de Un Curso de Milagros, «Hoy elijo pasar el día en perfecta paz», me enseña que la paz no depende de las circunstancias externas, sino de la elección consciente de mi mente. Esta lección me recuerda que la verdadera serenidad se encuentra en el reconocimiento de lo que soy y no en la satisfacción de las necesidades ilusorias del mundo. La paz es una decisión, y hoy elijo aceptarla como mi única realidad.

El ego fundamenta su enseñanza en la adquisición de medios y recursos destinados a sostener su única identidad: el cuerpo físico. Así fabrica un mundo de necesidades que parecen imprescindibles, generando la percepción de carencia, pobreza, enfermedad y muerte cuando no son satisfechas. Desde el nacimiento, sentimos la necesidad de alimentar y proteger el cuerpo. A medida que crecemos, surgen nuevas demandas: seguridad, trabajo, dinero, familia, reconocimiento y pertenencia. Cada logro refuerza el apego y el temor a perder lo adquirido.

Este proceso nos lleva a creer que nuestra felicidad depende de aquello que poseemos. Sin embargo, el Curso nos recuerda que el mundo material no puede ofrecernos lo que verdaderamente anhelamos: «El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee» (L-pI.128.1:1). El ego se aferra a sus logros porque interpreta el cambio como pérdida, y no está dispuesto a renunciar a su aparente dominio. Es un adicto al apego y a la ilusión de control.

A pesar de sus esfuerzos, las estructuras del ego están destinadas a desmoronarse, pues carecen de verdad. Lo ilusorio no puede perdurar. Cuando nos cansamos de buscar la felicidad en aquello que no puede proporcionarla, decidimos cambiar el rumbo de nuestra vida y orientar nuestra mente hacia la verdad. Este cambio no implica renunciar a lo real, sino abandonar lo falso para reconocer nuestra esencia divina.

La única verdad que debemos integrar en nuestra conciencia es la que nos revela quiénes somos. Somos Espíritus, eternos e inocentes, y la Filiación en Unidad constituye la descendencia legítima de Dios. Como enseña el Curso: «Soy tal como Dios me creó» (L-pI.94.1:1). Esta certeza nos libera del miedo y restablece la paz en nuestra mente.

Nuestra herencia divina nos capacita para crear. El primer paso en este proceso es elegir. Elegir entre el apego a lo material o la visión de lo espiritual; entre el miedo o el amor; entre la ilusión o la verdad. Como afirma el Curso: «Tengo el poder de decidir» (L-pI.152.1:3). Esta elección constituye la clave de nuestra liberación.

Hoy elijo pasar el día en perfecta paz. Renuncio a las ilusiones del ego y acepto la serenidad que Dios me ha concedido desde la eternidad. Descanso en la certeza de mi verdadera Identidad y camino con confianza, sabiendo que Su Amor guía cada uno de mis pasos. Amén.


SENTIDO GENERAL DE LA LECCIÓN:

La lección 255 enseña que:

  • La paz es una elección consciente.
  • No depende de las circunstancias.
  • Puede elegirse incluso cuando no se siente.
  • Se basa en la fe en la verdad de lo que eres.
  • Es compartida, no individual.

No es estado emocional. Es decisión interna sostenida.

PROPÓSITO DE LA LECCIÓN:

Practicar la idea: “Elijo pasar este día en perfecta paz”.

Cada repetición fortalece la decisión interna, debilita la reactividad, centra la mente y abre la experiencia de paz.

No es autosugestión… es alineación con tu estado real.

ASPECTOS PSICOLÓGICOS:

Esta lección trabaja directamente sobre la reactividad emocional y la dependencia de circunstancias.

Cuando no eliges la paz, reaccionas automáticamente, te dejas llevar por estados emocionales, refuerzas el conflicto y sientes falta de control.

Cuando eliges la paz, se reduce la impulsividad, aumenta la estabilidad, aparece mayor claridad y disminuye la ansiedad.

No porque todo cambie… sino porque tú dejas de reaccionar igual.

ASPECTOS ESPIRITUALES:

Espiritualmente, esta lección afirma que la paz es tu herencia natural, nunca se ha perdido, sigue en tu mente y puedes acceder a ella ahora.

Y revela algo profundamente consolador: No necesitas crear la paz… sólo elegir recordarla.

La paz no viene de fuera… emerge cuando dejas de resistirla.

INSTRUCCIONES PRÁCTICAS:

Hoy:

  • Observa cualquier momento de tensión o conflicto.
  • Reconoce el impulso de reaccionar.

Y entonces: “Elijo pasar este día en perfecta paz”.

No como imposición… sino como recordatorio.

Puedes acompañarlo con:

  • “No necesito responder desde esto”.
  • “Puedo elegir de otra manera”.

Y permanecer unos instantes en esa decisión.

ADVERTENCIAS IMPORTANTES:

No forzar sentir paz si no está presente.
No negar emociones reales.
No usar la idea como represión.

Elegir la paz como dirección, no como exigencia.
Permitir que las emociones se suavicen gradualmente.
Practicar con paciencia y honestidad.

