lunes, 21 de noviembre de 2016

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 326

LECCIÓN 326

He de ser por siempre un Efecto de Dios.



1. Padre, fui creado en Tu Mente, como un Pensamiento santo que nunca abandonó su hogar. 2He de ser por siempre Tu Efecto, y Tú por siempre y para siempre, mi Causa. 3Sigo siendo tal como Tú me creaste. 4Todavía me encuentro allí donde me pusiste. 5Y todos Tus atributos se encuentran en mí, pues Tu Voluntad fue tener un Hijo tan semejante a su Causa, que Causa y Efecto fuesen indistinguibles. 6Que tome con­ciencia de que soy un Efecto Tuyo y de que, por consiguiente, poseo el mismo poder de crear que Tú. 7Y así como es en el Cielo, sea en la tierra. 8Sigo Tu plan aquí, y sé que al final congregarás a todos Tus Efectos en el plácido Remanso de Tu Amor, donde la tierra desaparecerá y todos los pensamientos separados se unirán llenos de gloria como el Hijo de Dios. 


2. Veamos hoy la tierra desaparecer, al principio transformada, y después, una vez que haya sido perdonada, veámosla desvane­cerse completamente en la santa Voluntad de Dios.



¿Qué me enseña esta lección?


Somos Hijos de Dios y hemos fabricado una realidad, el mundo físico, que es temporal y
por lo tanto, no real. A pesar de ello, el hecho de Ser portadores de los Atributos de nuestro Padre, nos ha permitido crear y creer que lo que hemos creado es nuestra verdadera identidad, olvidando nuestra procedencia divina.

Todo lo que hemos fabricado en el uso de nuestra capacidad divina, forma parte de un sueño. En dicho sueño, formamos parte del elenco de actores a los que damos vida en él, pero no somos conscientes de que estamos soñando y de que somos el soñador.

Tomar consciencia de que hemos dado el poder de la verdad a un mundo que no lo es, es el primer paso para despertar del sueño.

Mientras que permanezcamos en el sueño, podemos dar al mundo físico una función lo más cercana a la realidad. Esta función es la de permitirnos tomar consciencia de los efectos de nuestras acciones, es decir, conocer la calidad de las energías con las que estamos fabricando. En este sentido, podemos aprender que el Amor crea, mientras que el miedo, destruye; podemos aprender, que el pecado es un error y que el error podemos corregirlo. Sobre todo, podemos aprender, que al igual como nosotros Somos Efecto de la Causa creadora de nuestro Padre, nuestras obras, también son efectos de nuestros pensamientos y sentimientos, los cuales se convierten en la verdadera causa de todo cuanto experimentamos.

Sí, la tierra desaparecerá, pues es temporal, y nosotros, Todos, nos reencontraremos en la Santa Unidad de la que gozaremos en el Hogar donde nos fundiremos con nuestro Padre.


Ejemplo-Guía: "Crear en la tierra, como en el Cielo"

En más de una ocasión, he oído opiniones que juzgan a la tierra, al mundo que percibimos, como la fuente que tiene el poder de despertar nuestras tentaciones, y siguiendo la máxima "si tu mano te hace pecar cortatela" abogan por sacrificar todo lo que interpretan como causa de la tentación.

En esa valoración del mundo, se olvidan de algo esencial. El mundo es un efecto y no la causa. Es el efecto de un pensamiento errado, luego si lo que queremos es no ser un esclavo de lo que nos ofrece ese mundo, lo que tenemos que hacer es cambiar la causa original que nos ha llevado a percibirlo de tal manera.

Nos enseña la Lección de hoy, que hemos sido creados a Semejanza de nuestro Creador y de que tenemos Sus mismos Atributos Creadores, añadiendo, que así como es en el Cielo sea en la tierra, es decir, tenemos la capacidad de crear, en la tierra, como en el Cielo.

¿Qué significado tiene lo que hemos dicho? Tiene el profundo significado de que podemos crear en la tierra siempre que utilicemos la visión que impera en el Cielo, la visión de la Unidad. Esa visión, cuando la aplicamos en la tierra, la llamamos la Visión de Cristo, pues está basada en el Amor, la Esencia de la Unidad.

La Lección nos invita a tomar consciencia de la Ley de Causa-Efecto. Si reflexionamos sobre ello, llegaremos a entender que Causa y Efecto, forma una Unidad, aunque en su manifestación se muestren de distinta manera. 

La semilla y el fruto, no siempre tienen la misma forma, pero, ambas participan de la Unidad.

En nuestra vida, podemos aplicar esta Ley, lo que nos ayudará a conocernos en aquellos aspectos que somos resistentes a hacerlo, especialmente, cuando toca cosechar efectos que no son agradables. En esas circunstancias, nos es más fácil desentendernos de la posibilidad de que hayamos sido los causantes de tal experiencia y adoptamos el papel, tan socorrido, de víctimas.