La paz no se impone… se permite.

RELACIÓN CON EL PROCESO DEL CURSO:

La progresión se vuelve muy clara:

  • 252 → Reconozco mi identidad.
  • 253 → Reconozco mi poder.
  • 254 → Escucho la verdad.
  • 255 → Elijo la paz.

Ahora que sabes lo que eres y puedes escuchar la verdad… eliges vivir desde ahí.

CONCLUSIÓN FINAL:

La Lección 255 es profundamente humana y profundamente divina al mismo tiempo. Reconoce que dudas. Reconoce que no siempre puedes. Reconoce que no lo sientes. Y aun así te dice: puedes elegir.

No desde la perfección… desde la disposición.

Y en esa pequeña pero sincera elección, algo empieza a cambiar:

La mente se suaviza. La tensión se afloja. La paz se abre paso.

Porque, en realidad nunca se había ido.

FRASE INSPIRADORA: “Aunque no lo sienta aún, hoy elijo la paz… y dejo que ella me encuentre”.



Ejemplo-Guía: "Elijo ver las cosas de otra manera".

Comenzamos esta reflexión, donde la habíamos dejado la lección anterior, con la elección de la paz. 

Ya hemos visto cómo elegir oír la Voz del Espíritu Santo nos lleva a apreciar el valor del "silencio". Cuando elegimos el silencio, no estamos reprimiendo ninguna fuerza; lo que estamos haciendo es decidir si nos dejamos llevar por la voz que nos impulsa a actuar de una manera determinada.

Hacer el juego a los pensamientos que se dan cita en nuestra mente de forma impetuosa y desorganizada es precisamente lo contrario a los beneficios que nos reporta elegir el silencio. Cuando aludimos a ese "estado", no nos estamos refiriendo a la acción que nos lleva a no hablar, aunque puede darse el caso de que el no hablar sea consecuencia de la elección de mantener nuestra mente en silencio.

El silencio al que nos referimos es el silencio interior de esos pensamientos alborotadores que nos privan de la paz que Dios ha dispuesto para Su Hijo.


Todas las preocupaciones originadas por el mundo de la percepción se convierten en motivos, en argumentos válidos para el sistema de pensamiento del ego, para mantenernos alejados de la felicidad y de la paz.

¿Cómo vamos a gozar de paz cuando estamos en guerra contra el mundo?
¿Cómo vamos a gozar de paz cuando sufrimos las limitaciones del cuerpo?
¿Cómo vamos a gozar de paz cuando somos prisioneros de nuestros miedos?

El silencio, al que nos referimos, ya lo hemos dicho, no es represor. Ese silencio verdadero viene acompañado de comprensión y da lugar a una percepción nueva y correcta. Esta percepción nueva es fruto de una nueva visión y, a su vez, es el resultado de una nueva elección.

Si estamos en guerra, elegimos ver todo de otra manera y sustituimos la guerra por la paz.

Si sufrimos las limitaciones del cuerpo, elegimos ver el dolor de otra manera y sustituimos la enfermedad por curación.

Si tenemos miedo, elegimos ver esa ilusión de otra manera y sustituimos el miedo por amor.


Nada externo a nosotros tiene el poder de hacernos sufrir, si no le otorgamos ese poder.


Reflexión: ¿Dónde buscamos la paz?

16 comentarios:

  1. Solo la verdad es verdad y nada mas lo es.Elijo pasar este día en perfecta PAZ.

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  2. Solo la verdad es verdad y nada mas lo es.Elijo pasar este día en perfecta PAZ.

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  3. Delia hola. Sigo tus comentarioa..mis saludos. Carlos Alberto

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  4. Esta lección nos anima a pasar el día de hoy en paz no obstante también te dice que no solo el día de hoy puedes estar en paz, esto me conecta con uno de los principios del Reiky :"Solo por hoy" también los alcohólicos anónimos en los 7 pasos trabajan el solo por hoy, que bonito repetirnos todos los días solo por hoy me unire a la paz de Dios estaré libre de preocupaciones y angustias, dejaré de vivir en tiempo psicológico: en el pasado para traer pensamientos negativos que me causan dolor, ira y rencor. Y en el futuro para sentir anciedad por un futuro que no ha llegado y que posiblemente eso que me roba la paz nunca suceda, vivir en el aqui y ahora dejando que cada cosa sea como es sin cuestionarla ni tener resistencia te lleva a sentir paz en tu corazón, todos los días podemos hacer el entrenamiento de callar la mente y sentir paz, gracias Juan José abrazos desde Venezuela 🇻🇪

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  5. Amén🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏

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  6. Soy Paz,Soy Amor,Soy...💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨

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  7. GRACIAS, GRACIAS. POR COMPARTIR TANTA SABIDURÍA.

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  8. Hola no haces cursos online sobre la psicoterapia?

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  9. Hola, Mario Abel. En estos momentos estoy dedicado al análisis del Texto completo del Curso. Y aún me queda un camino largo por recorrer. Gracias.

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