5 comentarios:

  1. Es mi lección de hoy. He empezado el día gritando porque mi hija ha venido muy tarde y no me había avisado y estaba preocupada.He empezado con malísimas energías y el efecto ha sido devastador.
    Me he leído mi lección intentando buscar consuelo en ella y la he tenido que leer muchas veces para intentar comprenderla y buscarle sentido..mi enfado ha sido la causa o ha sido el efecto? Qué lío!!! He cometido un error y los errores se corrigen, pero no veo cómo corregir este..qué tenía que haber hecho, hacer cómo que no pasa nada..no dejar que mi miedo me haya inquietado y le haya recibido enfadada? Sólo mostrar amor haga lo que haga? Al final la mala energía ha invadido el espacio, ahora no se como arreglarlo. Se lo entrego al ES y a ver si el lo arregla..
    Como me gustaría poder retroceder una hora en el tiempo!

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  2. Buenos días Maiape. En primer lugar, permíteme felicitarte por tu valentía a la hora de afrontar la vida con el firme propósito de buscar la luz por encima de todas las cosas. Por lo general, cuando se vive en la oscuridad (el sueño que vivimos lo es) nos acostumbramos a ella y cuando decidimos, un día, salir de ella, no nos queda más remedio que tomar conciencia de que para disipar esa oscuridad, lo único que debemos hacer es encender nuestra luz. Eso es lo que tú estás haciendo, encender tu luz, pero al principio esa luz suele ser intermitente. Habrá momentos en los que permanecerá encendida durante un tiempo y en esos instantes de lucidez nos sentiremos eufóricos y felices. Pero también es verdad, que cuando menos te lo espera, esa luz parece apagarse dejándonos de nuevo en la penumbra, y entonces tenemos un día malo, como el que expresas en tu escrito. ¿Qué es lo más importante de esta lección? Lo más importante es saber que nuestra voluntad siempre puede elegir la Luz. Pero, incluso en esta perspectiva, la vida nos ofrece una nueva lección. No podemos elegir la luz en la ilusión del pasado, ni en la ilusión del futuro, es decir, no podemos decirnos ¡como me gustaría poder retroceder una hora en el tiempo!, no podemos decirnos, ¡la próxima vez lo haré mejor!. Estas expresiones hacen el juego a la oscuridad de la ilusión del ego y su aliado el tiempo. No hay pasado, ni futuro, tan solo existe el presente. No tenemos otro tiempo, pero el que tenemos es eterno. Siempre tendrás a tu disposición un nuevo presente. Cuando alcancemos a comprender el inmenso poder que ello significa, lo utilizaremos con plenitud y aceptación. No desees el pasado, cuando el presente te está ofreciendo la solución. Hoy, Maiape, la vida te ha bendecido ofreciéndote la oportunidad de ver las cosas de otra manera. Fíjate cuánto has aprendido: has tomado conciencia de que un exceso de preocupación (miedo), esto es la causa, pues es un pensamiento de tu mente, te ha llevado a un comportamiento exagerado (enfado), esto es el efecto, pues es una fabricación tuya. Has decidido ver tu comportamiento como un error. Bien, esto es correcto. Estamos eligiendo constantemente y muchas de estas elecciones nos llevan a cometer errores. Todo error es susceptible de ser reparado. ¿Cuándo? Siempre en el presente. ¿Cómo? Eligiendo de nuevo en el presente y sobre todo, y esto es la clave, perdonándote. Es la única manera de borrar la pizarra donde vamos inscribiendo nuestros errores. Este acto, debe convertirse en un hábito en nuestras vidas, pero para que sea un efecto, debemos antes que cambiar la causa, es decir, debemos cambiar nuestra manera de pensar. El pensamiento es rápido y veloz y va por libre. Pero debemos hacer lo posible para que responsa a nuestro mandato, pues en definitiva en nuestra mente se encuentra el Principio más elevado con el que Dios nos ha creado, el de la Voluntad. El Curso de Milagros, es un manual que nos enseña a hacer un buen uso de la mente. Para finalizar, me parece muy acertado, que hayas decidido poner en manos del ES el asunto que te ocupa. Pedir Expiación es la elección correcta. Poner en sus manos, los temas que nos privan de la Paz de Dios, es la elección correcta. Termino con una cuestión: no te olvides nunca de que eres el Hijo de Dios y que eres Inocente, Impecable y Perfecta. Esta visión ha de llevarnos a tener la certeza de que nuestra Función en este mundo es Perdonar. Así que fuera la condena y el autocastigo. ¡Qué la Luz te acompañe!

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  3. Gracias, Juan José, me encantan tus palabras, te leo cada días desde hace ya muchos que sigo tu lección a diario, bueno tu explicación de lo que nos enseña cada lección del curso.
    Me quedo con que"No hay pasado, ni futuro, tan solo existe el presente. Con que no tenemos otro tiempo, pero que el que tenemos es eterno"
    Me siento feliz de poder contar contigo. Llevo 4 años con el curso y me cuesta mucho, pero poco a poco va sembrando y no tengo prisa porque se que llegará un presente en que por fin podré mantenerme despierta en la luz y soy feliz solo por ello, aunque a veces el sueño en el que aun vivo, no me deje verlo.
    Gracias también por recordarme que soy inocente, impecable y perfecta,pues a veces se me olvida!

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    1. Gratitud compartida. Abrazos luminosos y eternos.

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